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Historia 186158 — capítulo 15
-Albus- escuchaba la voz de Jason insistente- levántate o no alcanzaremos a desayunar....-Adelántate tú- dije adormilado. La verdad que me hallaba muy cansado. Si de por sí tardo alrededor de 3 horas después de acostarme antes de quedarme dormido, ahora que me había acostado a la 1... No pude dormir pensando en lo que había dicho Myrtle.-Esta bien- dijo sin estar del todo convencido- Nos vemos en clase- dijo antes de irse.Me levante a los pocos segundos de que se fue. Me tome la libertad de leer la carta de Lily, quizás si era importante... Querido Al:
*Solo escribía para preguntarte si sabias algo acerca de Toire. Papá y tío Ron no hablan mucho de ello y mis tíos Bill y Fleur están muy desesperados. Yo también me hallo muy preocupada por ella, pero por lo menos ya no ha pasado nada en Hogwarts. También vine a decirte algo que se le olvido comentar a papá. Si te llegas a topar con el fantasma de una tal Myrtle, JAMÁS LA LLAMES POR SU APODO, ósea MYRTLE LA LLORONA pues un poquito... Sensible y puede llegar a enloquecer.**Ojalá y me respondas.*Te quiere, Lily. "En buen momento me avisas" pensé algo molesto, más al instante me calme al recordar que desde ayer tengo guardada la carta. Me vestí y después de un rápido desayuno, me fui directo a clases. Era jueves, pero por alguna extraña razón Teddy se hallaba ausente y no podía dar la clase. Pero muy para nuestra mala suerte, la profesora Ella se ofreció para suplirlo. Verla en defensa contra artes oscuras era extraño, como si por un lado ella pareciera dominarlo a la perfección y por otro le costará mucho más que un simple movimiento de varita. Así estuvimos durante una larga hora hasta que la profesora dio por acabada la clase.-Señor Potter- todo mundo volteo automáticamente a mirarme interrogante en cuanto la maestra me llamo- necesito hablar con usted...-Cla... Claro- tartamudeé un poco pues tenía motivos para temer a esa mujer. Todos se fueron dejándome en ese salón con la maestra, quien miraba la ventana distraídamente.-Señor Potter, creo que empezamos con el pie izquierdo, lamentó si en algún momento lo ofendí, o cualquier otra cosa, le juro que no era mi intención- su voz pese a todo sonaba honesta- gusta- dijo ofreciéndome un vaso con un líquido transparente- es solo agua- dijo divertida.-Gracias- dije con simpleza mientras tomaba un sorbo. Sabía rara, digo, no me dolió nada,por lo cual no me enveneno, pero si tenía un sabor peculiar.-Lo que sucedió con el señor Potter- me tense en el momento en que mencionó el incidente- nunca e tenido la mejor salud psicológica, ¿Sabe?- la mire algo asustado, ella sonrió- no es nada grave, más suelo alterarme muy rápido. Algún trastorno supongo, más nada que mi medicina no pueda controlar- dijo con intención de calmarme- y un pajarito me contó que tu creías que fui yo quien ocasionó tu lesión del partido pasado- ahora hablaba con pájaros, y decía que no era grave.-Le prometo que yo...-Descuide, yo pensaría lo mismo en su lugar- dijo de inmediato- más le juro que yo no lo provoque...-Entonces ¿No fue un accidente, verdad?- ella asintió levemente.-Jure no hablar- se apresuró en decir- pero alguien no le quiere mucho que digamos, señor. Debería tener cuidado. - ella dirigió su mirada al reloj- ¡Merlin! Mejor váyase, no vaya a quedarse sin comer por mi culpa...-Gracias, señorita- dije algo cohibido por su repentina amabilidad.-No hay de qué.- me volteé cuando recordé que olvidaba algo. Cuando gire para tomarlo note algo que me heló la sangre. Vi que sangre salía del brazo de la profesora, luego recordé que había tenido los brazos ocultos en todo momento mientras hablábamos, ¿acaso ella se había cortado? Mi pregunta se resolvió por sí sola cuando la vi limpiando la sangre del puñal que llevaba. Noté que tenía un escudo extraño... ¿Dónde había visto ese escudo antes?- ¿Algún problema?- preguntó amablemente, ignorando el hecho de estar desangrandose del brazo derecho. -No, nada... Adiós- dije antes de salir lo más rápido posible. -Ves, te lo dije- dijo Sugar mientras nos dirigíamos a Historia de la Magia- ella tiende a cortarse a sí misma, es escalofriante, ¿No crees?-Si, es aterrador- dije aún algo asustado.-Solía hacerlo cuando Sugra y yo salíamos de noche para hablar- explicó Peter. Nos hallábamos Scorpius, Rose y ellos dos- bueno, adiós. ¿Rose?-Luego te alcanzo- dijo con una sonrisa. El asintió y se fue silbando.-Yo también me tengo que ir, ¡nos vemos!- dijo Sugar alegre antes de irse con Lorcan y Lysander.-Así que, la maestra se corta las venas- dijo Scorpius sorprendido.-Por qué te sorprende, honestamente me lo esperaba- le dije algo divertido.-Y además, reconoció que está loca- dijo Rose interrogante, yo asentí.- Lo único que no entiendo es porque te hablaba de usted.-¿A qué te refieres? Ella aveces lo hace- dije sin comprender su punto.-De hecho, si nos habla de usted, pero cuando tú estás con nosotros, aveces nos llama mocosos- secundo Scorpius.-Bueno, ya será cosa de ella.- dije sin darle mucha importancia.-Si, claro- dijeron los dos al mismo tiempo. Siempre que hablaban al mismo tiempo se refería a algo malo. Malo para mi, casi siempre.-Adiós- dijo Rose antes de irse por el mismo camino de Peter.-Mejor nos apuramos que ya vamos tarde a clase- dije antes de que saliéramos corriendo, ya que la profesora McGonagall odiaba la impuntualidad. El resto del día continuo exactamente normal. Supimos que Teddy había tenido que ir a resolver unos asuntos al ministerio y que por eso no había venido. En la cena no hubo ningún anuncio fuera de lo normal, salvo por lo del profesor. Fue hasta la noche en que me empecé a sentir algo extraño. Sentía un dolor de cabeza agudo. Andrew y los demás habían insistido en que fuera a la enfermería, pero después de la aparición del fantasma en la enfermería, preferí mil veces aguantarme el dolor de cabeza. Esa noche tuve una pesadilla extremadamente rara. Incluso demasiado rara para ser mía... Vi a una mujer rubia... No, castaña... Esperen, esperen, pelirroja... No, ¡pelirosa! En fin, al final volvió a ser rubia. Se hallaba notoriamente asustada. Con ella iban tres niños. No debían tener más de 7 años y eran un niño y dos niñas. Iban deprisa por una calle oscura. Al final la mujer termino corriendo, pues se empezó a ver una sombra tras ellos. Terminó por dar vuelta en un callejón, del cual salió sin los niños y con lágrimas en los ojos. Algo me llamo la atención, llevaba exactamente el mismo collar de la profesora Tromperie... ¿Será?... No, es imposible, la profesora no es metamorfomaga. La sombra le pertenecía a un hombre y una mujer, aunque no les vi bien el rostro. Lo siguiente fueron gritos y risas perversas de ellos. La mujer rubia se hallaba en el suelo, retorciéndose del dolor, suplicando, cosa que notaba, solo empeoraba su situación. El hombre bajo su varita y se dirigió a explorar los callejones. La mujer entonces grito un hechizo y un rayo verde idéntico al que golpeó a James. La mujer cayó muerta casi al instante, entre jadeos y escupiendo sangre. Fue terrible, espantoso, por suerte solo era un mal sueño. Me levante entre sudores fríos, y en mi cabeza pasaron dos ultimas imágenes: el hombre acercándose al callejón y a la asesina arrancándole del cuello el collar de rubíes. En ese momento caí en cuenta de que lo que había visto parecía haber sido en partes, lo cual me perturbó aún más, ¿qué había pasado?El dolor de cabeza no hizo más que incrementar. Pareciese que mi cabeza fuera a explotar, más despwues de media hora se atenuó. Decidí relajarme, peores sueños había tenido antes, además, ¿cómo demonios no iba tener un sueño así después de ver a mi profesora en un intento fallido de cortarse las venas?... Después de unos minutos de meditarlo, logre conciliar el sueño...