← Historia 186214 · de
Historia 186214 — capítulo 9
Tras su pequeña "aventura" con Harry y Ron, el resto del año pasó sin contratiempos, y la verdad es que (por increíble que parezca) le pareció aburrido y monótono; lo mejor que le pasaba en esos días eran las cartas de Charlie.
Poco a poco se fueron haciendo más cercanos, aunque ambos sabían que no se podrían ver seguido (por no decir casi nunca, o nunca); Hermione sabía que si fue a Hogwarts esa vez fue porque estaba desesperado por tener noticias suyas, y ella lo aceptaba, porque la verdad era que le gustaba hablar con Charlie, le encantó sus abrazos y mimos, pero no quería confundir todo, solo tenía 12 años y él tenía 19.
Katie le había preguntado al respecto y ella, ya sin poder tolerar no decirle a nadie su gran secreto, terminó contándole todo, se desahogó con ella. Ella la había escuchado en silencio y atentamente y nunca la cuestionó, el contrario la felicitó.
Le contó la fama que tenía Charlie cuando estaba en el colegio, aunque era poco ya que solo habían coincidido en un año, pero por lo que se sabía era que Charlie era conocido por ser todo un rompecorazones, que casi todas las chicas soñaban despiertas con él, y el hecho de ser un muy buen jugador de quidditch ayudaba demasiado a su popularidad. Cuando Hermione se enteró de eso no sabía cómo sentirse, si él estaba acostumbrado a que muchas chicas, chicas más lindas que ella, estuvieran tras él, pensaba que era muy raro que se hubiera fijado en ella, aunque sea como amiga, pues eso eran para ella, amigos.
Hermione estaba bajando su baúl pues ya era hora de volver a casa, cuando llegó a la sala común Harry, Ron y los gemelos ya la estaban esperando.
-Herms, ya te estabas tardando
-Lo sé Harry, pero tampoco fue mucho
-Bueno chicos, vamos antes que el tren no deje-dijo Ron
Cuando llegaron al tren, el trío de oro busco un compartimento y los gemelos se fueron con Lee Jordan. La castaña pensaba en lo difícil que sería hablar con Charlie desde su casa, no tenía lechuza y si hablaban con la frecuencia que solían los vecinos pensarían que había un ataque de lechuzas.
-Hermione, ¿me estás escuchando?
-Lo siento Harry, estaba algo distraída
-Eso se nota-dijo Ron mientras comía un pastel de calabaza
-Herms te decía que espero que hablemos por lo menos una vez a la semana durante el verano. Te mandaré las cartas con Hedwig y la puedes tener por un par de días si quieres, para que hables con alguien más…
Pero no pudo terminar de hablar porque Hermione se abalanzó sobre él mientras le daba un fuerte abrazo, hasta dejarlo casi sin respiración.
-¡Gracias Harry! Eres el mejor, pero igual Hedwig no estará conmigo muy seguido, sé que tal vez ella sea tu mayor apoyo mientras vives con tus tíos. Y tal vez te pueda ir a visitar, ya sabes ambos vivimos relativamente cerca…
-Eso sería genial Herms
Ron solo seguía la conversación pues en ese preciso momento estaba mucho más concentrado en devorar los pasteles de calabaza que en intervenir en la linda charla de sus amigos.
Al llegar a la estación, Harry se acercó junto con Herms a saludar a los Weasly y después de recibir su ronda de abrazos se despidieron y se alejaron en dirección a los padres de su amiga castaña.
-Mamá, papá, él es Harry Potter y es mi mejor amigo, casi hermano-Harry sonrió ampliamente ante ese comentario
-Mucho gusto Harry, yo soy Jane y él es mi esposo Richard.
-Es un placer conocerlos señores Granger, pero me temo que debo irme, mi tío me espera y lo me demoro más se enojará. - dijo Harry que ya había visto a su tío Vernon darle una mirada impaciente.
-No te preocupes cariño, espero verte luego-tras estas palabras Harry sonrió y empezó a caminar hacia su tío.
-Ese tío no parece muy bueno-comentó Richard
-No lo es, lo tratan mal, por eso Harry solo pasa estas vacaciones en casa.
-Es una pena, tal vez lo podamos invitar a pasar la semana anterior al inicio de clases con nosotros.
-¡Sí! Sería genial papá
Hermione estaba muy entusiasmada con ello. Al llegar a casa, cenaron en familia y ella se fue a dormir temprano porque estaba cansada por el viaje. Se puso su pijama y se metió en su cama, pero no podía dormir. Cuando vio el reloj era casi medianoche así que decidió bajar por un vaso de leche, una vez que bebió hasta la última gota subió a su habitación.
Abrió la puerta y se quedó en shock, no podía creer que estuviera allí, entró a su dormitorio y cerró la puerta tras ella, pero no pudo articular palabra alguna.
¡Lo siento! Sé que tardé en actualizar pero estaba algo ocupada estudiando para el examen de admisión de la universidad (Ingresé, soy feliz), prometo intentar actualizar semanalmente desde ahora.
De nuevo, SORRY!!!