El exilio de la magia — capítulo 4
l18:00 Hogwarts, Sala de los menesteres, 22 de mayo del 2000
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¡Harry no puedes estar hablando en serio!- dijo Ginny.
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Estoy hablando en serio Ginny, no estoy diciendo que debamos olvidar lo que hizo pero Draco ha hecho un juramento inquebrantable de que va ha hacer todo lo que pueda para ayudarnos además con las fortunas de los Malfoy, Greengrass, Davis y Zabini añadidas a las de los Potter, Black, Longbottom y con los ingresos de la tienda de tus hermanos tendremos más posibilidades de que consigamos alcanzar nuestro objetivo- indicó Harry
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¡Es un mortifago!- exclamó Parvati.
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Ya no lo es además hizo un juramento inquebrantable, lo segundo es suficiente para anular cualquiera de los argumentos que tengáis.
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No esperes que seamos amigables con él- espetó Parvati.
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No lo espero pero quiero que seáis cordiales con Draco- terminó Harry antes de ir a hablar con Percy sobre el inventario.
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Al menos voy con Luna y Neville a recolectar especies para la evacuación y evitar que esos dos traigan algo peligroso al menos Hagrid no viene sería imposible convencerlo a dejar un animal con el que él se encariñe- dijo Ginny
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Suerte la tuya yo tendré que ver a Malfoy frecuentemente- se quejo Parvati.
10:00 Hogwarts, Sala de los menesteres, 30 de mayo de 2000
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Hagrid por última vez no pienso dejar que incluyas otra especie de clase xxxxx ya tengo bastantes problemas con mantener escondidos a los jóvenes dragones que tenemos petrificados en la base subterránea, además dijiste que no añadirías otra especie a la lista después de haberme convencido a incluir mil quinientos huevos de acromantula- dijo Harry por décima vez a su amigo, claro que una parte de lo que le influyó a aceptar es la de ver la reacción de Ron cuando vuelva de Australia y además del viaje espacial descubra que las acromantulas también vienen.
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Por favor Harry son apenas cachorros además serán petrificados para ser transportados- suplico Hagrid mientras uno de los treinta y cinco cachorros de León de Medea se separó de los restantes y se acurruco a los pies de Harry.
Harry suspiró y cogió a la pequeña leona de pelaje blanco y la colocó en su regazo.
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Supongo que puedo abrir una excepción pero es la última vez que lo hago Hagrid.
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Gracias Harry.
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Juliet, Delfoss ya sabéis lo que tenéis que hacer- dijo Harry en parsel.
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Entendido maesstro- dijeron los dos jóvenes basiliscos una rojo fuego y el otro verde esmeralda que Harry encontró en la cámara de los secretos junto con varios libros antiguos y un cuadro con los cuatro fundadores (Sinceramente lo último le daba ganas de nunca haber investigado la cámara ya que Godric y Salazar estaban siempre discutiendo), los dos basiliscos petrificarón a los cachorros.
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Dean y Blaise por favor ayudad a Hagrid a transportarlos a los subterráneos, Tracey avisa al profesor Slughorn y a Draco que necesitaremos más zumo de mandrágora.
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Sabes que eso no le agradara a Draco- informó la chica.
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Dile que todos tenemos problemas- respondió Harry que cambió su atención en dirección a sus informes sobre las demás especies inteligentes, gracias a Fleur y Hagrid ya habían hablado con los centauros, las veela y las gentes del agua, ahora solo faltaba encontrar a los Sasquatch en norteamérica y los seres arbóreos y podría convocar una reunión para negociar los puntos del tratado.
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¿Cómo te llamaré?- le preguntó Harry al animal que cuando llegara a adulto tendría unos dos metros y medio mínimo.
La joven leona cogió un libro sobre mitología que alguien había dejado tirado y señaló con su pata a la imagen de una mujer con un vestido griego, pelo blanco y una corona de hielo.
- Quione- dijo Harry mientras la joven leona jugaba con Juliet.