← ¡Las vueltas de la vida! · de
¡Las vueltas de la vida! — capítulo 3
P.O.V DE HERMIONE Me levanté ansiosamente apenas tocó el despertador, estaba feliz por mí segundo logró en la vida, sonreí al recordar lo efusivos que habían sido mis mejores amigos conmigo ayer por haber conseguido mí primer empleó y creería que sería para toda la vida sí dios quiere. Me relaje y me bañe, higiénice mí boca, me peine y me alice el cabello para que se acomodara y mis rizos alborotados pasaron a ser un cabello ondulado más natural, me encantó el cambio. Me hice unos perfectos torzados con la parte de adelante de mí pelo para dejar lo demás suelto atrás con los perfectos y suaves bucles cayendo sonre mí espalda. Sonreí satisfecha ya que mí rostro se veía más estilizado, me vestí con un traje negro, zapatos negros y camisa blanca -; accio maletín. .- dije con la varita en mano, pronto el maletín estuvo en mis manos. Sé sentía bien volver a ejercer la magia luego de tanto tiempo, sonreí de costado. Caminé hasta la chimenea y con los polvos Flu grité -; Ministerio de Magia y hechicería..- pronto aparecí en el lugar. Observé hacía todos lados, la verdad era que la gente era muy indiscreta me observaban desde arriba hacía abajo, hasta que di un pasó y todos los reporteros me atracaron con preguntas -; Señorita Granger ¿es verdad su depresión. .?- gritó uno tomándome una fotografía -; ¿Es cierto que sé escondió durante un tiempo por su estatus social..?- atacó otro -; ¿Es verdad que traicionó al señor Ronald Weasley con su mejor amigo el señor Harry Potter y que por culpa de éso la señorita Ginevra Weasley ya no la visita..?- gritó una mujer, no podía ver bien, los flashes me aturdían y sus voces más aún haciendo preguntas tan burdas dañando mí personalidad, intenté caminar pero todos me rodeaban y las miradas acusadoras me ostigaban demasiado, intenté seguir. Hasta que de pronto sentí que caía, pero alguien me tomó de la cintura tirando de mí, sus ojos grises me erizaron la piel. Pensé que me arrojaria al suelo para que todos me tomarán fotos y se burlaran de mí, pero éso no sucedió todo lo contrario -; ¡camina Granger, camina..!- ordenó tomando mí rostro para hacerme entrar en razón al ver que yo estaba en una especie de shock. Inmediatamente me giré hacía las inmensas puertas e ingresé observando como él trataba de retener a la mayoría de los reporteros -; Herms ¿qué sucede estás bien..?- me preguntó al verme tan pálida seguramente Harry, tenía una sensación de vértigo en la boca de mí estómago que de pronto quería repeler algo que no tenía puesto que aún no almorzaba, tenía que calmarme. Él al ver esto supo que sería peor para mí los nervios y el estrés entonces me tomó de los hombros obligándome a caminar hacía el salón de almuerzos, tomó un vaso con agua y me obligó a sentarme entregandome el vaso con agua el cual bebí sin replicar -; Herms mirarme. .- me pidió al ver mí mirada perdida en el suelo, la levanté y me encontré con sus preciosas esmeraldas -; aquí estoy tranquila, todo estará bien..- me dijo acariciando mí mandíbula abrazandome suavemente. Cuando sentí sus brazos arroparme, me sentí completa y ahora sí podía volver a la realidad, reaccione devolviendo su cálido abrazo y apretando su cuerpo contra el mío -; gracias..- susurre en su oído -; claro yo te rescató del mal y tú le agradeces a otro como siempre.. ¿no es así Granger..?- habló alguien detrás de mí espalda, ésa voz que me había hecho llorar y sufrir por tanto tiempo resonaba detrás de mí, una voz sin sentimiento alguno simplemente fría como el hielo seco -; Malfoy deja de fastidiar..- me defendió Harry. Yo me levanté de la silla alejando a Harry de mí lado, secando las leves lágrimas que habían salido de mis ojos sin autorización -; estaré bien Harry. .- le hablé tomando suavemente su mano calmandolo lentamente -; sigueme Granger el ministro nos espera..- anunció Malfoy quitando su expresión de molestia a una dubitativa, para luego poner su rostro frío sin expresión alguna -; vamos..- le pedí mientras Harry asentía, sabía que cuando hacía éso era porque desconfiaba y quería que luego le contará lo que había sucedido, entonces yo afirme, caminamos hasta el elevador y nos internamos en el -; has cambiado mucho en este tiempo Granger..- habló Malfoy por primera vez -; espero que sea un cumplido y no una simple burla..- añadí secamente -; no es una burla..- contestó muy despacio entre dientes, cosa que decidí hacerme la que no había oído nada. Llegamos al piso del señor ministro y caminamos hasta su despacho -; Señor Malfoy ¿necesita algo..?- preguntó descaradamenteuna bella secretaria rubia de recepción en ése pasillo -; no Tania gracias.. por el momento estamos bien..- respondió coquetamente el rubio, giré mis ojos y continuamos caminando hasta llegar -; perfecto.. señorita Granger, señor Malfoy..- saludó el señor ministro -; los he mandado a llamar porque señor Malfoy usted tomará el cargo de secretario, sé que está no es su área pero mí secretario renunció la semana pasada, entonces me he tomado la libertad de ver sus cualidades y creí que usted será muy eficiente para éste nuevo trabajó, la señorita Granger será la subsecretaria suya y Tania pasará a ser su subsecretaria ayudante señorita Granger. .- anunció el ministro sin más preámbulos, nuestros rostros no mostraban comodidad alguna con la oferta -; bueno como ya les he dado la información, salgan de mi despacho y enfrente estará su nueva oficina señor Malfoy necesito la mayoría de los documentos para firmar hoy porque estamos muy atrasados..- anunció el ministro -; está bien señor ahora mismo sé los traeré..- respondió fríamente Malfoy mientras comenzaba a caminar hacía nuestra oficina.Al ingresar noté que habían dos escritorios -; bien ya escuchaste Granger necesitó todos los documentos para firmar ahora. .- pidió Malfoy con la arrogancia en su cara -; está bien..- respondí comenzando la búsqueda de los almacenes con archivos, al ver como me volvía loca buscando Malfoy sonrió con cinismo ¿qué le resultaba gracioso..? Me pregunté a mí misma -; revelate..- anunció con la varita en alto y pronto apareció un subcuarto dentro de nuestra oficina, como podía no a ver pensado en ello, él me miró con una sonrisa de autosuficiencia y yo decidí entrar al cuarto. Sabía que era una seguridad esconder los documentos más importantes sobre todo cuando estos iban nada más que al secretario y al señor ministro. Observé todo el cuarto y era un verdadero desastre, documentos por todas partes, entonces decidí organizarlos por fechas, levanté mí varita e inmediatamente todos los archivos empezaron a ascender a los estantes por fechas y alfabéticamente, sonreí satisfecha al recordar ése hechizo -; veo que eres eficiente Granger, ya te estaba por reportar con el ministro para que me asignaran otra asistente..- -; lo creó. .- respondí cortante -; bueno entonces te dejó tengo algo importante que hacer..- me habló marchándose. Una vez que todos los documentos sé agruparon tomé varios archivos para leer, luego de ver que varios necesitaban firmas los llevé al escritorio de Malfoy, hasta que de pronto una lechuza que conocía perfectamente golpeó la ventana. Me acerqué y tomé el mensaje, pero ésa voz carrasposa interrumpió de nuevo -; incendio..- dijo y la nota se quemó completamente -; ¿por qué hiciste éso Malfoy..?- replique furiosa mirándolo fijamente él sólo sonrió de costado -; está prohibido recibir notas en el trabajo Granger ¿o es qué acaso no lo sabes. ?- hizo una pregunta retórica
-; está bien..- le contesté -; ahí tienes la mayoría de los archivos aún faltan muchos más pero con esa cantidad para que las firmé hoy es suficiente. .- respondí seriamente -; estupendo Granger, eres una buena subordinada mía..- habló sarcástico. Giré mis ojos y me senté en mí escritorio leyendo algunos que faltaban datos para completar y empecé a llenarlos, sólo levanté la vista cuando sentí la puerta cerrarse y vi que Malfoy sé había llevado los documentos, trabajé en silencio pensando en que podría haber dicho la nota.