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¡Las vueltas de la vida! — capítulo 8
Capitulo 8: Mis padres
P.O.V de Hermione
Al llegar a mi departamento me cambie de atuendo por algo mucho más cómodo, tome algunas cosas que creí que serian importantes y las guarde dentro de una bolsa. Camine hasta la chimenea y grite mientras me arrojaba los polvos flu encima
-; San Mugo- llegue y hable con la señora Robinson
-; Buenos días señorita Granger- me saludo
-; Buenos días Señora Robinson- le conteste
-; Créame que si no fuera realmente necesario, jamás le habría mandado esa carta. Sé que usted había explicado que vendría cada domingo por su trabajo, pero realmente hace dos años que tenemos a cargo a sus padres y no han mostrado ninguna mejoría. Como sabrá la institución ya no puede mantenerlos lo sentimos demasiado, pero eso es lo que me han comunicado- hablo la enfermera
-; pero yo ahora mismo no tengo adonde llevarlos, por favor denme aunque sea un plazo de tiempo para buscarles otra institución que les pueda brindar ayuda, no me los puedo llevar a su casa si aun no están sanos- le explique
-; hare lo que pueda señorita, sabe que yo los aprecio muchísimo, hablare con los directores para que le den un plazo aunque sea, lo lamento- hablo la enfermera con cariño
-; está bien Margaret entiendo su posición- le dije con la mirada conciliadora
-; ¿ya puedo ingresar a verlos?- le pregunte
-; por supuesto, pero su mama está muy alicaída, ella tuvo otra crisis esta mañana trate de que no se agobie demasiado- me explico
-; está bien- le respondí
P.O.V de Draco
Adonde se había marchado Granger, no lo sabía, pero en cualquier momento lo averiguaría, ya sabía que sus padres tenían ese problema ahora debía descubrir donde estaban y en la oficina otra vez se había vuelto a llenar de flores, específicamente rosas que ya me habían hartado
-; incendio- dije mientras las flores se prendían fuego consumiéndose lentamente
-; ¡oh vaya!- exclamo Blaise ingresando en la sala
-; si lo sé, esto es horrible hay un estúpido que no para de mandarle encomiendas y cartas a Granger, ya me he cansado de decirle que nada de estupideces en el ámbito laboral, pero al parecer no lo entiende- le explique furioso
-; creo que no tienes porque enfadarte con Granger- me hablo en un tono ¿enfadado?
-; ¿por qué rayos te pones así Blaise?- le corte
-; porque Granger no tiene la culpa, yo soy el estúpido que le manda flores, de hecho venia a invitarla a salir a almorzar- hablo seriamente
-; ¿qué demonios Zabini?- le pregunte confundido
-; pero ahora que veo que no está, me marcho, por cierto tori quiere que nos juntemos para charlar de su boda mañana- hablo enfadado
-; está bien- le respondí secamente
-; pero ya sabes, no quiero estas cursilerías en los horarios de trabajo, si quieres invitar a Granger hazlo a la hora de salida o en los recesos- le respondí de igual manera
-; adiós- hablo serio
-; adiós- me despedí caminando con unos archivos para llevarlos al ministro
Al llegar a su oficina note que alguien estaba dentro con él, al parecer eran dos ya que se me hacían muy familiar sus voces
-; señor ministro Hermione me ha informado que iría a ver a sus padres a San Mugo- hablo una voz masculina
-; si ya me había notificado ¿Qué sucede?- pregunto el ministro un poco preocupado
-; es que veníamos a pedirle permiso para ir con ella, esto no es fácil para ella y como somos sus mejores amigos nos parece que sería mejor estar a su lado- explico otra voz, entonces eran Potter y la comadreja
-; señores entiendo su posición, pero los problemas personales se resuelven personalmente, además de que en el ministerio hay demasiado trabajo ustedes no pueden ir, vayan mañana o pasado que son los fines de semana que no hay trabajo, ahora pueden retirarse- anuncio el ministro
Reí entre dientes porque por primera vez los habían puesto en su lugar a los muy imbéciles, y por eso era que Granger se había marchado sin decir nada, me odiaba por pensar en esto, pero si quería ser el mano derecha de Kingsley debía de ayudarla y sinceramente por primera vez en mi vida haría una maldita buena acción.
Espere a que los ineptos se marcharan y así fue e ingrese lentamente
-; Señor aquí está mi trabajo adelantado, por lo tanto le quería decir si me daría el resto del día libre, ya que tengo unos asuntos personales que resolver- le hable seriamente el me observo durante unos instantes
-; está bien no veo el problema señor Malfoy- respondió seriamente
-; buen fin de semana- me dijo mientras me marchaba
-; Igualmente- le respondí yéndome
P.O.V de Hermione
Ingrese lentamente a la habitación donde reposaba mi madre desde hace ya dos años, ahí estaba ella sentada sobre la orilla de su cama, con los cabellos enmarañados, la mirada perdida llena de ojeras, mas pálida de lo normal y mucho más delgada que la última vez que la había visitado.
-; hola- le dije en un susurro captando su atención, pero ella no contesto
-; otra vez tu ¿no te cansas de venir niña?- pregunto un poco molesta mi madre
-; no me canso de venir porque eres una persona muy especial para mí- le respondí seriamente ella frunció su ceño, pero no dijo nada
-; Ahora vamos a peinarte Jean, te ves muy mal sin arreglarte- le dije cariñosamente
-; está bien- respondió sin quejarse
Me levante y camine hacia ella, tome sus cabellos y los cepille suavemente
-; te he extrañado mucho mama- susurre sin contenerme
-; ¡deja de decir estupideces niña imbécil, mi marido y yo jamás tuvimos hijos, vete de aquí, lárgate!- exclamo iracunda, arrojándome todo lo que tenía a su alcance
-; jamás dejare de insistir madre- le dije mientras salía de su habitación, al verla de esa manera unas lagrimas salieron de mis ojos
-; ¡maldición, maldición, maldición!- grite sin poder contener la ira que tenía en mi interior
-; tal vez podría ayudarte- una voz carrasposa me hizo saltar del susto
-; Malfoy ¿Qué rayos haces aquí?- le pregunte iracunda
-; ¿Cómo supiste que estaría en este lugar?- le pregunte furiosa
-; Sin querer escuche a San Potter y la comadreja hablando con el ministro de este lugar, entonces se me ocurrió ser un buen samaritano por una vez en mi vida y venir a ayudarte Granger- respondió con simpleza
-; No te creó una sola palabra Malfoy, además no necesito tu ayuda ni la de nadie, vete- le pedí con cansancio
-; Esta bien sino me crees es tu problema no el mío, pero yo creo que esto te va a servir, conozco un centro de ayuda especializado para las personas que sufren encantamientos tan fuertes como un obliviate, hay gente que se ocupara las veinticuatro horas del día de tus padres, ellos podrían ayudarte- me hablo seriamente
-; ¿En dónde queda ese centro especializado?- le pregunte con intriga, mientras el esbozaba una pequeña sonrisa satisfactoria
-; Esta ubicado en Canadá, si quieres podríamos ir y trasladarlos allí- hablo con simpleza
-; no me pareces que te estás equivocando, ¿podríamos? Es plural, tu y yo no vamos a ir a ningún lugar juntos- le replique
-; Granger ¿quieres ayudar a tus padres lo más pronto posible?- me pregunto serio mientras yo asentí con la cabeza
-; bueno entonces no te pongas a la defensiva, ya es demasiado con que quiera ayudarte- replico molesto
-; No me ayudes y listo Malfoy- le respondí dándome media vuelta
-; Granger espera- me pidió sujetándome a la altura del codo
-; está bien, lo lamento, de verdad quiero ayudar- me hablo con sinceridad en sus ojos de color mercurio mientras una ola de calidez me embargaba
-; ¿por qué haces esto Malfoy?- le pregunte en un susurro
-; porque quiero ayudarte, necesito hacerlo- respondió mientras acercaba su rostro al mío muy lentamente
Este capítulo va dedicado a:
astoria malfoy
natascha
besos y abrazos bellos lectores espero que les haya gustado el cap.