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Tú y yo, y Harry. — capítulo 1
Apenas salió de la chimenea y unos brazos lo estrujaron contra un pequeño cuerpo.
-¡Harry! - dijo alegremente Ginny. Harry le plantó un beso en la boca y le devolvió el abrazo.
-
Te extrañé, Gin- contestó, tomándola por la cintura y caminando juntos hacia la cocina.
-
Y yo a ti, y no te imaginas cómo- contestó Ginny.
La Señora Weasley dejó las cazuelas para darle un caluroso abrazo a Harry y le dijo lo mucho que hacía falta en la casa.
-Y esta casa a mi- respondió.
Harry se dio cuenta de que faltaban sus mejores amigos y preguntó por ellos.
-Están arriba- contestó Molly.
Harry subió por las escaleras hasta llegar al cuarto que siempre compartía con su mejor amigo. La puerta estaba entreabierta y se lograba escuchar lo que decían desde adentro.
-
Ginny me dio dos boletos para los Chudley Cannons, pero sé que no vas a querer ir.
-
¿Entonces con quién irás?
-
Sólo pensé en una sola persona, pero la descarté de inmediato.
-
Ah ¿sí? ¿A quién?
-
A ti. Eres la única persona que siempre está en mi cabeza.
-
Ow, Ron.
Y se escucharon besos y risas. Harry se sintió ofendido que su amigo no recurrió a invitarlo a un partido de Quidditch cuando ellos eran inseparables.
-
Hey, ¿y por qué no invitas a Harry?
-
No lo había pensado, tienes mucha razón.
Y más besos. Bueno, al menos todavía había alguien consciente pensado en él. Decidió al fin tocar la puerta, fingir que no había escuchado su conversación y entró.
-Harry, ¡qué sorpresa!- dijo Hermione levantándose de la cama y dándole un abrazo a Harry.
-Justo hablábamos de ti- dijo Ron, haciendo lo mismo.
- Espero que no sea nada malo- dijo Harry con una risa nerviosa.
Se sentaron en la cama y platicaron como en los viejos tiempos; Ron le contó sobre el partido y Harry aceptó.
- Qué bueno que viniste, Harry- dijo Hermione-, nos hacías falta.
-Hermione tiene razón- afirmó Ron-, Ginny se nos pegaba y nadie nos la podía quitar- Hermione le dio un golpe en el brazo a su novio-. Es la verdad, y sobre todo, no había quien se enojara cuando nos besábamos- todos soltaron una risa y Ron acercó a besar a Hermione, que respondió gustosa. Harry de inmediato se incomodó y volteó a otro lado. Algunas veces era preferible que no lo tomaran en cuenta a estar presenciando esas escenas; era preferible el aislamiento.