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Historia 187550 — capítulo 36

Por la tarde en la cena de halloween, estaban cenando cuando de pronto la puerta se abrió y apareció uno de los profesores gritando.

−Hay un troll, un troll se ha escapado y a entrado en el colegio. -Y tras decir eso se desmayo.

Al escuchar eso, muchos alumnos se quedaron parados hasta que unos empezaron a gritar y así como antes había habido niños y profesores comiendo, ahora los niños se pusieron de pie y se fueron corriendo hasta la salida, hasta que el director pidió silencio.

−Ir a vuestras salas comunes. −Les dijo Dumbledore y miro a los profesores. −Nosotros iremos a ver qué ha pasado. −Y así los prefectos pusieron orden y se fueron llevando a los pequeños.

−Harry espera. −Le dijo Hermione. −Tenemos que ir a ver a Draco.

−Tienes razón, vamos. −Y así los dos niños se fueron a ver a Draco que estaba a punto de salir del gran comedor.

−¿Qué hacéis aquí tontos? −Les regaño Draco. −Tenéis que iros a la sala común de gryffindor.

−Solo queríamos ver que estabas bien. −Le dijo Hermione.

El niño la miro. −Estoy bien, pero si no vais me preocupare mucho y no lo estaré ahora iros a vuestra sala común y no salgáis de allí.

−Lo haremos, cuídate. −Le dijo la niña y abrazándolo un momento se fue con Harry.

Una vez llegaron a la sala común de gryffindor y estando a salvo, los niños se quedaron hablando.

−¿Cómo puede haber entrado un troll en hogwarts? −Les pregunto Dean. −No que son salvajes y viven en los bosques o donde sea.

−Ni idea. −Les dijo Harry. −Pero me encantaría verlo, seguro que mola un montón.

−Harry ni se te ocurra. −Le dijo Hermione mirando a su amigo, lo conocía perfectamente para saber qué sino lo paraba se le ocurriría alguna locura. −Un troll no es un juego.

El niño la miro. −Tranquila Hermione no me iré a ningún lado, ¿Qué piensas que soy? ¿Yo acercándome a un troll? Ni loco.

−No Potter, eso no me convence, tú eres capaz de eso y de mucho más.

−No lo voy a hacer. −Le dijo Harry. −No quiero que mi familia se preocupe y sé que un troll es muy peligroso.

−Lo es, prométemelo.

−Pero si ya te he dicho que no me iría.

−Prométemelo.

−Está bien. −Y la miro. −Yo Harry Potter prometo no ir tras trolls ni nada extraño.

−Estupendo, si rompes tu promesa nunca más te hablare y sabes que es verdad.

−Lo sé, tengo hambre. −Dijo de pronto. −No hemos terminado de cenar, ahora vengo. −Y se fue a su habitación donde cogió los chocolates, galletas y otras cosas que su familia le había enviado por halloween y bajándolo se los enseño a sus amigos. −Ya tenemos cena, no es lo mismo que lo del gran comedor pero es algo.

−Yo también tengo cosas, ahora vengo. −Le dijo Hermione y subió a su habitación para coger sus cosas.

−Es muy mandona. −Dijo Dean a Harry cuando la niña se hubo ido.

El niño lo miro. −Hermione es así, siempre preocupándose por todo y por todos, ya te acostumbraras, a veces parece una madre pero es mi mejor amiga y si me pide que haga una promesa la hago, además ella tiene razón, un troll da miedo, y prefiero quedarme aquí sin que nadie me lastime.

−Solo un loco se iría a enfrentar a un troll.

−Y como yo no lo soy, prefiero comer. −Y miro a los demás. −¿No tenéis cosas?

−Sí, pero no tantas como tú. −Le dijo Seamus que estaba mirando todas las cosas que Harry tenia.

−Nadie tiene tanto como él. −Les dijo Hermione que ya había bajado. −Su abuela siempre le preparara esas cantidades, para que las pueda repartir con los demás.

−La abuela es la mejor. −Le dijo Harry sonriéndoles. −Y no importa cuántas cosas tengáis, lo importante es compartirlas con los demás, así que bajar vuestras cosas.

−Lo haremos. −Y subiendo a su habitación se fueron a coger sus cosas y diez minutos más tarde, la sala común de gryffindor se había convertido en un pequeño comedor donde se pusieron a comer todo lo que tenían.

Al día siguiente, ya con el troll de nuevo capturado era el partido de quidditch entre slytherin y gryffindor y antes de ir al campo a verlo, los niños estaban desayunando, cuando Severus paso por el lado de Harry y este vio que estaba herido.

−¿Harry que pasa? −Le pregunto Hermione que vio que a su amigo le cambiaba la cara.

−El profesor Snape está herido.

−¿Herido? −La niña lo miro. −¿Qué crees que le puede haber pasado?

−No lo sé, pero me preocupa. −Y la miro. −¿Crees que tendría que enviar una carta a mis tíos?

−¿No crees que exageras un poco?

−¿Y si lo hirió ayer el troll?

−Puede ser, pero aquí está la señora Pomfrey que le puede curar.

−¿Y si no quiere que se entere nadie?

Ante tantas preguntas, Hermione empezó a impacientarse, ella era la que siempre estaba con las preguntas, no Harry.

−Haz lo que quieras, si quieres avisar a tus tíos hazlo, pero deja de hacerme tantas preguntas.

Harry sonriéndole se levanto y dándole un beso en la mejilla le dijo:

−Eres la mejor, no cambies. −Y se fue a ver a su primo que estaba desayunando en su mesa. −Draco.

−Harry. −El niño lo miro. −No le des más besos a Hermione.

Al escuchar eso, los demás slytherin se los quedaron mirando y Harry se rio.

−Hermione es mi hermana, así que no te pongas celoso. −Y entonces dejo de reírse. −Vengo a decirte algo más importante.

−¿El qué?

Harry sentándose a su lado le susurro. −Han herido a tío Severus.

Al escuchar eso, Draco se aparto y lo miro preocupado. −¿Estás seguro?

−Si Draco, sabes bien que no mentiría con eso, ¿Qué hacemos?

−Avisar a mi padre y tío Sirius.

−Hermione dice que estoy exagerando.

−Puede ser, pero no me quedare tranquilo hasta que lo revisen, además que lo decidan ellos.

−Tienes razón, ¿vamos?

−Sí. −Y levantándose se fueron corriendo a escribir una carta y a enviarla a Londres lo más rápido posible.

Un rato más tarde, en Londres Sirius apretaba los puños.

−¿Sirius que pasa? −Le pregunto Remus al ver la actitud de su amigo. −¿Le pasa algo a Harry?

−Que anoche un troll entro en hogwarts y que Snape está herido.

−¿Un troll? −Hope preocupada miro a su hijo. −Espero que a los niños no les haya pasado nada, me preocupan.

−Lo sé mama a mí también me preocupan. −Le dijo Remus intentando tranquilizarla y miro de nuevo a Sirius. −¿Vamos?

−Sí, quiero saber qué es eso de que un troll entre en hogwarts. −Y miro a Lyall. −Iremos Remus y yo, en cuanto tengamos noticias os las hare saber.

−Hacerlo.

−Lo haremos. −Y diciéndoles que los verían en unas horas, se aparecieron, no tenían tiempo de ir en tren.

En hogwarts, el partido de quidditch había terminado y estaban saliendo del campo cuando los alumnos vieron a cuatro hombres.

−Es Sirius Black. −Susurro un alumno.

−Lo es. −Dijo otro. −¿Qué hará aquí?

−No lo sé, pero dicen que es el hombre más importante del mundo mágico, que no hay nadie tan rico y poderoso que el.

Y así cientos de susurros y preguntas se empezaron a levantar en el colegio, hasta que un grito se hizo en el sitio.

−Padrino. −Harry corriendo se acerco y lo abrazo.

Sirius le sonrió. −Hola Harry. −Y miro a los demás niños que se habían acercando. −Ellos deben de ser tus amigos.

−Si padrino. −Le dijo el niño y empezó con las presentaciones. −Ellos es Dean Thomas, Seamus Finnigan, Pansy Parkinson, Theo Nott, Daphne Greengrass, el que no deja de hablar todo el tiempo, Blaise Zabini y Neville Longbotton.

Sirius mirando a todos, se acerco a Neville. −Neville es un placer conocerte. −Le dijo el hombre. −Tus padres eran dos de mis mejores amigos, así que mi casa es tu casa, ven cuando quieras.

−Gracias señor Black.

−No seas tan formal, me puedes llamar Sirius.

−Lo hare.

−Estupendo. −Y le sonrió.

−Ahora os presentare. −Le dijo Harry y miro a sus amigos. −Ellos son mi padrino y tío Sirius Black, mi tío Remus Lupin, mi tío Lucius Malfoy el padre de Draco y mi tío Jack Carter.

−Un placer chicos. −Le sonrió Remus y vio que se acercaba Severus cojeando aunque casi no era perceptible para los demás, pero a él lo había avisado Harry que le había visto sangre en la pierna. −Tú te vienes conmigo.

−¿Lupin qué haces aquí? −Y miro a los demás. −¿Quién os ha avisado? −Y miro a los niños no tenía que ser un genio para saberlo. −Potter y Malfoy.

−Así es. −Dijo Remus. −Así que te vienes. −Y miro a Sirius. −Nos vemos en un rato.

−Ves, nosotros nos ocuparemos de lo demás.

−Sí. −Y sin decir nada más se fue con Severus para curarle la herida en la pierna.

−¿Harry estas bien? −Le pregunto Jack.

−Si tío, estoy bien.

−Bien. −Y miro a los otros hombres. −Ahora que he visto a Harry y veo que está bien me voy.

−¿No vas a hacer nada? −Le pregunto Sirius.

−No puedo hacer nada hasta que haya investigado, en cuanto sepa algo te diré. −Y miro a Harry. −Pórtate bien.

−Si tío. −Y viendo como se iba miro a los demás. −¿Qué haréis vosotros?

−Buscar algunas respuestas. −Y vio que Albus se acercaba. −Buenas tardes Dumbledore.

El director miro a los dos hombres más poderosos del mundo mágico, Sirius Black y Lucius Malfoy, nada más verlos supo que venían para saber que había pasado el día anterior.

−Vamos a mi despacho.

−Sí. −Antes de irse, Sirius miro a su ahijado. −Harry antes de irme te iré a ver, no te vayas muy lejos.

−No padrino, estaré en mi sala.

−Estupendo, nos vemos al rato. −Y diciéndole que luego lo vería se fue detrás de Lucius y del director de hogwarts.