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Historia 187550 — capítulo 63
Al llegar a su sala común, antes de entrar cogió aire, y entro, sabía que dentro todos lo mirarían con ojos acusadores.
En la sala al verlo todos se lo quedaron mirando.
−¿Harry que ha pasado? −Le pregunto Hermione.
El chico la miro. −No participare en el torneo.
Al escuchar eso, la chica lo abrazo.
−No me abraces que Draco se pone celoso.
−Tonto. −Dijo sin dejar de abrazarle.
−Lo sé, me voy a dormir, estoy cansado han pasado muchas cosas.
Hermione al escuchar eso, dejo de abrazarle y lo miro. −¿Mañana me lo explicaras?
−Mañana, buenas noches. −Y se fue a su cuarto donde se puso su pijama y tras lavarse los dientes se fue metió en su cama.
Al día siguiente, al bajar al gran comedor muchos se sorprendieron al ver a Remus allí en el puesto del profesor Moody, pero nadie dijo nada.
Después de un tenso desayuno, los alumnos cogieron sus cosas y se fueron a clases.
Unas horas más tarde cuando terminaron, Draco se acerco a Harry.
−¿Y bien que paso anoche? ¿Por qué tío Remus está dando clases?
El moreno lo miro. −Es cosa de mi padrino, o aceptaban sus normas o cerraría hogwarts para siempre.
−Vaya. −Al escuchar eso Pansy lo miro. −¿El señor Black puede hacer eso?
−El puede hacer eso. −Le dijo Draco mirándola. −El tiene el 61% del poder del ministro, la familia Black esta en el poder del ministerio, pero siempre se ha mantenido en la sombra. −Y miro a su primo. −Cuéntame algo más.
−El director de durmstrang es un antiguo mortifago.
Ante eso, Draco lo miro con los ojos muy abiertos. −¿Y cómo es que esta aquí?
−No lo sé, lo único que se, es que dos aurores lo van a estar vigilando hasta que se vaya.
−Ya los he visto esta mañana. −Les dijo Theo. −Me preguntaba porque dos aurores estaban aquí, y ahora sé que es por Karkarov.
−Lo es.
Antes de que ninguno pudiera decir nada más, Remus se acerco.
−Buenas tardes.
Harry le sonrió. −Buenas tardes, te queda muy bien la túnica de profesor.
−Gracias, ¿podemos hablar?
−Claro que sí. −Y miro a sus amigos. −Nos vemos al rato.
−No te preocupes, esto no llevara mucho tiempo. −Le dijo Remus y se llevo a su sobrino aparte. −Harry necesito el mapa.
Harry lo miro. −¿Para qué lo quieres?
−Para saber quién y no está en hogwarts, ni Sirius ni yo nos fiamos de nadie en esta escuela, solo de Severus.
−Está bien, no tardo.
−Ok. −Y vio como se iba.
Diez minutos más tarde, Harry le daba el mapa a su tío. −Espero que algún año lo pueda tener el curso entero.
Remus le sonrió. −Algún día, ahora vuelve con tus amigos.
−Si tío. −Y se iba a ir cuando lo miro. −Estoy feliz de que estés aquí, contigo y con tío Severus aquí no tengo miedo.
−Y mientras esté aquí, no tendrás que preocuparte de nada, ahora ves, que te están esperando.
−Sí. −Y volvió con sus amigos.
Unas semanas más tardes, era la primera prueba del torneo, mientras los campeones se enfrentaban a los dragones, Sirius, Jack, Remus, Severus, Samir y Lucius entraban en la sala de los menesteres.
Al salir iban muy satisfechos, habían encontrado el primer horrocrux que era la diadema de Ravenclaw y ya la habían destruido.
−Una menos. −Les dijo Samir. −¿Qué hay de los otros?
−Sabemos que la familia que guarda el horrocrux en gringotts son los Lesntrange, pero no podemos ir no sabemos si hay alguien espiando.
−¿Y porque no usáis la capa de invisibilidad de Harry? −Les pregunto Severus.
−Porque aun así necesitaríamos la llave o una orden, y una orden mueve a mucha gente.
−Entonces tendremos que esperar con lo de la bóveda.
−Sí, ahora tenemos que seguir mirando los demás.
−Ya estoy mirando las propiedades de Tom o de sus antepasados. −Les dijo Jack. E−spero que antes de navidades os pueda decir algo.
−Gracias, ahora nos vamos, no quiero que nadie nos vea.
−Nadie nos ve. −Le dijo Remus enseñándole el mapa del merodeador. −Según esto, ahora mismo en el castillo solo estamos nosotros y los fantasmas, los demás están con la primera prueba.
−Igual, hay que ser cuidadosos. −Le dijo Sirius y despidiéndose se fueron.
Cuando los profesores se quedaron a solas, Remus miro a Severus. −¿Qué hacemos?
−Ahora vamos a esa prueba, es una estupidez.
−Pienso igual. −Dijo Remus. −Mira que traer dragones para una prueba escolar.
−Bueno, últimamente los del ministerio no piensan mucho.
−Y que lo jures. −Y así los profesores se fueron a la prueba, por suerte todos estaban muy ocupados mirando la prueba y no se fijaron en ellos.
Unas semanas más tarde, Jack ya tenía la localización de la casa donde habían vivido los Riddle.
Al llegar a la casa, no supieron que cara poner, aquello era peor de lo que se habían imaginado.
−¿En serio vivieron aquí? −Le pregunto Sirius mirando a su alrededor. −Creí que vivirían en una mansió o por lo menos en algún lugar mucho mejor.
−Ya bueno, parece ser que los últimos descendientes de slytherin no fueron muy buenos en sus trabajos y lo poco que tenían lo terminaron por perder, solo les quedo esta pequeña casa. −Le dijo Jack.
−Ir con cuidado. −Les dijo Samir. −Algo huele muy mal, huele a maldición, así que no toquéis nada.
−Lo haremos. −Y así mirando bien entre todos los escombros y la suciedad no tardaron mucho en encontrar el anillo.
Samir mirándolo bien, saco una poción y abriéndola la vertió directamente.
−¿Servir de algo?
−Servirá para que la maldición que tiene, no sea tan poderosa, luego pondré algo más poderoso que hará que el alma se vaya. −Y siguió vertiendo la poción.
Cuando el bote estuvo vacio, cogió otra poción e hizo lo mismo con la anterior, un alma negra no tardo mucho en salir y se fue gritando.
−¿Eso quiere decir que el anillo ha dejado de ser un horrocrux? −Le pregunto Sirius.
−Exactamente, paso igual que con la diadema pero igual del anillo sale un gran poder, tengo que investigarlo.
−Hazlo, pero hazlo en otro momento, dentro de poco será luna llena.
Samir le sonrió. −Esta tarde, Remus recibirá sus medicinas, no tendrá ningún problema.
Sirius se lo agradeció. −Gracias, desde que se toma tus pociones, el está mucho mejor.
−De nada, ahora quiero chocolate.
Ante eso Jack se rio. −Anda vamos a por un chocolate caliente, te lo mereces en menos de un mes ya hemos destruido dos horrocrux, nos quedan tres.
−Dentro de poco, ese hombre será historia, mientras nos relajaremos con un chocolate caliente.
−Sí. −Y así satisfechos con su trabajo se fueron a buscar un chocolate caliente.
Y de nuevo el tiempo fue pasando, hasta un par de semanas antes de navidad, el profesor Dumbledore daba una noticia a sus alumnos.
−Este año, será el baile del torneo, los alumnos que quieran se pueden quedar aquí y celebrarlo, pero solo podrá ser desde los de tercero, los de segundo y primero tendrán que regresar a sus casas. −Y les sonrió. −Ahora a cenar.
−Si profesor. −Y así los alumnos se pusieron a cenar.
−¿Harry con quien iras al baile? −Le pregunto Dean mirando a su amigo.
El chico que estaba cogiendo un trozo de pollo lo miro. −Le preguntare a Daphne si quiere ir conmigo, ¿vosotros?
−No lo sé, lo tengo que mirar. −Le dijo Seamus.
−Nosotros también. −Le dijeron los otros dos.
−Pues daros prisa, sino tendréis que ir con las que nadie quiere ir.
−Sí que nos daremos prisa. −Y se pusieron a cenar.
Mientras ellos cenaban, en la mesa de los slytherin, los serpientes se estaban riendo.
−Draco vas a romper muchos corazones estas semanas. −Le dijo Blaise riéndose.
El rubio lo miro. −No creo, todas saben que a mí la única que me interesa es Hermione, y es con ella con quien iré y nadie más, ¿tu iras con Pansy?
−Sí. −Y mirándola vio que estaba hablando con Daphne. −Hey Pans.
La chica la miro. −¿Si?
−¿Vienes conmigo al baile?
−Si claro. −Y le sonrió. −Espero que sepas bailar.
−Mi madre me enseño.
−Mejor, no quiero que me pises. −Y miro a su amiga. −¿Daphne iras con Harry?
−Sí, ¿Cuándo crees que me lo pedirá?
−Seguro que esta noche o mañana. −Y sonriéndole miro a Theo. −¿Oye Theo iras con Luna?
−Sí, es con la única que quiero ir, algunas son realmente pesadas.
−Es normal, eres muy guapo. −Le dijo Pansy sonriéndole. −Sin contar que tienes dinero.
−Pfff, prefiero un cerebro que una cara bonita.
Ante eso, Draco que estaba totalmente de acuerdo con su amigo asintió. −Algunas son tontas, sonriendo y riéndose todo el tiempo sin escuchar nada.
−Y que lo jures. −Y así se pusieron a cenar.