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Historia 187550 — capítulo 69
Un par de horas antes de que empezara el baile, las chicas se fueron a preparar, bañarse, ponerse sus vestidos de gala y de paso maquillarse un poco.
Cuando terminaron de vestirse se fueron al salón donde ya los chicos estaban allí.
George acercándose a su hija le sonrió. −Cariño estas hermosa.
−Gracias. −A Hermione le encantaba su vestido de color celeste y se sentía como si fuera una princesa, y lo mejor es que se lo habían regalado su madre y sus abuelas.
−Chicos. −Sirius los llamo. -Es hora del baile así que suene la música.
El director haciéndole caso puso a sus músicos a trabajar.
Hermione al ver la orquesta, miro a Sirius. −Me has traído una orquesta.
El hombre le sonrió. −Y también un dj, pero eso luego, ahora es hora del vals.
−Gracias.
−De nada hermosa.
−Herms vamos. −Le dijo George y cogiendo a su hija de la mano se la llevo al centro de la pista y se pusieron a bailar.
No mucho tiempo después otras parejas salían a bailar.
Dora acercándose a Remus le cogió de la mano y se lo llevo para bailar.
Sirius acercándose a su prima y a su marido los miro. −Ya es hora de que dejéis a Dora estar con la persona que ha escogido, y ese es Remus, sé que es mayor que ella ¿pero no creéis que Dora tiene derecho a escoger?
−Creemos que Remus es mayor que ella, solo queremos a alguien de su edad.
−Andrómeda. −Sirius la miro. −Perdona que te lo diga, pero con esa actitud te pareces a tu padre, el hizo lo mismo, no quiso a Tedd porque no era como nosotros y tu ahora estás haciendo lo mismo con el hombre que ha escogido tu hija, deja que haga lo que quiera, al fin y al cabo es su vida, pensar en lo que os he dicho, porque a este paso solo haréis que Dora se aparte de vuestro lado. −Y tras decir eso, se fue a buscar a Mary, ya había dicho lo que tenía que decir y ya no diría nada más, que hicieron lo que quisieran.
Cuando el vals termino, empezó música más animada y Draco se acerco a Hermione y se puso a bailar con ella, mientras George se iba con su mujer.
Una hora después, era hora del pastel, George parando la música pidió que trajeran el pastel de su hija.
−Ahora es hora del pastel. −Les dijo el hombre y poniendo las manos en los hombros de su hija, vieron como les traían su pastel.
Hermione al verlo, no supo que decir, aquello era mucho mejor de lo que ella había pensado en un momento, era blanco había conchas, peces y coral por todos lados, incluso le habían puesto unos bonitos caballitos de mar y como había pedido no era nada infantil.
Kristen acercándose a la chica le pregunto que si le gustaba.
La leona asintió. −Me encanta, esta genial. −Y la abrazo. −Gracias.
−De nada Hermione. −Le dijo la pastelera. −No hay nada de fondant como me pediste.
−Gracias. −Y miro a sus padres. −¿Qué os parece?
−Que esta hermosa. −Le dijo su madre. −Creo que alguien quiere tarta. −Dijo mirando a los invitados de su hija. −¿La empezamos a cortar?
−Sí, pero antes quiero fotos.
−Claro que sí. −Y tras muchas fotos se pusieron a cortar el pastel.
Después de comer el pastel que estaba buenísimo, siguió la música de nuevo y mientras comían los otros dulces que habían llevado, siguieron bailando.
Un rato después, Remus estaba en la cubierta solo cuando se acercaron Andrómeda y Tedd.
−Remus. −Le llamo el hombre.
El castaño los miro. −¿Si?
−Te queremos pedir disculpas.
−¿Disculpas? ¿Por qué?
−Por no quererte para nuestra hija, Sirius nos ha abierto los ojos hoy, nos estamos comportando como mi padre, que no quiso a Tedd. −Le dijo la mujer.
−Eres su madre, y solo piensas en lo mejor para tu hija.
−Lo sé, pero me he dado cuenta de que no estaba pensando en lo que quiere Dora, sino en lo que quiero yo, y eso no está bien, ¿nos disculpas?
−No hay nada que disculpar.
Justo en ese momento llego Dora y al verlos juntos, los miro. −¿Qué pasa?
Andrómeda miro a su hija. −Hemos venido a disculparnos con Remus, nos hemos dado cuenta o peor aun nos han tenido que abrir los ojos, al ver que estábamos actuando como mi padre, queremos que sepas que a partir de ahora no nos volveremos a meter en vuestra relación, sois vosotros quienes tenéis que decidir, no nosotros, solo queremos que seas feliz. −Y tras decir eso, cogió a su marido de la mano y se lo llevo de nuevo de vuelta al baile.
Dora parpadeando un momento miro a Remus. −¿A que ha venido eso?
−Creo que alguien les ha abierto los ojos. −Y señalo a Sirius que estaba sonriendo en un lado con una copa de champan en la mano y volvió al interior.
Cuando se quedaron a solas, Dora miro a Remus. −No solo mis padres son tozudos, tu también lo eres, ¿vas a dejar que te quiera?
El hombre la miro. −Eres la mujer más terca que he conocido nunca.
Dora le sonrió. −Claro que sí, las mujeres cuando nos enamoramos nos lo tomamos muy en serio. −Y poniendo los brazos en su cuello lo beso.
Mientras ellos se besaban, unos jóvenes slytherin los miraban.
−Van a romper el corazón de miles de chicas que piensan que Remus y Sirius están juntos. −Les dijo Blaise.
Ante eso, Theo y Draco no tuvieron otra opción que asentir.
−¿Chicos que decís? −Les pregunto Sirius que pasaba por allí.
Draco lo miro. −Tío que te han dejado sin pareja para los chismorreos de Skeeter.
Sirius riéndose le dijo: −Lo podre superar, ¿no tenéis tres chicas que os esperan, para seguir bailando?
−Si tío. −Y sonriéndole se fueron a buscar a sus parejas, mientras el adulto volvía con Mary para seguir bailando.
Muchas horas después, todos estaban muy cansados así que el baile daba por finalizado y se fueron a poner los pijamas y sacando colchonetas las pusieron en la zona de la piscina y acostándose allí se pusieron a contar historias de miedo hasta que poco a poco se fueron quedando dormidos.
Unas horas más tarde, los chicos estaban durmiendo cuando el sol empezó a salir.
−Chicos despertar. −Grito Harry.
Los chicos despertándose miraron a Harry como si lo quisieran matar.
−Harry tenemos sueño.
−Dejarlo para luego, mirad. −Y les mostro como el sol salía y lo estaba iluminando todo poco a poco.
Ante eso, los chicos se olvidaron del sueño y sentándose en las colchonetas se pusieron a ver como el sol salía, en medio del mar era realmente hermoso.
Cuando el sol ya estuvo en lo alto, volvieron a acostarse y aunque no podían dormir por el sol, allí se estaba muy bien, y así que no querían moverse.
En una de las habitaciones, Sirius se despertó y mirando a Mary que seguía durmiendo se fue a preparar para ese día.
Una vez estuvo listo se fue a la cocina y le pidió a los cocineros que prepararan el desayuno para todos.
−Señor. −El chef lo llamo.
−¿Si?
−Aun queda pastel y otros dulces de anoche, ¿los servimos?
−Si por favor, también sirve leche blanca, creo que con tanto chocolate los chicos preferirán eso.
−Ahora mismo.
−Gracias.
−De nada. -Y volvió a su trabajo.
Mientras los cocineros preparaban el desayuno, Sirius se fue a la cubierta donde los chicos estaban durmiendo y los vio despiertos.
−Buenos días.
−Buenos días. −Le saludaron los chicos. −Tenemos hambre.
−Ya pronto el desayuno estará preparado, después de desayunar podréis volver a bañaros y también pescaremos un rato, o lo que queráis.
Los chicos asintiendo volvieron a acostarse en las colchonetas hasta que fuera la hora de desayunar.
Unas horas más tarde, Harry no dejaba de saltar, había pescado un pez enorme.
−Harry ven. −Le dijo Lyall.
−Si abuelo. −Y acercándose con su pez, dejo que su abuelo le quitara el anzuela y lo puso en un bidón con los otros peces que estaban pescando.
−¿Quieres pescar más?
−Si abuelo.
−Pues vamos. −Y así preparando la caña, dejo que volviera a tirarla al mar.
Mientras ellos pescaban, Daphne estaba a un lado mirándolos cuando Draco se le acerco.
−¿Qué miras tanto?
−A Harry.
Draco miro a su primo y vio que estaba pescando con Lyall. −¿Qué pasa con él?
−Me pregunto qué tipo de vida llena.
−¿Qué tipo de vida?
−Sí. −Y lo miro. −Mataron a sus padres cuando él era pequeño, pero aun así nunca lo he escuchado quejarse ni nada por el estilo.
−Y nunca lo escucharas quejarse, el ha aprendido a disfrutar de los buenos momentos que le da la vida, cuando los Potter murieron, Dumbledore decidió que estaría mejor con su tía materna que con los Lupin o con otras personas, por lo que he escuchado, la familia de Harry nunca lo quiso le trataban mal, no le daban de comer todo lo que un niño necesitaba y encima le daban la ropa de su hijo, Remus lo encontró el día de navidad, cuando el apenas tenía cuatro años, lo encontró vagando por las calles con mucha hambre, así que tomo la decisión de llevarlo a su casa, desde entonces vive con ellos, y aunque el apenas era un niño el no ha olvidado.
−No creo que pueda olvidar lo mal que lo trataron.
−No, no puede, aunque nunca lo ha dicho se que siempre lo tendrá en lo más hondo de sus recuerdos, pero los Lupin le han demostrado que hay gente que puede amar sin tener vínculos de sangre y por eso ya el es feliz, es muy simple. −Le dijo Draco. −Harry solo quiere a alguien que lo quiera, y los Lupin lo hacen por eso el ya es feliz y nunca lo oirás quejarse, por eso no entiende a esa gente que lo tiene todo y no hace otra cosa que quejarse.
Ante eso Daphne que había estado mirando a Harry, miro a Draco.
−¿Hablas de Ronald Weasley?
−Sí, puede que no tenga dinero, pero tiene algo mucho más importante y eso es una familia, por eso Harry no lo puede ni ver, porque no entiende como puede despreciar algo tan hermoso como lo son unos padres que te quieran, cuiden de ti y te protejan.