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Historias perdidas — capítulo 1
Capitulo 1:Nunca tomes consejos de niñas.
En ella aparecía un joven dieciséis o diecisiete años con el cabello rosa y la piel rojiza mientras dos niñas mucho más pequeñas que él le miraban con enormes sonrisas y ojos chispeantes.
-¡No!-Exclamo Teddy.
-Por favor. Por favor. Por favor.-repitieron ambas una y otra vez acercándose más y más a la cara del pobre Teddy que se apartaba y trataba de alejarse de los enormes ojos de las pelirrojas.
-No.
-Por favor. Por favor. Por favor... ni siquiera es por nosotras- rogó la primera juntando sus manos.
-Sí-siguió la segunda imitando su pose- es por ti.
-Si no te apuras alguien te la va a quitar.
-Nadie me la va a quitar porque no es miá...-replico cansado. Su pelo comenzaba a opacarse.
-¡Exacto! Ese es el problema
-¿Y que se supone que haga?-les pregunto fastidiado, probando si con eso lo dejaban en paz. Mala idea, la sonrisas de las niñas lo dijo todo.
....
...
-No lo haré.
-Que si-exclamo la voz molesta de una niña.
-Me veo ridículo.-expreso en un murmullo con el pelo rojizo cual tomate
-Claro que no...¡Te vez genial!-comento la otra niña tratando de aguantar la risa. La niñas le habían obligado a ponerse una camisa multicolor con un moño verde en el cuello, pantalones violeta y un enorme sombrero blanco que no combinaba en nada con sus zapatos azules.
-Juro que jamas les volveré a hablar-murmuro desanimado mientras ellas lo arrastraban por el jardín de una casa en la playa y lo ubicaban bajo una ventana.
-Vamos es tarde para arrepentirse.
-¡Si! Y no lo vallas a arruinar.- le animaron. Teddy asintió buscando fuerza con la mirada en el cielo y luego rogó al infierno porque Victorie no se encontrara en casa.
Tomo aire y empezó a cantar... de una manera muy desafinada por los nervios. Y cuando estaba por la mitad de la canción una sombra se aproximo a la ventana, Teddy no podía verla por lo que cuando termino de cantar le pregunto:
-¿Saldrías conmigo?-y le mostraba un enorme ramo de flores silvestres.
-Seguro Edward sera un placer acompañarte a tomar algo mientras hablamos de los allanamientos a propiedades privada a altas horas de la mañana- respondió la gruesa voz de un hombre mientra Teddy palidecía y empezaba a tartamudear.
-Ups- dijeron ambas niñas pelirrojas camufladas en la arena.