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Historia 187871 — capítulo 1

Otra vez esa maldita pesadilla.

Toda la estancia estaba llena de sangre. Pero no era eso lo que me preocupaba. No... Lo que ya no me dejaria dormir bien por las noches eran esos sobrenaturales ojos rojos observandome desde la oscuridad.

No me dio tiempo a hacer nada. El ser se abalanzó sobre mi como lo habia hecho minutos antes con mi padre. Se acercó hasta que su cara quedó a escasos centimetros de la mía.

Y entonces supe que iba a morir.

Lo último que vi fue el destello rojizo de unas grandes garras al entrar en contacto con la débil luz de la Super Luna de Sangre que entraba por la ventana, lo último que oí fue el potente aullido de satisfacción de la bestia, lo último que sentí fue el dolor provocado por sus garras al clavarse en mi abdomen y lo último que saboreé fue la sangre en mi boca.

Después oscuridad.

-Leo Lyall Lupin- sentí que alguien me sacudia- despierta ya maldito bello durmiente. -Callate Weasley-respondí abriendo los ojos, me encontraba algo aturdido. -¿Otravez la pesadilla?-me preguntó Louis preocupado. -Si... -respondí cansado secandome el sudor frío que me resblaba por la frente.

Me toqué por instinto las cicatrices causadas por las profundas garras del hombre lobo, Fenrir Greyback, quien había conseguido escapar de los aurores aquella horrible noche.

¿Partes buenas de eso? Que seguía vivo supongo.

¿Partes malas? Mi padre había muerto intentando protegerme... Me había convertido en una especie de hombre lobo. Al salir la luna llena los ojos se me volvian dorados, me salian garras y unos grandes colmillos y me comportaba igual que si fuera un hombre lobo completo solo que con esos rasgos. Louis y Emma debían encerrarme siempre en luna llena o sino la gente corría peligro. Etc.

-¡Hey ya llegamos!-anunció Emma entrando en la habitación. -Dumont, ¿No te han enseñado que hay que llamar a la puerta antes de entrar? Podrías habernos encontrado a alguno desnudo. ¿O a caso lo has echo a posta para vernos desnudos?-le dijo Louis picarón.

Observé a Emma rodar los ojos y darle un puñetazo no muy amistoso en el hombro.

Esos dos siempre igual.

En fín, seguimos a Emma hasta la salida donde esperaban los demás. El carruaje aterrizó suavemente dos minutos después y salimos ordenadamente al exterior.

Fuera nos esperaban un hombre gigantesco con una tupida barba y la que debia ser la directora McGonagall, quien habló unos momentos a solas con Madame Maxime, antes de conducirnos hasta la entrada de Hogwarts donde esperaban ya todos los alumnos y los de Dumstrang.

Nos colocamos entre los de Dumstrang y los de Hogwarts. No pude evitar fijarme en que a todos los chicos se les caía la baba con nuestras chicas, en cambio las chicas se limitaban a susurrar-se cosas entre sí y reirse bobamente.

Sobre el discurso que nos dio McGonagall después no recuerdo nada porque no estaba prestandole atención. Mi mirada estaba centrada en el nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras de Hogwarts. Se trataba de mi hermano, Teddy Lupin, que aunque en realidad fuera mi primo nos tratabamos como hermanos. ¿Es lo que pasa cuando has convivido con el metamorfomago durante los últimos 9 años no?

Al terminar el discurso nos condujeron al Gran Comedor dónde nos esperaba un banquete de bienvenida. McGonagall dijo que nosotros y los de Dumstrang podiamos sentarnos en la mesa que quisiéramos.

Louis se fue inmediatamente a la mesa de Slytherin a saludar a su hermana Dominique acompañado por Emma, mientras que yo me dirigí cerca de la mesa de profesores a saludar a Teddy.

-Hermanito-saludó él dandome un rápido abrazo. -¿Que tal Teddy? ¿Todo bien en casa? -La abuela parece estar mejor si és eso a lo que te refieres. -Me alegro muchísimo-dije yo. Antes de partir a Beuxbatons la abuela Andrómeda se había puesto algo enferma. -¿Y que tal tu en la escuela? ¿Alguna novia?-preguntó picaramente el peliazul. -Eres un entrometido Edward Lupin-dije imitando el tono de voz de la abuela al descubrirnos a Teddy o a mí buscando chocolate en la cocina- Pero si tanto te interesa no. No tengo novia. -Pues ya puedes estar buscandote una hermanito porque habrá un baile en Navidad. -Ted pero si para Navidad aun falta. -Lo sé pero no lo dejes para el último día-aconsejó el hombre- Porque sinó... -¿Oye podemos hablar de otras cosas que no tengan nada que ver con mi vida amorosa?-lo interrumpí.

Teddy iba a decir algo pero McGonagall lo llamó a la mesa de profesores. Acababan de servir la cena al parecer.

-¿Nos vemos mañana? -Claro, hasta mañana-me despedí dirigiendome a la mesa de los leones dónde estaban Emma y Louis charlando alegremente con una chica pelirroja y un chico castaño. -¿Que tal?-dije sentandome entre Emma y el castaño- Me llamo Lupin, Leo Lupin. -Leo esta es mi prima Rosebud Weasley-dijo Louis ganandose una mirada asesina de la pelirroja. Al parecer no le gustaba que la llamaran Rosebud porque me dijo que le llamara porfavor Rose- Y este es Frank Longbottom. -Un placer-dije yo.

Mientras cenabamos Rose y Frank nos contaron un montón de cosas sobre Hogwarts. Pero con lo que yo me quedé fascinado fue con el techo del Gran Comedor. No me había fijado antes pero este estaba hechizado para mostrar el cielo, ahora repleto de estrellas i constelaciones. En cambio nosotros les hablamos sobre Beuxbatons y sus misterios. Como el de que por ejemplo mientras cenabamos allí las ninfas nos cantaban serenatas.

-¡Si! Y últimamente a Leo le cantan un montón-dijo Louis guiñandome un ojo y señalando con la cabeza hacia Lisa Blanchard, la cual cuando se dio cuenta de que la mirábamos se puso roja como un tomate y nos saludó con la mano-Dicen que la mayoria te las dedica ella. -¿Y a tí que eh? Tu tampoco te libras.- Le dije maliciosamente mirando hacia Clarisse Dominne. Había oido que en solo un mes le había dedicado como 100 serenatas.

Su única respuesta ante eso fue sacarme la lengua infantilmente. Él nunca cambiaría. En fín, al terminar de cenar los platos desaparecieron y McGonagall nos hizo callar.

-Muchachos y muchachas. Como ya sabréis este año se celebra el Torneo interescolar dónde ahora-fue interrumpida por casi todos en la sala protestando por la tan temprana elección- Se procederá a formar 4 grupos de 12 intergrados por dos personas de cada casa y dos de cada colegio. El límite de edad es de 16 años.- Nuevamente todos la interrumpieron, incluido mi nuevo amigo Frank quien al parecer desgraciadamente cumplia los años el 12 del siguiente mes.

-Esto no es justo...-dijo él furioso apretando los puños. -Tranquilo Frank- le dijo Rose poniendole una mano en el hombro.

-Bien, empezaremos con los de Ravenclaw. Los que quieran presentarse y puedan que passen ahora al centro de la sala y metan el brazo dentro de uno de los agujeros de la piedra.

No le había prestado atención hasta ese momento pero en el centro de la sala se encontraba una gran piedra con forma redondeada dónde se podían apreciar algunos profundos agujeros.

-Los que sean marcados entrarán en el torneo. Hay diferentes tipos de marcas, obviamente los que tengan la misma iran juntos.

Al ver que nadie de la mesa se movia McGonagall los apuró. Se levantaron 13 estudiantes, que algunos aun algo inseguros metieron la mano en la piedra.

Vi como en algunos aparecia una mueca de dolor y acto seguido sacaban la mano mostrando los símbolos que desgraciadamente desde la mesa de Gryffindor no podían distinguirse. Solo pude identificar de entre los ocho elegidos a una de las primas de Louis, ¿Lucy se llamaba?

Después pasaron los de Slytherin de los cuales reconocí a Dom, a Albus Potter y al chico Malfoy Los siguieron los Hufflepuffs de los que solo conocí a la hermana mayor de Frank, Alice. Y finalmente pasó Gryffindor, de los cuales se levantaron como 30 personas y tuvieron que amontonarse los unos sobre los otros para poder meter la mano en la piedra. Vi como el rostro de Rose se crispaba de dolor y sacaba el brazo enseñando orgullosa el símbolo. La vi partir junto a los otros siete hacía la puerta por la que habían salido antes todos los demás.

-Bien y ahora Dumstrang-dijo McGonagall. -Genial, somos los últimos...-susurré a mis dos amigos.

Los veinte alumnos que habían venido de Dumstrang se levantaron y se acercaron a la piedra decididos y metieron los brazos. Me fijé en que había una chica rubia entre ellos.

-¿Y esa? Pensé que solo admitian a chicos en Dumstrang. -Es Julie Krum-dijeron Emma y Frank al unisono. -Es mi prima-dijo en cambio Louis. -¿Esa es Julie? -Sep. -Pues a cambiado un montón-dije observando a la rubia de arriba abajo. -Tío, que és mi prima-me dio un codazo Louis. -¡Auch! Solo la estaba mirándo.

Nos interrumpió la voz de McGonagall.

-Y ahora los de Beuxbatons -Bueno allá vamos- dijo Emma levantándose. -Por fín-dijo Louis- se me estaban durmiendo las piernas. -Louis esto es serio concentrate por favor- le dijo la rubia. -Si mi capitana-dijo él metiendo decidido el brazo en la piedra.

Emma y yo nos miramos y asentimos. Metí mi brazo hasta que noté que el agujero se hacía más grande. Esperé. Podía notar a algo moverse allí dentro. Pero algo me distrajo, el primero en sacar la mano había sido Min Zhang, un chico de nuestro año con el que se podría decir que me llevo bien. Quería ver cual era el símbolo grabado en su mano pero sentí a mi mano arder y la saqué enseguida.

Después de enseñar la marca al resto del Gran Comedor me miré la palma de la mano derecha, aun me ardía, en ella se podía ver grabado... Mierda. ¿No podía ser otro animal? ¿Una Iguana, un oso hormiguero? ¡Lo que fuera! Me daba igual con tal de no tener la cara de un lobo grabada en la mano.

Louis y Emma sacaron la mano al mismo tiempo, al parecer ninguno teniamos el mismo símbolo. Ella tenía un buho y Louis un tigre.

Cuando estuvimos los ocho elegidos nos condujo el gigante de antes hacía la puerta por la que habían salido el resto.

Lo que me encontré dentro definitivamente no fue lo que esperaba.