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leyendo los libros de Percy Jackson — capítulo 4
Hola gente de la tierra y del espacio. Aquí estoy de nuevo y le subo otro capitulo mas, lamento si no escribí mucho ya que a veses me quedo congelada y no se me ocurre que escribir pero lo subí y espero que le guste. Le doy gracias a todos lo que han puesto esta historia han favoritos y los sigo invitando a que comenten créanme que leo todos los comentarios he intento responderlos.este capitulo se lo dedico a phoenix1993quien ha comentado en todos los capítulos.
-fin del capítulo- dijo Anabetth -ahora quien quiere leer-
-yo- se levantó afrodita y tomo el libro, eso dejo sorprendidos a muchos no sabían que a la diosa del amor le gustara leer
-porque razón me miran así-dijo un poco molesta-miren que sea la diosa de la belleza no significa que no me gusta lee he leído los mejores libros de amor trágico como romeo y Julieta y este promete ser un hermoso libro lleno dificultades y confusiones,- dijo con una voz soñadora mientras muchos en la sala se miraban nerviosos- pero por el momento leeré este capítulo-
-Accidentalmente Grover pierde sus pantalones.-Todo el mundo empezó a reír a carcajadas mientras el sátiro se ponía rojo hasta las orejas.
-solo a ti se te ocurriría ponerle un título así a un capitulo- se enojó Grover
-oye deben aceptar que difícilmente le pondré a un capitulo un nombre normal-
-pero enserio tienes que ridiculizarme a mí-
-oye no es mi culpa, ya te dije que nadie me aviso que se tendrían que leer mis pensamientos-
-bueno, antes que esta discusión continúe por favor señorita Afrodita podría continuar-los interrumpió Anabetth
Confesión: Abandoné a Grover tan pronto como estuvimos en la Terminal de autobuses.
Thalía golpeó a Percy en el hombro
-auch-
-eso es por ser un mal amigo- le regaño Talia
-lo siento pero él me estaba asustando-
Ya sé, ya sé. Fue grosero.
-Muy grosero -dijo Hera como una niña enojada con su primo. Y Talia volvió a golpear a Percy
-lo ves, hasta tú lo admites-
Pero Grover me estaba asustando, mirándome como si fuese hombre muerto murmurando "¿Por qué siempre pasa esto?" y "¿Por qué siempre tiene que ser sexto grado?"
-con esa actitud asta yo me habría asustado-comento Jasón
-Grover -suspiró Thalía para que solo Grover lo oyera-. Eso que ocurrió no fue tu culpa.
Como sea fue molesto, la vejiga de Grover entró en acción, por eso no me sorprendió, tan pronto como nos bajamos del autobús, que me hiciera prometerle que esperaría por él,
-no lo hiciste verdad- pregunto Hazel
-nop- fue la única respuesta
Y luego zigzagueó por los baños. En lugar de esperar, tomé mi chaqueta, salí y tomé el primer taxi hacia el centro.
-Bien hecho -dijo Hermes-. Espérate a que se vaya para poder escapar.
— Este ciento cuatro y la primera - le dije al conductor.
Los Stoll se miraron con una sonrisa y Percy empezó a preocuparse conocía perfectamente esa sonrisa traviesa
Algo acerca de mi madre, antes de que la conozcan.
-Qué es la mejor del mundo -declararon Thalía y Nico a la vez, mientras Percy les sonreía.
Su nombre es Sally Jackson
-la única e inigualable-
Y es la mejor persona del mundo,
-Lo es -afirmaron los que la conocían.
Lo que prueba mi teoría de que las mejores personas tienen la peor suerte.
Poseidón hizo una mueca ante eso.
Sus padres murieron al estrellarse su avión,
Todos miraron a Zeus de reojo.
-¡Eh! No fui yo si para que lo sepan no todos los accidentes de avión son culpa mía, solo unos cuantos-exclamó el dios.
Cuando ella tenía cinco años, y fue criada por su tío a quien no le importaba mucho.
Muchos mestizos miraron al libro con tristeza sabían perfectamente cómo se sentía quedarte con un familiar al que no le agrada
Ella quería ser novelista, así que paso la preparatoria trabajando para ahorrar dinero para la universidad con un buen programa de escritura y creatividad.
Atenea miró el libro con sorpresa.
-díganme quien de ustedes hermanos pudo conquistar a esa maravillosa mujer-
Después su tío enfermó de cáncer y ella tuvo que abandonar la escuela en su último año para cuidarlo.
Atenea se puso molesta, nadie debía mentirse con la educación de una mujer como esa ella tendría que ayudarla como le fuera posible
Después de que él muriera, ella se quedó sin dinero, sin familia y sin un diploma.
-No tendría que haberse quedado sin su diploma -suspiró Atenea con una mueca.
Lo único bueno que le pudo pasar fue conocer a mi papá.
-seguro que eso fue bueno, quizá solo le trajo más problemas-bromeo Apolo mirando al tío P
No tengo recuerdos sobre él.
-ninguno de nosotros recuerda a du padre divino- dijo triste un chico que aún no había sido reclamado de la cabaña e Hermes, eso hizo sentir a los dioses un poco mal por olvidar a sus hijos
Ella sólo me dijo que era rico e importante, y que su relación era un secreto.
-como siempre con los dioses-
Un día, él tuvo que partir en un viaje a través del Atlántico, y jamás volvió. Se perdió en el mar, decía mamá. No murió. Sólo se perdió en el mar.
-Le dijo una mentira usando la verdad -dijo Chris-esa mujer es muy lista-
Ella hacía trabajos pesados, tomaba clases nocturnas para obtener su diploma de preparatoria, y me criaba por su cuenta.
-se esfuerza mucho, es una gran mujer-dijo Atenea-voy a ayudarla para que pueda conseguir su diploma-
Nunca se quejó o enojó. Ni una sola vez. Pero yo sabía que no era un chico tranquilo.
-no lo eres ni siquiera para un chico con THDA-dijo Talia
Finalmente, se casó con Gabe Ugliano, quien fue simpático los primeros treinta segundos que lo conocimos, y después mostró su verdadera cara de tonto de primera.
-Me sorprende de que fuera simpático más de un segundo -dijo Grover.
-A mí también -reconoció Percy.
Cuando era pequeño, lo apodé "Oloroso Gabe".
-y con mucha razón-exclamo Grover que sabía cómo apestaba el tipo
Lo siento pero es verdad. El tipo apestaba a pizza rancia y calzoncillos de gimnasio.
-Creo que voy a vomitar -dijo Afrodita, haciendo una mueca.
Mientras Atenea encontró la razón perfecta para que la madre del chico se casara con un tipo así pero porque razón, esa era demasiada protección para un simple mestizo
Entre los dos, le hicimos difícil la vida a mi mamá. La forma en que el Oloroso Gabe la trataba, la forma en que nos llevábamos…
Poseidón hizo una mueca. Más le valía a ese mortal no hacerles daño.
Bien, cuando llego a casa es un buen ejemplo. Entré en nuestro pequeño apartamento, esperando que mamá ya hubiese regresado del trabajo. En su lugar, el oloroso Gabe estaba en la sala, jugando póker con sus amigos. La televisión estaba en ESPN. Papas fritas y latas de cerveza estaban tiradas por todos lados de la alfombra.
-Eso es asqueroso -dijo Silena, mirando a Percy con simpatía. Como era que podía soportar vivir en un lugar como ese
A penas me miró y sin quitarse su cigarro dijo: —Así que estás en casa. — ¿Dónde está mamá? —Trabajando - dijo - ¿Tienes dinero?
-¡Él no tiene que darte dinero! -gruñó Poseidón.
-eso no es una bienvenida, donde está el hola o el cómo as estadio-pregunto Charles
Era todo. Ningún: Bienvenido a casa, que bueno verte, ¿Qué ha sido de tu vida en los últimos seis meses? Gabe había engordado. Parecía una morsa sin colmillos con ropa de tienda barata.
-Eso es un insulto a las morsas -dijo Hazel de manera inocente-estoy segura que ellos por lómenos serian padres más cariñosos-
Tenía cerca de tres cabellos en su cabeza, todos relamidos sobre su cuero cabelludo, como si eso lo hiciera verse guapo o algo así.
-Es completamente imposible de que esa cosa se vea alguna vez bien -comentó Afrodita.
**Él manejaba Electrónicos Mega
- Mar en Queens, pero se la pasaba en casa la mayor parte del tiempo.**
-ese tipo ¿trabaja? Como es que no lo han despedido-pregunto incrédula Piper
-no tengo idea-se encojo Percy
No entiendo por qué aun no lo han despedido. Se ha mantenido coleccionando sus cheques de pago, gastando el dinero en comprar cigarros que me hacen sentir nauseas, y en cerveza, por supuesto. Siempre cerveza. Cada que estaba en casa, esperaba que sustentara su fondo de apuestas. Lo llamaba nuestro "trato de chicos". En otras palabras, si le decía a mamá, él me golpearía.
Afrodita dejó de leer. La sala se sumió en un silencio aterrador. Todos los semidioses que estimaban a Percy empezaron a ponerse rojos de furia dispuestos a hacerle ver a ese tal Gabe que nadie molestaba si amigo-compañero-líder-pretor-hermano-hijo. Tanto el chico como muchos dioses se sorprendieron de cuanto apoyo recia el chico. Que es lo que él había hecho para que todos lo apoyaran se preguntaron muchos.
-oigan todos ustedes, sabe que sigo aquí verdad- grito el chico pero todos estaban muy enojados preparando una venganza contra Gabe
-tierra llamando a todos, tierra llamando a todos- volvió a intentar
-probando, probando uno dos ¿me escuchan?-
-toc toc, quien es, soy yo - pero nadie le ponía atención
-ya enserio chicos estoy aquí, bien, completito, sin ni un rasguño, si ninguno reacciona continuaremos la lectura sin ustedes, Afrodita podría por favor continuar-
-bueno vamos nos quedamos en**—No tengo - le dije.**
Para ese momento todos volvieron a poner atención pero muchos chicos de la cabaña de Hermes estaban planeando la mejor de todas las bromas y ya tenían a su sujeto de pruebas
Levantó una de sus grasientas cejas. Gabe podría oler el dinero como un perro de cacería a la sangre, lo que era sorprendente, dado que su propio olor debería haber cubierto todo.
-ya lo creo Dijo Grover-
—Tomaste un taxi desde la estación de autobuses - dijo - Probablemente pagaste con uno de veinte. Tienes seis, siete dólares de cambio.
-buen sabe sumar y restar- dijo un chico de Atenea
Alguien que espera vivir bajo este techo, debería tener su propio peso.
-su techo, pero si el ni siquiera paga el alquiler del apartamento-exclamo Anabetth
¿Estoy en lo correcto Eddie?
-No, no lo estas -dijo Chris
Eddie, el intendente del edificio me miró con un poco de simpatía - Vamos Gabe - dijo - el chico acaba de llegar.
-buen al menos ay alguien amable en el edificio-
— ¿Estoy en lo correcto? - repitió Gabe. Eddie miro con el ceño fruncido su tazón de pretzels. Los otros dos tipos pasaron gas en armonía. —Está bien - dije. Saqué unos dólares de mi bolsillo y los arrojé sobre la mesa - espero que pierdas — ¡Tus calificaciones llegaron, cerebrito! - gritó tras de mí - ¡Yo no actuaría tan petulante!
-Y tú tampoco -gruñó Hermes.
Azoté la puerta de mi cuarto, aunque en realidad no lo era. Durante los meses de escuela, era el "estudio" de Gabe.
-dudo siquiera que él estudie- dijo Atenea con repulsión
Él no estudiaba nada allí, salvo viejas revistas de autos, pero amaba empujar mis cosas al armario, dejar sus botas fangosas en mi alféizar, y hacía su mejor esfuerzo por hacer que el lugar oliera a su asquerosa colonia, cigarros y cerveza rancia.
-Ese tipo es realmente asqueroso -gruñó Piper.
-Más te vale que le des el castigo más cruel que se te ocurra a ese sujeto en cuanto muera, Hades -le dijo Artemisa, quien le estaba cogiendo cariño a su primito. Además ese sujeto era aún peor que la mayoría de los Hombres
Dejé mi chaqueta en la cama. Hogar, dulce hogar.
-Sarcasmo, dulce sarcasmo -dijo Leo con una sonrisa.
El olor de Gabe era casi tan malo como las pesadillas acerca del señor Dods, o el sonido de esa vieja mujer al cortar el estambre.
Un escalofrió recorrió a todos en la sala
Tan pronto como pensé en ello, sentí débiles las piernas. Recordé la mirada de pánico de Grover - como me hizo prometer que no volvería a casa sin él.
-Lo cual no hiciste-gruñó Katie.
Un escalofrío repentino me atravesó. Sentí como si alguien - algo - estuviese mirándome en ese instante, quizás marcando su camino hasta las escaleras, con sus largas y horribles garras.
-Por favor, que no haya nada -suplicó Anabetth.
Luego escuche la voz de mi mamá - ¿Percy?
-¿Confundiste a tu madre... -comenzó Travis, riéndose.
-... con un monstruo? -acabó Conor. Percy se sonrojó.
-estaba asustado si-se defendió
-gallina-gruño Ares pero se retractó al recibir de nuevo las miradas de todos
Abrió la puerta de la habitación y mis miedos se esfumaron.
-Awwww -dijeron las chicas, mientras Ares rodaba los ojos.
Mi mamá puede hacerme sentir bien con tan sólo entrar en la habitación. Sus ojos brillaron y cambiaron de color con la luz. Su sonrisa es tan cálida como una colcha.
Percy sonrió con la descripción de su mama, luego se preguntó dónde estaría y como la estaba pasando, sabía que ella podía cuidarse sola pero aun así le preocupaba
Tiene algunas canas mezcladas con su largo cabello café, pero nunca he pensado en ella como vieja.
Poseidón sonrió.
Cuando me mira, es como si viese todas las cosas buenas que hay en mí, ninguna mala. Nunca la he escuchado alzar la voz o decir una mala palabra a nadie, ni siquiera a mí o a Gabe.
-Es una buena mujer -sonrió Hestia ella era la clase de persona que siempre mantenía unida a la familia
—Oh Percy - me abrazó fuerte - No puedo creerlo. Creciste desde la navidad.
-Pues yo lo veo igual de chaparro -dijo Clarisse con una sonrisa burlona.
Su uniforme rojo, azul y blanco de "Sweet on América", olía como a las mejores cosas en el mundo: chocolate, caramelo, y todas las otras cosas que ella vendía en la dulcería en Grand Central. Me había traído una bolsa de muestras gratis, como hacía siempre que estaba en casa.
Anabetth, Grover, Thalía y Nico sonrieron con añoranza. Sally solía darles cosas cuando iban a su casa.
Nos sentamos juntos en el borde de la cama. Mientras comía unas agridulces tiras de mora azul, ella paso su mano por mi cabello exigiendo saber todo lo que no había puesto en mis cartas. No mencionó nada acerca de mi expulsión.
-Normal -dijo Chris-. La expulsión es algo básico de los semidioses y ella lo sabe
No parecía importarle. ¿Pero estaba bien? ¿Su pequeño niño estaba haciendo bien las cosas? Le dije que me estaba asfixiando, que me dejara y esas cosas, pero la verdad, pero la verdad estaba muy, muy emocionado de verla.
Las diosas sonrieron a Percy.
Desde la otra habitación, Gabe gritó - ¡Hey Sally! ¿Qué tal un poco de dip de frijoles? Rechiné los dientes.
**-**ese tipo tiene que arruinarlo todo- gruño Silena
Mi mamá es la mejor dama del mundo. Debería estar casada con un millonario y no con un tonto como Gabe.
-eso es cierto dijo Thalía ella se merece algo mucho mejor-
Por su bien, he intentado sonar optimista acerca de mis últimos días en la Academia Yancy. Le dije que no estaba deprimido por la expulsión. Esta vez había durado casi todo el año.
-eso para mí era todo un record-
Había hecho algunos amigos nuevos. Me fue bien en latín.
-Es gracioso pensar que a un griego se le dé bien el latín -comentó Luke.
Y honestamente, las peleas no habían sido tan malas como había dicho el director. Me gustaba la Academia Yancy. En verdad me gustaba. Me esforcé durante el año, que casi me convencí. Había empezado mal, pensando en Grover y el señor Brunner. Incluso Nancy Bobofit de pronto no pareció tan mala.
Percy sonrió su mama siempre hacia que las cosas malas solo parecieran algo insignificante
Hasta ese viaje al museo… — ¿Qué? - me preguntó mamá. Sus ojos penetraban mi mente, tratando de sacar los secretos. - ¿Algo te asusta? —No mamá.
-No está bien que le mientas a tu madre -le regaño Hestia. Percy asintió, tímidamente.
Me sentía mal mintiendo, quería contarle acerca del señor Dods y las tres ancianas con el estambre, pero creí que sonaría tonto.
-No lo sería -dijo Thalía-. Sally conoce todo este mundo.
-En ese momento no lo sabía -dijo Percy.
Ella frunció los labios. Sabía que no le estaba contando todo, pero no me presionó. —Tengo una sorpresa para ti - me dijo - Iremos a la playa.
Poseidón, Percy, Teseo sonrieron.
Abrí mucho los ojos - ¿Montauk? —Tres noches, misma cabaña — ¿Cuando? Ella sonrió - Tan pronto como me cambie-
No podía creerlo. Mi mamá y yo no habíamos ido a Montauk los dos veranos pasados, porque Gabe había dicho que no había suficiente dinero
-seguramente él se lo gasto todo en sus apuestas- gruño Teseo Gabe apareció en el marco de la puerta y gruñó - Dip de fríjol Sally, ¿no me escuchaste? Quería golpearlo,
-Hazlo -suplicaron Ares, Clarisse y Frank. Todos miraron a este último con sorpresa-. ¿Qué? Sé lo está mereciendo.
Pero me encontré con la mirada de mi madre y entendí que me ofrecía un trato: se amable con Gabe sólo un poco más. Sólo hasta que estuviese lista para ir a Montauk. Luego nos iríamos de allí.
-Por favor no vayas a estropearlo-dijo Anabetth.
-sí, con tu suerte harás algo muy tonto y te quedaras atrapado en ese apartamento una semana más-
—Estaba por ir, cariño - le dijo a Gabe - sólo estábamos hablando del viaje.
Los ojos de Gabe se entrecerraron. - ¿El viaje? ¿Estabas hablando en serio respecto a eso?
-no los dejara ir- se entristeció una pequeña niña
—Lo sabía - refunfuñé - no nos dejara ir. —Claro que lo hará - dijo mamá firmemente - Tu padrastro sólo se preocupa por el dinero. Eso es todo. Además - agregó - Gabriel no tendrá que conformarse sólo con dip fríjol, le haré lo suficiente para todo el fin de semana. Guacamole. Crema agria. Las sobras.
-Chantaje -dijo Hermes, sorprendido-. Me encanta su método.
Gabe se suavizó un poco.
- Este dinero para el viaje… saldrá de lo que gastas en ropa ¿verdad?
-¿Qué? -chilló Afrodita-. ¡Ni se te ocurra meterte con la ropa!
—Si cariño - le contesto mamá
-pobre mujer-dijo Afrodita-sacrificando su ropa eso no es justo nada, nada justo- haciendo una especie de berrinche
—Y no usarás mi carro salvo para ir y regresar —Tendremos cuidado Gabe rascó su barba partida. - Quizá si te apresuras con esa botana y si el chico se disculpa por interrumpir mi juego de póker. Quizá si te golpeo en tu punto débil - pensé - y te hago cantar como soprano por una semana.
-Dime que lo hiciste -suplicó Perseo.
-No pude al final -dijo Percy.
Pero la mirada de mamá me advirtió sobre molestarlo. ¿Por qué lo defendía? Quería gritar. ¿Por qué le importaba lo que él pensara? —Lo siento - dije - de veras lo siento, por interrumpir tu tan importante juego de póker. Por favor regresa ya mismo.
-adoro el sarcasmo- suspiro Leo
Gabe cerró más los ojos. Su pequeño cerebro intentaba encontrar el sarcasmo en mis palabras.
-Suerte que no se esforzó mucho -dijo Percy-, sino aún estaríamos ahí.
-no lo creo-dijo Travis
-si habría tardado toda una eternidad por más que se esforzara- dijo Conor
—Si, como sea - declaro. Y volvió a su juego. —Gracias Percy - me dijo mamá - cuando hayamos llegado a Montauk, seguiremos hablando acerca de… lo que sea que no me hayas dicho ¿está bien? Por un momento, pensé ver ansiedad en su mirada - el mismo miedo que pensé ver en Grover durante el viaje en autobús - como si mamá también sintiera algo extraño en el aire.
Todos se estremecieron.
Pero su sonrisa volvió, y pensé que estaba equivocado. Revolvió mi cabello y se fue a hacer la botana de Gabe. Una hora después estábamos listos para irnos.
-Por fin -dijo Teseo
Gabe tomo un descanso lo suficientemente grande de su juego para verme llevar las maletas de mamá al auto.
-Podría ayudarle -dijo Aquiles.
Se mantuvo quejándose y lloriqueando acerca de extrañar la comida de mamá - y más importante aún, su Camaro 78 - por el fin de semana.
**-**claro el auto es lo más importante-dijo Artemisa
—Ni un rasguño al carro, cerebrito - me advirtió mientras llevaba la última maleta - ni un pequeño rasguño.
-Él no va a conducirlo, sólo tiene doce años-dijo Teseo defendiendo a su "hermanito".
Como si yo fuese a manejar, tenía solo doce años.
Pero eso no le importaba a Gabe. Si una gaviota ensuciaba la pintura, encontraría la manera de culparme.
Más le vale que no -gruñó Thalía aun pensando en su dulce venganza.
Viéndolo regresar al apartamento, me enojé tanto que hice algo que no me puedo explicar. Mientras Gabe alcanzaba el umbral de la puerta, hice el gesto con la mano que le vi hacer a Grover en el autobús, una especie de gesto de escudo protector, una mano con garras sobre mi corazón, a continuación, un movimiento de empuje tras Gabe. La puerta se cerró tan duramente golpeándole en el trasero y le envió volando por la escalera como si él hubiera sido disparado desde un cañón.
La sala se quedó en silencio, antes de estallar en carcajadas.
-Eso estuvo genial -dijo Jasón, con una sonrisa.
-como hiciste eso- Pregunto Leo
-no lo sé-
Tal vez fue sólo el viento, o algún extraño accidente con las bisagras, pero yo no permanecería el tiempo suficiente para averiguarlo.
-Bien hecho -dijo Conor.
Me metí en el Camaro y le dije a mi madre que hiciera lo mismo. Nuestra cabaña de alquiler estaba en la costa sur, cerca de la punta de Long Island.
Los griegos sonrieron.
Fue un pequeño pastel cuadrado con cortinas desgastadas, medio hundido en las dunas. Había siempre arena en las sábanas, y arañas en la alacena,
Atenea y Anabetth se estremecieron.
Y la mayoría del tiempo el mar era demasiado frío para nadar en él. Amaba el lugar.
-Igual -dijo inconscientemente Poseidón pero nadie lo noto
Íbamos allí desde que era bebé. Mi mamá había ido aún más. Nunca lo dijo con exactitud, pero sé por qué la playa es tan especial para ella. Era el lugar donde había conocido a mi padre.
Poseidón sonrió.
Conforme nos acercábamos a Montauk, parecía volverse más joven, años de preocupación y trabajo desaparecían de su rostro. Sus ojos se volvieron del color del mar. Llegamos al atardecer, abrimos todas las ventanas de la cabaña e hicimos la limpieza de rutina. Caminamos en la playa, alimentados de frituras de maíz azul a las gaviotas, los remojamos en gelatina de frijoles azules, caramelo azul de agua salada y todas las otras muestras gratis que mi mamá había traído de trabajo.
-¿Qué pasa con la comida azul? -preguntó Zeus.
Creo que debí explicar la comida azul.
Zeus levantó las cejas, sorprendido.
Verán, una vez Gabe le dijo a mamá que no había tal cosa. Tuvieron una pelea, que a la vez parecía realmente una cosa pequeña. Pero desde entonces, mi mamá se dedicó a comer azul. Horneó pasteles de cumpleaños azules. Preparaba smoothies de mora azul. Compraba tostadas azules y llevaba a casa dulces azules de la tienda. Esto - junto a su apellido de soltera, Jackson, en vez de llamarse Sra. Ugliano - probaba que no estaba totalmente consumida por Gabe. Ella tenía su lado rebelde, como yo.
-Percy, tus eres todo rebelde y no sólo un lado -le dijo Grover con una sonrisa.
Cuando oscureció, hicimos una fogata. Asamos hot dogs y malvaviscos.
Algunos sé relamieron, y otros sonrieron al recordar las fogatas y las canciones que hacían en el Campamento Mestizo.
Mamá me contaba historias de cuando era niña, antes de que sus padres muriesen en el accidente. Me contaba acerca de los libros que quería escribir, cuando tuviese suficiente dinero para renunciar a la tienda de dulces.
Atenea decidió que ayudaría a Sally. Sé la veía una buena mujer.
Eventualmente, me ponía nervioso por preguntar aquello que siempre venía a mi mente cuando íbamos a Montauk - mi padre. Los ojos de mamá se volvieron misteriosos. Supuse que me diría las mismas cosas de siempre, pero nunca me cansaba de escucharlas.
Poseidón sonrió
—Él era simpático Percy - decía - Alto, guapo y poderoso. Pero también amable.
Esta descripción de "amable" sorprendió a muchos romanos para ellos la palabra amable no iba con Poseidón o Neptuno
Tú tienes su cabello negro, lo sabes, y sus ojos verdes también.
Teseo miro a Percy y luego a su padre una y otra vez eso no era justo el se parecía mucho más a su padre era como una réplica en miniatura.
Mamá terminó el fríjol de jalea azul de su bolsa de dulces. - Desearía que pudiera verte, Percy. Estaría muy orgulloso.
-Lo estoy -confirmó Poseidón en sus pensamientos-. De todos mis hijos.
Percy y Teseo sonrieron a su padre él no les había dicho nada pero entendían lo que les decía con su mirada.
Me pregunté como ella podía decir eso. ¿Qué había de grandioso en mí? Un chico con dislexia e hiperactivo, con una D+ en su boleta, expulsado de la escuela por sexta vez en seis años.
**— ¿Qué edad tenía? - Pregunte
- quiero decir… ¿Cuándo se fue?**
Miro las llamas. —Sólo estuvo conmigo un verano, Percy. Justo aquí en esta playa. En esta cabaña. —Pero… me conoció de bebé. —No cariño.
-En realidad si - Pensó Poseidón ya que cuando era pequeño, fue a verlo una noche. Bueno considerando que lo habían sacado de su tiempo cuando Percy tenía dos años eso no había pasado hace más de unas cuantas semanas
Supo que estaba esperando un bebé, pero nunca te vio. Tuvo que irse antes de que nacieras. Traté de reemplazarlo con el algo de que parecía recordar... algo acerca de mi padre. Un resplandor cálido. Una sonrisa.
Poseidón sonrío entusiasmado, "el me recuerda, el me recuerda" no paraba de repetir alegremente en su cabeza
Siempre asumí que me había conocido de bebé. Mamá nunca lo había dicho, y aun así, sentía que era verdad. Ahora que me había dicho que nunca me había visto…
-Mentira -canturreó la sala.
Sentí coraje hacia mi padre. Quizá era tonto, pero me molestaba que se fuera en ese viaje por el océano, y no tuviese las agallas de casarse con mi mamá. Nos abandonó, y ahora estábamos atrapados con el Oloroso Gabe.
-Ojala hubiera podido ayudaros, pero es imposible -suspiraron los dioses.
-Lo sabemos -dijeron los mestizos.
— ¿Vas a alejarme de nuevo? - Le pregunté - ¿A otra aburrida escuela?
-Percy, no seas tan duro -dijo Katie.
Quitó un malvavisco del fuego. —No lo sé, cariño - Su voz sonaba dura - Creo… creo que tendré que hacer algo. — ¿Por qué no me quieres cerca? - me arrepentí tan pronto lo había dicho.
-Más te vale -gruñó Thalía.
Los ojos de mamá se humedecieron. Me tomó una mano, y el sujeto con fuerza. - Oh, Percy no. Yo - yo tengo que hacerlo, cariño. Por tu propio bien. Tengo que mandarte lejos. Sus palabras me recordaron lo que es señor Brunner había dicho - que lo mejor para mí era dejar Yancy. —Porque no soy normal - dije.
-Muy bien, Sesos de algas. Tardaste doce años en darte cuenta -dijo Anabetth con una sonrisa burlona. Percy hizo un puchero.
—Lo dices como si fueses algo malo, Percy. Pero me doy cuenta de cuán importante eres. Pensé que la Academia Yancy estaba lo suficientemente lejos. Pensé que finalmente estarías a salvo — ¿A salvo de qué?
-De los monstros, de todos los dioses que quieren tenerte muerto- enlisto Anabetth.
Me miró a los ojos, y varios recuerdos me inundaron - todas las extrañas y espantosas cosas que me habían pasado, algunas de las que había tratado de olvidar.
-olvidar no es tan fácil- suspiraron muchos
-pero yo prefiero conservar mis recuerdos-dijo Jasón haciendo reír a Piper y a Leo
Durante el tercer grado, un hombre en un abrigo negro me había acechado en el patio de recreo. Cuando los profesores trataron de llamar a la policía, se fue aullando, pero nadie me creyó cuando les dije que bajo su sombrero de ala ancha, el hombre tenía un solo ojo, justo en el medio de su cabeza.
-Un cíclope -susurró Luke con algo de resentimiento al recordar que por culpa de un cíclope, Thalía había muerto.
-no creo que le fuera a hacer nada malo- dijo Poseidón
Antes de eso - un recuerdo aún más lejano. Estaba en preescolar y un profesor me puso accidentalmente bajo una manta para dormir en una cuna en la que había una serpiente.
Todos miraron a Hera.
-Os puedo asegurar que no fui yo -dijo la diosa-. Yo sólo molesto a los hijos de mi marido.
Perseo hizo una mueca.
Mi mamá gritó cuando fue a recogerme y me había encontrado jugando con una cuerda escamosa, que de alguna manera había logrado estrangular a muerte.
-Increíble -dijo Frank. Todos asintieron.
-yo también hice eso obviamente no es ninguna novedad- dio Hércules pero todos lo ignoraron lo cual lo hizo estremecer
En cada escuela, algo extraño había pasado, algo inseguro, y yo era forzado a cambiarme. Sabía que debía decirle a mi mamá sobre las viejas damas en el puesto de fruta, y de la señora Dods en el museo, acerca de mi extraña alucinación de que había hecho polvo a mi profesor de matemáticas con una espada.
-Eso es -dijo Hazel-puedes confiar en ella díselo-
Pero no podía obligarme a hacerlo. Tuve el extraño presentimiento de que esas noticias terminarían con nuestro pequeño viaje a Montauk, y no quería eso.
Todos soltaron un suspiro.
-Percy -dijo Thalía, negando con la cabeza la terquedad de su Primo.
—He tratado de mantenerte lo más cerca que he podido - me dijo - Me dijeron que fue un error. Pero sólo hay una opinión, Percy - el lugar al que tu padre quiso mandarte. Y yo sólo… sólo no podía hacerlo. — ¿Mi padre quiso mandarme a una escuela especial?
-no a una escuela-comento un niño del campamento
—No a una escuela - dijo suavemente - a un campamento de verano.
-por fin- grito la mayoria de la sala-ya era hora de que apareciera el campamento-
-el lugar mas seguro para los semidioses-
-no es el único lugar seguro-intervino Reyna
-bueno realmente no sabemos como es que ustedes han sobrevivido en el mundo lleno de monstros-dijo Anabetth - oviamente ustedes son mestizos asi que supongo que ustedes an hecho algún refugio o algo para sobrevivir-
-en realidad- dijo una pequeña niña -nosotros venimos de…- Hazel intento silenciar a la niña para que no revelara el secreto aun en ese momento una pequeña nota apareció sobre Reyna
Romanos no digan nada aun no podrán hablar al respecto hasta el final del sexto libro
Reyna le paso la nota al resto de sus compañeros mientras Hazel y Frank se lo explicaban a la pequeña
-continúen leyendo- fue lo único que dijo después de eso aunque muchos se preguntaban que era lo que escondían
Mi cabeza daba vueltas. ¿Por qué mi padre - quien no se había quedado lo suficiente como para verme nacer -
poseidon al igual que muchos otros dioses bajaron la cabeza apenados pero simplemente no podían intervenir aunque quisieran, pero se alegraron en cuanto muchos de sus hijos les dedicaban una pequeña sonrisa para alegrarlos y decirlrs una cosa con la mirada "no se preocupen, lo entendemos"
había hablado con mi madre acerca de un campamento de verano? Y si era tan importante, ¿por qué ella no lo había mencionado antes?
-Porqué me quería cerca -susurró Percy. Sólo Anabetth lo escuchó.
—Lo siento, Percy - dijo, mirándome a los ojos - Pero no puedo hablar de ello. Yo, yo no podía mandarte a ese lugar. Hubiera significado decirte adiós para bien.
-pero que no se supone que es solo un campamento- pregunto un chico romano
-no exactamente-respondió Anabetth pero luego será explicado
— ¿Para bien? Pero si es sólo un campamento de verano…
-Para nosotros es más que un simple campamento -dijo Chris.
Se giró hacia el fuego, y supe por su expresión que si hacía más preguntas empezaría a llorar.
-Ni se te ocurra hacer llorar a Sally -le amenazó Nico a Percy.
-Tranquilo, que no lo haré -se defendió el chico.
-Más te vale -le dijo está vez Thalía.
Mientras Poseidón sonreía de lo mucho que quería a su preciada Sally
Esa noche tuve un sueño vívido.
-oh no-dijeron muchos
-que para preguntaron los dioses-
-los sueños de semidiós no son nada bonitos-
Estaba tormentoso en la playa, y dos hermosos animales, un caballo blanco
-Yo -dijo Poseidón.
Y un águila dorada,
-Yo -dijo Zeus.
Estaban tratando de matarse a la orilla de la playa. El águila se deslizó hacia abajo y destrozó los músculos del caballo con sus enormes talones. El caballo se levantó y pateó las alas del águila. Conforme los animales peleaban, la tierra temblaba, y una monstruosa voz se reía desde algún lugar de la tierra, alentando a los animales a pelear más fuerte.
Algunos miraron a Hades de reojo.
-enserio porque yo-
Corrí hacia ellos, sabiendo que debía detenerlos para no matarse, pero corría lentamente. Sabía que llegaría tarde. Vi descender al águila, con el pico dirigido a los ojos del caballo,
-¡Sí! -exclamó Zeus -¡Ganó yo!
Poseidón comenzó a refunfuñar algo sobre pájaros ahogados y de hermanos pequeños molestos, mientras la sala reía por el infantilismo de ambos dioses.
Y grité ¡No! Desperté sobresaltado. Afuera, realmente estaba tormentoso, la clase de tormenta que arranca árboles y derribaba casas. No había ningún caballo o águila en la playa, sólo rayos haciendo luz de día falsa, y olas de veinte pies golpeando las dunas como artillería.
-En serio ¿qué os pasa a vosotros dos? -preguntó Hades a sus dos hermanos.
-Es el futuro, aún no sabemos lo que pasa -dijo Zeus.
Con el siguiente trueno, mamá se despertó. Se levantó, con los ojos bien abiertos y dijo - Huracán. Supe que era demente. En Long Island nunca se habían visto huracanes al empezar el verano. Pero el océano parecía haberlo olvidado.
-Más bien dos tontos de mis hermanos lo olvidaron -dijo Hestia, mirando a sus hermanos.
Sobre el rugido del viento, oí un sonido distante, un enojado, y torturado sonido que hizo que se me pusieran los pelos de punta. Luego un sonido más cercano, como maletas en la arena. Una voz desesperada - alguien gritando, tocando la puerta de nuestra cabaña.
-quien es-preguntaron todos
Mi madre se levantó de la cama en su ropa de dormir y fue a abrir la puerta. Grover estaba parado en el marco de la puerta tras la inmensa lluvia. Pero no era… no era Grover exactamente.
-¿Cómo que no era Grover? -preguntó Leo, confuso.
—Toda la noche buscando - murmuró - ¿Qué estabas pensando?
-Grover, Grover, Grover -dijo Thalia.
-Sabes perfectamente que Percy nunca piensa -acabó Conor, antes de estallar en carcajadas, junto a su amiga, y con el resto de la sala, mientras Percy se cruzaba de brazos, enfurruñado.
Mi madre me miró asustada - no por Grover, sino por lo que había ido. —Percy - dijo, cerrando para hacerse oír sobre la lluvia - ¿Qué paso en la escuela? ¿Qué es lo que no me has dicho?
-Oh, nada -dijo Jasón-. Sólo que ha visto a las Parcas cortar el hilo de su vida.
-Enserio no creí que valiera la pena contarlo-
-y a su profesora de mate convertirse en una furia que lo quiere matar- continuo
-bueno honestamente eso sonaba ridículo-
Estaba helado, viendo a Grover. No entendía lo que estaba viendo. — ¡O Zeu kai alloi theoi! - Gritó - está tras de mí. ¿No le dijiste? Estaba demasiado conmocionado para darme cuenta de que había maldecido en griego antiguo, y lo entendí perfectamente.
-¿Qué? -preguntó Hazel, confusa.
-Nuestra mente está cableada al griego antiguo -explicó Anabetth-. Es como vosotros con el latín.
Hazel le sonrió en agradecimiento.
Estaba demasiado sorprendido preguntándome cómo es que Grover había llegado allí por su cuenta en medio de la noche. Porque Grover no tenía puestos sus pantalones - y donde sus piernas deberían… donde sus piernas deberían…
-¿Qué hay? -preguntaron Leo y los Stoll a la vez, mientras el resto de la sala rodaba los ojos. Tenían a Grover enfrente de ellos.
Mi mamá me miró con severidad y habló en un tono que nunca había utilizado antes - Percy. ¡Habla ahora!
-cuenta le todo es importante exclamo Silena-
Yo balbuceaba algo acerca de las damas viejas en el puesto de frutas, y la Sra. Dods, y mi mamá me miró, su rostro palideció a la luz de los relámpagos.
-Salgan de ahí inmediatamente- grito Teseo
Tomó su bolso, me lanzó mi impermeable, y dijo - Suban al auto, los dos. ¡Ahora!
-Rápido -suplicó la sala.
Grover corrió por el Camaro - bueno no corría exactamente. Él estaba trotando, sacudiendo el peludo trasero, y de repente, su historia acerca de un trastorno muscular en sus piernas tenía sentido para mí.
-para mi también dijeron muchos-
Porque en donde deberían estar sus pies, no los había.
**-**que había- pregunta leo-
Había pezuñas.
Oh, dijo leo avergonzado por no darse cuenta antes pero en su defensa él tiene un THDA muy fuerte y estaba muy ocupado pensando en unas mejoras para el Argo II
-bueno-dijo Hestia-ha sido un capitulo muy interesante y eso pero ya se está haciendo tarde y creo que ya deberíamos comer-
-¡¡¡QUE!!! NO- grito la mayoría algunos como los Stoll y Leo por primera vez en su vida tristes por cerrar un libro-necesitamos saber qué fue lo que paso después-gritaron todos.
bueno este fue el capitulo gracias por leerlo.
esta es la pregunta de hoy: De acuerdo con tu personalidad ¿a que dios te pareces?
esta pregunta no es precisamente cual es el dios que mas te gusta sino a cual te parees , puedes poner una descripción por ejemplo:
Yo me parezco a Hestia la chica mas tranquila, no habla mucho, le importa mucho la familia, siempre busca una manera pacifica de resolver los conflictos, nunca llama la atención y nadie nota, fácilmente pasa desapercibida, es una buena persona y amable con los demás así que la gente la aprecia o al menos nunca la molesta.
Bueno eso es todo espero y lo disfruten, subo el siguiente capitulo a mas tardar el proximo lunes.
Nos leemos