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Amor Real. — capítulo 9
-¿Su hija? Jajajaja esa es la estupidez mas grande que he escuchado el día de hoy, y sinceramente es muy temprano para estas tonterias Ginny-dijo mientras se tomaba de una vez todo el café -¿No confías en mi?¿Acaso no soy tu mejor amiga? Crees... Que en cuanto me lo digas ire corriendo o mejor volando a decirle a Ron ese es tu miedo La castaña se quedo pensando por un momento en realidad confiaba en Ginnu tanto como para decirle el secreto mas grande que tal ves este guardando. Habia pasado mucho tiempo, y aunque aun la consideraba su amiga no sentía la misma sensación de cuando estaban en el colegio, esa sensación de paz, de armonía pero sobre todo de amistad sincera.Se sobresalto al escuchar como la taza era impactada contra la mesit que ambas tenian enfrente -¿Te vas?-pregunto la castaña levantandose de su asiento -¿Para que quedarme? Si de todas formas ni me diras, ni confias en mi -Confio en ti Gin... -Creí... Creí que eramos amigas-soltó un suspiro de tristeza y fue hacia la puerta. Del otro lado Ginny camino lo mas rapido posible mientras lagrimas corrian por su rostro mas que de coraje eran de tristeza absoluta.En el apartamento de la castaña tambien se encontraba llorando a las afueras del gran ventanal de pronto escucho la puerta abrirse -Creí que te irias ya...-dijo con tristeza la castaña -Yo... Eh lo siento Hermione si interrumpi algo... -Hay por Dios, la castaña se metió y se limpió las pocas lagrimas que habian rodado por sus mejillas y sintió como unos pequeños brazos la rodeaban. Era Rose -Mami ni te imaginas lo que el tío George me enseñó, pude ver todaaas las estrellas -dijo emocionada mientras daba brinquitos en el suelo -¿Tío?-de pronto sintió que se iba a desvanecer-que tal si me cuentas despuea ire a despedir a George- La pequeña asintió y se fue corriendo a su alcoba mientras la castaña y el pelirrojo se dirigían a la puerta al llegar a ella el pelirrojo se dio media vuelta antes de partir. -Muchas gracias por traerla George yo...- -Debes tener cuidado Hermione-al ver la cara de confusión de la castaña siguió-una persona equivocada ahorita mismo estaria en mi casa contandole a mi hermano lo de Rose, buenos días-le dedicó una sonrisa y desapareció La castaña cerro la puerta y comenzo a respirar muy rápido se sentó en el sillon pensando como podría haber sabido George la verdad, mas sin embargo de nuevo sus pensamientos fueron interrumpidos por el tiembre. Molesta se dirigió, en cuanto abrió un enorme ramo de rosas entró flotando fue hasta a el y saco la tarjetita: Eres la mejor del universo, sin ti no se que hago,Me vuelves loco sin dudarloEsta noche yo te invito, una copa de mi parteEspero que aceptas, a las ocho he de recogertePonte lista y muy bonita, estoy ansioso de verte. -¡Rosee hoy te vas con la abuela!-gritó Hermione desde la sala. HORAS MAS TARDE... El vestido color rojo que llegaba hasta arriba de su rodilla combinada con unos hermosos tacones del mismo color al igual que sus labios, tardo horas en plancharse el cabello. Esta era otra Hermione su maquillaje a la perfección habia un brillo en sus ojos que hace mucho no veía, se miro por última vez en el espejo sonrió y se dirigió a la puerta. Despues de tanto tiempo el pelirrojo saldría de casa, a pesar de no ir elegante en su atuendo habia algo que lo hacia único, se habia rasurado y echado de la mejor loción que encontró suspiró frente al espejo tomo su abrigo y se fue de la madriguera. La noche en Londres era preciosa, a pesar de hacer aire se podía disfrutar sin la necesidad de llevar un sueter o abrigo la castaña respiro ese aire fresco, el aire de casa y entró en el restaurante, uno de sus favoritos antes de partir, uno con el que solía ir con Ron. Al llegar a la mesa se le formó una sonrisa de oreja a oreja -Te vez.... Hermosísima sin duda alguna Hermione-dijo mientras besaba su mano y le cedía el lugar -Oliver, este es el mejor detalle que alguien ha echo por mi desde que he vuelto a Londres -Quería que fuese especial... ¿Lo logre?-pregunto esperanzado -Mas que eso, esto es lo mejor lo juro-dijo la castaña mientras se sentaba en la mesa. -Te lo dije Ron, noche de chicos ¡Que viva la fiesta! Te hace falta vivir, salir hermano-dijo el azabache mientras se sentaban en la barra de un viejo bar que solían visitar a menudo -Me preguntó porque mi hermana te dejo salir... Solo espero que esta vez no me presentes ni a una muggle, ni a una bruja, ni nada que se le parezca -Eres completamente libre, ademas siendo honestos tu cabecita no pensante en estos instantes no piensa en otra cosa que no sea Hermione-dijo Harry mientras le dedicaba una sonrisa-Hola Roger ocupo dos cervezas por aqui, así amigo que queda disfrutar- Las horas lentamente pasaron en esta gran ciudad Hermione y Oliver se encontraban caminando sin rumbo y sin contar la noción del tiempo -menuda cena, me has impresionado desde el adorno de flores me impresionaste-dijo la castaña mirándolo directamente a los ojos -Me alegra tanto que te haya gustado, y debes prepararte porque vendran mas sorpresas-dijo mientras se acercaba y le daba un tierno beso a lo que la castaña se lo respondió -¡Pero mira la hora! Es casi media noche, tengo que ir por Rosie nos vemos Oliver Camino rápidamente y despues de unos metros desapareció. Al cabo de un rato la castaña se encontraba caminando por las calles solitarias de Londres lo único que podía escucharse era el sonar de los tacones de la castaña. Llevaba en brazos a Rose por lo que la vista de mirar el suelo se le dificultaba y al no poder ver delante suyo no se percató de la piedra que se encontraba a unos metros al llegar su tacón se topo con esta y Hermione iba a caer. Mas sin embargo unos brazos la sostuvieron de los antebrazos y la pusieron de nuevo en pie -Hey, debes tener cuidado en donde caminas-dijo mientras le dedicaba una tierna sonrisa -Ron...-dijo casi en un susurro-gracias, es solo que llevar a Rose no me deja ver bien el camino -Te puedo ayudar asi me aseguró de que no sufras ninguna otra caida -¡Oh! No solo quedan unas cuadras-dijo dedicandole una sonrisa -Bueno esas cuadras te ayudare, ademas quien te ha dicho que una mujer esta segura caminando por la calle a altas horas de la noche-dijo mientras sostenía a Rose y ambos comenzaban a caminar. La castaña solo se rió bajito Al cabo de unos minutos la castaña se encontraba abriendo el apartamento, minutos que fueron eternos para ambos, sin siquiera decirle el pelirrojo se dirigió hacia las habitaciones acostó a Rose y le dio un tierno beso en la frente seguido de esto salió y se encontró a la castaña sentada en el sillon observando su tobillo -¿Te encuentras bien?-pregunto el pelirrojo sentándose a su lado -Creo que... Pisar esa piedrita ha echo que me doblara el pie y me duele-dijo la castaña mientras hacia muecas de dolor El pelirrojo agitó su varita y apareció una cubeta con agua tibia y un pequeño trapito -Dejame ayudarte-se acerco hasta donde estaba su pie y lo puso en su pierna -No Ron por favor...-dijo mientras sentía como se sonrojaba Pero el pelirrojo hizo caso omiso metió el trapo a el agua, lo exprimio y lo puso en el tobillo de la castaña y repetía el acto una y otra vez. La castaña admiraba lo que Ron le hacía despues de mucho rato decidió romper el silencio -¿Habias echo esto antes?-preguntó curiosa -Solo una vez, tenía 10 años y Ginny se habia lastimado, mamá insistió en usar remedios muggles y con esto alivie las molestias de Ginny... -¡Brillante!-dijo la castaña mirando de nuevo lo que el hacía en su pie -Hermione...-la castaña miro directamente a los ojos verdes del chico el verde que mas amaba-debes pensar que estoy loco pero... Me alegra tanto que te haya pasado esto porque... Ahora soy yo el que te puede curar La castaña volvió a sonrojarse y clavo su mirada al suelo no sabia que hacer o decir porque muy dentro de ella tambien se alegraba al tener al amor de su vida a su lado, de pronto sintió la mano calida del pelirrojo quien levantó con ternura su cara e hizo que lo mirara a los ojos. No se dio cuenta de lo cerca que se encontraban mas sin embargo no hizo nada para alejarse. -¿Puedo?-preguntó el pelirrojo acercandose cada vez mas -No...-dijo la castaña en un susurro -Solo uno... Solo te pido un beso- Ya no eran centimetros los que los separaban sino unos cuantos milímetros, la castaña cerro los ojos y decidió dejarse llevar por el momento...**°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°Ya se deben ODIARME y con justa razón mas sin embargo no pude actualizarles porque me castigaron :( y despues se vino toda la presión del final del semestreMas sin.embargo les prepare este capitulo el mas largo que he escrito para que me perdonenAhora si tengo todooo el tiempo del mundo para actualizarles cada 3 díasRecuerden que sus comentarios me ayudan muchísimo.Espero tengan un excelente díaLos quiere:**Lucee_Lu