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Mi Dulce Obsesión — capítulo 6
-¿Afrodita?- Le preguntó Jake a Nessie confundido.
La verdad dejé de prestarle atención a lo que hablaban, sus ojos eran de un hermoso color violeta. Nunca había visto a nadie con ese color de ojos, pero era completamente hipnotizante.
-Algo le pasa a tu amigo, Jacob- La melodiosa voz que provenía de la voz de esa belleza me hizo volver a la realidad. Todos me miraban fijamente como si tuviera monos en mi cara.
-Seth, ¿estás bien?- Preguntó Jacob. Solo asentí, sin dejar de mirarla, pensará que soy un loco obsesivo con ella, pero algo no me deja apartar la mirada de ella- No seas maleducado, preséntate.
-Emmm… Esto… S… Soy…
-Me llamo Afrodita y tú debes ser Seth- Ella sonrío y me tendió la mano para apretarla, pero no pude hacerlo. Nunca en mi vida me había sentido tan idiota como ahora, justo en este momento a mi mente, cuerpo y lengua se les dio por estar en lapsus.
AFRODITA POV
-Yo soy…- Y antes de que pudiera terminar mi frase, un grito me interrumpió.
-¡Niñas, nos vamos de compras!- Se escuchó la voz de Alice fuera de la cocina.
-No estoy preparada para esto, de nuevo- Ness susurró. Jacob y Seth comenzaron a reír.
Afuera se escuchó un "Ustedes también nos acompañan, chicos" Y de pronto, dejaron de reír; sus caras pasaron a ser unas caras dignas de actores principales de películas de terror.
-¿A qué te refieres, Ness? ¿Por qué ponen esas caras?- Preguntaba sin saber nada.
-Ya lo descubrirás- Me respondió la aludida mirándome con pesar.
…………………
Llevamos unas 8 horas en el centro comercial de Seattle, hemos recorrido 6 de los 12 pisos de este lugar y en cada tienda hemos comprado al menos un total de 4 bolsas de un tamaño sobrenatural; tan sobrenatural como la cuenta, que ni quiero saber de cuánto es, de la pobre tarjeta de crédito.
Los chicos se cansaron de acompañarnos apenas llegamos al cuarto piso, así que se fueron a descansar en el pabellón de las comidas, aunque Seth volvió a nosotras a los diez minutos y desde ese momento no se ha ido de aquí.
Ya estábamos por entrar a la tienda de Victoria's Secret; pude sentir cómo Seth se tensaba a mi lado y se acercaba cada vez más a mí. Normalmente, y en cualquier situación cotidiana, alejaría a las personas que invadieran mi espacio personal de una manera no tan agradable y de buena gana, pero con Seth no me nacía las ganas de quitarlo de mi lado; por el contrario, hasta me sentía cómoda en su presencia.
-Alice, me encanta la moda y comprar cosas; pero creo que esto ya es exagerado- Le dije al ver que cogió en sus diminutos brazos unos 20 pares de lencería femenina.
-¡Nunca es mucho para la moda! ¿No es cierto, Seth? No he oído ninguna queja de ti desde que entramos en esta tienda- El chico a mi lado se atragantó y comenzó a toser sin dejarlo hablar. A Alice le nació una diminuta sonrisa de la comisura de su boca- Tal y como pensaba. Ahora, vayan a medirse eso; ¡Mas les vale llevarse al menos unos 8 pares a las dos!- Nos habló en tono fuerte antes de entregarnos de a 10 pares a Ness y a mí.
Ahora entendía todo, miré con ojitos de quererme ir ya a Ness, pero me dijo que no podía hacer nada en contra de Alice y que nos tocaba aguantárnosla hasta el final. Suspiré pesadamente.
"Ya qué más da" Pensé.
Llegamos a los vestidores de la tienda y nos encontramos un vestidor digno de la persona más amante del rosado del mundo. Los moldes de las paredes eran rosados, las puertas eran rosadas, el techo era rosado y algunas luces eran rosadas; lo único no rosado del lugar era el piso de madera, las paredes en líneas blancas y negras, y las sillas afuera de cada vestidor que estaban forradas de animal print. Para nada un lindo estilo, menos mal no puedo decir lo mismo de la ropa interior.
Ness entró en el vestidor número dos y yo en el uno. Me desvestí y me medí el primer cambio de ropa. Constaba de un short con encaje y una camisola que dejaba buena parte de la espalda al descubierto, en satén de seda color blanco perla. Hermoso, fue lo único que pude decir.
El segundo que me medí fue un vestido de tiras, también en satén de seda y con encaje en la parte superior del busto y la inferior del vestido, que me llegaba en más arriba de la mitad del muslo; en color azul noche.
Terminé con la lencería, pues había dos que Alice había escogido y eran demasiado subidos de tono como para andar frente a los Cullens vestida así, aunque sea la diosa de la sexualidad también sé comportarme frente a otras personas. Así que comencé con la ropa interior.
El primero que me gustó fue un brasier de flores de colores que tenía muchas tiras azules en la espalda que le daban una forma de triángulo; el panty era de la misma forma, solo que las tiras rodeaban mis caderas de atrás hacia adelante.
El segundo que elegí fue un brasier azul con negro, lleno de encaje. El panty era de hilo doble, azul y negro, también lleno de encaje. Creo que es el más sexy que tengo hasta el momento. Hubo otro par parecido a ese pero de color salmón y su panti no era un tanga, también tenía encaje.
Y por último, escogí un top con encaje de color vino tinto con un bóxer en encaje del mismo color.
Esos fueron los menos sexys que había traído Alice para que me midiera, el resto definitivamente era una diminuta tela de seda semitransparente que mostraba todo. ¿En qué estaba pensando Alice?
Salí del vestidor, nunca me había sentido tan mal luego de ir de compras. Sinceramente, era la última vez que venía con Alice, y si me obligaba a venir, compraré mi propia ropa.
Ness me estaba esperando sentada en uno de los sillones del vestidor, al parecer pasó por la misma crisis existencial que yo, teníamos la misma cara.
-¿Cómo te fue?- Me cuestionó.
-Todo era demasiado sexy para una soltera- Reí y ella río conmigo.
-Me pasó igual- Ness alzó sus brazos y me mostró apenas 5 prendas de las 10- Pero da igual, ya te acostumbrarás a ella y a su obsesiva compulsión por las compras.
-Eso espero, si no, voy a terminar suicidándome desde algún acantilado- Ness se quedó pensando y sus ojos color chocolate brillaron.
-Hablando de acantilados, tenemos que ir a La Push con los chicos, le voy a decir a Jake- Comenzó a dar saltitos por el lugar, hasta que paró repentinamente- Afrodita, ¿no te has dado cuenta de algo?
-¿Qué pasa?- Me miraba con mucha intensidad.
-¿Te has dado cuenta de que desde que llegamos hay un grupo de chicos que nos han estado siguiendo hasta acá, no dejan de mirarte y hablar de ti? Es como tu propio club de fans- Reí ante ese comentario.
Miré afuera del vestuario y, efectivamente, me encontré a ese grupo de niños. Debían estar en sus 19 años, todos tenían buen cuerpo, eran lindos; pero no me producían nada. Decidí mirar hacia el otro lado de la tienda y me encontré con la mirada penetrante de Seth, me dio escalofrío, por primera vez su mirada no transmitía alegría; todo lo contrario, parecía que quería descabezar a todo el personal dentro de la tienda. No comprendía lo que le pasaba.
-Vamos- Una voz dijo a mi lado y me halaron hacia afuera del vestidor. Caminamos nosotras dos hacia donde estaban las tres personas restantes. Sentía la mirada del grupo de hombres del que me habló Ness, pero no le presté atención; lo único que quería era irme a la casa de los Cullens.
-¿Y?- Preguntó emocionada Alice al vernos.
-Tía, te quiero y todo; pero no nos vuelvas a hacer esto, por favor- Suplicó Renesmee con pesar. Jacob comenzó a reír, Alice hizo mala cara y Seth seguía viendo con esa mirada penetrante a un solo punto.
-No sigas, no hieras mis sentimientos, vamos a pagar a la caja mejor- Y antes de que todos comenzaran a caminar a las cajas, Seth estaba caminando hacia el otro lado, directo a la salida.
-¿Seth a dónde vas?-Preguntó Jake, pero no obtuvo respuesta alguna- ¡Seth!- Volvió a gritar sin respuesta, de nuevo. Seth solo seguía caminando hasta que desapareció de la tienda.
Un instinto nuevo en mi hizo que le entregara la ropa que había elegido a Ness y saliera a buscar al hombre que había acabado de salir de la tienda. No sabía por qué lo hacía, no podía controlar mis pies, solo podía caminar hacia el mismo lugar por donde él se había ido.
-¡¿A dónde vas?!- Oí gritar a Alice, pero ya era tarde para responderle, estaba corriendo por todo el sexto piso del gran centro comercial en busca de Seth.
Niñas, gracias por leerme, ya voy para las 150 lecturas. ¡SON LAS MEJORES! gracias, me motiva mucho que lo hagan.
Les dejaré en mi perfil los links de la ropa que compró Afrodita.
Feliz martes. Besos <3