Rosas de terciopelo — capítulo 3
N/A: En este capítulo conoceréis un poco del pasado de Alan Stone.
El capítulo estará narrado en primera persona.Contiene lenguaje fuerte. Leedlo bajo vuestra responsabilidad. A disfrutar del capítulo.******** Estoy agotado. Todas las noches es lo mismo, llega del trabajo borracho. Le grita a mi madre, aunque a ella no le importa mucho ya que suele pasarse las noches en casa de su amante.
- Te dije que te desnudases puta- dijo asqueado Efrén a su esposa.
- Tu a mi no me das órdenes maldito borracho infeliz- gritó Belinda.
- Maldita puta, ven aquí- dijo Efrén agarrando del brazo a Belinda tirándola al suelo.
- Ahhh- grito Belinda. Desde mi habitación escuchó los gritos de mi madre. Cada golpe que le propina mi padre. Quiero bajar y golpearlo fuertemente.
- Dejame en paz carbón de mierda-
- Jajajaa más quisieras puta- Cansado de escuchar como ese infeliz trataba así mi madre. Decido salir de mi cuarto. Bajo las escaleras con los puños cerrados y la mandíbula apretada. Las escaleras las bajo con pesadez. Al llegar al salón me encuentro a mi padre violando a mi madre.Ella me ve aterrada y sé que su mirada me dice huye. Pero no hago caso a su mirada aunque me arrepentiré de no hacerlo. Entro en la cocina y cojo un cuchillo. Lo escondo entre mi ropa. Me acerco nuevamente a la sala. Ese desgraciado, disfruta follandose a mi madre de esa manera. Me acerco otra vez a la sala. Agarro a mi padre del cuello y lo tiro al suelo. Me abalanzo sobre él, y Comienzo a golpearle. De su boca sale sangre que se impregna en mi puño. No me detengo. Escuchó a mi madre gritarme de que me detenga que lo voy a matar.La miro irritado, y le digo que eso es lo que él se merece. Siento el agarra de mi madre intentando en vano separarme de él, sin lograrlo.Lo dejo medio inconsciente en el suelo, mi madre se arregla un poco la ropa y sale de casa insultándonos a ambos. Se que haber cogido el cuchillo fuel algo exagerado, pero no me importaba. Si tenía que marcharme las manos de sangre lo haría. Esa noche prefiero dormir en casa de un amigo.Antes de que logre salir por la puerta soy empujado al suelo y doy con la esquina de la mesa. Me toco en cabeza y se que estoy sangrando. Lo miro con odio y desprecio. Observo como se acerca a mi, apretando sus puños. Se que está furioso por el modo en que respira. De un solo golpe me suelta una bofetada.
- Maldito bastardo, jamás debiste haber nacido-
- Sueltame hijo de puta- Forcejeo con el carbón de mi padre, dándonos más golpes. Se que está en su limite, ya que sus últimos golpes no tiene fuerza. Como puedo, salgo de esa maldita casa. Corro tanto como mis piernas me lo permiten. Sé que mi madre está bien. Yo sólo necesito salir de este lugar y desaparecer para siempre. Llamó a mi amigo Ben. Le cuento lo ocurrido y me permite alojarme un par de noches, hasta que encuentre algo. Cosa que yo le agradezco enormemente ya que no lo quiero implicar en mis movidas con mi viejo. Al llegar al piso de Ben, veo el coche de Sophie en el aparcamiento. Comienzo a desconfiar.Sophie es mi novia o al menos eso es lo que yo pienso. Es hermosa, de cuerpo envidiable para muchas mujeres. Pero si tengo que observarla detenidamente. Es una mujer sin escrúpulos, manipuladora, cínica y sobre todo cualquier cosa menos una mujer decente. Cansado como estoy me importa una mierda, si me la encuentro encima de él. Solo quiero que Ben me preste una ducha, ropa limpia y una cama para descansar. Los siguientes años eran una pesadilla continúa, hasta que finalmente el carbón de mi padre, acabó con la vida de mi madre. No lloré su muerte, abiertamente. Ahora ya no podría hacerle más daño, no a ella al menos... Pero sí a mí. En cuanto llegó mi oportunidad, dejé mi Nueva York, llevándome las pocas pertenencias que tenia conmigo.Dejé atrás los recuerdos, los pocos amigos que logré hacer e incluso rompí con Sophie. Quería comenzar de cero y eso haría en una nueva ciudad o pueblo. Un año después de la muerte de mi madre, me encuentro en Hawai, es una isla muy hermosa. No está nada mal para vivir. Pero me canso de estar siempre en el mismo lugar. Así que decido irme, está vez a España o a Reino Unido. No lo sé aún con certeza. Recorrí todos los pueblos de España, son lugares pintoresco, huele a hogar y a familia y eso es lo que yo no poseo. Me quedo un par de días, eso es suficiente para poder descansar. A los dos días, cojo el primer vuelo que hay para Londres. Surco el cielo, un par de horas después llego a Londres. Pido un taxi para ir a una pensión. Al entrar, me saluda el dueño. Parece amable. Encima del mostrador hay un periódico del lugar. Lo cojo. Le doy mi nombre al dueño, para que me registré esa noche en su pensión. Me siento en una silla y comienzo a ver el periodico,. Llegó a la sección de alquileres de habitaciones y de casas. Hay una casa que capta mi atención. La leo detenidamente, con mi móvil hago una captura del anuncio. Cierro el periódico y lo vuelvo a dejar encima del mostrador. Después de preguntarle al dueño de la pensión, en donde quedaba la dirección de la casa que había visto. Al terminar de indicarme donde quedaba, le doy las gracias saliendo de la pensión. Me subo a un taxi, dándole la dirección exacta. Al llegar me sorprendo un poco.No era lo que me esperaba. La casa es hermosa. Camino por el pequeño jardín, toco el timbre, espero a que abran. Me esperaba encontrar a una anciana o algo por el estilo y no a una chica no más joven que yo. Debo admitir que es hermosa. Pero esta vez lo tenía ya decidido que no me iba a enamorar otra vez. No después de que encontrase a mi ex, con mi amigo Ben. Me presenté ante la chica, llevándome la sorpresa de que ella era la actual dueña y casera de esa hermosa casa. Después de hacer todo los papeleos pertinentes. Comencé a vivir con Alanise.