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Somos tú y yo — capítulo 1
Steve Rogers se encontraba sentado en su escritorio con los brazos cruzados y la mirada perdida. Eran las 11:45 p.m. y acababa de comenzar a llover. Las gotas de agua se deslizaban en el vidrio de la ventana de una manera tan lenta que el soldado dejo sus pensamientos y se puso a contemplarlas.-¿Qué voy hacer?-se puso de pie y caminó por la habitación.Hace un par de meses habían descubierto una célula terrorista conformada por ex-agentes de Hydra y su líder era nada más y nada menos que Bucky, su mejor amigo.Necesitaba hablar con alguien pero quién...Pensó en Sharon Carter, habían salido un par de veces pero en ese momento no le apetecía estar con ella. Luego pensó en Barton y en Sam, pero no les tenía tanta confianza como contarles sus problemas personales.Así que de la nada la cara de un pelirroja llegó a su mente.-Natasha.-susurró.Ella sería la compañera perfecta, trabajaban juntos desde hace unos cinco años y desde los últimos tres habían afianzado sus lazos, de hecho, la espía rusa había demostrado ser más que una leal compañera una excelente amiga. Pensado en eso salió de su habitación y fue hasta la de ella. Por suerte se encontraba al frente. Tocó una vez y espero.Un segundo después la puerta se abrió y una pelirroja en pijama salió.-¡Steve! ¿Qué ocurre?-Lamento si te desperté.-se disculpo un tanto apenado al verla en pijama.-No pasa nada, estaba leyendo.-señaló las gafas que cubrían sus ojos.-Pasa.-Se puso de lado y le permitió el paso a su habitación.-No te quiero molestar pero...-¿Qué te ocurre Rogers?-No sé que hacer tasha, es muy difícil.-Es por James Barnes ¿verdad?-lo miro compasiva.-Es mi mejor amigo Natasha. Simplemente no puedo dar la orden para matarlo.-Y no tienes que dar esa orden.-hizo que se sentará en la cama y se ubicó delante de él tomando su rostro con sus manos.-Por ahora solo tenemos la ubicación de algunos de sus secuaces, no la de él. Tenemos que hacer nuestro trabajo, así que primero solo investigaremos y averiguaremos que demonios es lo pasa. Además, el ya una vez estuvo bajo control mental, quizá este sea el mismo caso, de serlo todavía lo podemos salvar.-¿Estas segura?-No, pero es lo único que podemos hacer por ahora.-Tienes razón.-Siempre la tengo.-le besó la frente.-quédate a dormir.-No creo que sea apropiado.-la miró.-¿Apropiado?-se burló.-por amor de Dios Steve, ya nos conocemos lo suficiente y en tres años hemos dormido juntos en muchas oportunidades, no muerdo.-No quiero molestarte.-No lo harás, tú necesitas compañía y yo no quiero dormir sola. Se puso de pie y dejo sus lentes y el libro en la mesilla de noche, apagó la luz central y solo quedo encendida la pequeña lampara de noche.-Ven acá.-le hizo señas para que se acercara.Steve obedeció y se acostó del lado izquierdo de la cama. Natasha enseguida lo imitó puso su cabeza en su hombro.-Ves, ya estamos acostumbrados a esto.-dijo divertida.-además ¿Sabes cuantos hombres desearían estar en tu lugar en este momento?-La mitad de los empleados sí.-le siguió la corriente.-Lo ves, aunque comprendo que tú preferirías estar con la Agente 13.-¿Sharon?-No te hagas el sorprendido, me alegra que salgas con alguien. Aunque nunca pensé que la supuesta enfermera y tú tendrían algo...ya sabes...-No tenemos nada, solo hemos salido un par de veces.-¿Te gusta?-Para hacerla mi novia no.-Osea juegas con ella. Me impactas Rogers.-No hago eso.-se volteó y miro su cara. Estaban muy cerca pero sin cruzar los límites de lo adecuado.-Lo sé Steve. ¿Así que la dejaste?-No pretendo volver a invitarla a salir si es lo que preguntas.-Ya veo...pero recuerda de ves en cuando no te hace daño una presencia femenina, tener sexo ocasional no te hace una mala persona.-Se me olvida que estoy hablando con la maestra de la seducción.-No soy la maestra de la seducción, tengo mis facultades, lo reconozco, pero solo eso.-No quiero saberlo.-¿Seguro?-Dijo divertida.-No empieces.-Eran tan lindo Rogers.-comenzó a reír la chica.-por qué no invitas a salir a la chica de recursos humanos, la amiga de Hill.-No voy a salir con ninguna amiga de Hill.-¿Y la chica que sí es enfermera?-La señorita Clarisse...no. Tiene 38, no es señorita.-Tú tienes 90 corazón.-No...-Bueno ya pensaré en una buena para ti.-Deja que yo me ocupo de eso.-Mmm...mejor no, yo te ayudo.-Como quieras ¿Qué leías?-"El enigma de La Atlantida". Es muy bueno.-Interesante.-¿En qué piensas?-¿Alguna vez te has cuestionado retirarte? ¿tener familia?-Bueno, la verdad es que sí pero no creo que tenga sentido retirarme si no puedo formar una familia.-¿A qué te refieres?-Yo no puedo.-se la aguaron los ojos.-tener hijos.-bajo la mirada.-Eso no es un impedimento.-ahora fue el quien tomó su cara entre sus manos y la obligo a verlo.-puedes adoptar o simplemente vivir con tu esposo.-¿Esposo?-se rió.-por favor soldado, el último hombre con el que salí se fue antes de que siquiera formalizáramos una relación, no soy el tipo de chica que un hombre busca para casarse.-Eso no es cierto tasha.-Oh vamos, tú eres hombre ¿algunas ves me has considerado candidata para ser la señora Rogers?-Bueno...siempre te he visto como amiga pero la verdad es que Natasha Rogers suena bonito.-¿Natasha Rogers?-comenzó a reírse.-si suena bien. -Nat quizá algún día nos retiremos para formar una familia.-Quizá, pero mientras tenemos una célula terrorista que aniquilar.-Y personas que entrenar.-Sobre todo eso último.-Gracias nat.-Gracias a ti.-le beso la mejilla nuevamente. Natasha se quedó dormida unos minutos después y Steve se quedó mirándola dormir, se veía tan tranquila, no parecía en absoluto a la "Viuda Negra", al contrario, era solo una mujer dormida. Por primera vez Rogers pensó en como sería besar a Natasha, abrazarla constantemente, incluso le gusto la idea de una Natasha con un bebé en los brazos. -Señora Rogers si te queda bien.-susurró y le beso la frente. Instantes después se quedó dormido.