Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← El prisionero de Azkaban · de

El prisionero de Azkaban — capítulo 2

-Bien chicos, es hora de irse a la cama, si necesitáis cualquier cosa estaré por aquí. - les dije cuando llegamos a la Sala Común, no quería hacer aquello más difícil de lo que ya era, pero ellos se quedaron quietos mirándome, parecían ansiosos por preguntar algo - ¿qué ocurre?

-Verá, queríamos preguntarle algo - dijo Harry

-Bien, decidme - los chicos parecían no atreverse - vamos, no pasa nada - sonreí, pero a la vez tenía miedo de lo que querrían preguntar.

-Verá - comenzó a decir Hermione - el otro día escuchamos a la profesora McGonagall hablar de usted en las Tres Escobas y… - me asusté aún más, hacía mucho que no me enfrentaba a mi verdad.

-Escuchamos que usted se llama Morgan Weasley y que es hermana de mi padre - dijo Ron que parecía hablar también con dificultad. Tuve que sentarme un momento.

-Vaya, veo que sois alumnos muy despiertos - dije. El momento era realmente tenso para mí.

-Quizás no sea un buen momento Ron, te dije que no querría hablar - le decía Hermione a Ron al ver que me había quedado parada.

-No, tranquila Hermione, se merece una explicación… - lo miré a la cara - Es cierto Ron, soy la hermana pequeña de tu padre, soy tu tía…

-¿Pero por qué mi familia no nos ha contado nada a mis hermanos y a mí, por qué te marchaste y por qué usas un apellido falso? - era la primera vez en años que me enfrentaba a alguien de mi familia.

-Verás, hace muchos años ocurrió algo, no voy a decirte el qué ahora mismo, porque aún no estoy preparada para hablar de ello y menos contigo. Solo decir que aquello me cambió por completo, no he vuelto a ser la misma desde entonces. Me aparté de todo y todos los que me querían, ya habían sufrido lo suficiente a mi costa, así que decidí cambiar mi apellido y desaparecer - vi la cara de Ron, no estaba entendiendo nada - No espero que comprendas esto Ron, quizás algún día pueda contarte toda la verdad, pero por el momento, solo puedo decirte que hice lo que creí mejor para todos… - los chicos se fueron a descansar. Yo me quedé en la sala común, me senté junto al fuego a pensar y me quedé dormida. Solo me desperté cuando sentí que alguien entraba en la sala, me levanté y saqué mi varita, pero la bajé cuando vi quien era.

-Morgan, ¿ibas a atacar a un viejo amigo? - dijo mientras se acercaba para abrazarme

-No sabía que eras tú Remus, como siempre eres bastante silencioso. ¿Cómo te encuentras?, el director me dijo que estabas enfermo

-Si, ya sabes a lo que se refería, Severus me prepara la poción, así que más o menos estoy bien, pero me deja agotado. ¿Y tú cómo estás?

-Bien, algo aturdida por todo esto que está pasando, pero yo misma pedí este trabajo… tengo que saber que ocurrió Remus, hasta entonces, no estaré completamente tranquila, volví por él, tengo que cumplir mi parte.

-Lo entiendo. Fue muy difícil para los que éramos sus amigos, no puedo imaginar cómo fue para ti

-Lo llevo… además, Ron Weasley ha descubierto que soy su tía…

-¿Cómo lo ha sabido?

-Al parecer escuchó a un grupo de profesores hablando con el Ministro - hubo un pequeño silencio - Sabes, le he dado vueltas a todo esto, ¿cómo es posible que Sirius pudiera escapar de Azkaban?

-No lo sé, yo también lo he estado pensando

-Como ambos sabemos, Sirius es un animago no inscrito, ¿y si escapó siendo perro?, los dementores son ciegos y se alimentan de emociones humanas, siendo animal no lo verían - Remus se sorprendió

-Parece lo más sensato, ¿has comentado eso en el ministerio?

-No, pensé que si sabían que Sirius era un animago y que yo tenía conocimiento de esto, investigarían al resto del grupo. Pero lo hablé con Dumbledore, el piensa que es imposible que Sirius guardara tantas fuerzas para poder transformarse

-En eso tiene razón

-Conoces a Sirius tanto como yo, es más fuerte de lo que creemos, si se ha centrado en algo, los dementores no le afectarán tanto como a otros, alejará sus pensamientos alegres y se centrará en su propósito.

-Francamente, no sé qué pensar de todo esto, aún ni siquiera entiendo nada de lo que pasó y eso que sucedió hace 13 años…

Remus y yo seguimos hablando, habíamos sido muy buenos amigos en el colegio y fuera de él, ya casi estaba amaneciendo, el se marchó a su cuarto, tenía que preparar sus clases y yo fui a mi cuarto a cambiarme, ese mismo día regresarían todos los alumnos y Dumbledore quería que asistiéramos al banquete para presentarnos a todos los alumnos. Mientras me cambiaba, sentí un grito, era Ron, venía del dormitorio de los chicos, salí corriendo hacia allí.

-¿Qué ocurre Ron?

  • estaba pálido, las sábanas estaban rasgadas

-Ha sido Sirius Black, estaba aquí hace un momento, llevaba un cuchillo - decía nervioso

-¿Estás seguro de que no ha sido un sueño Ron?, yo no he escuchado nada - dijo Harry

-¿Y cómo explicas lo de mis sábanas Harry? - dijo un Ron atemorizado - Quería matarme, seguro

-Si hubiera querido matarte, lo hubiera hecho. Iré a ver el retrato de la sala común, si ha entrado aquí, solo ha podido ser por ahí - fue a la entrada, el retrato era de Lord Cánovas, este me miró orgulloso y dijo: "Contraseña". - Sir Cadogan, ¿ha dejado usted pasar a Sirius Black?

-Claro, se sabía todas las contraseñas de la semana

-Bien, creo que será mejor que mandemos su retrato a otra misión - volví preocupada a la sala común, donde Minerva McGonagall había aparecido aún en camisón y bata.

-¿Qué es todo este jaleo Morgan?

-Black ha entrado en el dormitorio de Ron y Harry, le ha dado un buen susto a Ron

-¿Qué, cómo?

-Al parecer sabía todas las contraseñas y Sir Cadogan lo dejó entrar, hay que traer de nuevo a la señora gorda, creo que será de más ayuda que el caballero. Ella no lo habría dejado pasar.

-Sí, será lo mejor, avisaré a Albus.

-Ron, no te preocupes, a partir de ahora no me separaré de vosotros. Terminad de arreglaros, bajaremos juntos al Gran Comedor.

Cuando llegamos, ya había muchos alumnos desayunando y la noticia de que Black había entrado en el dormitorio de Ron, ya era conocida por todos, así que Ron era el centro de atención, me senté con mis compañeros del ministerio y con los profesores, miré a Ron y vi que había cuatro alumnos más que se parecían mucho a él, debían ser sus hermanos.

-¿Todo bien Morgan? - me preguntó Dumbledore sacándome de mis pensamientos

-Sí, eso creo, Ron se ha llevado un buen susto. Señor, ¿Harry sabe algo de Sirius?

-No, preferimos que no sepa esa parte, al menos de momento. Iría el mismo en su busca

-Tiene razón, es mejor que siga así. Si me disculpa, me gustaría dar una vuelta por los pasillos, por si veo algo.

-Claro

Me marché del Gran Comedor, cuando pasé junto a Ron y al resto de los Weasley sentí las miradas de estos. Salí del salón,  conocía los pasadizos secretos de Hogwarts, todo parecía normal, no había rastros de que alguien los hubiera usado hace poco, bajé al bosque, si Sirius estaba como animal por allí, quizás vería alguna huella, pero me encontré antes con Hagrid

-¡Morgan!, no sabía que ya estabas aquí

-Si, llegamos anoche, no estabas en la cena de Navidad.

-Si, tenía un compromiso. ¿Por qué no pasas y te tomas un té? - a Hagrid era difícil decirle que no, era el guardabosques y ahora era también profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas. Entré en su cabaña y me sorprendí al ver aun hipogrifo sentado en su cama… - no te preocupes, es Buckbeak, lo estoy cuidando hasta que… - se le resbalaban unas lágrimas - verás, hubo un accidente con un alumno y… quieren sacrificarlo

-Lo siento Hagrid

  • dije cogiéndole una mano. Hagrid amaba cualquier criatura y en verdad parecía que aquel hipogrifo no era nada agresivo, sino todo lo contrario, se dejó acariciar por mí - Hagrid, ¿has visto últimamente alguna huella extraña o has visto algún animal que no hubieras visto antes?

-No, la verdad es que tampoco salgo mucho, temo a los dementores y con Buckbeak aquí y las clases, no tengo mucho tiempo para salir al bosque, ¿por qué?

-No nada, solo era curiosidad.