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Historia 188543 — capítulo 10
*Cuando Steve despertó vio que su esposa estaba dormida profundamente sobre él. Apoyaba su cabeza en su pecho y sus rizos le cubrían el rostro. Él, por su parte, la tenía abrazada por la cintura. Se sonrojo un poco ante esa escena, nunca antes había tenido a Natasha tan cerca, sin embargo, no se molesto en separarse, al contrario, la acerco más a él y se volvió a dormir.*Unos minutos después, Natasha se despertó también y, como es lógico, se percató de la manera en que había dormido, sonrió y una extraña sensación se alojo en su estómago, al igual que su esposo no se separó de él, de hecho, se acomodo para quedar mucho más cerca. El calor que irradiaba el cuerpo del soldado le daba una sensación de confort que nunca antes había experimentado, y por primera vez pensó en que como le gustaría que todo eso fuera real.
Cuando amaneció la rusa llevaba alrededor de una hora despierta pensando en su nueva vida como la señora Rogers.-¿Estas despierta?-Steve susurró a su lado.-Por supuesto- levantó la cabeza y lo miro sonriendo.-¿cómo amanece mi esposo?-Bien ¿cómo amanece mi esposa?-Bien.-sonrió.-creo que me puedo acostumbrar a dormir así.-Yo también.-¿Se esta insinuando capitán?-La verdad.-la miro y le dio un corto y rápido beso-sí.Natasha se sorprendió ante eso pues se supone que en privado esas cosas no tenían porque ocurrir, sin embargo, no se quejaba. Igualmente, la noche anterior ella se había sentado en sus piernas y constantemente, aún estando en privado, se habían besado en la base, en el jet, en la torre y pare de contar...-No sabía que tenías un lado seductor soldado, siempre pensé que eras un caballero.-Soy un caballero, pero también soy tu esposo.-le pellizco la nariz.-Eso es cierto, y la propuesta de anoche sigue en pie.-le guiñó el ojo.-¿Quieres ir a desayunar?-Bueno, primero tengo que ir a la torre a buscar ropa, entenderás que solo tengo mi vestido de novia y esta enorme camisa tuya.-Además recuerda que tenemos un viaje.-Cierto...Italia.-sonrió.-será lindo ir de viaje sin motivos de trabajo.-Nunca he estado en Italia.-reconoció el rubio-¿tú sí?-Sí, dos veces trabajando y una de turista. Es un lugar hermoso cuando no vas persiguiendo a alguien.-Estas obligada como esposa a guiarme...-Y tu a invitarme a cenar.Sabes nunca tuvimos una cita...cita...-¿Quieres una cita?-la miro y ella luego de sonreír se paro y caminó hasta el baño*-de usted capitán quiero muchas cosas.*