Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 188543 · de

Historia 188543 — capítulo 14

*La depositó con cuidado en la cama y la miró. Se perdieron el uno en el otro en ese segundo en el cual sus miradas cruzaron. Ambos sabían que harían y estaban al corriente de las posibles consecuencias. Sabían que a partir de ahí todo cambiaría, ya no sería igual pero...¿sería mejor?-¿Segura?-le preguntó sin dejar de mirarla.-Yo sí.-aseguró-¿tú quieres?**-Solo contigo-ella rió un poco y enseguida lo besó.Poco a poco se arrodilló en la cama y se coloco a la altura del rubio, sus manos bajaron por su espalda, acariciaron su perfecto torso y poco a poco bajaron hasta el borde de la camisa, comenzó a subirla y con cada centímetro que subía besaba el cuerpo del soldado.Finalmente, logro quitársela por completo y sus labios volvieron a tomar los de él.-Natasha...-Lo sé-lo miró.-prometo no defraudarte...esposo.Él le dio una sonrisa y la tiró con delicadeza en la cama. Ella sonrió ante ese hecho y se revolvió entre las sabanas haciéndole señas para que se acercará de nuevo. Él se coloco sobre ella y poco a poco comenzó a deshacerse de los botones de su blusa. Comenzó de arriba hacía abajo, dejando visible la ropa interior de se la rusa. Besó su vientre, su abdomen...todo el recorrido hasta llegar a sus pechos, los cuales besó lentamente haciéndola temblar, pasó sus manos por la espalda para quitarle la única prenda que le impedía acercarse más, pero no lograba quitarlo.-Déjame hacer eso.-tomo sus manos y las llevó hasta la zona delantera donde se encontraba el broche. Él enseguida se lo quitó y contempló el cuerpo de su compañera.**Ella aprovechó ese minuto y le hizo girar ubicándose ella encima de él.**Volvió a besarlo en los labios y bajo hasta el cuello, una vez más lo miró a los ojos mientras bajaba sus manos hasta los pantalones del rubio.**Poco a poco se deshizo de la prenda e hizo lo mismo con la suya.**Las caricias continuaron hasta que la desesperación se hizo presente. Intercambiaban de roles cada minuto. No se preocupaban por quien tomará el control, solo querían acercarse más...ser uno solo.**Steve tomó el cuerpo de Natasha y la guió para que se acostara en la cama. La beso con pasión mientras poco a poco entraba en ella. En respuesta, casi automáticamente gimió. Hacía tanto tiempo que no experimentaba aquella emoción. Era extraño esto que sentía con Steve, era especial, único...perfecto.**Ella lo miro y con una sonrisa comenzó a moverse. Él sonrió y con un movimiento rápido logro que quedarán sentados en la cama mientras sus cuerpos se movían en perfecta sincronía.**Él la acercaba más a su cuerpo mientras aceleraba el ritmo, ella, mientras lo imitaba enterraba sus  largas uñas en la espalda del hombre. A pesar de notable diferencia de estatura sus cuerpos encajaban perfectamente.**Ella fue la primera en llegar al climax, tal era su emoción que en menos de dos segundos hablo en seis idiomas diferentes. Esto, por supuesto, volvió loco al rubio y comenzó a acelerar su ritmo nuevamente.*La volvió a acostar y esta vez se fijo en la cara de su compañera, tenía los ojos cerrados y una sonrisa se dibujaba en su rostro mientras las gotas se sudor se deslizaban por su frente. En ese momento él alcanzó tan esperado climax y juntos llegaron al máximo placer.

Unos minutos después estaban acostados en la cama, agotados pero felices.-No mienten cuando dicen que el suero mejoró todas tus habilidades-lo miró divertida.-¿Te gustó?-lo miró.-Me encantó-sonrió ¿a ti?-Eres increíble. No me arrepiento de hacerte mi esposa.-la beso en la mejilla.

*A la mañana siguiente Natasha se despertó al sentir las manos del rubio tocar sus piernas.-¿Qué supone que hace capitán?-Exploro el perímetro agente-la miro.-¿Qué pretende atacarme?-Usted dirá.*Con una risa bastó para montarse encima de ella y retomar donde habían terminado la noche anterior.

-¿Qué hora es?-preguntó Steve todavía en la cama.-No lo sé.-respondió Natasha a su lado.-¿crees que estoy pendiente de la hora?-¿Quieres ir por algo de comer?-¿Acaso de deje agotado Rogers?-lo miró seductora mientras se ponía encima de él.-Te dije que el suero evita que me canse...-¿Cuánto puedes resistir?-alzó la ceja.-¿Cuánto resistes tú?**-Mucho más-lo besó nuevamente y esta vez fue ella quien tomo las riendas en el asunto.

Ese día no salieron de la habitación...