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El principio de la gran guerra — capítulo 10

Capitulo 10

Los chicos estuvieron hasta bastante más tarde de lo que ellos habían planeado, al final cansados de esperar se fueron a dormir.

Al día siguiente en la habitación de las chicas, Luna, Ginny y Pansy estaban extrañadas ya que Hermione no había aparecido en toda la noche.

-se lo habrá pasado bien-dijo Pansy sonriendo pícaramente mientras las chicas reían.

  • sí, demasiado bien se lo debió de pasar para no haber venido todavía-dijo Ginny riéndose junto con Pansy.

En ese momento llego Hermione con todo el pelo desordenado igual que su ropa.

-hola, ¿qué te ha pasado?-pregunto Ginny pícaramente a Hermione que se sonrojo mientras se sentaba en la cama.

-umm, bueno, solo digo que pase toda la noche con Víctor-dijo sonriendo todavía sonrojada.

Sus amigas chillaron emocionadas, ella se puso un poco nerviosa al ver la reacción de sus amigas.

-cuenta, cuenta-dijo Pansy emocionada mientras las otras asentían.

Hermione les conto todo lo que había pasado en su cita, las chicas emocionadas escuchaban atentamente. Estuvieron hablando durante mucho rato hasta que se dieron cuenta de que se les estaba haciendo tarde.

Cuando llegaron al Gran Comedor vieron que los chicos ya se encontraban allí, ellos extrañados las miraron acercarse a ellos.

-¿Qué pasa? -pregunto Hermione al ver las caras de los chicos.

-que es raro que vengamos nosotros antes que vosotras a desayunar-dijo Harry mientras los otros dos asentían.

-¿y qué os a pasado para llegar tan tarde?-pregunto Draco extrañado mientras Pansy le daba un beso en la mejilla, Hermione se puso nerviosa al igual que roja pero no dijo nada.

Las chicas se sentaron en la mesa después de dar un beso a sus respectivos novios, Luna al no estar acostumbrada le dio un beso en la mejilla a Ron, se pusieron a hablar y ahí fue cuando Ron se dio cuenta de que Hermione estaba roja.

-¿Por qué estas tan roja, Hermione?-pregunto Ron extrañado del estado de Hermione.

-ehhh, nada…. ¿Por qué?-dijo ella nerviosa, notando las miradas de sus amigos encima suya.

-llegaste ayer muy tarde-dijo Draco mirándola sospechosamente-te estuvimos esperando hasta muy tarde pero al final nos fuimos a dormir-termino de  decir mirándola extrañado.

-es que, cariño, Hermione no ha dormido hoy en su cama-dijo Pansy sonriendo pícaramente.

-¿Qué?-preguntaron sorprendidos los chicos.

Hermione ya no sabía dónde meterse, los chicos la miraban mientras las chicas contaban la cita que había tenido.

-wau, todavía no me lo creo-dijo Draco todavía sorprendido.

Después de eso, Harry cambio de tema para no agobiar a su amiga, estuvieron un buen rato hablando, luego se fueron a clase. En la segunda clase de la mañana Hermione estuvo muy nerviosa ya que le tocaba con Víctor.

Ya por la tarde después de todas las clases, Ron quedo con Luna para empezar el trabajo, antes de empezar Ron llevo a Luna entre una de las estantería y la beso como quería hacer desde esa mañana.

La cogió de la cintura y rápidamente la beso con pasión, Luna no se quedo atrás, le cogió del cuello y le apretó hacia ella, así estuvieron hasta que oyeron voces acercarse, se sentaron en su mesa y se pusieron a escribir el trabajo, llevaban ya un rato escribiendo cuando llego un alumno de primero y se acerco a ellos.

-perdona ¿Luna Lovegood? -pregunto el chico, Luna sonrió y asintió.

-toma, me han dado esto para ti-dijo el chico dándole una carta y luego se fue.

-¿qué es?-preguntó Ron curioso mirando el sobre que tenia Luna en las manos.

-no lo sé-dijo ella buscando el remitente pero al ver que no venia nada la abrió.

Abrió la carta y la leyó:

Luna Lovegood:

Si quiere que a su padre no le pase nada, dentro de tres semanas vaya al bosque prohibido.

Luna se quedo blanca, Ron espero a que le dijera algo pero al ver la cara que tenía le preocupo.

-¿qué pasa?-pregunto el mirándola, ella no decía nada solo se puso a llorar.

Luna no respondió, ya que paraba de llorar, así que Ron cogió la carta para saber por qué el estado de Luna. Cogió la carta y la leyó, cuando terminó tenía una cara de preocupación.

Ron se quedo en silencio pensando en que se podía hacer, solo se oía los lloros de Luna.

-no va a pasarle nada a tu padre, te lo prometo-dijo Ron mirándola, la cogió de la barbilla para que ella le mirara.

-no puedo perderle a él también, si le pierdo me quedo sola-dijo ella llorando más fuerte, Ron la abrazo mientras la besaba en la cabeza. Estuvieron así un rato hasta que Luna se calmo.

-vamos a hablar con McGonnagall-dijo Ron secando las lagrimas a Luna, ella asintió. Los dos se levantaron y se dirigieron al despacho de  la mujer.

Cuando llegaron dijeron la contraseña y después de tocar en la puerta, entraron al despacho.

-hola chicos, ¿qué queréis?-pregunto McGonnagall extrañada de que ellos estuvieran allí.

Luna como pudo le explico todo lo que había pasado, después de que McGonnagall les pidiera que se sentaran.

-¿puedes mostrarme la carta?-pregunto la mujer a Luna, esta asintió mientras sacaba del bolsillo la carta.

Cuando saco la carta del bolsillo se cayó un papel al suelo. Dio a McGonnagall la carta y cogió el papel del suelo, lo abrió y se dio cuenta de que era la carta del otro día.

-esta carta también la recibí-dijo Luna entregando la otra carta a la profesora.

McGonnagall teniendo las dos cartas enfrente suya y juntas se dio cuenta de que era la misma persona en las dos cartas.

-hay que averiguar que es-dijo ella mientras se guardaba las cartas.

Los chicos asintieron, luego estuvieron hablando un buen rato, Minerva le prometió que pondría a alguien para proteger a su padre y al ver la hora se prepararon para irse.

-Lovegood, si te vinera alguna carta más me la das, voy a hablar con unos aurores para lo de tu padre-dijo ella seria mientras los miraba y después los echo del despacho para que fueran a cenar.

En el Gran Comedor:

Los chicos cuando llegaron se sentaron junto a sus amigos y les contaron lo que había pasado. Los chicos miraron a Luna preocupados.

-ya verás como McGonnagall lo soluciona todo-dijo Hermione intentando animar a Luna.

La chica asintió y se pusieron a cenar aun preocupada, sus amigos durante la cena la intentaron animar.

En otra zona más alejada:

-amo, ya encontré la sangre inocente-dijo el hombre sonriendo.

-¿Quién es?-pregunto el otro hombre susurrando.

-Luna Lovegood-dijo acercándose a él.

-ohh, así que, Lovegood-dijo sonriendo- perfecto.

Los dos rieron llenos de maldad.