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Historia 188637 — capítulo 1
William Montmartre, abrió la puerta y entro en un pequeño corredor en el que había dos puertas , en paredes opuestas, una era por la que había salido asi que supuso que la que buscaba era la otra. Saco la llave del picaporte y espero que que sus compañeras entraran también al pasillo para luego cerrar la puerta y tocar el timbre del apartamento 301. Los habían despertado esa mañana muy temprano para lo que según el representante del consejo era un asunto de vida o muerte. Con un bostezo el moreno había cogido la carta de notificación y había despertada al resto de su no teía muy claro porque querían que fueran todos pero no le dio muchas vueltas al asunto. Ahora frente a la puerta que habían estado buscando toda la mañana no estaba tan seguir de si mismo. Recordaba esa puerta y sobre todo a la persona que vivía detrás de ella.
- Liam suelta el timbre se van a enfadar contigo- Le dijo Nathaniel su mejor amigo. El también sabia a quien pertenecía aquella casa. Suspiro, solo esperaba que su amigo no hiciera de las suyas mientras estuvieran allí. La puerta se abrió, pero ninguno de los hombres en el pasillo vio a nadie, solo un pasillo que terminaba en una espaciosa sala, después de un gran comedor, y al final un ventanal por pared.
- Quien son ustedes?- un pequeña vos aguda los hizo bajar la vista. Un niño de no mas de 4 años los miraba con la cabeza inclinada hacia arriba con curiosidad. Los cuatro hombre se miraron entre ellos sorprendidos. William iba ha responder cuando otro vos del interior se escucho y por una puerta al lado derecho del pasillo salio una niña uno o dos años mayor que el pequeño.
- Taw, que te a dicho Nana de abrir la puerta de casa.
- Que no puedo hacerlo por que nunca se sabe que puede pasar y que si me pasala algo ella se molilia
- Eso y por que no has hecho entonces ? -Es que no para de sonar el timbe y nana no salia y me canse de escuchalo. La discuciónse desarollo frente a los sorprendidos ojos del grupo. Solo Nathaniel conocía a aquellos niños y no parecía muy sorprendido. Los niños seguían discutiendo sobre que hacer sin siquiera pensar en cerrar la puerta, ambos se callaron de golpe al escuchar la puerta por la que habia salido la niña abrirse. Los cuatro hombre levantaron la vista a la nueva persona en escena. Era un chica, era pequeña y no parecía tener mas de 14 años, y a pesar de ello un aire de seriedad y madures la rodeaban. Ella miro a los niños frente a la puerta abierta y después a los 4 hombres en el pasillo de su edificio. Se limpio las manos llenas de harina en el mantel y sin decir nada se acerco a la puerta con pasos firmes y la cerro.