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Lucidum Lux (x-men first class) — capítulo 2
Helena despertó en su habitación, o eso es lo que ella suponía, puesto que todas las habitaciones de ese lugar eran iguales.
Tenia un intenso dolor en su cabeza, y sentía el labio inferior hinchado, en el lugar en el que Smith le había golpeado. ¡Smith! ese hijo de puta. ella debió de suponer que la estaba vigilando, fue muy estúpida. Ahora tardaría mas en encontrar su relicario, y no sabia si podría mantenerse estable hasta entonces.
Y luego estaba el asunto de que esos tres se habían dado cuenta de su "poder". No se dieron cuenta directamente, pero que casualidad que justo en ese momento, todos los focos explotaron.
Se levanto por su charola, que contenía el desayuno, y un periódico, que ella solía pedir a los guardias que le pusieran. Reviso la fecha. Se tranquilizó al darse cuenta de que solo había pasado la noche inconsciente.
Comió tranquilamente y, cuando terminó, dejo la bandeja en el lugar señalado para que las personas de limpieza lo juntaran. Cuando hubo hecho eso, se recostó boca abajo en su cama y no hizo nada mas durante las siguientes cinco horas.
Adivino que habían pasado cinco horas, porque la alarma de su puerta sonó, y cuando suena, es porque la van a enviar a tomar una ducha. Se puso atenta para escuchar la contraseña. *Estos guardias, nunca entienden como escapo,*pensó.
<pero ahora, yo lo sé> una voz masculina se alzó en sus pensamientos y ella se preguntó por primera vez si se había vuelto loca de verdad.
<no, no lo has hecho, permite me explicarte la situación> de nuevo, la voz se alzó en su mente.
-Carajo, Smith ¿qué le has puesto a mi comida? ¿Smith?- Caron se había quedado completamente quieto, en una pose bastante graciosa. Detrás de él, se encontraba un hombre joven y una chica, mas o menos de la edad de Helena.
-Te dije, Helena, que me dejaras explicarte-si, era la misma voz que en su mente, pero ahora la escuchaba mas real, tal vez porque ahora si lo podía ver para creer, aunque aun así, creía que la habían drogado.
-Mutantes-dijo alegre.
-Por tu tono de voz, ¿has conocido a otros?-la chica habló por primera vez y, a Helena, le pareció simpática.
-Si, aunque creo que eso ya lo sabían, por lo menos tu amigo telépata.
-Helena, ¿no nos recuerdas?-la rubia parecía un poco triste ante la reacción de la chica.
-¿Debería?-los ojos de ella se entristecieron y Helena se recrimino por lo estúpida que había sido-lo siento, es que yo no...
-Ella no recuerda momentos de su vida. Se han ido de su mente-el joven habló y ella solo pudo asentir ante la acertada respuesta, pero de nuevo, recordó que el leía mentes-Permiteme-levantó su mano hacia ella.
-¿Qué haces?-retrocedió desconfiada.
-No te haré daño, solo haré que recuperes tus recuerdos.
-Eso me hará mas daño. No los quiero-él bajo su mano decepcionado, pero no la presiono-Ahora, ¿me pueden decir sus nombres?
-Soy Raven, y el el Charles. Venimos a rescatarte. Fuimos amigos antes, pero después viajaste lejos y no supimos nada sobre ti hasta hace poco. Venimos a sacarte de aquí.
-Y cuando me saquen ¿qué harán conmigo?
-Digamos que tenemos un basto espacio en nuestra casa. Eres bienvenida.
-Y ¿por qué aceptaría?
-Fuimos amigos-ella los miró desconfiada-somos mutantes, los tres. Los mutantes se protegen entre ellos.
Lo pensó durante unos minutos. Ella había deseado durante mucho tiempo salir de ese lugar y ahora, tenia el pase directo. Ademas, ellos no parecían malos-aunque las apariencias pueden engañar-, pero de eso se preocuparía después.
-Acepto, pero con condiciones.
-Te escuchamos, luego la negociamos-algo es mejor que nada
-Carajo-no dejaba de tomarla por sorpresa el que Charles hiciera eso-Uno: no me dirán que hacer, o mejor dicho, no me privatizaran-Raven la miro con los ojos como plato-tranquila, no haré cosas malas, Charles lo sabe.
-Aceptamos-dijo el sin mas. Helena sonrió triunfante.
-Dos: no me obligaran a recordar lo que no quiero.
-Aceptamos-esa vez, fue la rubia la que contesto.
-Tres: me ayudaran a recuperar TODAS mis cosas. Esta condición es la mas importante, por lo tanto, si no se cumple, me quedo.
-Hecho-Charles se llevó dos dedos a la cien.
-¿Qué hace?
-Lee la mente del guardia, solo así descubriremos donde tienen tus cosas-las dos chicas esperaron observando muy atentamente a Charles. Después de unos segundos esculco el bolso de Smith y dijo:
-Tengo el relicario, después iremos por lo demás-y le lanzó el pequeño objeto, el cual ella logro atrapar.
-Cuatro: no leerás mi mente. Él no dijo nada durante un tiempo, pero al final asintió y la dejo proseguir-Cinco: me conseguirán un perrito.
-¡Por supuesto que no!-dijo Raven y ella rió divertida.
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Hola mushashas/os, he decidido subir nuevo capitulo cada semana, pero será cada sábado, osea que este capitulo cuenta como el de mañana.
¿Cómo van en su vida? espero que les guste la historia.
ADELANTO
"Ella se encontraba bebiendo por algún motivo que en la actualidad no recordaba, pero sabia que en ese entonces, ella estaba muy triste y enojada. Mala suerte, el alcohol, la ira y la electricidad no van. "
"-Déjala ir.
-Lo haré, solo quería traerte aquí. Te has estado divirtiendo mucho ¿no? Dime Helena, ¿Te divertiste mucho matando a esas personas?"
"-¿Sucede algo?
-Charles coqueteo con una chica-le respondió como una pequeña niña que le daba la queja a su madre.
-Oh, vamos, ¿no te molestará eso? son como hermanos."