Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Cuando el amor cambia · de

Cuando el amor cambia — capítulo 11

Capítulo dedicado a

Natascha

Melupotter

Ferweasley

Creezy_malfoy

Ya las empiezo a querer

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

En la semana que transcurrió la única comidilla de las chicas del castillo fue el romance de Weasley y Parkinson, se los veía demasiado bien, aunque algunos Slytherin la ignoraran y otros Gryffindor lo insultaran parecía que la pareja llevaba un escudo protector a donde iban, Ron la iba a buscar a su sala para llegar juntos al gran comedor, agradecía por sus adentros que ella no fuera madrugadora, la acompañaba a clases y cuando coincidían se sentaban juntos, por lo que Hermione se sentaba con Malfoy ya que Harry se sentaba con Ginny.

El rubio estaba en las nubes, sin saberlo Ron le estaba ayudando con respecto a su amiga, el pelirrojo no tenía idea de los sentimientos que se habían forjado esa semana del rubio por la castaña, así que era casi normal que lo mirara con desconfianza, aunque la pelinegra se encargaba de despejar cualquier mirada de odio hacia él.

Buenos días linda ¿Cómo amaneciste?

Muy bien y tú?

Feliz porque mañana es día de Hogsmeade, ¿con quién vas a ir?

Con nadie, los chicos tienen sus parejas y no me gusta ser mal tercio. Posiblemente me quede a estudiar antes de las fiestas me gusta tener los deberes al día

¿vas a dejar de iluminar mi día por hacer deberes?

Si estuvieses tan impresionado por mi presencia porque no hablamos directamente

Todavía no es tiempo

Cada vez que quiero conocerte me dices que no es tiempo, sabes una cosa entones cuando sea TIEMPO te vuelves a comunicar

Indignada, esa era la descripción de Hermione en ese momento. Retomo su lectura sobre plantas carnívoras y trato de olvidarse de ese mugriento diario.

Por la noche regreso sola a la sala, cabizbaja, entro a su cuarto y se acostó en su cama, pero ya estaba ocupada. Unas dos docenas de rosas rojas la ocupaba con un pequeño mensaje

No te enojes, el momento tiene que ser el mejor, quiero que sea mágico y bello como tú.

Cualquier enojo que tuviera en ese momento se le paso, pero orgullosa como era no iba a dar el brazo a torcer tan fácilmente, acomodo las flores en un gran florero que hizo aparecer y lo acomodo en la mesita de luz, se durmió con una gran sonrisa

Con Harry desaparecido con Ginny y Ron con la Slytherin, Hermione se refugiaba en la biblioteca y ahí es donde Draco aprovechaba para acercarse.

-- Buenas tardes, Granger. ¿Te molesta si estudiamos juntos?

Hermione lo examino con la vista, pero el muchacho ya no denotaba esa mirada de desprecio y maldad que tantas veces vio, con un gesto de la cabeza lo invito a sentarse.

A pesar de que había asientos al frente de ella, él opto por uno a su lado, en clase de pociones que se sentaban juntos había notado el perfume que tenía una esencia a caramelo que le fascinaba y que extrañaba, así que cada vez que podía se le acercaba un poco para disfrutarlo

-- Ufff - bufo el chico

-- Que te ocurre, llevas un rato así? - pregunto ceñuda Hermione

-- No entiendo una parte de transformaciones, a pesar que lo he leído varias veces, me confunde

-- A ver - y se acerco al libro que leía el joven, apoyándose en el muslo de él. La sensación que en ese momento sintió Draco fue puro placer, un simple roce y él tendría que cambiarse el pantalón, respiro hondo para tranquilizarse y la fragancia a caramelo le inundo las fosas nasales

  • muéstrame como haces el movimiento de varita, tal vez sea eso

El chico tomo su varita y de inmediato el grito de madame Prince se hizo oír

-- SI VAN A PRACTICAR HECHIZOS, FUERA DE LA BIBLIOTECA, AQUÍ SE APRENDEN CONCEPTOS, FUERA, FUERA

Los chicos tomaron sus cosas y salieron de la biblioteca, Draco pensó que se despedirían e irían a sus salas pero la mano de Hermione lo tomo por el brazo y lo llevo a una sala vacía, en ese instante recordó como lo había acorralado esa noche y se le helo el cuerpo

-- Creo que aquí podremos estudiar - le dijo la chica, - estas bien?

-- Si porque?

-- Estas rojo, no tendrás fiebre

-- No, no, estoy bien entonces te muestro?

-- Qué? - pregunto asustada

-- El movimiento de varita - le dijo divertido, con una sonrisa picara en el rostro, casi había visto lo que ella pensaba

-- Ah sí, muéstrame - se sonrojo al instante

Draco tomo su varita eh hizo en el movimiento, la silla del fondo se removió en su sitio pero no hizo nada más

-- Hechizo no verbal? - él asintió - pues el movimiento, a mi parecer es demasiado largo

Se coloco tomándole la mano, ahora Hermione sintió el perfume del muchacho, los músculos que rozaban su rostro, la suavidad de sus manos en contacto con la suya

-- Pru… prueba así - e hizo el movimiento

Draco rio por sus adentros, la notaba nerviosa, colorada y si no se equivocaba sus pulsaciones se habían acelerado, casi podía escuchar su corazón, trato de nuevo y la silla se transformo en un reluciente florero con rosas… rosas rojas.

Hermione se quedo mirando ese florero y al muchacho que la miraba con una expresión de desconcierto, bastante creíble, ella sacudió su varita y la silla volvió a su estado original. Tomo su libro y se enfrasco de vuelta en él

-- Ahora ya sabes el movimiento más corto - le dijo desde detrás del libro

-- Gracias - y tomo sus cosas dispuesto a irse

-- Ya te vas?

-- Creo que quieres estar sola - la verdad quería escribir en su diario, quería saber que era lo que pensaba

-- Ya demasiado tiempo paso sola - le dijo levantando la vista del libro, sus ojos estaban brillantes como si quisiera llorar - es raro que te lo pida Malfoy pero …. Te quedarías un … rato …. Más

-- Claro Granger para eso están los ami.. conocidos - corrigió tratando de que su corazón no saltase de gusto, se sentó cerca de ella y tomo el libro de transformaciones, tratando de concentrarse, al cabo de unos minutos la interrumpió -Vas mañana a Hogsmeade?

-- No

-- Por qué?

-- Tengo deberes - le dijo cortante, aunque suspiro y agrego - no quiero ir sola

-- Entonces ven conmigo - ella lo miro sorprendida

-- En serio?

-- Porque no?

-- Pues… porque… pues …

-- Ves ni siquiera tienes objeción, nos vemos en la entrada después del desayuno

Y sin más la dejo con la boca abierta viendo como se retiraba del aula con ese paso elegante marca registrada