Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Cuando el amor cambia · de

Cuando el amor cambia — capítulo 7

Este capítulo va dedicado a Ron Weasley

Caminaba solo por el pasillo del segundo piso, con la mirada en el suelo, recordado esos malditos días, la separación con Hermione había sido de lo más armoniosa, por alguna razón ella pensaba igual que él y habían decidido ser amigos.

A Pansy la veía triste, y hubiese dado su brazo derecho para verla sonreír, como cuando de alguna forma estuvo con él, ella tenía siempre su mirada roja, como si por la noche llorara, como lo torturaba pensar que no podría acercarse sin recibir un insulto, una mirada de odio o peor una de desagrado, llego sin saberlo a la entrada del baño de prefectos del quinto piso, todavía le faltaba media hora de ronda, pero con el frio que hacia decidió dejarlo ahí.

-- Claveles de fuego

La habitación era enorme, apenas iluminada por la luna que se filtraba por las ventanas, se sentó en una banqueta y apoyo su cabeza en la fría pared, autoconsolandose afectivamente pensando en ella, en sus ojos, en sus labios, en su piel, todo su pensamiento termino con un gemido ronco, ya había optado por recordarla con amor, dedicándole sus caricias.

-- Oh pansy, lo que daría por tenerte en mis brazos en este momento - suspiro y se lavo las manos.

Volviendo a su sala escucho algunos gemidos, cerca de un aula vacía. Se acerco con cuidado, si eran algunos de sus amigos daría media vuelta, entorno un poco la puerta y la vio sentada en un pupitre recostada en la ventana, con los ojos cerrados y las mejillas surcadas por lagrimas. La vista era hermosa a pesar de que ella estaba triste, no supo cuando sus pies empezaron a moverse y llegaron junto a ella.

-- Parkinson estas bien? - él le susurro, no quería asustarla

-- Weasley - salto en su asiento - que haces aquí?

-- Estoy en mi ronda - y se ruso de brazos - porque lloras?

-- Nada que te incumba - lo miro con enojo, pero Ron vio tristeza y soledad en ese torbellino verde que lo hacía perder el hilo, respiro varias veces para tranquilizarse

-- Entones te voy a pedir que vuelvas a tu sala común, ya es muy tarde - le dijo con el mayor decoro que pudo

-- No puedo - dijo bajo, mas parecía un pensamiento

-- Porque no puedes?

--Porque él está ahí - solo dijo eso y se largo a llorar cubriendo su rostro con las manos

Ron la entendía perfectamente, Malfoy la hacía sentir así, trato de no ser el torpe de siempre Hermione le había enseñado como tratar a una mujer, suavemente le puso una mano en el hombro y la rodeo apretándola en su pecho para que se descargara, ella sorprendida se dejo abrazar y lo rodeo por la cintura aumentando su llanto, el perfume de la chica le llego y lo transporto a la semana que habían convivido, ella por su parte se sentía tan bien en esos brazos, su aroma no era elegante, era olor a hombre, era sumamente embriagante.

No sabían cuanto pasaron así, Ron le acariciaba el pelo y poco a poco el llanto menguo, pero no se separaban ella lo abrazaba con fuerza, como si fuera una protección al mundo, a la vida, como si lo dejara volverían sus penas, sus dolores.

-- Mejor? - le dijo el chico mientras la separaba un poco

-- Gracias Weasley - la chica no lo veía a los ojos prefería un punto sobre su hombro izquierdo

-- Lamento verte así - se sincero - nadie te tiene que hacer sentir menos - la tomo por la barbilla y la obligo a verle a los ojos - menos Malfoy

Ella se ruborizo y una tímida sonrisa surgió en sus hermosos labios, esos ojos azules, como pudo ser que nunca los viera, ¿estaban tan ocultos detrás de su cabello? o era simplemente que nunca había considerado al pelirrojo un chico

-- Eh…. Mejor voy a mi sala - se separo al instante, como si no se hubiera dado cuenta, hasta entonces que lo seguía abrazando

-- Te acompaño - ella lo miro incrédula - si filch te encuentra le diré que me estabas ayudando

-- Gracias

El camino hacia las mazmorras fue en silencio, ella no se animaba a verlo, aunque si lo hubiese hecho habría notado la sonrisa en los labios del muchacho

-- Bien aquí te dejo - la saludo con la mano y se dispuso a irse

-- Weasley - él la miro - Gracias y perdona por… bueno te moje la camisa

-- No te preocupes, no me molesto - y le dirigió una sonrisa radiante, que ilumino el pasillo

Ella entro a su sala con una sonrisa, ese chico, como antes no pudo notarlo, tan tierno, caballero, herm… basta es un Gryffindor.. se reprendió mentalmente, pero nada pudo impedir que esa noche durmiera pensando y soñando en cierto pelirrojo.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Espero que les haya gustado, a mi me encanto