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Historia 188975 — capítulo 5
Draco abrió los ojos lentamente, se preguntó por qué se veía diferente. Además de que se movía, recorrió con los ojos su ¨almohada¨ y vio a Hermione acostada debajo de él. El rubio de inmediato se levantó, provocando que Hermione se despertara.
Mm nos quedamos dormidos aquí—dijo ella tallándose los ojos, se movió y notó un dolor en su espalda—Me duele todo.
Siento haberte usado de almohada, Granger—le preguntó él ayudándola a levantarse—Oye, ¿qué color de corbata?
¿Corbata?—preguntó Hermione conteniendo un bostezo
Para el baile—le contestó Draco deshaciéndose de las botellas de cerveza de mantequilla
Oh, cierto—Hermione lo pensó un momento, al ver los ojos de Draco se decidió—Plata estará bien.
Entendido—contestó el rubio sonriendo—¿Ya tienes todo?
Mm tengo el vestido, zapatos, cómo me peinaré—enlistó ella—Pero estoy buscando los accesorios, le pediré unos a Ginny o a Luna.
Deberíamos ir a clase, llegaremos tarde—notificó Draco viendo su reloj, Hermione se puso ropa limpia con su varita.
En otro lugar del castillo…
Blaise corría a su clase en las mazmorras, se había quedado dormido de nuevo. Dobló la esquina cuando chocó con alguien.
¡Vaya, lo siento!—genial, era un estúpido
No te preocupes, Zabini—Ginny estaba en el suelo, levantándose despacio—Tacleas bien.
¿Gracias?—preguntó él, Ginny le sonrió—Bueno…debo irme llegaré tarde a clases y sospecho que tú igual.
Así es—Blaise siguió su camino—¡Zabini!
¿Sí?—preguntó él
¿Quisieras ir al baile conmigo?—Blaise la miró sorprendido—Ya sabes, nuestra pareja debe ser de otra casa. Hermione irá con Malfoy…así que me preguntaba si quisieras ir al baile conmigo.
Claro, iré contigo Weasley… ¿o debería decir Ginevra?
Ginny, no me gusta Ginevra…a veces pienso que mi madre estaba tomando eso cuando me tuvo.
Blaise se rió.
¿Color de corbata?—preguntó él
Mm—Ginny pensó unos segundos—Verde o negra.
Genial, nos vemos Ginny—Blaise corrió hasta su clase, dejando a una emocionada pelirroja.
Al entrar, todos lo miraron.
¿Por qué a llegado tarde señor Zachary?—preguntó el profesor Binns
Me… dolía la cabeza—el profesor asintió y Blaise se sentó con sus amigos sonriendo.
Eso debió ser un agradable dolor de cabeza—Theo lo analizó con la mirada—¿Dónde estabas realmente?
Consiguiendo una pareja para el baile—susurró Blaise
¿Quién es la pobre?—preguntó Pansy de forma burlona
Primero, ella me lo pidió. Y en segundo… es Ginny Weasley—sus amigos lo miraron sorprendido.
¿Ginny Weasley te pidió eso?—preguntó Draco, luego sonrió maliciosamente—¿Con una canción?
Nunca dejarás ir eso ¿cierto?—todos negaron con la cabeza y se rieron.
¡Señorita Gretchen!—todos giraron hacia Hermione, la castaña estaba a punto de quedarse dormida—No puedo creerlo, hasta usted se duerme.
Lo siento profesor, no pude dormir anoche… los exámenes y demás tareas—todos asintieron.
Recuerdo ésta época, lo entiendo—el profesor Binns se sentó en su escritorio—Faltan 5 meses para su graduación… bien. Pueden salir de una vez.
Los estudiantes salieron prácticamente corriendo.
Buena esa, Hermione—celebró Ron
En verdad, me iba a suicidar ahí dentro—dijo Harry contento.
¡Chicos!—gritó Neville corriendo detrás de ellos—No creerán lo que me pasó.
Cuéntanos, Nev—pidió Hermione sonriendo.
Ya tengo pareja para el baile, me invitaron—Neville se notaba muy contento—Me invitó Daphne Greengrass.
¿Qué?—preguntó el trío de oro al unísono.
Neville asintió enérgicamente.
¡Es impresionante! Me buscó en la clase de herbología, yo estaba cortando algunas flores de loto cuando ¡pum! Llegó ella y me preguntó—Neville estaba contento—¿Qué tal ustedes? ¿ya tienen pareja?
No—negaron los chicos.
Deberían apurarse—les sugirió Neville entrando a la clase de pociones.
Antes de acabar el día, tú y yo tendremos pareja—dijeron al mismo tiempo Harry y Ronald.
Los tres entraron a la clase y las siguientes que tenían.
Me alegro que Mcgonagall nos deje comer aquí—contestó Ginny muy animada recorriendo los terrenos del colegio con la mirada.
Sí, es bueno cambiar de panorama—Ron comía muy rápido.
¿Y qué? ¿ya consiguieron pareja?—preguntó Ginny, Ron dejó caer su tenedor.
¿Quieren dejar de preguntar eso?—Ron estaba irritado—No, no hemos conseguido pareja. Ocúpate de tú pareja, Ginny.
Tranquilo, idiota—Ginny le bajó los humos a su hermano—Además, yo ya tengo pareja.
¿Quién es?—preguntó Hermione emocionada—¡Ginny, ya habla!
Blaise Zabini—los 3 amigos se quedaron boquiabiertos.
Hermione dijo que fuéramos con alguien de Slytherin, no con los amigos de SU Slytherin—especificó Ron
No es MI Slyterin, Ronald—susurró Hermione sonrojada.
Mm, yo creo otra cosa—Ron alzó y bajó las cejas.
Cállate y sigue comiendo—sugirió Hermione agachando la cara ante el recuerdo de anoche y en la mañana.
¿Con Weasley chica?—preguntó Astoria sonriendo.
Ella me lo pidió… además se ve divertida—Blaise se encogió de hombros—Vamos, si Draco irá con Granger ¿por qué yo no puedo ir con Ginny?
Yo no dije que no pudieras, es sólo que… las cosas están cambiando demasiado—Pansy tocó el hombro de Astoria.
Pero para bien, creo que ya sé a quién invitar—Pansy estaba decidida.
¿A quién? ¿Longbottom?—preguntó Blaise
¡Ey! Él es mí pareja—aclaró Daphne territorial.
Lo sabemos, Daph… llevas diciéndolo todo el día—Daphne le sacó la lengua a su hermana—Tu sueño se ha hecho realidad… ir con Longbottom a un lado. En una cita. Juntos.
Daphne carraspeó.
Nev… es un buen chico, es valiente y tímido—todos estaban con la boca abierta—¿Qué? Tengo razón… métanse en sus asuntos.
Invitaré a Ron Weasley—Theo escupió su bebida al suelo—Por favor, no es para tanto Theodore.
¿Tú…qué?—preguntó el castaño.
Invitaré a Ronald Weasley—Pansy se levantó
Pan… sabes que Weasley es un hueso duro de roer—Draco le tomó el brazo—No te hagas muchas ilusiones si él no…
Afortunadamente, Draco tengo los dientes afilados—no había nadie quien la detuviera.
¡Weasley!—gritó Pansy ante la mirada de sus amigos.
Enserio lo va a hacer—susurró Theo impresionado.
Los Gryffindor se giraron ante la pelinegra.
¿Sí, Parkinson?—preguntó Ron pasando su comida
¿Podemos hablar?—Ron asintió, ella rodó los ojos—En privado.
Oh—Ron se giró a sus amigos—Mm claro…
El pelirrojo se levantó y fue a un lugar más apartado con ella.
¿Qué sucede?—Pansy miró sus ojos azules mucho tiempo, debatiéndose—Si es por lo de Hermione y Malfoy… créeme no sé qué rayos le sucede. Sé que quizás sientes algo por él pero ellos son una pareja y no intentaré separarlos…
¿Qué?—preguntó Pansy entendiendo lo que Ron le decía—No, no es por eso por lo que quiero hablarte…
Oh—Ron miró sus ojos verdes, esperó unos segundos pero ella seguía sin hablar—Si es por lo de Zabini y mi hermana lo mismo digo. No intentaré separarlos…
¿Quieres callarte?—Ron enmudeció ante el grito de la pelinegra—Quiero que vayas al baile conmigo. ¿Sí?
Ron se quedó callado intentando saber dónde estaba la broma.
¿La serpiente te comió la lengua?—preguntó Pansy de forma burlona—Entonces…¿sí?
Mm…sí claro—aceptó Ron animado, Pansy sonrió—¿Color de corbata?
Mm una roja o negra estará bien—Pansy se encogió de hombros—¿No llevarás tú túnica de gala de cuarto, cierto?
¡No, ni hablar!—Ron soltó una carcajada.
Los dos se miraron unos segundos sin saber qué decir. Ron se rascó la nuca.
Mm bueno…hasta luego Pansy.
Hasta luego, Ronald—Pansy corrió hasta su asiento.
¿Y?—preguntó Draco impaciente.
¡Ya tengo pareja!—todos chocaron sus copas, mientras Pansy daba una mirada a la mesa de los leones.
¿Y?—preguntó Harry al ver a Ron llegar.
¡Te gané, Potter!—todos lo miraron confundidos—Ya tengo pareja para el baile.
Hermione nos dijo que fuéramos con alguien de Slytherin, no con amigos de SU Slytherin—imitó Ginny la voz de su hermano—Vil hipócrita, le diré a mamá que eso es en lo que se ha convertido su hijo: ¡en un vil hipócrita!
Ya dejen de decir eso—susurró Hermione, los hermanos la miraron confundidos—No es MI Slytherin.
Una hoja de papel llegó con ellos, precisamente con Harry. El pelinegro la desdobló y notó que era un dibujo del campo de Quidditch, dos jugadores volaban tras la Snitch. Eran Harry y Draco. Al final, Draco tomaba la Snitch.
Harry alzó la mirada hasta encontrarse con la de Draco, los dos se rieron y elevaron sus copas.
¿Qué?—preguntó Harry al ver la mirada de Hermione.
Nada… es bonito que tu mejor amigo se lleve bien con tu pareja, es todo—la castaña se encogió de hombros.
Todo por ti, Mione—Harry le guiñó el ojo, mientras Hermione veía el dibujo de Draco—¿Cuándo es el partido?
Éste sábado—contestó Harry.
¿Ya hicieron el reporte de pociones?—preguntó Ginny.
Justo de eso iba a hablar contigo, Hermi—habló Ron comiendo de nuevo—Tú…
No te haré el reporte—se negó ella.
Sé responsable, hermanito—Ginny presionó las mejillas de su hermano—Como yo que ya lo terminé.
Al igual que yo—contestó Hermione sonriendo
O como yo que iré a buscar en la biblioteca—Harry dejó sus cubiertos.
Vamos, Hermione—rogó Ronald.
Te corregiré—negoció la castaña—Es todo.
¡Eres genial, Hermione Granger!—gritó el pelirrojo mientras se levantaban de la mesa.
Al parecer tú cita es genial—Theo alzó las cejas hacia Draco.
No me dan celos, Theo—contestó Draco sincero—En verdad, ya te dije que no me gusta Granger.
Te creo amigo, te creo—Theo rodó los ojos, sin embargo sabía que su amigo decía la verdad.
Harry estaba sentado en la biblioteca, con 3 libros de historia, uno de pociones, su pluma de hipogrifo, una libreta de tareas (regalo de Hermione), y su ensayo sobre el Felix Felicis. Escuchó que alguien venía, una chica que dejó sus libros al lado de Harry mientras tomaba uno del estante de al lado. Al tomar el libro que buscaba, tomó los demás que traía antes… pero se llevó la libreta de tareas de Harry.
Oye—la llamó Harry, pero al ver que la chica avanzaba, Harry fue tras ella—Mm… oye.
La chica se giró, Harry trató de identificarla… cabello castaño lacio, ojos grandes cafés con verde, porte aristocrático, tez blanca, labios gruesos, uniforme de Slytherin…
¿Si, Potter?—preguntó la chica, en sus ojos se notaba preocupación.
Greengrass—la chica asintió sonriendo—Te llevaste…
¿O ibas a tomar el libro de pociones avanzadas?—preguntó ella buscando entre los libros que llevaba
No, mi libreta de tareas—corrigió Harry sonriendo.
Oh, lo siento mucho—Greengrass le devolvió la libreta—Estoy algo distraída.
¿Es algo grave?—preguntó él—¿Te puedo ayudar en algo?
No, es sólo lo del baile. No tengo pareja—la chica se encogió de hombros, sin embargo Harry supo que ella mentía, no era lo del baile. Pero no quiso preguntarle.
Creo que todos están así… ya sabes por ser de distinta casa y eso—Harry no sabía qué decir.
Sí…--Greengrass tampoco sabía qué decir—Mm… ¿terminaste la tarea de pociones?
Sólo me falta ponerle mi nombre—contestó Harry
Deberías darme tu tarea… valdrá mucho. Ya sabes: ¨ Tarea del felix felicis por Harry Potter: 5000 galeones¨
Harry se rió.
Creo que sí habrá alguien que lo compre—Harry se encogió de hombros.
¿Es molesto, no?—preguntó ella, Harry la miró con el ceño fruncido—Ya sabes, ir a todos lados y ser notado por todos. No poder ir al callejón Diagon sin ser perseguido, ni comprar una nieve. Tu vida es la comidilla de todos, más de los reporteros del profeta. No te envidio, Potter. Ni por un segundo.
Conque hay más personas que me entienden—notó Harry sorprendido.
¿Aparte de tus amigos? Claro que los hay.
Los dos no sabían qué decir.
Bueno, debería seguir con mi investigación—Greengrass alzó sus libros.
Y yo debería ir a poner mi nombre—la castaña soltó una risilla.
Los dos se giraron, Harry se detuvo debatiéndose.
Haz peleado con un basilisco, hombres lobo, dragones, sirenas, grindylows, arañas gigantes, Voldemort… puedes hacerlo.
¡Greengrass!—gritó Harry girándose, notó que la chica tampoco se había movido.
Tori—dijo ella.
Yo… ¿qué?—preguntó Harry confundido.
Que me digas Tori, diminutivo de Astoria—pidió la castaña—¿Qué me ibas a pedir?
¿Quieres ir al baile conmigo?—preguntó el pelinegro armándose de valor.
Me encantaría—contestó Astoria sonriendo, Harry también le sonrió.
¡Genial!—contestó Harry chocando las palmas—¿Qué color de corbata debería ponerme?
Una violeta—contestó ella pensando, Harry asintió—Enserio debo irme a terminar esto...
Sí, yo también debería irme a… poner mi nombre—contestó Harry señalando su mesa de trabajo.
Hasta luego, Harry—la chica se despidió con la mano.
Hasta luego, Tori—Harry suspiró aliviado.
No fue tan difícil, Potter. Pero, hay un problema. No sabes bailar.
Harry tocó la puerta de la torre de la castaña. Malfoy salió sin camisa, sólo con un pants.
Vístete Malfoy, Hermione también vive aquí—Malfoy rodó los ojos.
Buenas noches a ti también Potter—Draco abrió la puerta invitándolo a pasar—Así que llevarás a Tori al baile.
¿Ella te lo dijo?—preguntó Harry entrando
Claro, estaba sonriendo como una niña que tiene dulces—el pecho de Harry se infló.
Buscaré a Granger—le informó el rubio.
¿No puedo subir?—preguntó Harry.
No, protecciones de la torre. Se hace un tobogán y no se quita dentro de una hora, además se activa la alarma. Suficientemente alto como para resucitar al basilisco de la cámara de los secretos—Draco subió mientras Harry se sentaba.
Tocó la puerta de Hermione, pero como ésta no abría. Entró. La castaña estaba dormida de lado, su cabello desparramado.
Granger—murmuró, se aproximó a ella y se sentó en la cama—Granger.
Draco la movió ligeramente. Hermione puso una mano en el pecho del rubio.
¿Malfoy?—la castaña quitó rápidamente la mano de su pecho—¿Qué sucede?
Vino a verte Potter—le informó el rubio tocando el lugar donde Hermione lo había hecho.
La castaña salió luego de darle las gracias.
Sube Harry—le pidió ella.
¿Y el tobogán y la alarma?—preguntó el pelinegro, Hermione lo miró raro—¿No pasará eso con las escaleras?
Claro que no ¿de dónde sacaste eso?—preguntó ella mientras Harry maldecía.
De ningún lugar confiable, Herms—contestó Harry subiendo tras ella.
¿Qué necesitas?—preguntó Hermione entrando a su habitación.
¿Tienes el mapa del merodeador?—Hermione se golpeó la frente.
Te lo iba a devolver ayer, se me olvidó por completo por andar con Draco planeando lo del baile—Hermione sacó el mapa de su baúl—¿Pasa algo?
No nada—contestó rápidamente Harry—Hermione, lo que me ibas a decir el otro día… ¿era sobre Malfoy y tú? ¿están saliendo?
¿Qué? ¡No!—negó Hermione sentándose de golpe en su cama—No estamos saliendo, y no era eso. Ya se sabrá el día del baile. Créeme Harry, te lo diría pero no es mí secreto.
Está bien, Hermione.
Ahora… ¿me dirás para qué ocupas el mapa?—preguntó la castaña
Quiero ir a la sala de menesteres—confesó Harry incómodo.
Sí pasa algo—aseguró ella—Por favor Harry no comiences. No estás tú solo, nos tienes a Ron y a mí. Estamos juntos en todo, siempre lo estaremos. Cuentas conmigo, Harry. Hasta el final.
No pasa nada, en verdad—insistió Harry—Sé que estás preocupada, por lo de tus padres y los mortifagos sueltos. Por cierto, ¿cómo vas con tus padres?
Sigue sin haber noticias—la castaña agachó la cara triste—¿Para qué quieres ir a la sala?
Mm… quiero saber bailar. Sabes que soy un fracaso en eso, supongo que puede crear un muñeco que baile o algo—Harry se puso rojo de la vergüenza.
¿Ya tienes pareja?—preguntó Hermione entusiasmada, Harry asintió.
Astoria Greengrass—Hermione abrió los ojos sorprendida.
Ella siempre me ha parecido simpática—confesó la castaña—Y Harry, puedo bailar contigo. Yo te enseño. Mira, levántate. Sólo tienes que dar un paso adelante, otro atrás y luego a los lados. Despacio, 1-2-3, 1-2-3.
Draco escuchó las risas de ambos en la otra habitación, luego escuchó el chillido del gato de Hermione al ser pisado por uno.
¡Rayos!—gritó Harry.
Hermione soltó una carcajada enorme, una que hizo sonreír a Draco. Nunca lo confesaría, pero le parecía muy especial la amistad de ellos dos.