Ayúdame A Recordarte — capítulo 4
POV JULIA
-Julia... -me llama Derek.
Me fijo que no ha dormido, por lo que parecen días. Pero ahora se nota mucho más la cara de cansancio. Tiene barba de tres días. Qué raro... Pensé que se afeitaba... No sé.
Sus ojos, tienen ojeras... Demasiadas. ¿Este hombre no descansa o qué? Me da pena verle así.
No lo conozco, pero es como si mi cuerpo lo conociera de toda la vida. Quiero recordar todo, desesperada de recordar todo lo que me rodea. Pero no puedo... Quiero recordar... Recordarlo... Saber qué es lo que le ocurre, porqué está así de triste este hombre desconocido que está ante mis ojos... Algo en mí dice que antes era mucho más feliz...
-¿Sí? -le respondo sentándome en el sofá sin apartar sus ojos de los míos.
-¿Podemos hablar?
Yo miro a Lorena que no deja de mirar a la escena como si fuese una telenovela.
¿Te estarás divirtiendo?
-Julia... Tu no vives con ella. Tú vivías conmigo... -me mira con... ¿Miedo?
-¿Contigo? -pregunto... ¿Éramos compañeros de piso o algo por el estilo?
Me estoy confundiendo.
-Sí... Somos... -va a decir algo pero Lorena lo corta.
-Compañeros de piso -responde ella por él.
-Sí... Compañeros de piso -me dice tristemente.
Es un hombre muy infeliz.... Pero ¿Por qué? ¿Algún desamor? No sé...
Tal vez, soy yo... Porque no le recuerdo...
Me siento culpable, yo no quise perder la memoria... Pero la perdí y lo peor no es eso... Es que le estoy haciendo daño a las personas que me importan... O que mi mente recordaba que le importaba...
-Te quería preguntar si no te importa vivir conmigo -me mira con cautela.
¿Vivir con un desconocido?
-Sería bueno, ya que vivías conmigo y a lo mejor recuerdas algo... -me sugiere.
Yo lo miro dudando ¿Debería aceptar su petición?
POV DEREK
Llego al piso de Lorena en menos que canta un gallo. Estas tres semanas han sido un puto infierno, verla a ella postrada en una cama en coma... Con un montón de tubos en su boca y cables por todo su pecho... Fue lo peor para mí.
Cuando llegué al hospital después de descansar en casa... Bueno, un intento de descansar. Lorena me dice que ha despertado, no termine de escuchar lo que me dijo, porque nada más decirlo, yo entro con brutalidad a la habitación.
Cuando la veo a ella mirándome con sus ojos abiertos un atisbo de alivio llego a mi... Pero se esfumó como cuando una polilla se quema. Yo la abracé... La abracé como si fuese la primera vez que la veía en años. Pero la sentía rara, no me miraba con amor, ni cariño. Me miraba como un extraño... Como si fuese la primera vez que me ve.
Pero lo peor de todo, fue cuando me dijo: "Perdón, pero... ¿Te conozco?" Con todo lo que hemos pasado, con todo lo que hemos sufrido... Pasa esto...
Estábamos felices, con nuestra vida. Ella es periodista... Una gran periodista y yo un cocinero...
Estoy pasando los peores días de mi vida. Haré cualquier cosa, cualquiera para que me recuerde. Como si tengo que tirarme de un puente...
Vine a la casa donde está viviendo, le tuve que hacer las maletas de nuestro apartamento para que no tuviera sospechas. Estoy enfadado porque el médico dijo que era mejor que no le dijéramos todo de golpe. Que se lo fuésemos acordando desde el principio poco a poco... Y lo entiendo... Pero esto me mata por dentro, ver que a la mujer que amo está delante mía y me mira como alguien desconocido.
Estoy aquí para decirle que se venga a vivir conmigo, para que recuerde cosas. He guardado algunas cosas como fotos y los anillos que la pueda tener más confusa de lo que está. Esperare lo que tenga que esperar.
Lorena me dio la idea y solo quiero que la respuesta de Julia sea si...
-Solo si quieres claro... -le digo.
-Vale -me responde ella algo insegura -Pero no te conozco... ¿Cómo sé si eres de fiar?
Con todo lo que vivimos...
Todo por mi culpa, por mi culpa ella ha perdido la memoria.
-Confía en mí, te haré recordar... O al menos... Lo intentaré.
-Vale.
Julia... Te volveré a enamorar... Cueste lo que cueste.