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El libro de la Tercera Generación — capítulo 21
*Es increíble como las cosas pueden cambiar en un minuto. En un momento, te encuentras rodeado por tus amigos, riendo fuertemente por la broma que tu mejor amigo hizo, mientras terminas de hacer la tarea con tu novia que tienes que entregar el jueves que viene. Y al siguiente momento, estas siendo teletransportado a otro lugar, que es donde tus padre son unos adolescentes, que saben de ti sin que hayas nacido y esperan con impaciencia tu llegada. Es raro como todo puede cambiar en cuestión de tiempo.**Pero supongo que no a todas las personas le pasa esto.**No cualquiera tiene esta oportunidad, ¿verdad?*A veces creo que somos los Elegidos.
Estaba en una especie de tubo transparente, donde podía ver algo parecido al universo, pero con puntos pequeños y disperso de color platinado. Sentía como si algo lo estuviera empujando fuertemente hacia abajo por los pies, si no supiera que esto pasaría, hubiera creído que estaba en su cama a la noche y un monstruo querría llevárselo a su guarida para comérselo. Él recordaba como su padre le decía eso cuando no quería ir a dormir, pero al final, su bien se iba acostar, no dormía. Demasiado miedo para hacerlo. Unos pocos segundos después, vio un lugar más nítido. Lo reconoció enseguida, a pesar de que fuera muy diferente a lo que él siempre veía. Antes bajaba rápido, ahora despacio, y tenía la posibilidad de verlos y luego enfrentarse a ellos. Se preguntaba si ellos podrían ver esa especie de tubo donde estaba o si cuando apareciera, pensarían que lo hizo de la nada. Aunque luego de un momento, a unos pocos metros de tocar el piso, pareció que todos tenían la vista fija en él, en como bajaba lentamente en el aire. Cuando lo hizo y ese tubo desapareció, pudo ver con mejor claridad todo. Sonrió. Esto era una verdadera locura. ¿Qué puede ser más sorprendente que ver a tus padre cuando son dos años más jóvenes que tu? Nada.**Y no sólo a ellos, ahí ves a tus padrinos, a las personas que llamas "tíos". ¡Incluso puedes observar al muchacho que ha estado molestando a tu padre por años! Y si miras detrás, tendrás la oportunidad de conocer a la persona que es el ídolo de cualquiera, sentado en un cómodo sillón. ¿Y qué hay de la mujer que en tu tiempo es la directora que tanto te regaña por meterte en problemas? Ves ahí, donde están los padres que murieron antes de ver crecer a su hijo, que es tu amigo. También se encuentra un hombre que le dio el apodo a tu mejor amigo. ¿Acaso puedes hallar al famoso Trío de Oro que le dio el presente en el que vive?**Puedes ver a todos. A todos ellos que creíste que nunca verías.**Y espero que lo haga, que el nuevo presente que tendré estén ellos. Porque los necesito conmigo. Porque así será mejor.*Porque queremos un"vivieron felices por siempre".*
—Hey. ¿Y qué más podriá decir en esta situación? ¿Un hola? —Hey —contestaron todos los demás, como si hubieran estado ensayandolo. —Esto es una locura —confesó. Y rió. ¿Con que otra palabra podría definir lo que ocurre? —No hace falta que lo repitas dos veces —dijo un chico de cabello azabache. Si Albus tuviera una cicatriz en forma de rayo en la frente y usara lentes, él y su padre serían gemelos, pensó. —Pero, seamos sinceros, ¿desde cuándo este lugar es normal? Y ese comentario hizo que la tensión y el nerviosismo que había en el aire se largaran, dando paso a la diversión y la tranquilidad. Varios rieron fuertemente, mientras que otros seguían observándolo, preguntándose quién era."Me darás diez galeones", le había dicho Fred, "Ellos no creerán que eres su hijo". —Es un gusto conocerlo nuevamente, en este caso, con veinte años menos —comentó. Tratando de recordar donde lo vio en la aplicación que tiene en su celular, lo busca en el Gran Comedor. Y finalmente da con su padre de quince años—. Soy Frank Longbottom. ¡Sorpresa! Y eso es justo lo que dijo Dominique que iba a pasar. Un silencio innundo el lugar. Varios abrieron los ojos, otros la boca. Nadie creía que sería su hijo. Frank tenía una dentadura perfecta, sus rasgos eran definidos y su cabello rubio era largo hasta los hombros y un poco tapaba sus ojos color chocolate, dándole un toque de chico rebelde, algo que no combinaba con él..... la mayoría de tiempo. Gracias al entrenamiento de fútbol, tenía músculos, que se dejaban ver por la musculosa que traía. Era tan sexy que si no fuera por su novia que era de mal genio y ya había amenazado a cuanta chica lo haya visto, varias se lanzarían a él. —Estas bromeando —dijo tío Fred. A Frank casi le dio un ataque al verlo—. Tu eres... ¿Cómo es posible? —Bueno, mamá dice que soy su hijo... —dijo, elevando las cejas. Hannah lo miró ceñuda. —¡Estarás castigado en el futuro! —Hasta tu lo dices, mamá —rió. —¿Cómo es que estas aquí... y te veo? —dijo Neville. —El Trío de Plata nunca acepta un "no" como respuesta —respondió simplemente. Giró en si, mirando a cada uno y fijándose en el parecido de muchos de sus amigos con sus padres—. No iremos a medianoche. Los otros deberán de estar llegando. —¿Quienes vienen? —preguntó tía Hermione—. ¿Cómo contaron los votos tan rápido? ¿Harán estos más veces? ¡Responde! —Espera que aparezca. Ya veo de donde Hugo sacó tanta curiosidad. Y ella la impaciencia. Ella se sonrojó y sonrió tímidamente. Frank no pasó desapercibido como tío Ron fruncía el ceño, molesto. Si tan solo supiera —¿Ella? —preguntó tía Ginny sonriendo—. ¿Hermione tiene un niño y una niña? Una notita cayó del techo y paró en las manos de Molly.*"Bien hecho, Frank. Adiós a la sorpresa.Hugo" —Fue un accidente —exclamó, mirando arriba. Frank chasqueó la lengua y luego sonrió, mirando directamente a sus padres. —¿Alguien quiere hacerme alguna pregunta antes que lleguen los demás? —En el capítulo de Roxanne, dicen que tienes novia, ¿por qué no lo dijiste antes, cuando fue tu turno? —preguntó Neville. —En ese momento no estaba con ella —respondió—. Comenzamos a salir unas cuantas horas después, sin embargo. —¿Cómo se llama? —Sorpresa —dijo, riendo—. Pero les puedo decir que extremadamente hermosa. Y lo mejor, bromista. —Excelente elección, muchacho —dijo Sirius, sonriendo—. Entonces ¿cuál es tu apodo en los Merodeadores? —Soy el más listo y el más responsable: soy Lunático —guiñándole un ojo a Lupin, que tenía una mueca de orgullo en su rostro. —Debo de suponer que si tu eres Lunático, James es Cornamenta, ¿Fred es Canuto? —preguntó este. —Sip. Pero obvio que Domi no es Colagusana, ¿verdad? —varios rieron—. Ella dirá su apodo cuando se presente. —¿Se llevan bien? —preguntó Hannah. —Oh, si. Me llevo bien con muchas personas sobre todo con los Weasley y los Potter, pero con James, Fred y Dominique es diferente: son como mis hermanos. —¡Me harás llorar! El haber estado observando con interés a Frank, hizo que ninguno de ellos se diera cuenta que alguien más había llegado. No hacía falta preguntarle quién era, por las gafas cuadradas, los ojos avellanas, el cabello azabache desordenado, su baja estatura y su delgadez, cualquiera sabía la respuesta: James Potter II. Sirius y Remus de inmediato empezaron a derramar lágrimas, como McGonagall y Harry. Era la misma copia que James Potter I. Desde la cabeza hasta los pies. Él tenía una sonrisa ladeada y las manos en los bolsillos de su pantalón, con aires de despreocupación. Guiñó un ojo a Ginny Weasley, su madre, y caminó con paso lento a donde estaba su amigo, que sonreía con diversión por la reacción de muchos de allí. —Hey, ¿es que nadie piensa saludarme? —se puso una mano en el pecho, como si estuviera dolido—. Y yo que creía que me amarían... Se ve que me equivoque. —Merlín —susurró Snape, impresionado por lo que veía. —Oigan, realmente esto es incomodo —siguió, sinceramente—. ¿Tan rara es mi presencia?*Es normal que alguien reaccione así, ¿cierto? ¿Qué sientes cuándo tu mejor amigo muere y luego puedes ver como otra persona aparece, luciendo exactamente como él? ¿Triste? ¿Feliz? ¿Melancólico? ¿Nostálgico? ¿Vacío? Es raro, ¿no es así? Él es tan parecido a tu padre, que incluso piensas que puede ser él, pero en realidad es tu primogénito. ¡Felicitaciones, ahora sabes cómo era tu papá cuando tenía diecisiete! ¿Eso es bueno o malo? Hey, ¿acaso ese es tu antiguo alumno, el que siempre te ponía las canas verdes? ¡No, por supuesto que no! Bueno, si es tu alumno, pero no el que recuerdas. Echa un vistazo a lo que te espera. ¿Preparado para tolerarlo?¿Qué ocurre por tu mente al ver a una persona que se parece a una que murió hace casi quince años?*¿Puedes soportarlo?**No, no puedes. Vamos, llora. No hay nada malo en eso.*Después de todo, es como ver al fantasma de tu difundo padre/mejor amigo/alumno.
—Eres... James enfocó sus ojos en los de su padre y su sonrisa creció. —Rayos, mamá tiene mal gusto, eh, hombre. Eso consiguió hacer reír a muchos, mientras Harry se sonrojaba como Ginny. Sirius y Remus rieron tontamente, todavía mirando al muchacho. —Digo, no es que estés tan mal, pero, en serio, esa cicatriz no te favorece —dijo con un tono de voz de estilista—. ¿Nos has pensado en hacerte una cirugía? —¡James! —lo regañó Frank, aunque u a sonrisa divertida estaba en su cama. —Era broma, papi. Tu sabes que soy un encanto. Diselo, Frankie. Soy un amor. —Cuando duerme —agregó. Ginny suspiró pesadamente. —Tengo sangre merodeadora en mis venas, fue criado por Harry Potter, mis padrinos son Ron Weasley y Hermione Granger, crecí escuchando historias de los gemelos Weasley y tengo el Mapa del Merodeador en mis manos, ¿de verás crees que sería una niño perfecto con eso? ¡No me hagas reír, Frank! Y ¡las bromas son los máximo! —Oh, Dios, es tan parecido a él —exclamó Sirius, emocionado. —¡Y tu eres mi tocayo! —dijo él, dando saltitos—. ¡Súper, siempre quise conocerte! ¡Y al primer Lunático! Frank rió al ver como su amigo corría hacia ambos adultos y se lanzaban hacia ellos, cayendo los tres en el suelo. James, Sirius y Remus rieron felizmente, rodando, bajo las miraras de ternura de varios. Era como ver a los antiguos Merodeadores reunidos. —¿Cómo se están tomando todo esto? —preguntó Frank, caminando hacia su padre. —Es sorprendente. E irreal —respondió, viendo como los tres bromista ahora se contaban sus anécdotas, junto a Harry, Ron, Hermione y Ginny. —Lo sé. El Trío de Oro siempre esta detrás de cosas así. ¿Y te tomaste bien el que Alice este con un Slytherin? Neville gruñó. —Creeme, él es bueno con ella. Lo conozco desde que es un niño. Y no será tan estúpido como para lastimarla sabiendo que le patearemos el trasero si le hace algo. —¡Hey, Frankie! —lo llamó James, riendo sarcástico—. ¡Estos de acá dicen que son los mayores bromistas! ¡Vamos a demostrar quien gana! —Los que dominan las bromas somos nosotros —aseguró Frank. —¿Quién ganó la Guerra de Bromas? —preguntó Fred—. ¿Ustedes? James gruñó. —El Trío de Plata. ¡Pero cómo iba a superar el cambiar el sexo de las personas que estaban en el Gran Comedor! —¿Hicieron eso? —preguntó Molly, asombrada. —Cuando quieren ganar, hacen lo que sea. Quedamos en tercer lugar —James chasqueó la lengua—. En segundo lugar quedaron el Clan D. —¿Y qué es eso? —Un grupo. —¡Ya lo sé! —dijo Ron impaciente. James sonrió, al menos acá no debía de comportarse como un niño perfecto con él—. ¿Pero de qué? —Creo que Dina será la que dirá eso. —Uh, James, esto, ¿cómo soy en el futuro? —preguntó Harry. —Un padre perfecto, aunque serías mejor si no me regañaras. —Quizá no deberías meterte en tantos problemas —dijo Ginny. —Oh, mami, eso es imposible. Ambos lo sabemos. La más tranquila es Lils, pero Hugo es mala influencia. —¡Oye! —Te lo digo en serio, tía. Hugo no es un ángel. ¡El muy bandido hizo que me culpen en una de sus travesuras! —¡Y él fue quien puso los Doxys! Todos voltearon las miraras hacia al chico que acaba de llegar. Tenía el cabello morado, con las puntas hacia arriba, los ojos marrones y una sonrisa ladeada en la cara. Remus y Tonks se llevaron la mano a la boca, sin saber que decir o hacer. —¿Sorprendidos?