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El libro de la Tercera Generación — capítulo 29

La mañana siguiente llegó, todos se levantaron más tarde de lo normal. En el Gran Comedor aún quedaban algunas partes de las bromas que James, Frank y Roxanne hicieron. Todavía parecía bastante extraño el que aparecieran ocho personas del futuro. Dumbledore decidió que la lectura del libro se retomaría una vez que acabasen de desayunar, así se encontrarían todos bien despiertos. —Señorita Bell, ¿nos haría el favor? —Katie tomó el libro y se acomodó al lado de su reciente novio, Oliver Wood. —Dakota Macmillan. —¿Mia? —preguntó Ernie sin creérselo. —Pobre niña, mira el padre que le tocó —se burló Justin.  Ernie no le prestó atención, estaba mirando a Susan, enarcando las cejas, ella le sonrió forzadamente. Había empezado a salir desde el Baile de Navidad al que habían ido juntos, ambos esperaban que esto no los separé. Holiiis inserte la voz de Cat Valentine —¿Quién? —preguntaron todos confundidos. —¿Quién se puede llamar como un gato? —dijo Ron. ¿Cómo están pasado? ¿Fabulosos? ¿Bien? ¡Pues yo no! ¡Estoy muerta de sueño por esperar que el tiempo vuelva a correr acá! ¡¿Saben a la hora qué me dormí?! ¡A medianoche ! ¡A medianoche! ¡¿Y sabes a qué hora tuve que despertarme?! ¡A las siete de la mañana! ¡Que se joda todo el mundo! —Okey, alguien no esta de humor —dijo Hannah. —Pero tu no eres de explotar así, Ernie —observó Justin—. Así se comporta Susan cuando la despiertan para ir a clases. La pareja se sonrió, ahora con más confianza, y se tomaron las manos. ¿Tu te quejas? Panther, Crow y yo nos tuvimos que quedar hasta tarde, supervisando que todos hayan llegado a sus casas o que estén dentro del castillo, sin contar que luego tuvimos que arreglar el libro para poder usarlo e configurar la aplicación que hicimos. —Me compadezco del Trío de Plata —dijo Charlie—. Miren todo lo que tienen que hacer. —Y es que hacer estas cosas con el tiempo no es cosa fácil —replicó Dumbledore—. Ni siquiera yo sabría como hacer esas cosas. Bien, lo siento, pero estoy cansada.En fin, mi nombre completo es Dakota Lindy Macmillan y mis padres son Ernie y Susan Macmillan, de soltera Bones. Susan literalmente se lanzó hacia Ernie para besarlo, mientras sus amigos celebraban. Katie retomó la lectura. Soy la última hija que tienen, tengo once año, si, tengo once, empecé ayer Hogwarts. Se escuchó una fuerte ola de aplausos, sobre todo en la mesa de Hufflepuff.Fui seleccionada para Gryffindor —Bueno, por lo menos esta en la casa de los valientes —dijo Ernie, antes de unirse al festejo de las águilas. Susan, Justin y Hannah también se unieron. Me gusta jugar Quidditch, espero poder quedar como cazadora de mi casa el siguiente año. Me sigo preguntando porqué los de primero no pueden hacer las pruebas. —Por su seguridad —contestaron los profesores. —¡Pero a Potter lo dejaron! —replicó un niño de primero de Slytherin. —Sólo casos especiales —dijo McGonagall.  —¿Osea que tenemos que tener una cicatriz y unos anteojos rotos para que nos dejen prrsentarnos a las pruebas? —No... —¡Es injusto! —Creo —comenzó Dumbledore— que podemos hacer unos arreglos el próximo año, podrán participar todos los que quieran, pero los de primer año necesitarán el permiso de sus padres o tutor. Los niños aplaudieron felizmente mientras que McGonagall bufaba. Mi mejor amigo es Percy Wood, quien también empezó conmigo Hogwarts. Es un lastima que seamos de diferentes casas. Katie y Oliver se miraron. —Si no esta en Gryffindor, ¿en qué casa quedó? —Capaz es como nuestro hermano y haya quedado en Ravenclaw —sugirió Charlie. —Si, tal vez. Lo olvidaba, mis padrinos son Harry Potter y Megan Jones. La Hufflepuff agradeció a su amiga, mientras el Niño Que Vivió le sonreía a Ernie. ¡Que tengan un buen día!***********Miraba maravillada todo, Hogwarts era mucho más increíble que como Ginger le contaba. —Uh uh, puede que sea otra hija —dijo Fred. Disfrutaba conversar con los cuadros, observar a los demás alumnos jugar al snap explosivo, la comida, los lugares que recorrió y se entusiasmaba con la sola idea de que asistiría a la clase de Defensas Contra las Artes Oscuras que daba su padre. —¡Otro profesor! —gritaron todos. —¿Yo? ¿Profesor de esa asignatura? ¿Es una broma? —Ernie no se creía para nada eso. —Cuando enseñaba, me parecía un gran alumno de DCAO —admitió Remus. Al rubio se le subió la sangre a las mejillas.Lo único que podía llegar a odiar era que los fantasmas la atravesarán. —No tienes ni que decirlo —dijeron casi todos, haciendo un mueca de disgusto.Llegó al Gran Comedor donde Lily la llamó para que se venga a sentar junto a ella. Harry, Ginny, Ernie y Susan se sonrieron. Dakota se sentó en el lugar de la Realeza, no le pasó desapercibido la mirara de incredulidad e envidia de sus compañeros de año. Todo el mundo sabía sobre la Realeza, incluso antes de entrar a Hogwarts. —Creo que hay que hablar con Rose sobre esto —dijo la señora Weasley—. A mi me parece que todo este tema es muy discriminativo. Una mitad asintió de acuerdo, más a la otra mitad le gustaba todo eso de la Realeza. —¿Por qué no puedo ir? —preguntó Lily a James—. ¡Soy lo bastante grande para ir a una fiesta! —¡Por supuesto que no! —exclamó Harry. —Ni siquiera sabes que edad tiene —replicó Ginny.—Porque no. El Trío de Plata dijo que a esta fiesta sólo iría mayores de quince —contestó Fred—. Tu te quedas.Dakota desayunó tranquila, escuchando la discusión entre Lily, James y Fred. La verdad era que no entendía porque todos querían ir a la fiesta del Trío de Plata, aunque tampoco era que ella haya ido a alguna para saber cómo eran. —Si, seguro exageran —dijo Draco. —Si ellos pueden venir a nuestro tiempo, ¿nosotros podríamos ir al suyo para asistir a la fiesta? —preguntó George—. Tengo ganas de ir. —Sería divertido —apoyó Fred. Dakota terminó el desayuno minutos después y tomó su horario de clases que el profesor Longbottom le entregó. —Eso significa que también eres Jefe de Gryffindor —dijo McGonagall. —¿En serio? —dijo Neville sorprendido y halagado. La verdad era que no esperaba que fuera tan importante en el futuro. **Se levantó de la mesa y se juntó con sus compañeros. La primera clase era Encantamientos y la compartía con Ravenclaw.—Entonces, ¿eres parte de la Realeza? —le preguntó Tobias.—Pues, creo que si —respondió, encogiéndose de hombros. No le interesaba mucho si lo era o no.—¿Eso significa que conoces a los Merodeadores y al Trío de Plata? —preguntó emocionada Lila.****—Si, mi padrino es padre de James y Albus, así que si. —Entonces sabemos que un descendiente de Harry esta en el nuevo Trío y como dijeron que sólo había dos hijos del Trío original, ahí que ver si es de Ron y Hermione —observó Lee. —O tal vez es de los dos —aventuraron los gemelos Weasley, con sonrisas teaviezas. Los aludodos se sonrojaron. —Espero tanto que Lily sea tranquila —dijo Ginny—. Suficiente voy a tener con James y Albus. —He oído que va a dar una fiesta —sacó el tema Charlotte—. ¿Tu irás? ¿Puedes llevar invitados? ¿Me llevarás?**Dakota apretó lo dientes y caminó más rápido. Odiaba a las personas interesadas, ahora entendía porque a veces los primos Potter-Weasley detestaban que sus padres fueran famosos, no sabían en quien quería su amistad y quién su fama. Harry suspiró tristemente por sus hijos y sobrinos. Él por suerte habían encontrado a los mejores amigos que se pudieran imaginar. Se preguntó cuántas personas los habían fallados, a cuantas personas le dieron subconfianza y resultaron ser sólo cuervos que querían su fama. —Por lo menos James encontró un grandiosos amigos —dijo Harry. —Teddy igual —dijo Tonks.—¡Ya déjame, Rosier!** —Hay algo que no me cierra, yo maté a Evan Rosier —dijo Ojoloco. Una notita cayó a las manos de Hermione."Si, lo mataste a él, pero ya tenía un hijo, un niño de tres años que permaneció ocultó para no salir lastimado. Incluso los mortifagos tienen corazón. En fin, este chico, que llegará al Gran Comedor en cuestión de segundos, tiene dieciocho años y vivió toda su vida con su abuela, pues su madre murió de dolor al ver que su marido había muerto. Y como que conocerá a su esposa dentro de seis años, pero nosotros adelantaremos las cosas.ScorpiusPOSDATA: Él no es malo" —Eh, ¿qué hago aquí? Las mirara se dirigieron a las puertas del Gran Comedor, donde un chico lucía una expresión de confusión e incredulidad. Tenía el cabello tan negro como la noche, muy corto y ojos azules como el mar a la noche. Siendo alto y musculoso, produjo suspiros en todas las chicas. Dumbledore le sonrió.  —Es un gusto verte de nuevo, señor Rosier. —Lo mismo digo, profesor, pero ¿me podría explicar qué hago aquí? Recuerdo estar de visita en casa de mi abuela e ir a la cocina a hacer la cena, luego aparecí aquí. —Es una larga historia. Siéntate en tu mesa y te explicaré lo más detallado que pueda. Colton Rosier asintió y caminó hacia la mesa de Slytherin, sintiendo todas las miraras de la chicas en él, algo que sólo lo hizo ruborizar. Él nunca fue muy bueno con las chicas. Draco, Theo y Blaise de inmediato lo llamaron para que se siente con ellos, después de todo serían amigos en el futuro. Luego de que Dumbledore le explicará todo a Colton y le advirtiera a Ojoloco que no le haga nada, le pidió a Katie que siga leyendo. Dakota paró. Reconocería esa voz en cualquier lado, era Hugo, su amor platónico. —Posible nuera —se burló Seamus—. Mejor que no empieces con los celos maternales, Granger. —Claro que no —replicó. —¿Cuántos años tiene tu hijo? —le esperó Ernie—. Mira que mi niña tiene once añitos, además los chicos iban diciendo que tu hijo es un demonio, no quiero un novio así para mi princesa. —¡Oh, cállate, Ernie! —le dijo Susan—. No le hagas caso, Hermione. Si Hugo salió igual a ti, será un gran partido para Dakota. La castaña le sonrió. —Hugo —lo llamó, sonriendo.****—¡¿Qué mierda quieres?! —¡No se acercará a mi niña! —saltó Ernie, furioso. —Parece que Teddy y Jace tenían razón cuando dijeron que Hugo no era un ángelito —dijo Draco. El chico la miró arrepentido.****—Discúlpame, Daki, Rosier ha estado muy fastidiosa. —Una niña, señor Rosier. Felicidades —le dijo Dumbledore. Colton abrió a más no poder los ojos. —¿Una niña? Dakota nunca había conocido a Rosier, pero Hugo hablaba seguido de ella, únicamente para decir lo insoportable y molesta que era. —¡Oye! —le dijo Colton a Hermione—. Enséñale modales a tu hijo. —Me recuerda a Ron —dijo Bill—. Cada carta que me mandaba en su primer año era para decirme lo insoportable y molesta que era Hermione, luego lo único que escuchaba de ella, era todo alagos. Hermione enarcó una ceja hacia Ron, que se sonrojó violentamente. A ella no le gustaba escuchar como tanto la madre y la hermana de Hugo decían que terminarían él y Rosier juntos antes de acabar Hogwarts, —Parece que Macmillan tiene competencia —dijo Fred—. Veremos con quién se queda el pequeño Hugin.  —Se queda con Rosier —dijo Harry seguro—. Yo estoy seguro de eso. —Me va que se queda con Dakota —dijo Ginny. —¡¿Acaso tu madre no te enseñó modales, Hugo?! —le reclamó Alexa Rosier. —Me gusta ese nombre —le dijo Pansy a Colton, quien sonrió. —Lo sé, es un bonito nombre. —Claro, me dijo que si no tenía nada bueno que decir, me calle. Adiós, Daki. —Uh, eso debió doler. Colton miró de mala forma a Lee Jordan. Hugo pasó por su lado, le sacudió el cabello pelirrojo con su mano y se dirigió a su clase. Alexa bufó y lo siguió, gritándole un par de cosas. —Shippeo Huexa —dijo Hagrid. —¿Qué? —Huexa. Hugo más Alexa. Huexa. —Ah, si, pues yo shippeo Hukota —dijo McGonagall.  —¡Huexa! —¡Hukota! —¿De qué team eres, Hermione? —le preguntó Ginny divertida.  —Soy Huexista —dijo Harry. —Yo Hukita —dijo Ron. —Ambos están locos. Todos están locos —dijo Hermione, viendo como los profesores, los adultos y la Orden se habían sumado al debate. —¡Huexa manda y punto final! —gritó Katie y comenzó a leer de nuevo. Dakota sonrió estúpidamente. No se preocupaba por Rosier, Hugo ni siquiera le daba la hora, ambos vivían discutiendo desde su primer año, pero todo el mundo sabía que Rosier estaba enamorada de él. Eso era un secreto a voces. —Mi hija no saldrá con nadie hasta los treinta —dijo firmemente Colton. —Ni siquiera sabes que edad tiene —reclamó Daphne. —Igualmente, y la mantendré apartada de ese niño.Ella también sabía que le costaría mucho hacer que Hugo se fije en ella. Sobre todo porque Hugo era muy ambicioso, quería terminar Hogwarts siendo el primero de su curso y poder salir con honores, además de dar el discurso se graduación, tal y como lo hizo su madre. Hermione chilló de emoción, Ron y Harry la miraron con ternura y admiración, no era sorpresa esa noticia. La profesora McGonagall sonrió, su alumna preferida obviamente tendría todo eso. Claro que él pensaba que para conseguir todo eso no necesitaría ninguna distracción, y para él, las relaciones y el amor eran una distracción. —El amor no es una distracción —negó la señora Weasley—, al contrario, es lo mejor que le pueda pasar a alguien. Seguramente Hermione obtuvó los mejores honores aun teniendo un novio. Hermione se sonrojó por eso y Ron gruñó. —Le voy a tener que explicar eso a Hugo. Dakota juró que haría lo imposible para que Hugo se fije en ella. —Igual va a terminar con Alexa —aseguró Hagrid—. ¡Los Huexistas dominaran al mundo! Llegó a su clase todavía pensando en Hugo. ¿Cómo no iba a enamorarse de él con su sonrisa de ángel y ojos de cachorros? No comprendía el porqué los chicos decían que era el hijo del Diablo, para ella Hugo era el chico más tierno y amable del mundo. —Tiene que presentarse —suspiró Hermione—. Aún rengo dudas sobre eso. —Es fácil —dijo Lisa—. Se comporta como ángel frente las chicas y como un demonio frente los chicos, el punto es que no sabemos cuál es su verdadera apariencia. —Si, bueno, pero si llega a hacer un maldito demonio, no se juntará con mi hija —dijo Ernie. —Lo mismo digo —dijo Colton. Sea como sea, Hugo sería de Dakota Macmillan. —Hasta acá —dijo Katie. —Señor Rosier, ¿quiere continuar? Sólo espere que aparezco los sillones y esas cosas para estar má cómodos. Dumbledore hizo levantarse a todos y trajo de nuevo los muebles que habían estado usando. Colton tomó el libro mientras se sentaba con sus nuevos amigos de Slytherin. —Draco Nott.