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Historia 189423 — capítulo 18
- ¿Qué ocurre con Al? - pregunto Alice a Scorpius una vez Albus se fue para preguntarle algo a Rose. Scorpius arqueo la ceja ante la pregunta, pues la respuesta era obvia, habían terminado hace casi dos meses por razones extrañas (el sí que las sabia, pero Alice no) pero Albus seguía amándola. Y ahora resultaba que Alice se estaba viendo con Theo, un muy buen amigo de él y su primo.
-Nada, solo que últimamente ha tenido muchas cosas en la cabeza… ¿Así que con Theo, prima?...
-Emily siempre exagera, tan solo llevamos un par de semanas… Sabes, se nos están quedando viendo…
-Soy yo. Esas chicas no me dejan tranquilo, pero bueno…
-No me refiero a ellas, rubio teñido. Me refiero a los de la tercera generación, los nuestros…
-Bueno, es que es muy extraño que te lleves con tus dos exnovios…- Alice rio suavemente, al igual que Scorpius…
-Bueno, al parecer solo con uno…- suspiro mirando con soslayo a Albus, quien discutía con James sobre, posiblemente, una tontería.
-Ey, Al te quiere…
-Si tú lo dices…- ella apenas probaba bocado de lo que le habían servido. En su cabeza solo rondaban los recuerdos de ella y Al, como él le dedicaba las victorias en el Quidditch, como aprovechaban la falta de permiso de sus padres para ir a Hogsmade para pasar todo el día con el castillo a solas, como lo podía encontrar deambulando a media noche en la Sala Común y empezar a hablar de cualquier tontería para olvidar el hecho de que habían tenido una pesadilla. Extrañaba su calidez al hablarle, extrañaba su compañía. Pero tenía algo llamado orgullo, él la había dejado sin más y sin darle una explicación. Ella había sido su juguete, la uso y después el deshecho. Y la poca dignidad que le quedaba le ordenaba seguir sin él. Debía olvidarlo…
- ¿Cuándo me ibas a decir que ya conocías a Draco Malfoy? - pregunto Daphne haciendo a un lado al resto de quinceañeras compañeras de Astoria, quien rápidamente cerro su libreta de dibujos y la guardo en su bolso. Si Daphne veía que había retratado a Malfoy jamás se lo iba a dejar de recordar… Daphne chasqueo los dedos dos veces y con eso basto para que las niñas, como pudieron, les dieran su especio para hablar bien y sin que se escuchara.
-Pudiste haberles dicho que de favor se hicieran aun lado…
-Tori, ese es tu estilo. Y está bien, pero el mío es más rápido y efectivo… Además, no respondiste a mi pregunta…
-No había hablado con el hasta hoy en la mañana y fue para insultarlo…
-Si, por cierto, no conocía ese lado de ti…
-Daphne…
- ¡No te estoy regañando! De hecho, estuvo muy bien que le respondieras, ya va siendo hora que alguien además de mi lo ponga en su lugar cuando se pasa de listo…
-Además, yo pensé que estabas del lado de Pansy Parkinson- dijo Astoria recordando como Daphne empezó a justificarla, como si ella hubiese hecho algo malo, para acto seguido ir a consolar a Pansy. La rubia rodo los ojos.
-Pansy es mi mejor amiga, Tori. Tuve que consolarla, durante años ha estado enamorada de Draco como para que le salgan con eso…
-No es mi culpa… Digo… Quiero decir que…
-No tienes nada que decirme, Tori. No cometiste un crimen, además, quien te culparía…
-Quisiera hablar con ella…
-¡No! Solo empeoraras las cosas…
-
¿Y cómo es… Malfoy? - pregunto Tori en un susurro. Daphne rio sin poder evitarlo, al recordar al rubio haciéndole la misma pregunta.
-
¡No te preocupes, hermanita! ¡Son tal para cual!...
-Esta buena la plática, ¿verdad? - pregunto la jovencita que se hallaba en el atril.-. Tómense su tiempo, enserio, no tengo prisa… Por cierto, prefiero que me vean al rostro…- ella rio ante el sonrojo de todos. Solo sus tíos y padre no lo habían hecho (tampoco lo profesores ni los adultos, obviamente).
Su piel era apenas morena, su cabello castaño oscuro, ojos pardos (entre marrones y azulados) y de un cuerpo curvilíneo, estilizado y joven. Eso sumado a su bella sonrisa, sutil movimiento de cadera, actitud infantil y risa cantarina, ella era la mezcla perfecta entre sensualidad y ternura. Todos le vieron un gran parecido a Angie, aunque sí que había sacado cosas del lado de los Weasley, pues la actitud y andar recordaba a Ginny.
Sirio no pudo contener un suspiro. Roxanne Weasley era única. Traviesa, coqueta y a la vez infantil e inocente. Todavía recordaba la vez que Roxanne se había le había pedido de la nada que le enseñara Herbologia, aun teniendo al hijo del maestro a un lado. La forma en que ella se colaba a las habitaciones de los de último curso sin preocuparse de las trampas, en busca de su hermano, en sus pijamas de shorts y blusas de tirantes. Su risa tierna que se escapaba en los momentos menos oportunos. Su suspiro había sido inoportuno, pues por lo menos Frank lo había notado. Era suerte que entre Fred, George y Fred se estuvieran encargando de maldecir a los que miraban a de forma indecorosa a su hija/sobrina/hermanita. También era una suerte el que no hayan notado que él no podía dejar de verla, aunque en su defensa, el jamás se metería con una hermana du cualquiera de los chicos, sus hermanos del alma, jamás lo hubiese hecho de no ser por algo: se hallaba prendado de aquella risueña y traviesa muchacha de quinto curso. Y lo peor es que estaba seguro de que ella era consciente de ello…
-
¡No me miren así! Les dije que se tomaran su tiempo- un pucherito fatal, pero que no pudo contener una risotada. - Mi nombre es Roxanne Weasley, la hermana de Freddie, nací el 15 de mayo del 2007, y tengo 16 años… ¡Aunque siempre me aumentan años! Me ofende el que piensen que soy más vieja…
-
¿Tu eres la que hablo al principio, cierto? - pregunto Bill recordando a la vocecilla insolente que había aclarado la regla al inicio de esa enderezada velada.
-Se llama empatía: empatía hacia Rosie, Malfoy, las gemelas, en fin, los que corrían riesgo de no nacer…
- ¡Oye!...
-Bueno, ya… Papá, tío, hermanito, aprecio lo que hacen, pero yo soy la primera en estar en contra a la violencia innecesaria, entonces…- los tres pararon un poco a regañadientes, para alivio de Sirio. -. A ver, ¿Qué digo?... Ahhh, mis padrinos son mi tío Harry y Verity, una chica muy buena amiga de mis padres. Es muy linda, la verdad, aun no la conocen, pero es genial… A ver, quede en Gryffindor como buena hija que soy…
- ¿Tu? ¿Buena? ¡Estos son santos, entonces! - se burló Rose con sorna…
-Pues comparándome con mis compañeras: no fumo, no tomo, no ando de fiesta en fiesta y donde terminan estas, no he estado embarazada, no me enredo con el enemigo… Mi único crimen es fastidiar a los maestros con bromas y reprobar una que otra materia… ¿Se dan cuenta? ¡Mis padres deben estar orgullosos de mí! -. lo último lo dijo con una pizca de humor del negro.
Si esas eran las expectativas del futuro, pues agradecían que sus hijas fuesen chicas de bien.
-Juego Quidditch, como cazadora y aparte amo correr y el ejercicio en general. No soy la más portada, hago bromas, está en mis venas, no puedo evitar molestar a los maestros, o bueno, a la mayoría de estos y bueno, yo procuro salir bien en la escuela. Ayudo en la tienda de mis padres en los veranos y por ahora pienso que es muy pronto cuestionarse que va ser de mi cuando mis padres se cansen de tenerme deambulando por la casa… ¿preguntas?
- ¿Por qué yo no soy tu padrino?,¿Acaso peleamos o algo? - pregunto Fred. Hubo un incómodo silencio de parte de los de la tercera generación. Roxanne trago grueso-. ¿Me va a pasar algo?...
-Supongo que me va a tocar a mi decirlo-suspiro Roxanne, seria de repente-. Como ya deberían saber, o mínimo sospechado, hubo una guerra cuya última batalla fue aquí en Hogwarts… Mi papá perdió el oído del lado derecho y mi tío Fred falleció en esa batalla…
El corazón de ambos se estrujo hasta romperse. ¿Por qué el? ¿Por qué no los dos? NI siquiera había pasado y ya sentía pesar. Angie trato de hablar con George, pero fue un completo fracaso. Fred se hallaba en shock, el… ¿Morir?
Lo que más le mortificaba era su hermano, pues poniéndose en su lugar, el jamás hubiese podido sobrellevar una vida sin George. Y sabía que él lo quería casi tanto como el a él. Fred II la miraba con reproche, pues al final habían quedado en no decir nada y Roxy le salía con eso. El resto de los hermanos Weasley se hallaban o en estado de shock, o al borde del llanto. El mundo sería un peor lugar sin Fred Weasley a su lado.
-Mi hermano y yo habíamos decidido no decirles nada, pero las mentiras se me dan muy mal… Lo siento…- Roxanne no era del tipo de chicas que lloraba fácilmente, pero ver a su papá de ese modo, junto al resto de sus tíos, le hacía daño a su sensibilidad.
-
¡Ey! No se pongan así- dijo Fred al ver a George desesperado, a Ginny llorando, Ron a punto de y a sus hermanos mayores demasiado serios. - Yo sigo aquí, y verlos así por algo que estos van a cambiar no es algo que yo quiera ver… inclusive si no cambia, verlos así no me gustaría…
-
¿Entonces es por eso que Ronnie me ayudo?...
-Ajam. Después de… eso, tú te pusiste muy mal y como pudo te ayudo para que no quebraran…-George trato de agradecerle a Ron, pero muy apenas había podido articular la frase anterior. Ron le hizo un gesto de que no pasaba nada. - ¿Alguna otra pregunta? - la chica se hallaba con los ojos aguados, más se forzó a sonreír puesto a que ya todos se hallaban tristes y lo último que quería era empeorarlo- ¿No? Okay… No sé a quién le toque, así que bye…