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Historia 189423 — capítulo 2

Querida Herm:

¿Cómo estás? Espero que bien. No sabes lo bien que me hace sentir poder seguir siendo alguien cercano (aunque sea en cartas). Las cosas aquí van muy bien, aunque me tienen alrededor de 10 horas entrenando, es cansado, pero bueno, yo quería dedicarme a esto. Como sabes, puedes venir a visitarme en el verano si quieres, mi invitación sigue en pie. Ojalá me respondas pronto.

Te quiere, Viktor.

Hermione sonrió débilmente al leer la carta de Viktor. El siempre en sus cartas le preguntaba como estaba, como se sentía, que le ocurría, ya saben, todo lo lamentablemente Ron pocas veces hacía. Se maldijo cuando unas lágrimas empezaron a brotar de sus mejillas.

  • ¡Hola, Herm! ¡Tú plan funciono, creo que por primera vez Harry me toma en cuenta! ¡Gracias por hacerme perder la pena…- Ginny había entrado emocionada, casi pegando brinquitos, pero su expresión cambio drásticamente al verla lloran-Minnie, ¿Qué te pasa? - dijo sentándose en la cama. Hermione se limpió las lágrimas casi al instante.

-Nada, Ginny, ¿Qué decías?...

-No me vengas con eso, Herm, soy tu mejor amiga y se cuándo te sientes mal, ¿qué te ocurre? - Hermione solo le tendió la carta que le había llegado. Ginny la miro sin comprender.

  • ¿Extrañas a Krum? - pregunto Ginny sin comprender…

-No es eso, solo… Yo sé que lo gusto a Viktor…

-Sí, él lo ha dejado en evidencia más de una vez, ¿Por qué lo dices?...

-Es que… quisiera que fuera otra persona la que demostrara tanto interés en mi… Ya sabes, que le importe…

  • ¿Esto es por Ronald, cierto? - Hermione asintió mientras sentías como rompía a llorar de nuevo. Ginny abrazo a su amiga y la empezó a consolar.

-Mi hermano es un idiota, ¿lo sabes verdad?, no te merece- dijo Ginny llena de rabia por las lágrimas de su amiga.

-Pero yo lo amo- sollozo ella. Ginny siguió consolándola y maldiciendo a su hermano por ser tan idiota. - Pero él nunca se fijará en mi…

  • Pues solo un tonto no te querría. Herm, tú tienes a Krum y a muchos otros chicos a tus pies, él es quien debería llorar por ti…

-Pero yo lo quiero a el- insistió la castaña. Pasaron un buen rato así, hasta que Hermione se calmó. -Gracias, Gin, yo sé que tenías algo que decirme, ¿Qué era?

-Nada solo, gracias por hacerme ver que lo mejor era ser yo misma, independientemente de los demás…

-No tienes que agradecerme por eso, por algo soy tu amiga, ¿no?

-Eres como la hermana que nunca tuve... Te quiero, Herm…

-Yo también, Gin, lo sabes- las dos se abrazaron.

-Ahh, Dumbledore dijo que había algo importante hoy, en el comedor…

  • ¿Entonces que estamos esperando? ¡Vamos! -dijo Hermione apurándola. Ginny rodo los ojos, su amiga siempre sería una prefecta perfecta.

 Mientras tanto en la sala de menesteres todos seguían dormidos, todos menos Albus. Unos dormían en camas, otros en sofás, algunos en edredones y en el suelo. En el caso de Albus, había terminado por dormir en un sofá ya que Scorpius prácticamente lo tiro de la cama (¿para qué están los amigos?). Y el sofá lo termino compartiendo con Alice (el imbécil de Scorpius lo había hecho apropósito), y él sabía que su Alice era propensa a sufrir de pesadillas, y quería poder calmarla si volvía a despertarse llorando… Pero no, Alice había dormido tranquila como un bebe. Esperen un momento, ¿su Alice? No, él y ella ya no eran nada, era por su bien y entre más rápido lo aceptaran todos, sería mejor.

Albus sin embargo no pudo evitar acariciar su cabello; hubo un momento en el que despertó, ella lejos de enojarse sonrió débilmente.

-Lamento haberte levantado- dijo Albus algo apenado, ella rio suavemente.

-No hay cuidado- ella estaba recostada en su costado, así que se levantó y estiro- ¿Qué hora es? - reviso su reloj y se dio cuenta de que iban a llegar tarde.

  • ¡Mierda, levántense! - Albus empezó junto con Alice a levantarlos. La ultima en estar lista fue Rose, ya que como la buena Weasley que es dio hasta patadas hasta que Hugo hizo de las suyas, ganándose un almohadazo. Hoy iba a ser un día… interesante…

En el gran comedor todos estaban desayunando. El barullo que se había armado gracias a las suposiciones sobre qué era lo que diría Dumbledore era ensordecedor. En la mesa de Gryffindor, Ron se hallaba devorando su desayuno, ignorando olímpicamente lo que le decía Harry, quien a la vez no prestaba atención a lo que le respondía Ron puesto a que se hallaba muy ocupado pensando en que momento Ginny, la hermanita de su mejor amigo, se le hacía hermosa. Ginny y Hermione llegaron corriendo como rayo. Esta última se sintió algo incomoda de estar con Ron, puesto a que no podía dejar de verlo; Ron se tomó esto a mal. ´´ ¿Qué se supone que le hice esta vez? ´´ y para rematar, su hermana también se hallaba distante. Harry miraba disimuladamente a Ginny, quien era consciente de aquello. Ella se limitaba a sonreír y hablar con Hermione.

Del otro lado, en Slytherin, Draco Malfoy y su sequito (conformado por los lacayos de Crabble y Goyle; la ofrecida de Pansy y la amargada de Dafne) se hallaban hablando de trivialidades típicas de ´´sangres puras´´. Draco los ignoraba pues en su mente tan solo se enfocaba en su ya sellado destino de ser mortifago. Todavía no lo asumía del todo, sabía que era su deber, que su madre dependía de ello, pero sabía que ese camino solo traería muerte y oscuridad a su futuro. Tan distraído iba que ni miraba por donde caminaba, lo cual lo llevo a chocar con alguien. Al parecer ese alguien iba leyendo.

  • ¡Eres estúpida o que te pasa! - dijo Draco fríamente. La chica se había agachado a recoger su libro, y cuando se levantó la vio bien. Era una chica de piel blanca, de porcelana, pelo de un castaño oscuro y ojos verde azulado. Su expresión, su coleta, sus enormes ojos, todo le daba una apariencia aniñada. Él se sintió como si hubiera golpeado a un cachorro en el hocico (horrible, inhumano y demás sinónimos).

  • ¿Así es como tratas a una mujer? Das pena- exclamo ella con asco antes de irse, haciéndolo a un lado. Todos miraron a Draco, ya que normalmente hubiese tomado a la chica del brazo para devolverle el insulto. Pero no. Solo se quedó así.

  • ¿Qué miran? - Todos respondieron rápidamente ´´nada´´- Exacto.

  • Confundidos y molestos como estaban, se sentaron. Al otro lado de la mesa, el diviso a la pequeña insolente, quien, a diferencia del resto de chicas de su edad, dibujaba en un cuaderno mientras tomaba leche con chocolate.

Harry miro hasta el fondo del salón y los vio. Remus, Nymphadora y ¡Sirius! Bueno, creyó a ver visto a Sirius a punto de entrar, pero antes se puso el manto de invisibilidad (supongamos que lo pidió prestado). Todo eso era muy raro.

-Buenos días alumnos. Hoy y mañana habrá suspensión de clases- los gritos de alegría no tardaron en inundar la sala-. Tranquilos, tranquilos. La razón es que hubo un pequeño incidente- todos se quedaron callados-. Por un pequeño accidente con un giratiempo, algunas personas quedaron atrapadas en nuestra época- nadie entendía del todo-. Han venido gente residente del futuro y dado a que ya no hay duda de que El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado regreso, ellos nos informaran sobre lo ocurrido, y porque no, también son descendencia de algunos de ustedes y pretenden conocerlos… Claro, si les parece- todos dieron afirmativos, pues significaba no tener clases, además de que quien sabe, podría ser que alguno de ellos fuera su hijo.

-Solo una regla-Era lo voz de una chica, mas nadie veía de donde venía- y aunque sé que la mayoría de las reglas son para romperse, esta es la excepción. Si se van a casar con alguien es SE VAN A CASAR CON ALGUIEN, ósea, NO CAMBIEN ESO O NO SOLO SE ARRUINAN LA VIDA, SINO QUE NO NACEMOS… bueno, gracias.

-Si es todo, iniciemos…