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Historia 189423 — capítulo 20
-Draco, ¿podrías quedarte un rato con mi hermana? Es que me necesitan en otro lado- volteo a ver a Pansy, quien se hallaba en la faceta de negación. -Sí, está bien, gracias, sirve que respondo a tu pregunta… Bye. - casi empujo a Draco a su lugar al tiempo que se iba tratando de ignorar la mirada asesina que le lanzaban el rubio. Astoria, quien se encontraba en medio de su lectura, ni se había dado cuenta de aquello.
-Oye Daphne, ya enserio, ¿Cómo es…? - dio gracias al cielo a que volteo antes de que terminase esa frase. Volteo y a varios niños de distancia se hallaba Daphne hablando con Pansy. - ¿Hace cuánto que se fue?...
-Unos 5 minutos- 5 minutos en los que, lejos de sentirse incomodo, se la había pasado contemplando a su futura esposa. La verdad es que era preciosa, lucia muy tierna frunciendo su naricita al concentrase, como su piel de porcelana parecía suave, sus labios rosados entreabiertos. Aunque claro, no había encontrado el modo de empezar a hablar. De hecho, iba a irse hasta que ella volteo. Ojalá no lo hubiese notado. Pero bueno, ahora podía ver bien sus ojos, azul verdoso, transmitían una calidez, una dulzura… no entendía que, hacia allí, en un nido de víboras. No entendía como alguien que transmitía ingenuidad y buena voluntad pudiese acabar con un ex-mortifago como él.
Si, su hijo se lo había corroborado. Se había unido a los mortifagos y obviamente habían perdido. Le dijo que había sido el único mortifago que, aun con evidencias, se salvó de las condenas, siendo odiado no tan solo por la sociedad en general, sino por los propios mortifagos. Era una lacra en ambas. ¿Cómo ella pudo aceptar eso?
-Lo lamento, no me había dado cuenta. Igual, de verdad estoy muy concentrada en esto, asique…
-Sí, igual, solo venia por lo de la mañana…
- ¿A qué te refieres?...
-Ya sabes… yo…
-No tienes que decirlo si no quieres, me basta con que no lo vuelvas a hacer. Igual, también te debo una disculpa. Tampoco tuve que insultarte…- el creyó que, como probablemente lo hubiese hecho su hermana, que lo iba a humillar… Pero ella parecía más bien tratar de solucionar las cosas. Se sintió aún más culpable, ella solo había respondido a un insulto y sin embargo se tragaba su orgullo disculpándose, cosa que el no pudo hacer…
Por el lado de Astoria, ella no lo veía de esa forma. Apenas lo conocía, pero era evidente que procuraba mantener una imagen de alguien frio. Por lo menos así era para ella. ¿Por qué tan segura? Ni idea, pero ella siempre había tenido mucha empatía, hasta el punto de ver a través de las personas, por decirlo de algún modo. En cambio, ella poco o nada le interesaba la opinión de los demás respecto a ella, lo único que le interesaba era procurar la armonía en un lugar. Por lo cual, no iba a forzar a nadie a hacer nada.
Entonces noto la mirada curiosa de Draco hacia sus manos, las cuales se hallaban negras por el carboncillo. Ella se sentaba al último y como no muchos le hablaban, había tenido espacio de sobra para dibujar un poco. Ella solía llevar un bolso donde meter sus libros y su cuartilla de dibujos. Esta ultima la había dejado cerrada en la mesa, pues había perdido de vista a quien estaba dibujando, ósea, Draco.
-Son por mis dibujos- Draco con un gesto pidió permiso para ver. Ella asintió, después de todo, el único que no quería que viese estaba al último. No es como si fuesen la gran cosa del mundo…
- ¿Quién te enseño? - se hallaba maravillado ante los paisajes y autorretratos que hacia ella. Había uno de Daphne. Algunos tenían color, otros, se limitaban al blanco y negro. Pero cuando se acercaba al final, detuvo su mano con la suya. Los dos no pudieron evitar sonrojarse ante ese simple contacto.
-Soy autodidacta…. Y ya no sé dónde me quede…
-Lo siento- ella sonrió débilmente. Claro, ahora Crabble y Goyle se hallaban distraídos.
- ¿Cómo es Scorpius? - estuvo a punto de decir "nuestro hijo", pero aún le parecía demasiado irreal…
-Pues no sabría decirte. Es amigo de Potter y tiene ideas extrañas en la cabeza…
- ¿Ideas extrañas?...
-Se lleva bien con el hijo de Potter. Y también con la mestiza de Weasley, pese a ser hija de un traidor y de una sangre sucia- Astoria rio nerviosamente. Iba a odiarla, iba odiarla y mucho…
-Bueno, ódiame, pero creo que eso fue lo único que saco de mi- Draco no supo que pensar. No le molestaba, era extraño pues entonces ella y Daphne eran dos mundos completamente diferentes, ni hablar de Pansy. Temió haberla ofendido, ¿Por qué todo lo que decía resultaba inoportuno?
-Yo no quise decir…
-No pasa nada. Yo también creo que tú y mi hermana, y de paso todo Slytherin, tienen "ideas extrañas". Mas en parte es porque los muggles tienen muchas cosas que me gustan. Mis libros favoritos son de autores muggles…
- "Poemas, por Edgar Allan Poe"- leyó Draco el título del libro de Tori.
-Yo recuerdo que en tu casa había una enorme biblioteca- el no recordaba que ya hubiese ido a tu casa. - Daphne sí que iba de niña y yo la acompañaba, más me aburría e iba allí buscando algún libro. De hecho, tu madre me presto uno, ya hace mucho tiempo…
-Yo casi nunca entro allí- confeso el rubio. Al parecer era intelectual, o bueno, disfrutaba de leer.
-Bueno, quizás asi comprenderías mis "ideas extrañas" … Ten, sirve que se lo devuelves…- era otro, más delgado, llamado "Alicia en el País de las Maravillas". - Creo que te necesitan allí…- apunto Toire al ver a Crabbe y Goyle con cara de niños perdidos. El rubio rodo los ojos, ¿es que no veían que estaba en algo? ¿No podían hacer algo sin él, para variar?
-Me pregunto qué harán cuando muera- apunto Draco con molestia, rodando los ojos. - Bueno, un gusto hablar contigo…
-Lo mismo digo- reconoció ella.
-Y por cierto Toire, si vas a dibujarme procura mantenerlo en blanco y negro. Son tus mejores dibujos…
- ¿Tu como…? - dijo sonrojadisima, no pudo evitar golpearlo con su libro en su brazo, haciéndolo reír aún más. Algunos los miraban disimuladamente, pero esta vez a Draco ni le importo. ¿Por qué debería sentirse avergonzado? ¿De pasarla bien después de una racha de malas noticias en su casa?
-Nos vemos, Toire…- y sin más se fue con sus vasallos.
Toire sonrió débilmente. Quizás Draco Malfoy no fuese imposible de ablandar…
- ¿Quién es Audrey?
-Nuestra madre…
-Tu esposa…
-Hay papi, te amo, pero si vas a hacernos preguntas obvias, mejor que hablemos nosotras…
- ¡Lucy! Ósea, tienes un buen punto más respetuosa. Es papá…
-Me refiero a que me suena…
-Hay muchas Audreys en el mundo…
- ¿Es pelinegra?...
-Sí, no si, si la conoce Lucy, ¡nos mintieron en nuestra cara durante 20 años!
-Lo dudo mucho. En todo caso nos hubiesen evitado su controversial su historia…
-Hablando de eso, ¿a qué se referían? Yo no…
Pero en ese momento alguien entro a la sala. De pelo negro, ojos pardos y piel aceituna. Era muy bella, muy sexy. A Percy casi se le cae la boca al abrirla al ver que ellas dijeron, "Mírala, es ella".
Todos sus hermanos se hallaban en estado de shock, pues jamás se imaginaron que una chica asi se fijaría en el pomposo Percy. Pero ella, extrañada a nadie, al verlo lo saludo. Claro que la conocía… Habían sido compañeros en Hogwarts hasta que se fue sin previo aviso… Y había cambiado mucho, ojalá…
- ¡Percy! - No, eso no había cambiado. Ella lo saludó efusivamente. Ella era así, muy animada. Y algo despistada…
-Hola, Audrey. Hace tiempo que no te veía…
-Lo se… Me fui muy lejos, pero vine a visitar a mi tío y Dumbledore me hablo entonces…
- ¿Tu tío? - pregunto temiendo por la respuesta.
-Kingsley, el del ministerio. - Y mi futuro jefe, el futuro ministro. - ¿No eran gemelos? - apunto ella al ver a las jóvenes peleando-. ¿Y no que se llevaban bien?
-Allí están- volteo a ver a donde apunto, donde Fred trataba de hacer sentir mejor a George. Al notar que los miraba, saludaron galantemente.
- ¿No eran 7?...
-No son mis hermanas…
-Ahhh, perdón, es raro toparse con pelirrojos muy a menudo. Supuse que eran tus hermanas… Pero si se parecen mucho…
-Son mis primas- mintió. Ella lo miraron indignadas, mas no lo echaron de cabeza.
-Ahhh, pues que lindas…
-Gracias, igual…- dijeron al mismo tiempo.
-Bueno, voy a acomodar algunas cosas. Además, quiero volver a ver mi amada Ravenclaw, la extrañe mucho… Bye, Percy, fue lindo verte- le dio un beso en la mejilla y se fue.
-Nos negaste…
-Que malo eres…
-No la mereces…
-No nos mereces…
-Bye, papi- dijeron las dos, remarcando la última palabra con ironía.
Mas Percy seguía embobado pues Audrey era muy guapa, muy enérgica para su gusto, pero debió suponer que Molly saco su carácter de alguien…
- ¿Entonces mi sobrino o sobrina puede ser un metamorfomago y aparte veela? Tendrá la vida resuelta…
-Lo único 100 % seguro es que será mago…
-Yo creí que por miedo a que puede salir por ya saben que- dijo Louis…
-Sea lo que sea lo amaremos igual- respondió Victoire segura, Teddy le tomo la mano y le beso el hombro. El y ella habían pasado, por tanto.
Sabía que Toire temía que volviese a pasar lo ocurrido el año anterior, más el no dejaría que nadie tocase a su única familia, sus razones para vivir…