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Aquellas noches de verano (AU) — capítulo 11
-Sal conmigo - Ron
Hermione suspiró al leer las palabras en ese mensaje de texto de su amigo, un mensaje que él se había pasado enviándole desde la última vez que se vieron en Australia el verano anterior.
-Recuerda que vivimos lejos el uno del otro - Hermione
-Australia queda más lejos - Ron
-Tú tienes novia - Hermione
-Sabes que terminé con ella luego del verano, ha pasado casi un año de eso. Supéralo y sal conmigo - Ron
-Te dije que no terminaras con ella solo por mí - Hermione
-Igual terminaría con ella tarde o temprano, era muy pegajosa - Ron
-No podemos tener una cita, vivimos muy lejos el uno del otro - Hermione
-Se acercan las vacaciones, ya he esperado un año para esto, puedo esperar un par de semanas más para salir contigo en Australia - Ron
-¿Nunca desistes? - Hermione
-Te dije que no me daría por vencido contigo… Por algo me he pasado todos estos meses escribiéndote a diario para que aceptes tener una cita conmigo - Ron
-Eres increíble… Por favor nota mi sarcasmo - Hermione
-Tú eres una mujer cruel pero aún así me sigues gustando - Ron
Hermione se sonrojó al leer eso último. Siempre que el pelirrojo decía cosas como esas ella no podía evitar sentir mariposas en el estómago, era un efecto que solo él podía provocar en ella.
Antes de que pudiese contestar algo más otro mensaje llegó a su celular.
-Sal conmigo - Ron
-No estoy segura Ron, me dejaste realmente confundida hace un año - Hermione
-Sé que la cagué y demonios, no sabes lo mucho que me arrepiento, por favor sal conmigo, dame la oportunidad de demostrarte que quiero estar contigo para algo serio - Ron
-Deja de maldecir - Hermione
-¡Hermione! Por favor, olvidemos mi lenguaje un momento. Sal conmigo y si no funciona prometo dejarte tranquila para siempre - Ron
Hermione llevaba muchos meses pensando en aquella situación con Ron y luego de darle tantas vueltas al asunto había llegado a la conclusión de que no podía cambiar sus sentimientos hacía él, por más que hace un año hubiese tenido novia y eso la haya confundido por completo. Ahora estaba más clara que nunca, sin embargo, trataba de no parecer desesperada pero estaba empezando a creer que estaba siendo cruel con su mejor amigo, cosa que no se merecía por el gran esfuerzo que estaba haciendo con ella desde el verano pasado, todo esto solo significaba una cosa, era hora de actuar.
-Sí - Hermione
-¿Qué? ¿No estas bromeando, verdad?
- Ron
-No bromearía con algo así. Acepto salir contigo cuando vayamos a Australia, solo haz que no me arrepienta de esta decisión - Hermione
-Te juro que no te vas a arrepentir… Demonios, no puedo creer que aceptaras, gracias - Ron
-Tu lenguaje Ron - Hermione
-Es increíble que aún así no dejes de reprenderme por mi lenguaje, demonios, adoro cuando haces eso - Ron
La chica se sonrojó nuevamente, aunque el chico no dejara de maldecir, en cierta forma le gustaba que lo hiciera cuando la siguiente frase era un halago para ella.
-Entonces ¿nos vemos en Australia? - Hermione
-Es una cita - Ron
Hermione no pudo evitar sonreír ante aquello, nunca había tenido una chica y jamás se pudo imaginar que sería con el pequeño niño grosero y arrogante que vio en su cueva secreta hace siete años -Qué rápido pasa el tiempo, aún puedo vernos peleando por la potestad de la cueva, ese fue un gran día - y vaya que lo había sido. Ya que tuvo la suerte de conocer al chico que la podía hacer sentir todo tipo de cosas en cuestión de segundos, y sin duda había conocido al mejor amigo de la vida… No podía esperar a que llegara la dichosa cita con el pelirrojo.
Por su parte, Ron aún no podía creer que por fin luego de meses intentando que ella lo perdonara por lo de Lavander y aceptara tener una cita con él al fin había pasado, hasta por un momento creyó que se trataba de un sueño -No puedo cargarla esta vez, todo tiene que ser perfecto - y lo seria sin duda alguna. Él se encargaría que fuese una noche que ninguno de los dos olvidara. Ron solo rogaba que ella aún sintiera lo mismo por él, ya que no sabría como llevar el rechazo de la única chica por la cual había sentido tantas cosas.
-Te veré en la cueva a la misma hora de siempre - Ron
-Está bien, te veo luego - Hermione
-No puedo esperar a verte - Ron
Hermione sonrió ansiosa por ese mensaje. El verano por fin había llegado y lo más temido junto con él, su primera cita con Ron, desde que había llegado a Australia hacía una semana había sido un manojo de nervios total, sobretodo cuando el pelirrojo le dijo que su familia no llegaría hasta una semana después que ella, aquella noticia la había tranquilizado un poco ya que tendría más tiempo para prepararse psicológicamente, pero a la vez la entristecía ya que en verdad quería verlo a él.
Sin embargo, la espera había acabado, Ron y su familia habían llegado la noche anterior y junto con ello él le anunció que tendrían su cita la noche siguiente, lo cual hizo que Hermione se pusiera como loca desde la noche anterior. Había estado preparando como estaría, desde su ropa hasta como actuaría al verlo. Esto último la tenía con una especial angustia porque no se veían en persona desde el asunto del verano pasado, las cosas habían cambiado mucho desde entonces y no se podía ni imaginar como sería cuando se vieran.
Solo le rogaba a Dios que todo saliera bien y que las cosas no se distorsionaran más de lo que ya estaban, lo único que necesitaba para ese verano era estar con Ron, aunque las cosas estuviesen confusas, ya ella se había acostumbrado a su compañía todos los veranos y no quería que eso cambiara por nada en el mundo.
Las horas habían pasado rápidamente y Hermione ya se encontraba caminando por la playa hasta la cueva donde acordó verse con su amigo. Esa noche había optado por llevar un sencillo vestido floreado con colores pasteles, su cabello estaba suelto dejando sus rizos moverse con el viento, por ser una cita había decidido ponerse un poco de maquillaje y usar unas zapatillas blancas, sin embargo, en ese momento las llevaba en las manos para poder caminar mejor en la arena.
Al llegar a la cueva empezó a atravesar el túnel que la llevaría hasta el corazón de la misma como había hecho por tantos años y cuando llegó a su destino pudo notar que el lugar estaba igual a cualquier otro día, de echo Ron no se encontraba, cosa que le parecía extraña.
Sin embargo, antes de llamarlo se acercó a las marcas que hacía cada verano y notó algo que no concordaba con toda esa situación.
H8, H9, H10, H11, H12, H13, H14, H15, H16, H17
R11, R12, R13, R14, R15, R16, R17
Vale, ella ya había firmado hace una semana cuando llegó pero también estaba la firma de Ron cosa que no concordaba porque él a penas había llegado, a menos que…
-¿No creerías que llegaría tarde a nuestra primera cita verdad? - dijo una voz masculina detrás de ella.
Hermione se volteó para ver a Ron ahí parado frente a ella, y no pudo más que quedar impresionada, él sin duda había crecido bastante, sus músculos estaban más formado y estaba mucho más alto, incluso podía ver que tenía una barba pelirroja de tres días. Esa noche tenía puesta unas bermudas negras y una sencilla camiseta blanca que le quedaba entallada. Sin embargo, el accesorio que más destacaba en él era una flor, específicamente una margarita color rosa.
Ron se acercó a ella y le tendió la flor, cuando Hermione la tomó entre sus manos sintió como los labios de Ron se posaron en su mejilla derecha y luego él hablaba - Estas preciosa hoy.
-Gracias - a penas pudo articular la castaña mientras salía de su ensoñación - Tú también te ves excelente hoy ¿Cómo has estado?
-Muy bien, ahora más que nunca me siento bien ¿Qué hay de ti?
-Bueno todo ha ido bien, ahora mismo me siento realmente sorprendida - admitió ella.
Él se rio y sintió como sus orejas se colorearon un poco - La flor es solo un detalle y he escuchado que a las chicas les encantan los detalles.
-No puedo quejarme, esta promete ser una cita interesante.
-¿De verdad crees que la cita será aquí?
Hermione lo miró confundida - Si no es aquí ¿entonces dónde?
-Creí que lo mejor sería cambiar un poco el ambiente - dijo él misteriosamente - ¿Te molestaría taparte los ojos mientras te llevo ahí? No está lejos pero si te tapas los ojos tendrá mucha más emoción.
-Me gustan las sorpresas - dijo ella mientras cerraba los ojos.
-Prometo no dejarte pisar algo raro o caerte - dijo Ron mientras la tomaba por la mano para guiarla.
-Más te vale.
Ron la llevaba a través del túnel que él mismo acostumbraba a usar cuando entraba o salía de la cueva. Sin embargo, cuando salieron de ella no caminaron mucho, más que para bajar una colina y seguir un poco hacía adelante. Hermione sintió como Ron la soltaba de la mano y dejaba de caminar.
-¿Qué sucede?
-Ya puedes abrir los ojos - indicó él.
Hermione aún sosteniendo su flor abrió los ojos para encontrar algo que jamás pudo imaginar. Se trataba de una especie de picnic ya que había una manta abierta en la arena, en ella había comida y bebidas, incluso pudo ver que había de esas botanas que tanto les gustaba comer a los dos desde que eran niños, pero, lo que más llamó su atención sin duda fue que todoestaba iluminado con pequeñas velas contenidas en recipientes de cristal para que el viento no las apagara. Todo aquello era perfecto, sobretodo porque el picnic tenía como vista el hermoso oceáno y estaban cubiertos por un manto gigante de estrellas y una hermosa luna.
Hermione centró su vista en Ron quien no había parado de mirarla desde que llegaron y le habló - ¿Todo esto es por mí?
-Es una cita, la idea es que sea por ti.
-Esto es fantástico, gracias de verdad.
-No agradezcas nada, yo te invité, gracias a ti por aceptar.
-No pude resistirme luego de un año de insistencia.
Él se rio y le tomó la mano mientras la llevaba a sentarse en la manta y se disponía a servir la comida que él mismo había preparado para la cita mientras ella lo ayudaba a servir los refrescos. Ron estaba realmente nervioso por lo que pudiese pasar esa noche, a veces solo deseaba estar en la cabeza de su amiga para saber que pensaba con respecto a él, de verdad se había esmerado mucho en esa cita, esperaba que las cosas salieran bien, y no solo para él, sino para ambos, la chica era demasiado especial y no podría soportar tenerla lejos de él.
Estuvieron un rato comiendo y sonriéndose coquetamente mientras se sonrojaban, hasta que Hermione decidió hablar.
-Nunca había ido a una cita - confesó.
-¿Qué hay del baile? Cuando fuiste con ese tipo de la otra escuela - contestó celosamente Ron.
-Los bailes no cuentan, ahí debes tener una cita. Tu en cambio me invitaste y preparaste todo esto para mi, eso vale mucho más.
Aquellas palabras dejaron a Ron mudo, de verdad no podía creer que ella lo valorara tanto, sin duda eso solo hacía que sus sentimientos por ella aumentaran más y le daba más ganas de saber si ella se sentía de la misma forma. La ansiedad lo estaba matando.
-Ron ¿cómo están las cosas con tu hermana y tu amigo? Digo ¿ya no los celas? - preguntó ella riendo.
-¡Claro que lo hago! Solo que ahora trato de ser más discreto.
-¿Por lo menos ya lo aceptaste?
-Jamás voy a aceptar que mi hermana menor tenga un novio, pero si ella y mi mejor amigo están felices no me queda de otra.
Hermione se rio un poco mientras se quedaba mirando el mar pensativa, a lo cual Ron no podía evitar mirarla -¡Demonios! Yo quiero saber si ella me sigue correspondiendo y en vez de eso me gano una conversación acerca de Harry y Ginny. Pero ¿cómo hacer para iniciar la conversación sobre nosotros sin que sea incómodo o que ella se enoje conmigo por lo de Lavander y se estropee la cita? Rayos, necesito pensar rápido - Sin embargo, aquello no le hizo falta a Ron porque Hermione se volteó para mirarlo fijamente a los ojos y luego hablar.
-¿Recuerdas que hace un año te dije que estaba confundida sobre ti?
-No podría olvidarlo, fue justo después que te dije que me gustabas - respondió él centrando su mirada azul en ella.
Ella le sonrió tiernamente - ¿Aún sigues teniendo sentimientos por mi?
-Nunca había sentido esto por una chica.
-¿Incluso después de todos los rechazos que te he hecho desde el verano pasado?
-Yo te dije que no me daría por vencido, si no me gustaras ni siquiera habría pasado del primer mes insistiéndote en tener una cita conmigo.
Hermione tragó grueso y se sentía realmente nerviosa - No merezco nada de esto.
-No digas eso.
-Tú solo te las ha pasado pensando en mí todo el año mientras yo te rechazaba, esto no es justo para ti.
-Oye las cosas buenas se tardan, quiero pensar que es así con esto.
-¿Crees que soy algo bueno?
-¿Bromeas? Eres la chica más extraordinaria que conozco, y a pesar de que solo te veo durante las vacaciones es suficiente para sentirme bien. Tú siempre me animas y haces que el verano sea distinto, incluso estar contigo cada verano ha hecho que yo cambie.
-¿Por qué lo dices?
-Cuando me conociste solo era el niño grosero y desesperante, lo admito. Tú has hecho que yo cambie esa actitud.
-Tú también has hecho que yo cambie, antes yo solo era la niña sabelotodo que se escondía entre la cueva y sus libros.
-Sin embargo, siempre has sido más madura que yo.
-Pero igual maduraste y eso es algo en lo que yo no influí.
-De hecho sí lo hiciste.
-Pero ¿cómo?
-Sucede que yo quería ser maduro para ti, para que no pensaras que todo lo tomaba en juego, quería gustarte y solo eso lo iba a lograr si era maduro.
-La cuestión es que a mi siempre me has gustado, maduro o antes de ello - dijo finalmente ella sin dejar de mirarlo.
Ron creyó haber escuchado mal, no podía creer lo que acaba de decirle su amiga - ¿Qué dijiste?
-Siempre me has gustado, tal vez al principio no lo admitía ni a mi misma por miedo a dañar la amistad, pero no podía guardármelo más. No por otro año - decía la castaña - El verano pasado tenía las intenciones de decírtelo pero cuando me dijiste lo de Lavander me dolió bastante y todo este año traté de convencerme de que no era más que un sentimiento pasajero, sin embargo, eso no es cierto, y lamento habérmelo guardado un año completo luego que me dijeras que yo te gustaba.
Ron estaba sin palabras ante la confesión de la chica, sencillamente no podía creer todo lo que acababa de escuchar - No hay nada que disculparte, entiendo que fui un idiota y me metí con esta chica en el peor momento de mi vida, aunque, gracias a ella me di cuenta que solo tú me gustabas que lo que sentía por ti no era solo porque eres mi mejor amiga.
-Ron ¿te dije que es la mejor cita del mundo?
-Pues en ese caso me alegra que sea conmigo y no con otro idiota.
Ella se rio - ¿Dejarás de ser celoso algún día?
-Creo que no, y menos si se trata de ti.
Hermione decidió decirle algo que nunca había tenido tantas ganas de decirle a su amigo y no podría guardarlo más - Te quiero.
Ron no pudo evitar sonreír para luego acercarse a ella y besarla suavemente luego de un año sin hacerlo. Sin embargo, ahora era el mejor beso del mundo porque ambos eran correspondidos y ya no había nada de por medio que pudiera evitar que se quisieran más allá de la amistad que habían sembrado por tantos años. Hermione lo abrazaba por el cuello mientras él la acercaba a su cuerpo y le daba pequeños cariñitos en la cadera. El beso se intensificaba cuando sus lenguas empezaron a acariciarse y ambos labios iban al mismo ritmo.
Los chicos se separaron para mirarse mientras sonreían complacidos por lo que acababa de pasar.
Hermione fue la primera en hablar sin dejar de mirarlo - ¿Y ahora qué?
Sin embargo, Ron no se quedó solo con ese beso, sin previo aviso y para responder la pregunta de la chica se levantó y tomó a Hermione entre sus brazos mientras corría hacía la playa.
-¡Ron! ¡¿Qué haces?!
-Ir a nadar contigo
- dijo él mientras la sujetaba fuertemente.
-¡Bájame! - decía ella entre risas.
Pero ya era tarde, Ron los había lanzado a ambos al oceáno a mitad de la noche.
Hermione se acercó nadando hasta donde estaba él y le habló mientras ambos flotaban - ¡¿Qué fue eso?!
-Bueno tu me preguntaste "¿Y ahora qué?" y pues aquí estamos.
-¡No me refería a esto!
-¿Y entonces a qué?
-Pues.. ¡A esto! - dijo ella haciendo una seña con sus manos mientras señalaba a Ron y luego a sí misma.
-Bueno te traje aquí para darle más emoción a esto - respondió él haciendo el mismo gesto con sus manos.
Hermione lo miró con una ceja alzada mientras él se acercaba y la abrazaba por la cintura. Él puso su rostro cerca del de ella y habló en susurros mientras sus cabellos goteaban
- Hermione ¿quieres ser mi novia?
-Creí que nunca me lo preguntarías - dijo ella mientras lo besaba fugazmente.
Aquello sin duda era de película, ellos dos en el mar bajo las estrellas y haciéndose novios. Ninguno de los dos pudo habérselo imaginado de una manera mejor.
Luego de separarse Ron habló - ¿Eso es un sí verdad?
Hermione se rio complacida y le robó un corto beso a Ron para luego responderle - Claro que sí.
Ron volvió a capturar sus labios pero esta vez de forma más intensa, aunque pausada, queriendo disfrutar de cada sensación que le transmitía aquello. Hermione se abrazaba a él mientras juntaban sus cuerpos cada vez más, y sin duda eso se sentía como estar en el cielo. Sin embargo, se dieron cuenta que sus ropas no eran las más indicadas para estar en el agua así que decidieron salir de ahí.
Los chicos tomaron las cosas del picnic y se agarraron de las manos mientras caminaban a la cueva. Al llegar ahí dejaron las cosas en el suelo y se sentaron. Ron optó por quitarse la camiseta para que ésta se secara un poco haciendo que Hermione se sonrojara al ver su torso al desnudo.
-¿No te molesta verdad? - preguntó él.
-Oh no, por supuesto que no - aseguró ella.
Ron le sonrió antes de volver a besarla como lo estaba haciendo en la playa, aunque esta vez estaban un poco más separados. Sin embargo, solo fueron cuestión de minutos para que estuviesen de nuevo pegados el uno al otro recibiendo sensaciones indescriptibles. Hermione incluso optó por dejar la pena atrás y empezó a tocar levemente el torso desnudo de su novio, lo cual sorprendió mucho a Ron y no se pudo quejar por ello, y aunque no pudiera admitirlo en voz alta, él también quería tocarla.
Aunque estuvieran aún mojados por entrar en el oceáno el ambiente se estaba tornando caluroso para ambos a medida que los besos tomaban intensidad, incluso de vez en cuando se podían escuchar los gemidos de los chicos al volver a recuperar la respiración.
En un momento dado ambos adolescentes estaban tomando aire, pero, Hermione se mordía el labio mientras se decidía en decir algo o no, sin embargo, no pudo evitar guardárselo más tiempo.
Con un tono de susurro decidió hablar - Ron… Puedes tocarme si quieres.
A Ron se le colorearon mucho las mejillas al escuchar esa frase y entrecortadamente tuvo que responder - ¿Qué? ¿Estás segura?
-Estoy segura… Sólo dame un momento - dijo ella mientras se levantaba y se ponía de espaldas al chico.
Hermione no estaba realmente segura de lo que iba a hacer pero mando al demonio todos sus principios y se dejó llevar por la adrenalina del momento. Ron, por su parte, no entendía a lo que iba su novia, sin embargo, no supo como reaccionar al darse cuenta de sus intenciones.
Hermione bajó el cierre de su húmedo vestido y rápidamente se lo sacó quedando únicamente con un brassier sin tirantes color blanco y unas bragas color rosa para luego voltearse y sentarse lentamente junto al chico quien se encontraba sin palabras. Ella decidió hablar con voz ronca.
-Espero que no te moleste.
Lo único que pudo salir de su boca fue una palabra - Demonios.
Y luego de eso volvió a besarla ferozmente mientras ella lo abrazaba y acercaba más sus pechos. Ambos decidieron recostarse en el suelo y empezar a tocarse sin inhibiciones. Ron aún seguía anonadado por aquel acto tan atrevido por parte de su novia, la había visto en traje de baño pero hacía como dos años, y evidentemente su cuerpo crecía conforme pasaban los años, y no podía sentirse más afortunado en aquel momento.
Hermione soltaba débiles gemidos al sentir la lengua de Ron acariciando la de ella y también al sentir como sus pechos se rozaban a través del brassier con el pecho desnudo del chico. No podía sentirse más feliz en ese momento, sin duda siempre soñó con los momentos perfectos que una chica podría tener con su novio, sin embargo, esto era muchísimo mejor. Sin embargo, sintió algo raro que estaba chocando con su vientre, así que curiosamente con su mano empezó a bajar hasta encontrarse que ese bulto provenía del pantalón de su novio.
Ron al sentir la mano de la chica justo ahí en su naciente erección no pudo evitar cortar el beso y mirarla - Demonios, lo siento, no controlo esto aún.
Ella lo miró jadeante - No tienes porque avergonzarte, de hecho no me molesta para nada - y al decir esto ella le dio un corto beso en los labios para luego mirarse fijamente por unos momentos.
Ron entendió ese cruce de miradas que tuvieron y un poco nervioso y excitado se sacó los pantalones para quedarse únicamente con unos bóxers color negro. Hermione se sonrojó al ver que con los bóxers el estado de Ron era mucho más notorio, sin embargo, estaba feliz de que fuese ella quien causó aquello.
Esta vez fue Hermione quien capturó rápidamente la boca de Ron mientras él correspondía intensamente, aunque, poresta ocasión Ron cortó el beso pero solo lo hizo para poder ubicar sus labios en el cuello blanquecino de ella y lo besaba con delicadeza mientras que con sus mano acariciaba sus pechos a través del brassier.
Hermione gemía y se mordía los labios ante aquellas nuevas sensaciones que le daba Ron, incluso no pudo evitar de llevar sus manos hasta el broche del brassier y soltarlo. Ron al ver lo que hizo la beso nuevamente en los labios mientras que con su mano retiraba esa prenda y tocaba los pechos de ella al desnudo, tocaba como si se fuese a romper y hacía pequeños círculos con la yema de sus dedos en los pezones de ella haciendo que gimiera en su boca.
Hermione aruñaba ligeramente la espalda de su novio al sentir como sus manos la acariciaban con delicadeza. Sin embargo, Ron cortó el beso para mirarla fijamente a los ojos marrones y preguntarle algo.
-Si seguimos no podré parar.
-No quiero que pares.
-¿En serio quieres hacer esto?
Ella lo besó rápidamente en los labios - Quiero hacer esto solo contigo.
Ron se dispuso a besarla retomando las caricias, pero a Hermione se le creó una gran duda que no pudo evitar preguntarle.
-Ron - dijo gimiendo para que él le prestara atención.
El pelirrojo dejó de besarla para mirarla de nuevo a los ojos. Ella volvió a hablar - Tú… ¿No tienes condones? No quiero arriesgarme a hacerlo sin ellos.
-Oh, cierto - dijo él separándose un momento de ella y buscando algo entre los bolsillos de sus pantalones que se encontraban junto con el resto de la ropa.
Hermione curiosa no dejó de mirarlo mientras él sacaba su cartera y de ahí extraía un pequeño paquete color plateado.
-No creí que en serio tuvieras uno - dijo ella sorprendida.
-Me lo regalaron mis hermanos, y me dijeron que lo tuviera siempre conmigo - sin embargo, decidió decir algo antes de que quedara comprometido - Quiero que sepas que no lo he usado con nadie ni tuve las intenciones, hasta ahora.
Hermione quedó más tranquila con eso y volvió a besarlo con intensidad mientras quedaba recostada encima de él. Podía sentir como Ron ponía sus manos en su trasero, y luego las pasaba a lo largo de su espalda. Y sin dejar de besarla Ron se volvió a poner encima de ella pero esta vez decidió explorar con sus manos la parte baja de Hermione, acariciando sus piernas y luego colocándolas justo en sus bragas. Hermione sentía que se tensaba al ser tocada justo ahí pero decidió relajarse un poco, aunque aquello fue imposible cuando sintió como el chico empezó a bajar la última prenda que le quedaba dejándola al descubierto.
Ron luego de aquello no tardó en quitarse sus propios bóxers y dejarlos a un lado. Hermione se sonrojó mucho, aunque no estaba segura si era por el hecho de que Ron la estuviera viendo desnuda o por el hecho de que nunca había visto a un chico desnudo. Ron se separó un momento de ella para ponerse el condón y luego de unos minutos volvió a recostarse encima de ella empezando a besarla.
Hermione sentía la erección del chico chocar contra su vientre y el calor que sentía dentro de ella y no pudo esperar más para abrir un poco sus piernas y dejar que el chico se acomodara entre ellas. Cuando por fin encontró el acoplamiento empezó a moverse adentro y afuera lentamente ya que no estaba del todo cómodo, por otro lado, Hermione sentía algo de dolor cuando Ron empezó a moverse dentro de ella, incluso tuvo que aguantar un poco para que él no se diera cuenta que le estaba doliendo y se sintiera mal.
Sin embargo, luego de un rato buscando el acomodo Ron empezó a moverse de tal forma que a Hermione ya no le dolía aquello, sino que más bien conforme pasaba el rato más placentero se hacía. Él la besaba por momentos pero se cortaban por que ambos debían soltar gemidos más fuertes por las nuevas sensaciones que estaban experimentando, Hermione incluso tuvo que morder un poco el hombro de Ron para evitar gritar muy fuerte. Luego de un rato del vaivéndel cuerpos llegaron al orgasmo mientras decían sus nombres en la boca del otro.
Sus cuerpos se encontraban sudados y parecía mentira que hace a penas como una hora habían estado metidos en el agua.
Ron salió lentamente de ella y se recostó a su lado mientras ambos recuperaban la respiración. Hermione aún entre gemidos fue la primera en hablar.
-Fue maravilloso - dijo sonriéndole a su novio.
-¿No te hice daño verdad?
-Para nada.
-Oh, eres hermosa - dijo él besándola tiernamente - No puedo creer que seas mi novia. Te quiero.
-También te quiero.
Y así los chicos se quedaron mirándose mientras recordaban el maravilloso momento que acababan de compartir. Y aquel sin duda se sumaba a los muchos recuerdos y secretos que se quedarían guardados en esa cueva, recuerdos y secretos que solo los incluían a ellos dos, y sin duda, no podría ser mejor.
N/A: Hola mis queridos lectores!!! Bueno por fin ha ocurrido lo que todos esperaban, sin embargo, no crean que éste es el fin de la historia, queda mucho más por leer sobre esta pareja tan hermosa.
Espero que les haya gustado y que me dejen comentarios al respecto.
Nos leemos en el siguiente, un beso enorme para todos!;)