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Aquellas noches de verano (AU) — capítulo 6
Un nuevo verano empezaba y un Ron de 12 años recién ponía sus pies en la casa de sus padres en Australia, sin embargo, lo primero que hizo al entrar fue correr hasta su habitación, aventar todas sus cosas encima de la cama, abrir la ventana y dejar que la brisa salada chocara contra su cara mientras respiraba aquel aroma a oceáno que tanto anhelaba mientras estaba en Londres, todo aquello era sinónimo de felicidad.
Mientras desempacaba sus cosas no podía evitar pensar en su querida amiga Hermione, tenía exactamente un año sin saber nada de ella y a decir verdad estaba bastante dudoso por si la vería de nuevo, había posibilidades de que tal vez su familia decidiera ir a otro lugar a pasar las vacaciones, pero, por otro lado era tradición que ellos siempre fueran a Australia y eso lo dejaba un poco tranquilo, pero solo un poco.
En aquel momento solo pensaba en terminar de acomodar sus cosas e ir de inmediato a la cueva aprovechando que había sol aún. Sin embargo, el pelirrojo se retrasó un poco porque su madre decidió ponerles tareas de limpieza general a él y a todos sus hermanos tomándole una hora completa de retraso en lo que terminaba sus deberes.
Junto con terminar la limpieza tomó una ducha rápida, se puso su ropa playera y salió de la casa vigilando que ninguno de sus hermanos lo estuviera siguiendo, luego de estar seguro de ello se encaminó por la playa hasta su destino. Cuanto había extrañado caminar por la orilla mientras veía aquel paisaje, sin duda Australia era su lugar favorito, o por lo menos hasta ahora.
Luego de un rato caminando encontró la colina que al pasarla le mostraría la cueva que tenía un año sin visitar. Al adentrarse en ella siguió el acostumbrado túnel hasta llegar al corazón de la cueva, todo seguía exactamente igual como hacía un año. Al darse cuenta que estaba solo no lo pensó dos veces para llamar a su amiga.
-¡Hermione! - dijo él en voz alta y mirando a todo su alrededor por si se encontraba escondida en algún lugar.
Pero nada sucedió, el chico intentó varias veces llamándola pero nadie apareció, un poco decepcionado dio por sentado de que tal vez para ese momento aún no había llegado a Australia, así que decidió pasarse por la cueva al menos dos veces al día y llamarla hasta que su amiga apareciera en escena y pudieran comenzar con sus planes para el verano como lo habían prometido la última vez que se vieron.
Ron decidió volver a su casa y descansar un poco del viaje y la limpieza que tuvo que hacer antes de salir, ya que ambas cosas lo habían dejado agotado. Aunque, le costó mucho dormirse aquella noche porque sus pensamientos no se callaban -¿Qué tal si no viene este verano? Demonios me moriré de aburrimiento. Necesito que ella venga, he esperado todo el año para que me muestre el oeste de la playa ¡No puede hacerme esto! - Todo esto lo pensaba un poco frustrado y temeroso de lo que pudiese suceder. Sin embargo, decidió dejar sus pensamientos a un lado por esa noche y disponerse a dormir.
Al día siguiente, junto con terminar su desayuno no dudó en pasarse por la cueva de nuevo y seguir gritando el nombre de su amiga, pero todavía nadie aparecía. Un poco frustrado por sus intentos fallidos seguía repitiendo esto dos veces al día durante 5 días y cada noche sus pensamientos negativos aumentaban aún más al creer que su amiga lo dejaría plantado aquel verano que había esperado con tantas ansías, simplemente no le parecía justo y estaba que rompía algo solo para calmar su impaciencia.
Al 6to día por la tarde volvió a ir a la cueva por inercia y volvió a gritar el nombre de su amiga, a quien estaba empezando a tener cierto odio por su evidente ausencia durante esas vacaciones. Pero, ese día decidió sentarse en medio del corazón de la cueva y mirar las paredes rocosas del lugar, y justo en una de ellas encontró unas marcas las cuales se quedó mirando mientras sonreía y recordaba.
-Flashback-
-¿Qué es esto Hermione? - preguntó el niño señalando unas marcas las cuales se mostraban así:
H8, H9, H10
-¡Oh casi olvido mostrarte eso! - dijo ella mientras se acercaba a él con un palito puntiagudo y agregaba algo a las marcas, quedando de esta manera.
H8, H9, H10, H11
-¡Listo! - sonrió ella satisfecha.
Sin embargo, Ron seguía teniendo una enorme cara de confusión - ¡Sigo sin saber qué significa!
-Oh cierto - dijo ella disponiéndose a explicarle - Verás, al finalizar el primer verano que encontré la cueva decidí dejar mi marca, esa es la H de Hermione y los número significan la edad que tengo cada verano. Es una tradición.
Ron se quedó un pensativo un rato mirando las marcas. Hermione sin poder entender a que se refería esa mirada del todo decidió preguntarle algo molesta - Conozco esa mirada, piensas que es tonto.
-No es eso - dijo con desdén - Es solo que estaba pensando ¿estaría mal si pusiera mi marca?
Esto la descolocó un poco pero luego le vio bastante lógica - Bueno de hecho tiene sentido, de todas formas ahora eres el rey de la cueva y frecuentas aquí, aunque dudo que algún día me superes en marcas.
-No deberías cantar victoria antes de tiempo - dijo él mientras tomaba el palito puntiagudo y escribía justo debajo de las marcas de su amiga. Al finalizar la tarea la miró - ¡Listo!
H8, H9, H10, H11
R11
-Pues oficialmente eres el rey de la cueva - dijo ella - Pero, igual no me vas a ganar nunca en marcas.
-Eso lo veremos.
-Fin del Flashback-
Ron luego de recordar aquello buscó en el suelo alguno de esos palitos puntiagudos hasta encontrarlo. Sin pensarlo dos veces decidió poner su marca de aquel año, aunque su amiga aún no apareciera en escena haciéndolo dudar más sobre si en realidad iría.
Al terminar de poner su marca ésta quedó así:
H8, H9, H10, H11
R11, R12
Él sonrió y luego habló en voz alta - Bueno por lo menos yo puse primero la firma de los 12 años.
Sin embargo, nunca esperó escuchar una respuesta tras sus espaldas - Sabes que igual sigo teniendo más firmas que tú.
-¡Demonios! - Gritó Ron mientras se volteaba para encontrar a su querida amiga castaña parada con una sonrisa en el rostro, sin duda su intención era la de asustarlo - ¡No debes hablarle a las personas que están de espaldas y piensan que están solos! ¡Eso está mal!
-Fue muy divertido - dijo ella riendo, pero luego al ver el ceño fruncido de su amigo se sintió un poco culpable - ¡Oh vamos Ron! Debes admitir que es una buena forma de saludarte.
-Tienes una extraña forma de saludar a las personas.
-¡Oh vamos! ¡Sabes que me extrañaste! - dijo ella mientras se acercaba y lo abrazaba con fuerza.
Ron no pudo aguantar y le devolvió el abrazo de forma amistosa - Sabes que también me extrañaste.
-Disculpa si me retrase, no habíamos podido salir aún de Londres porque papá tenía asuntos que atender, pero llegué al mediodía y apenas desempaqué vine aquí - explicó ella - ¿Qué tal has estado? ¿Cuándo llegaste? Dios estás más alto.
La chica hablaba tan rápido que parecía que no respirase, así que Ron se reía ante esto - ¡Hermione respira! - la chica paró de hablar mientras tomaba aire y escuchaba a su amigo
- Llegué hace casi una semana y desde entonces he estado viniendo aquí, por un momento creí que no vendrías y me estaba preocupando. Estoy bien, y tú también estás más alta.
-Wao casi una semana aquí sin mí, has de estar ansioso por comenzar nuestros planes ¿no?
-Uf ni que lo digas.
-Pero primero quiero saber que tal te ha ido desde la última vez que nos vimos - dijo ella mientras se sentaba y le indicaba a él que la acompañara.
-Bueno sólo fui a la escuela y ahí estuve con mi mejor amigo, él y yo nos metemos en problemas siempre y éste año no fue la excepción, de hecho nos castigaron varias veces ¡pero que va! Nos divertimos mucho… ¡Liberamos una pitón del salón y todo el mundo en los pasillos enloqueció!
-¡Ron que cosa más peligrosa! - dijo ella escandalizada.
-Era solo una pequeña serpiente, solía ser la mascota del salón, pero luego de eso nos la quitaron y nos castigaron ¡Pero fue asombroso ver a toda la escuela corriendo en los pasillos por esa pequeña!
Hermione rodó los ojos - No pensarías lo mismo si fuesen arañas ¿o sí?
-¡No compares una pequeña e inofensiva serpiente con esas horribles cosas! - respondió Ron asustado.
La chica se rio bastante y luego habló - Dejando ese tema ¿aún no puedes aplicar para el equipo de fútbol?
-No, aún soy pequeño y no estoy condiciones para ello. Mis hermanos me dijeron que a los 15 es la mejor edad para eso.
-Sé que lo vas a lograr.
A Ron se le colorearon un poco las orejas y luego habló cambiando el tema - ¿Qué hay de nuevo contigo? ¿Te trataron mal las niñas malcriadas?
-Eso es algo que nunca falta, pero sin duda puse en práctica tu consejo y no les demostré debilidad, de hecho hice algo nuevo - dijo ella un poco apenada.
-¿Qué hiciste? - preguntó él con curiosidad.
-Bueno a mitad de año tuvimos unos torneos deportivos con otras escuelas, sin embargo, primero lo hacíamos internamente y me apunté para el karate. Ninguna de las niñas de la escuela sabía que yo tomo clases desde hace tiempo y pues cuando me vieron para las pruebas no dudaron en anotarse como mis contrincantes ya que según ellas soy la menos atléticas.
-Por favor dime que les diste su merecido - dijo Ron.
-No pasaron ni 5 minutos desde que sonó el silbato de la profesora cuando ya las había vencido - dijo ella orgullosamente.
-¡Demonios! ¡Esa es mi amiga! - dijo él mientras le desordenaba el cabello cariñosamente.
-Ron no maldigas - dijo ella mientras acomodaba un poco su cabello.
-Recuerda nunca más provocarte, ahora más que nunca sé que puedes patearme el trasero sin piedad.
-No te patearía el trasero al menos que realmente lo merezcas.
-Trataré de no merecerlo.
-Más te vale.
-Oh me asustas - respondió él sarcástico.
Hermione le dio una mirada desafiante - No me provoques.
-¿O qué? - dijo él en el mismo tono.
-Te recuerdo que yo no le temo a las arañas y no me da miedo tomarlas.
Ron palideció al escuchar esto - Prefiero que me patees el trasero.
Hermione río fuertemente antes de parase del suelo y tomar el palito puntiagudo para dejar su tradicional firma encima de la de Ron, era el momento de dar inicio al nuevo verano y lo mejor sería hacerlo bien.
H8, H9, H10, H11, H12
R11, R12
-Oficialmente comienza el verano - dijo Ron mientras se acercaba a ella y le dedicaba una sonrisa.
-Te reto a una carrera hasta la playa ¡El primero en lanzarse al agua gana! 1, 2, y 3 - y sin dejar a Ron si quiera pensarlo salió corriendo velozmente.
-¡Oye eso no es justo! - dijo Ron mientras corría detrás de ella, y por tener piernas más largas logró alcanzarla fácilmente.
Ambos niños corrían mientras se quitaban los zapatos al ver como se acercaban al mar. Ron decidió hablarle a su amiga ya que se encontraba cerca de ella.
-¡Podrás ser más ágil en karate que yo pero a mi nadie me gana corriendo!
-¡Eso lo veremos!
Y efectivamente solo por unos segundos de diferencia Ron logró ganarle a Hermione entrando primero a la playa, sin embargo, la niña no dudó en empezar una guerra de agua con su amigo solo para hacer aquello más divertido. A pesar de que Ron tuvo sus dudas sobre si éste verano sería tan bueno como el anterior ahora estaba seguro de algo, y es de que había comenzado incluso mejor, y sino solo debía escuchar sus risas mezcladas con las de Hermione y sería suficiente explicación.
N/A: Hola lectores y lectoras!! Estoy feliz ya que recién leí sus comentarios y veo que les está gustando como va la historia, les prometo cosas geniales y espero no decepcionarlos. Muchas gracias por comentar, ojalá sigan así ya que me motivan mucho;)
Nos leemos en el próximo, un beso enorme para todos!