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El reloj dorado — capítulo 20
El día tres de enero, Hermione se despertaba y sonrió, por fin después de casi quince días de vacaciones volvía a hogwarts, le encantaba estar con su familia, pero también le gustaba la escuela, levantándose se fue a preparar.
Una vez vestida bajo a la planta principal para desayunar.
−¿Hermione emocionada? −Le pregunto Jane mirando a su hija.
−Mucho mama. −Y le sonrió. −Lo mejor de todo es que tenéis la videoconsola y podremos hablar más a menudo.
Ante eso los adultos también sonrieron. −Sí que está muy bien, te he preparado una tarta de frutas para tus amigos, sobre todo para Draco por ser tan amable.
−Gracias.
−De nada, ahora desayuna.
−Sip. −Y sonriéndole de nuevo se puso a desayunar.
Una vez terminaron de desayunar, y antes de irse para la estación, George llamaba a su hija. −Herms no te olvides de nada, sobre todo los regalos para tus amigos.
−Gracias por recordármelo, ahora mirare que todo esté bien guardado.
−Hazlo sino luego no podremos regresar.
−Sip. −Y subiendo a su habitación miro que lo tuviera todo bien guardado en su mochila, la videconsola, los regalos para sus amigos, un par de libros para leer, sonriendo al ver que lo tenía todo, cerro la cremallera y colocándose la mochila en la espalda ya bajo. −Ya lo tengo todo. −Les dijo a sus padres.
−Pues vamos. −Y así cargando todo en el coche se fueron a la estación.
Al llegar vieron que los Potter estaban allí así que se acercaron a saludar.
−Buenos días.
−Buenos días. −Y les sonrieron.
−Hermione. −Jane miro a su hija. −Pórtate bien y espero tus cartas y tus mensajes.
La chica la abrazo. −Claro que si mama, te enviare muchos mensajitos. −Y abrazo a su padre. −Papa nos vemos en pascua.
−Hasta pascua. −Y abrazándola fuerte y dándole muchos besos se despidieron y vieron como subía en el tren con Harry y otros niños.
Una vez en el tren se fueron a un compartimento y Hermione les dio sus regalos a sus amigos.
−Para vosotros, los he hecho yo.
Harry cogiendo el suyo, lo abrió y al ver que era una pulsera con un charmi de un león le sonrió. −Gracias, ¿me la pones?
−Sí. −Y colocándosela alrededor de la muñeca se la ato en un fuerte lazo.
−Gracias Hermione. −Le dijo Casiopea. −Ya me enseñaras a hacerlas.
La chica le sonrió. −Claro que sí, me enseño mi abuela, ella dice que a veces es mejor un regalo hecho que comprado.
−Sí que es mejor. −Le dijo Cassie mientras su hermano le ponía su pulsera.
Llevaban un rato en el tren, cuando se escucho una música.
−¿De quién es? −Le pregunto Harry que estaba jugando con su videoconsola y no había recibido ningún mensaje.
−Es la mía. −Le dijo Hermione que también estaba jugando, entre todos los juegos que tenia la videoconsola había uno realmente divertido de abogados y a ella le gustaba mucho. −Es de Draco, pregunta donde estamos.
−Díselo antes de que le entre un ataque de nervios. −Le dijo Harry riéndose sin apartar la vista de su juego, estaba criando un dragón.
−Ahora se lo digo. −Y poniendo pause a su juego, le envió un mensaje.
No pasaron ni cinco minutos cuando la puerta se abrió y aparecieron Draco y los demás.
−Buenos días.
−Buenos días. −Le dijo Draco y vio que ya todos los asientos estaban ocupados. −Vamos al final, ese vagón siempre esta vacio.
−Mejor, así nos podremos sentar todos juntos. −Le dijo Casiopea.
−Vamos. −Y así cogiendo sus cosas se fueron al último vagón, que como les dijo Draco estaba vacío.
−Chicos para vosotros. −Le dijo Hermione y les dio sus regalos a los slytherin.
Draco cogiendo su regalo, lo abrió y vio una pulsera de cuero con un pequeño dragón.
−Gracias Hermione.
La chica que estaba sentada a su lado le sonrió. −De nada. −Y cogiéndola se la puso. −Tengo otra cosa. −Y levantándose cogió su mochila y con cuidado saco lo que allí tenia.
−Pastel. −Draco quitándoselo de las manos lo abrió y vio que efectivamente era un pastel de frutas. −Cuchillo. −Y miro a los demás. −¿Cuchillo?
−No, Draco. −Le dijo Harry mirándolo. −Estamos en un tren, ¿Quién lleva un cuchillo en un viaje?
−Quiero pastel. −Protesto Draco. −Da igual. −Y cogiendo el pastel con las manos empezó a trocearlo.
−¿Draco no puedes esperar? −Le pregunto Hermione que miraba asombrada como el pastel de su madre era troceado en formas irregulares.
−No. −Y una vez el pastel estuvo troceado lo fue repartiendo. −Esta buenísimo. −Dijo una vez se hubo terminado su parte.
−La próxima vez esperare hasta que llegue al castillo. −Les dijo Hermione.
−No Hermione. −Le dijo Draco y sonrió a su prima que le dio una servilleta para que se limpiara. −Los pasteles son para comerlos al momento.
−Si Draco, la próxima vez esperare. −Y cogiendo la servilleta que Cassie le daba se lo agradeció y una vez tuvo las manos limpias cogió su videoconsola y se puso a jugar.
Draco acercándose más, miro como Hermione jugaba. −¿A qué juegas?
Hermione lo miro. −A un juego de abogados, hay cientos de juegos.
Draco le sonrió. −Sí que hay muchos juegos, ¿sabes que puedes jugar por parejas?
Ante eso la chica se sorprendió. −No, no lo sabía.
−Si mira. −Y cogiéndole la videoconsola se puso a enseñarle. −Todos los juegos tienen una versión de pareja, por ejemplo en el de los abogados, uno es el fiscal y el otro el abogado y puedes preparar tu propio caso o puedes dejar que tu contrincante lo haga.
−Quiero jugar a eso, ¿juegas conmigo?
−Claro que sí. −Y devolviéndole la videoconsola cogió la suya y así se pusieron a jugar.
Todos estaban tan metidos en sus juegos que no se dieron cuenta de que fuera el cielo se iba oscureciendo hasta que los prefectos les avisaron de que ya no tardarían mucho en llegar a la escuela.
−Luego seguís jugando. −Les dijo el prefecto. −Ahora cambiaros.
−Lo haremos, gracias por avisarnos. −Le dijo Harry.
−De nada. −Y volvió a su sitio.
−Hermione guarda bien el juego, seguiremos jugando en otro momento. −Le dijo Draco.
−Sí que tengo que adivinar quién es tu asesino.
−Eso te va a costar. −Y riéndose le dijo a Harry. −Al final no estamos jugando al de abogados, sino a uno de asesinos, uno es el detective y el otro es el asesino, yo soy el asesino y Hermione tiene que descubrir porque he matado y quien es mi asesino, puedes tener hasta diez sospechosos.
Harry lo miro interesado. −Parece muy interesante.
−Sí que lo es, ya te diré el nombre.
−Si gracias.
−De nada.
−Nosotras nos vamos a cambiar. −Les dijo Hermione y cogiendo su mochila se fue a un sitio donde no hubieran chicos.
Una vez cambiados volvieron a sus asientos y no mucho tiempo después, el tren llegaba a Hogsmeade.
Al llegar al colegio y tras la bienvenida del profesor Dumbledore, se pusieron a cenar y estuvieron hablando de los regalos que habían tenido.
−El mejor regalo de todos, es el de mi madre. −Les dijo Seamus.
Ante eso Harry lo miro. −¿Qué te ha regalado tu madre?
−Una videoconsola mágica, y ha gustado tanto en casa, que mi padre también se ha comprado una y aunque estemos muy lejos podemos seguir jugando juntos.
−Esta genial. −Le dijo Dean. −A mí también me la han regalado. −Y miro a Harry. −¿La tienes?
−Sí que la tengo, mi tío Alphard nos la regalo a todos la mañana de navidad.
−¿A todos? ¿Cuántos sois todos?
Harry le sonrió. −A Lyall, a Neville, a Orión y Casiopea, a Draco, a mis primos más pequeños, mis hermanos y a mí, una para cada uno.
−Debe de haberse dejado un montón de dinero.
Harry se rio. −Que va, ¿no lo sabes?
−¿El que no se?
−Dean. −Neville lo llamo.
Dean lo miro. −¿Qué?
−Es la familia Black quien ha sacado la videoconsola al mercado, Alphard es Alphard Black el primo pequeño de Orión Black. −Y le sonrió.
−Vaya, jamás hubiera imaginado que fuera un Black quien lo sacara.
−Ya ves que si, y va a sacar más cosas, como impresoras y cosas así, pero no sé exactamente que será, tendremos que esperar hasta pascua.
−Que guay. −Le dijo Dean.
−Sí que está bien.
−Sip. −Y miro a Hermione. −¿Tú tienes una?
−Sí. −Y le sonrió. −Harry me la regalo, no sabía que la habían sacado, así que me lleve una sorpresa cuando me la regalo, y mis padres se han comprado una.
−Es que esta genial.
−Sí que lo está. −Y sonriendo a Harry siguió cenando.