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El reloj dorado — capítulo 4
Ante eso todos se miraron asombrados.
El reloj tiene mucha energía por eso necesita tres Black`s para que su energía se termine, sino se descontrolaría y todos terminaríamos muertos. −Les dijo Draco y vio que el reloj seguía retrocediendo. −Potter prepárate. −Y puso una fecha, cuando termino miro a Harry. −Te toca.
−Sí. −Y antes de tocarlo miro a Hermione. −Nos volveremos a ver. −Y tocando el reloj también desapareció. −Y por último el, puso la fecha de 1950, era tres años antes de lo que había pensado en un principio, pero era mejor así, y miro a sus amigos. −Nos volveremos a encontrar.
−Draco ves con cuidado. −Le dijo Pansy.
El chico antes de desaparecer le sonrió. −Siempre serás mi hermana. −Y tras decir eso, Draco y el reloj desaparecieron.
En algún lugar del año 1959, Harry se despertaba y vio que estaba en una gran mansión, el chico levantándose cogió el cuaderno que tenia a un lado y se puso a caminar haber si encontraba a alguien.
Por suerte no tardo mucho en encontrar a un hombre que se parecía mucho a su padre pero no llevaba gafas.
−Buenas tardes. −Le saludo el hombre. −¿Qué haces aquí?
Harry lo miro sospechosamente. −¿Solo va a decir eso? ¿Quiero decir un desconocido se mete en su casa y solo dices eso?
El hombre le sonrió. −No me tengo que preocupar de nada por dos cosas, primero porque soy el jefe de los aurores, solo hay tres personas más poderosas que yo, y ahora no están aquí y segundo porque te pareces mucho a mi así que puede que seas un familiar. ¿Y bien quién eres?
−Harry James Potter Evans.
−Así que el reloj funciona.
Harry que cada vez estaba más nervioso ante la actitud del hombre, no supo que decir.
El hombre le sonrió. −Siéntate. −Y mientras Harry se sentaba, él le puso una taza de té. −Soy tu abuelo. −Le dijo el hombre. −Me llamo Charlus Potter.
−¿Cómo sabe que soy su nieto, podría ser un mortifago que he cogido esa apariencia o podría ser un ladrón?
Ante eso Charlus frunció el ceño. −Eres muy mal pensado, para ser tan joven. −Y se rio. −Se que eres mi nieto porque llevas el nombre de mi hijo, bueno aun no ha nacido pero pronto lo hará y hemos decidido llamarlo James. −Y cogiendo su taza se puso a beber su te. −¿Y bien para que has venido? Seguro que es algo importante sino no lo hubieras echo.
Harry olvidándose de todo lo demás le dio el cuaderno. −Voldemort ha destrozado todo, y aunque ya ha muerto, ha matado a mucha gente, esto es para ti, para que lo puedas matar antes de que se haga más fuerte.
Charlus dejando su taza de té, cogió el cuaderno y lo empezó a abrir.
−Harry.
−Sí.
−Ahora desaparecerás. −Le dijo el hombre. −El reloj solo tiene una vida de 10 minutos en el pasado. −Y lo miro. −Pero tranquilo, llegaras a un lugar mucho mejor. −Y le sonrió. −Gracias Harry, gracias por querer salvar a esta familia. −Y antes de que Harry pudiera decirle nada mas, desapareció.
En otro lugar, por 1950 Draco llegaba a la mansión de su familia y no tardo mucho en encontrar a su abuelo, el hombre era idéntico todos los hombres Malfoy, incluso tenía el cabello largo.
−Chico acércate. −Le dijo el hombre.
Draco tragando saliva se acerco y cuando estuvo bien cerca, su abuelo toco el reloj. −Así que funciona.
−No lo toques. −Y se aparto. −Esta maldito.
Ante su sorpresa, Abraxas se rio. −No está maldito, es una broma que hicieron Orión y Cygnus para que dejáramos de tocar el reloj, sobre todo Charlus el siempre metía sus dedos y claro los primos se cansaron. ¿Quién eres?
−Tu nieto, Draco Lucius Malfoy Black.
−¿Y qué haces aquí?
Draco dejando el reloj encima de la mesa, cogió el cuaderno y se lo dio. −Para ti, impide que mi padre se convierta en mortifago.
−Vaya con ese hijo mío, no ha nacido y ya está dando problemas. −Y cogiendo el cuaderno lo miro. −¿Quién es tu madre?
−Narcissa Black.
−Por lo menos no ha hecho eso mal. −Y dejando el cuaderno a un lado lo volvió a mirar. −¿Qué otros Black`s te han acompañado?
−Harry Potter, es el nieto del señor Charlus Potter.
−Así que Charlus se caso con una Black.
−Si con la señora Dorea Black.
Ante eso Abraxas frunció el ceño. −Esa chica me cae bien, pero tiene un carácter endemoniado, pero bueno hay gustos para todos. ¿Quién más?
−George Weasley.
−Puede ser, Cedrella se ha casado con ese tonto de Weasley, al que causan de traidor y han echado a la mujer de la familia. ¿A qué año ha ido Harry?
−1959, un año antes de que el señor James Potter nazca.
−Gracias por el aviso, ahora te irás. −Le dijo Abraxas. −La magia del reloj solo dura 10 minutos, pero cuando te despiertes estarás en un lugar mejor. −Y le sonrió. −Gracias Draco, gracias por salvar a esta familia, yo me ocupare de que tu padre, mi hijo no destroce esta familia. −Y tras decir eso Draco desapareció.
En algún lugar de 1960, un grupo de magos se reunía.
−¿Y bien para que nos habéis reunido? −Les pregunto el hombre más poderoso de ese lugar Orión Black.
−Ten paciencia Orión. −Le dijo Abraxas. −Ahora te lo diré. −Y cogiendo una bolsa les enseño lo que había dentro.
Orión al ver el reloj lo miro. −¿Abraxas porque tú tienes mi reloj?
−Mi nieto me lo trajo en 1950.
−¿Tu nieto?
−Si, Draco Lucius Malfoy Black, el hijo de Lucius y Narcissa, el me pidió que hiciera algo.
−¿El qué?
−Matar a Voldemort antes de que se haga con el poder.
Ante eso, todos los magos que había en esa sala lo miraron.
−No puede ser. −Le dijo un hombre. −No es posible que ese hombre destruya nuestro mundo, nosotros somos muy poderosos.
−Lyall nosotros estamos muertos. −Le dijo Abraxas mirándolo. −El único que ha sobrevivido a todo esto es Dumbledore.
−Dumbledore lo podría matar con los ojos cerrados.
−No lo hizo, dejo que una estúpida premonición se cumpliera.
−¿Qué quieres decir?
Antes de seguir, Abraxas los miro, a su lado estaba Neville Longbottom, patriarca de la familia Longbottom, a su lado estaban los Lupin, John y su hijo Lyall, aunque no tenían tanto dinero como el mismo, su cerebro hacia que fueran más que bienvenidos, mas allá de los Lupin estaban los primos Black, Orión y Cygnus, y aunque Arcturus seguía vivo, le había dado el poder a su hijo Orión, y por ultimo Charlus, todos y cada uno de ellos tenía algo importante que aportaba a ese grupo.
−Lo que quiero decir, es que aquí el nieto de Charlus, será el escogido para que mate a Voldemort.
−Vaya mierda. −Le dijo Orión. −Eso es una porquería, sin contar que ese niño es mi sobrino. ¿Y bien que vamos a hacer para matar a ese idiota?
−Sencillo. −Y les dio unas hojas. −Aquí tenéis todo lo que tenéis que hacer.
Los hombres cogiendo los papeles se pusieron a mirar lo que allí había escrito.
−¿Horrocrux? −Le pregunto Neville.
−Si, Nev. −Le dijo Abraxas. Horrocrux, ese será nuestro trabajo, impedir que Voldemort se haga más fuerte.
−Abraxas. −Le llamo Cygnus.
−Dime.
−¿Por qué Draco ha venido a verte a ti? Podría haberme venido a ver a mi también.
−Porque mi hijo es un mortifago, yo impediré que Lucius cometa esa estupidez, jamás dejare que mi hijo sea el segundón de un mestizo con aires de grandeza.
−Me hubiera gustado verlo. −Y lo miro. −¿A quién se parece?
−A mí, es rubio con los ojos grises.
−Vaya. −Y miro a Orión. −¿Tendré algún nieto que se parezca a mi?
El hombre miro a su primo. −No lo sé, pero seguro que pasara.
−Cygnus. −Abraxas lo llamo.
El hombre dejando de mirar a su primo, miro a su amigo. −Dime.
−Tu hija Andrómeda se casa con un hijo de muggles, llamado Tedd Tonks.
Ante eso, la sala se quedo en silencio.
−Dime que estas mintiendo. −Le dijo Cygnus rugiendo. −Jamás, dejare que mi hija se case con uno de esos.
−Tranquilo Cygnus. −Le dijo Charlus mirándolo. −¿Por qué te pones así? ¿Qué mal te han hecho ellos? Mi hijo James también se casara con una de ellos y te puedo asegurar que mi nieto es encantador, solo estuve 10 minutos con él y sus ojos demuestran una fuerza que pocos tienen, la fuerza que nosotros tenemos.
Cygnus lo miro. −Charlus, nos están invadiendo. −Protesto.
−Lo sé amigo, pero ellos también tienen derecho a hacer magia, además por el cuaderno que me dio mi nieto, tu nieta es muy valiente, sin contar que es una metamorfomaga.
−¿Cómo de valiente? −Le pregunto el hombre mirándolo.
−Ella murió luchando contra Bella, que es una mortifaga, tu hija ha dejado un rastro de muertos a su paso.
−¿Me estás diciendo que mi hija Bella ha matado a mi nieta?
−Si Cygnus, y ha dejado huérfano a tu bisnieto de pocos meses. −Y miro a los Lupin. −Ese niño es un Lupin.
Ante eso de nuevo la sala se quedo en silencio.
−No me gusta nada esto. −Les dijo Orión mirando a todos. −No voy a permitir que un mestizo con aire de grandezas destruya este lugar, donde vive mi hijo y mi familia, ya sabemos que tenemos que destruir los horrocrux, ¿Qué tenemos que hacer más?
−Nada mas, ahora tiene pocos horrocrux. −Les dijo Abraxas y miro a todos. −Pero si destruimos a Voldemort ahora, algunas cosas no pasaran.
−¿Cómo el que? −Le pregunto Lyall.
−El pequeño Tedd que es como se llama tu nieto no nacerá, tu hijo puede que se fije en alguien más.
−Puede ser, pero a Remus no le hará daño algo que no sabe. −Y miro a Cygnus. −¿Qué piensas?
−Que no podemos olvidarnos de todo, por el nacimiento de un solo niño aunque sea mi bisnieto, tenemos que salvar a esas cientos de personas que morirán por culpa de ese segundón, además como tu bien dices, lo que mi nieta no sepa no le dolerá. −Y miro su amigo. −¿Algo más?