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El reloj dorado — capítulo 42
Una hora después, el autocar llegaba a la cabaña, bajándose del autocar vieron la cabaña, la casa tenía dos pisos y era enorme.
−¿Qué os parece? −Les pregunto Blaise. −¿Os gusta?
−Esta genial. −Le dijo Hermione.
−Sí que lo está, ahora descargaremos y meteremos las cosas en la cabaña.
−Sí. -Y se pusieron a descargar.
Una vez hubieron descargado el autocar, Blaise se acerco al chofer. −Sé que es fiesta el día uno, ¿pero nos puede venir a buscar después de comer?
−Sin problemas chico, a las tres estaré aquí.
−Gracias.
−De nada, buen año nuevo.
−Buen año nuevo. −Y viendo como volvía a subirse al autocar se fue.
−¿Cómo has conseguido que trabajara el día uno? −Le pregunto Hermione.
−Le hemos pagado una tasa aparte por el inconveniente.
−Mejor.
−Si, además solo serian unas tres horas, ahora para dentro que hace frio.
−Sí. −Y entrando vieron que había una gran sala con una cocina americana.
−Los cuartos están arriba, chicas a la derecha, chicos a la izquierda. −Les dijo Blaise. −Antes de que digáis nada, he prometido a mi padre que nos comportaríamos y no me gusta mentir.
−Nos comportaremos, no tenemos cinco años. −Le dijo Draco.
−No, nos los tenemos. −Y dejando sus platos encima de la encimera, subieron a los cuartos de dejar sus cosas.
Cuando Hermione bajo, vio que Blaise ya estaba con la chimenea.
−Herms.
−Blaise.
−Pon los platos a calentar al horno o en el microondas, comeremos las cosas que hemos traído hechas.
−Lo hare. −Y acercándose a la cocina se puso a calentar los platos que habían llevado.
−¿Hermione te ayudo? −Le pregunto Pansy.
−Si por favor, estoy calentando los platos.
−¿Nos comeremos todo ahora?
−Si sobrara ya nos los comemos esta noche. −Le dijo Blaise que tras encender la chimenea estaba colocando la comida que habían comprado en la nevera.
De pronto se escucho el teléfono, Draco que bajaba se acerco y lo cogió.
−Sí.
Hola Draco.
−Hola tío. −Y miro a los demás.− Es mi tío James.
¿Habéis llegado bien?
−Sí, sin problemas, el día uno nos vendrán a buscar a las tres.
Un poco tarde, pero se entiende, divertiros os llamaremos mañana.
−Esperaremos vuestra llamada, hasta mañana.
Hasta mañana. −Y le colgó.
−¿Draco quien era? −Le pregunto Harry bajando.
−Tu padre, ha llamado para saber cómo habitamos llegado ya le he dicho cuando nos tienen que esperar.
−Bien, no me gustaría que se preocuparan.
−Eso nadie lo quiere. −Y miro a los cocineros. −¿Qué hacemos?
−Ir poniendo la mesa, se puede extender. −Le dijo Blaise.
−La pondremos. −Y así mientras algunos terminaban de calentar la comida, otros ponían la mesa.
Una vez todo estuvo colocado se pusieron a comer.
−Esta tarde podemos ir a pasear. −Les dijo Pansy.
−Si que iremos a pasear, no muy lejos hay un lago. −Les dijo Blaise.
Y con esos planes hechos siguieron comiendo y al terminar guardaron la comida que había sobrado en la nevera.
−¿Draco cuanta tarta vas a seguir comiendo? −Le pregunto Cygnus.
Ante eso el slytherin que aun seguía comiendo tarta lo miro. −Me gusta la tarta de frutas.
−Si bueno, vamos a ir a pasear, luego puedes seguir comiéndola.
−Ohhh está bien, que malos que sois, no me dejáis disfrutar. −Y mirándolos indignado guardo la tarta y cogiendo su abrigo y sus guantes se fue a pasear con los demás.
−Mañana iremos a montar a caballo. −Les dijo Blaise que iba de la mano con Pansy. −No muy lejos hay un establo que alquila caballos, ¿Qué os parece?
−Nunca he subido en un caballo. −Le dijo Dean. −¿Y si me caigo?
−No te caerás. −Le dijo Hermione. −Iremos despacio y no correremos. −Y miro a Blaise. −¿Verdad?
−Verdad. −Y mientras hablaban seguían disfrutando de su paseo.
Por la noche, mientras algunos preparaban la cena, otros estaban delante de la gran televisión jugando a la maquina.
−¿Quién ha sido el cerebrito que ha traído una videoconsola a un viaje? −Les pregunto Hermione mientras cortaba unos champiñones para su crema.
−He sido yo. −Le dijo Harry mirándola.
−Lo que yo digo cerebrito. −Y sonriéndole siguió preparando la cena.
−¿Qué estáis preparando? −Les pregunto Draco.
−Crema de champiñones, una ensalada con tomate, cebollas y olivas y por ultimo hamburguesas.
−¿Habéis usado las setas? −Le pregunto Blaise. −Las quería usar para el plato de mañana.
−No, solo hemos usado los champiñones, hemos comprado dos bandejas.
−Mejor.
−Sí. −Y sonriéndole siguió cocinando.
−¿Herms harás picatostes? −Le pregunto Harry.
−Sí, hare mucho para acompañar la crema es lo mejor.
−Sí que lo es.
−Herms eres toda una cocinitas. −Le dijo Theo. −Draco tiene suerte.
Ante eso la castaña se puso colorada y los demás se rieron.
−Oye no os metáis con Hermione. −Les regaño Daphne que estaba con el postre. −Si seguís así os dejaremos sin postre.
−¿Postre? ¿Qué postre? −Le pregunto Seamus.
−Natillas caseras, pero si os portáis mal, no tendréis postre. −Y contenta de haber dicho la última palabra siguió cocinando.
Al día siguiente, después de desayunar cogieron sus cosas y se fueron a las caballerizas.
Durante el viaje, Draco vio que Harry estaba distraído así que se acerco. −¿En qué piensas?
−En lo bien que se está aquí, en el otro lado el día de navidad Hermione y yo encontrábamos la tumba de mis padres. −Y lo miro. −Y luego nos quisieron matar.
−Yo tampoco las pase bien, con Voldemort en medio nada está bien.
−Y que lo jures, por suerte aquí todo va bien.
−Sí que va bien. −Y tras decir eso se fue con Hermione.
Una vez terminaron el viaje iban a volver a su cabaña cuando vieron un anuncio.
−¿Quién pone anuncios en medio de la nada? −Les pregunto Hermione acercándose al tablón.
−Ni idea, alguien que debe de estar aburrido. −Le dijo Draco. −¿Qué anuncian?
−Pollos.
−¿Pollos? −Le pregunto Harry.
−Si pollos.
−Podemos comprar un par. −Le dijo Blaise.
Ante eso todos lo miraron.
−¿Para qué quieres un pollo?
−Para un pollo relleno.
−¿No habíamos comprado todo en Londres? −Le pregunto Orión.
−Y lo habíamos comprado, pero no unos pollos.
−Ves tú a comprarlos, yo paso de matarlos. −Le dijo Cassie. −Qué asco, pobres pollitos, creo que me voy a hacer vegetariana a partir de ahora.
−Que exagerada. −Le dijo su hermano y miro a su amigo. −Blaise te acompaño.
−Sí. −Y entrando en la propiedad no tardaron mucho en volver con cuatro bolsas.
−¿Por qué lleváis bolsas?
−Porque los pollos ya están preparados para meterlos en el horno. −Le dijo Blaise divertido. −Aparte de los pollos hemos comprado otras cosas.
−¿Lo rellenaras tu? −Le pregunto Pansy. −Al fin y al cabo tú has tenido la idea.
−Sí que lo hare yo, me gusta cocinar, al fin y al cabo soy medio italiano.
−Igual rellenar un pollo es algo superior. −Le dijo Hermione.
−Soy un chef.
−Entonces el chef preparara la cena de esta noche.
Ante eso todos estuvieron de acuerdo.
Al llegar a su cabaña, Blaise ya se puso a cocinar, después de ponerse un delantal y lavarse las manos se puso con los pollos.
−¿Blaise qué hago? −Le pregunto Hermione
−Haz los canapés. −Le dijo el chico. −Hay mini tostadas, queso fresco y otras cosas que compramos. −La verdad es que habían comprado muchísimas cosas para la cena de esa noche.
−Yo te ayudare. −Le dijo Cassie y así mientras Blaise se ponía con los pollos y las chicas preparaban los canapés, los demás también se pusieron a ayudarles.
Aunque aun eran adolescentes ya tenían 17 años así que algo de cocina ya tenían que saber a no ser que quisieran comer toda la vida la comida de sus padres.