Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Harry Potter y el pergamino milenario · de

Harry Potter y el pergamino milenario — capítulo 15

—¿Están bien? — La voz de Harry llego a los oídos de James Sirius. El dolor había cesado y ahora tenían la fuerza suficiente para sentarse sobre las camillas en las que habían sido recostados.

—Sí, ya ha pasado — Contesto James Sirius ajustando su capucha para que no se viera su rostro, suficiente con que conocieran los rostros de Scorpius y Albus.

—Es un alivió… — Murmuro Hermione colocando una mano sobre el hombro del chico — Realmente nos espantamos, pasamos por algo similar cuando dejaron correr el tiempo en el momento que volvieron los padres de Harry, pero no fue tan fuerte como les sucedió a ustedes.

—Es normal, solo tuvieron que recordar 15 años de su vida, nosotros tenemos que recordar las historias de nuestros padres y nuestros años… Yo tengo 23 — Ted sonrió de lado, a pesar de que sabía que nadie lo podía ver.

—Sí bueno…— Ron comenzó a hablar, pero sus palabras fueron interrumpidas por el fuerte sonido de la puerta abriéndose. Todos giraron esperando ver al resto de los encapuchados, pero por el contrario era un grupo de seis personas.

—¡Con un infierno, Edward Lupin! ¿¡Quién demonios te dio permiso de dejarme tirado!? ¿¡Ah!? ¡Se supone que vendríamos todos juntos y ahora cuando regrese, Tabitha va a querer mi cabeza en una bandeja! — El chico que encabezaba al grupo gritaba a todo lo que daba sus pulmones caminando con paso firme hacia las camillas que se encontraban frente a la mesa de profesores.

—Orión, cálmate. — Therese le susurro aquello mirando alrededor con un poco de nerviosismo. — Creo que no te has dado cuenta de lo que…

—¡Dando cuenta un cuerno! ¡Ted! — Al llegar donde el resto el chico observo el rostro de Scorpius y el de Albus, los cuales eran los únicos que no llevaban capucha. — ¿Y ustedes qué? ¿Por qué solo ustedes no tienen capucha?

—¡Diva! — Scorpius miro detrás del chico de nombre Orión y corrió hacia la pelirroja que sonreía ligeramente. Rodeo su cuerpo con sus brazos respirando profundamente — Demonios… ¡Estás viva! — Exclamo alejándose un poco de ella para comprobar que realmente estuviera sana y salva.

—¡Por Merlín, Diva! — Una voz femenina se escuchó de uno de los encapuchados y al moverse, su capucha cayo mostrando una hermosa pelirroja de cabello rizado que se acercó a la chica que abrazaba Scorpius — Estás viva…De verdad, estás viva — Aquello lo decía con voz entrecortada aguantando sus lágrimas.

—Oh por Dios… — Hermione observo a la chica a la cual se le acababa de caer la capucha con la boca abierta. Su rostro era muy similar al suyo propio y aquel cabello rojo…

—Rose, tranquila, no llores — Murmuro Diva acariciando la espalda de la chica — Todo está bien ¿Sí? Terminemos aquí. — La chica miro a Albus por un momento antes de sonreír — James, está hecho. Fred Weasley está vivo, el Señor Black también, bueno…Supongo que ya eso lo sabias debido a la existencia de Orión…

—¿Qué Orión? ¿Cómo que la existencia de un tal Orión indica que yo estoy vivo? — Sirius miraba la escena como si mirase una obra de teatro que no lograba entender.

—Padre, sé que eres un poco lento, pero necesito que pongas tu mente en esto — Orión alzo una ceja — Necesitamos intentar descubrir quién demonios es Dalah antes de volver a nuestro tiempo. Ya no tenemos nada más que hacer, tenemos la cantidad suficiente de personas para la lucha, solo falta la información que siempre ha sido lo más difícil de conseguir.

—¿Quiénes conocen que sean de familia asiática aquí en Hogwarts? Chicas, claro, no creo que Dalah sea un hombre que cambio de sexo — Gerard sonrió divertido.

—¿Y tú quién eres? — Scorpius miro al chico con una mueca de confusión.

—Gerard Weasley Potter — El chico se encogió de hombros — Es extraño presentarte a alguien que conoces hace más de 5 años.

—Joder, ustedes tienen que estar idiotas — Victorie soltó un profundo suspiro — Dicen sus nombres sin importar que: 1. Están mostrando sus rostros, y 2. Sus propios nombres dan demasiada información.

—Tranquila, ya todo está jodido — Alexander rio entre dientes — No podemos tener un peor futuro del que ya tenemos y estamos vivos, eso es algo ¿no? — Se encogió de hombros antes de mirar al gran comedor — ¡Los de familias asiáticas muevan su culo al frente! — Grito para que todos lo escuchara.

—¡Nott! — Grito Arnold antes de bufar — No te creas el director de orquesta. — Miro alrededor y frunció el ceño — Los has asustado… Ahora dime ¿Qué piensas hacer? ¿Matar a todas las mujeres asiáticas? — Un grito generalizado se hizo escuchar.

—¡Nadie va a matar a nadie, Zabini! — James Sirius negó con la cabeza — Estábamos mejor con ustedes en nuestra época…

—James Sirius, cierra el pico — Orión lo miro con el ceño fruncido. — ¿Qué planean hacer para investigar sobre Dalah?

—Disculpen… Creo que deberían dejar de gritar — Ginny los miro con el ceño fruncido — Si es verdad que esa tal Dalah está aquí, están complicando mucho más las cosas actuando de esta forma.

—Es cierto — Frank II suspiro — Vamos a calmarnos, salgamos y hagamos un plan. Harry, Ron, Hermione, Draco… Pa…Neville — Aclaro su garganta antes de continuar — Luna, ¿Quién más? — Pregunto mirando a Ted.

—Black, Lupin, Nott, Zabini, Parkinson, Jasmine, los gemelos…Bueno, la familia Weasley en general y la Señora Malfoy… — James se detuvo un momento antes de morderse la lengua. — Quiero decir…Astoria Greengrass y Daphne, salgan también con nosotros, necesitamos de su ayuda esta vez.

Algo confundidos todos los aludidos salieron tras los chicos del futuro que discutían entre susurros mientras se encaminaban a la sala de los menesteres, antes de salir, James Sirius se encargó de liberar unos guardianes que cuidarían de las personas en el gran comedor, los mismos dragones de fuego que anteriormente habían dejado en libertad en el gran comedor Lorcan y Fred II.

—Quisiera poder entender todo esto — Hermione se frotaba la sien con sus dedos — Nada tiene sentido para mí en este momento, aunque lo intente…

—No hace falta que te estrujes el cerebro — Dijo Orión encogiéndose de hombros — Vamos a la sala de los menesteres, hablaremos sobre todo esto y lo entenderán todo. Necesitamos que estén conscientes de que Voldemort no será su peor problema. — Orión miro al resto con autoridad — Nos vamos, muévanse señoritas — Se escucharon bufidos de parte de los aun encapuchados.

—Definitivamente, tiene tu sangre Sirius — Dijo Remus mirando al mayor con una ceja alzada — No cabe duda — Negó con la cabeza y con paso tranquilo comenzó a seguir al gran grupo de encapuchados que había tomado rumbo hacía la sala de menesteres.

Caminaron a través de las escaleras hasta llegar a la ubicación, fue James quien camino frente a la pared hasta que una puerta apareció en el lugar, abrió la puerta y miro sobre su hombro para que todos ingresaran primero. Dentro del sitio, el resto había acomodado sus capuchas de forma que los recién llegados no pudieran reconocerlos, ya habían escuchado a través de los monitores que llegarían allí por lo que se habían preparado para ello.

—Abajo capuchas, dejaremos los jueguitos de una vez y lanzaremos a estas personas al agua — Orión movió su mano — Estoy cansado y cuando volvamos estaré jodido, Tabitha me matara, mientras más rápido, mejor.

—¿Te has vuelto loco? — Pregunto James Sirius sorprendido — No podemos hacer eso, es una…

—Realmente no es tan loco — Lo detuvo Diva con una media sonrisa — Si no crees en lo que dice Orión por ser impulsivo, cree en lo que te digo, es mejor hablar todo claramente ¿Vale? — Todos se quedaron en silencio.

—¿No afectara? — Pregunto Victorie con voz queda — Si algo sucede…

—Nada pasara ¿Qué más puede pasar? Han aparecido… ¿Cuántas personas? No lo sé ya, y hemos logrado que otras tantas vuelvan de la muerte — Louis soltó un suspiro — Apoyo la idea.

—Vale… Capuchas afuera — Dijo esta vez Ted. Ante la orden del mayor, todos, algo temblorosos bajaron la tela que cubría sus rostros dejándolos ver a los que en su tiempo eran adultos.

—Bien, nos saltaremos eso de las presentaciones, si adivinan quienes son y a que familia pertenecen ya es su problema, aunque yo no me molestaría en ponerme a pensar en ello. — Alexander se cruzó de brazos — A lo que vamos, Dalah…

—¿Tanto miedo le tienen? — Los interrumpió Daphne Greengrass — En nuestro tiempo tenemos a Voldemort ¿Por qué preocuparnos por alguien que aún puede que ni siquiera nazca? — Scorpius que se encontraba cerca soltó una fuerte carcajada.

—Vale tía, sigue con esa mentalidad y serás de las primeras en morir… — El ceño de Daphne se hizo notorio y Scorpius frunció igual el ceño — Bien, aunque de verdad te mueres, por eso es mejor que escuches…

—¿Daphne se muere? — Pregunto asustada Astoria — Y aguarda… ¿Cómo que tía? — Parpadeo varias veces confundida.

—Bueno, según los árboles genealógicos, tu serías entonces mi madre — Scorpius sonrió ampliamente hacía la rubia que aún lo miraba confundida — Sí, te convertirás en una Malfoy, pero eso es otra historia. ¿Ted?

—Bien, comencemos entonces — El mayor respiro profundamente — Kil Dalah es el nombre de la nueva amenaza del mundo mágico, y cuando me refiero a mundo mágico…Me refiero al mundo entero ¿Bien? Voldemort se dedicó de lleno a Inglaterra, por el contrario, esta mujer lleva su locura a extremos inimaginables y sus seguidores, que se hacen llamar "Killers" ocupan no solo espacio geográfico aquí sino en el resto del mundo también. Todos los países están en alerta permanente, bueno, aquellos que no han sido ya controlados por ella… Estados Unidos, Rusia, Rumania, Brasil… Todos han sido dominados por Dalah, también Francia, aunque ellos lucharon bastante… En cada región hay rebeldes, así nos apodamos aquellos que estamos contra su régimen…

—¿Tiene las mismas ideologías de la pureza de sangre? — Interrumpió Harry el relato con ojos desorbitados, aquello era algo que iba más allá de todo ¿Dominaba tantos lugares? Y solo parecía haber nombrado "los importantes", no todos.

—Es obvio que no — Dijo Orión rondando los ojos — Sino ¿Crees que los Malfoy estuvieran aquí? Malfoy, Nott, Zabini, Burke, incluso yo, pertenecemos a linajes de pura sangre y no fuimos precisamente "convocados" por esta lunática — El chico miro a Harry con una intensidad que lo abrumo. — Kil Dalah busca… ¿Diversión? Es…Algo extraño, mata por satisfacción, comenzó matando muggles, luego mestizos y continuaron los sangre pura. Primeramente, no teníamos idea de que quería… O incluso que demonios estaba sucediendo.

—Estaba en primer año de Hogwarts cuando tono inicio — Hablo esta vez Albus Severus — Fue la segunda semana de clases, empezaron los ataques a los muggles. Todos pensaron que se trataban de los mortifagos y ubicaron a los anteriores seguidores de Voldemort, descubriendo que estos no tenían absolutamente nada que ver. — El chico sonrió de lado — Fue una total pérdida de tiempo el interrogatorio a todas esas personas…

—Mientras tanto Dalah seguía matando sin compasión a muchas personas — Lyssander suspiro — Todos en el ministerio estaban como locos, todo empeoro cuando tomaron dominio de Sur Corea — Se cruzó de brazos antes de continuar — Todo pareció indicar entonces que provenía desde allí. Siguió hasta Japón, tomando la escuela de magia y hechicería Mahoutokoro.

—Muchas personas de Asía huyeron a Europa huyendo de aquella masacre — Rose siguió hablando — Nadie podía hacer nada pues no había un "líder" que se pronunciase, solo había unas personas que se hacían llamar Killers matando a quienes no se inclinaban ante ellos. Quienes se inclinaban parecían tomarlos bajo su ala y convertirlos en uno de ellos…

—Exactamente — Frank asentía a las palabras de la menor — Las cosas se complicaron cuando comenzó a tomar también Sur américa en su totalidad y de allí se extendió a Norte américa. Solo hay un lugar de Sur América donde no pudieron entrar, el Palacio de cristal…

—¿El palacio de cristal? — Ron lo miro como si no entendiera nada. — ¿Qué es el palacio de cristal?

—El palacio de cristal es una escuela, Ronald — Charlie Weasley hablo con voz tranquila — Se encuentra en los andes sur americanos. Es un gran castillo que es ocupado por los latinos. Pero ¿Cómo ellos lograron salvarse de ser poseídos al igual que Mahoutokoro? Siendo hasta donde yo lo sé, la escuela japonesa muy bien custodiada y protegida.

—El palacio de cristal fue protegido por el hechizo de ingreso — Louis sonrió — Ellos tienen una especie de hechizo para soportar la brutal temperatura. El lugar está en un sitio con una altitud impresionante, si no estás preparado con el hechizo de recibimiento puedes morir solo por el clima.

—Vaya… — Charlie asintió con la cabeza — Han tenido bastante suerte por su ubicación…

—No solo es por eso, se han preparado también. Los alumnos, profesores y todos aquellos que pudieron entrar en el palacio de cristal como refugiados son de los principales rebeldes en estos tiempos. — Aquello lo dijo Thalía encogiéndose de hombros.

—¿Cómo sabes tú eso? — El gemelo Fred la miro sorprendido.

—Ah… No lo sé, entre los rebeldes nos comunicamos… Y bueno… ¿James? — Thalía miro a su novio buscando auxilio en la explicación.

—Es complicado, déjalo así — James Sirius sonrió. — En fin, luego de mucha investigación descubrimos una cosa… Esa mujer no es normal, algo se hizo, no es una simple bruja. Estuvimos investigando como locos, tanto nosotros como el resto del mundo… Quienes quedamos luchando — James se mordió el labio inferior — Luego de pensar en ello por mucho tiempo los adultos… Es decir, ustedes en el futuro — Él los señalo — Decidieron emprender distintos viajes por el mundo intentando descubrir de donde provenía ella, su poder y que quería. Por ende, decidimos hacer lo mismo — Harry se miró enojado en aquel entonces.

—¿Por qué intentaban hacer cosas por su cuenta? ¡Son unos adolescentes! — James miro a su futuro padre como si estuviera totalmente loco — ¡No me mires así que seré tú padre! — James Sirius miro a los demás jóvenes del futuro que reían por lo bajo.

—Bien, ignoremos eso. Continuo — James Sirius soltó un suspiro — Así que…

—¡No me vas a ignorar…Tú…Chico! — Harry alzo un dedo en dirección a él.

—James Sirius Potter — Dijo el a modo de rápida presentación — Y yo continuare, no hablare con alguien que me discute de luchar por nuestras vidas cuando tú te enfrentaste por primera vez a Voldemort a los 11 años, nosotros no buscábamos enfrentarnos frente a frente con Dalah, solo información…

—Bien, seguiré la historia ya que los Potter tienen una discusión — Molly II rondo los ojos — Decidimos enviar a grupos pequeños a diferentes lugares también, solo los menores se quedaron en casa, Li… — La chica se detuvo a sí misma — Como sea, los menores… Diva, Loius y Thalía fueron a Grecia en ese entonces — Señalo a los nombrados ya que los chicos del presente intentaban ubicar de quienes hablaba — Ellos allí hicieron el mejor de los descubrimientos…

—¿Y ese sería…? — Animo Hermione a continuar totalmente interesada en ello, su cabeza maquinaba al cien por cien intentando recordar cada detalle.

—Encontramos en el templo de Atenea lo que Dalah quiere — Thalía soltó un suspiro — Y fue cuando la vimos por primera vez…

—¿¡Se encontraron con Dalah!? — Pregunto escandalizada la señora Molly Weasley — ¡Por Merlín!

—Sí, no fue gran cosa — Diva le restó importancia al asunto — No pidió ella personalmente entrar en sus filas, reconociéndonos como estudiantes de Hogwarts — La chica sonrió ampliamente — Y la mandamos a comer…

—Diva… — La detuvo amenazadoramente Orión — No digas groserías.

—No iba a decir una grosería, y no deberías darme consejos si tu boca está llena de ellas — Diva le saco la lengua al mayor antes de continuar — Como sea, la cosa es que conseguimos un escrito en piedra oculto, contaba una historia bastante interesante sobre los cinco presentes de los dioses… — La chica miro hacía Scorpius quien asintió y continuo.

—Ellos leyeron esa historia y al llegar nos la contaron. Se trata de cinco objetos que hacen que quien los posea controle el tiempo en todas sus formas. — Todos los que no sabían sobre ello parecieron asombrados, algunos hasta soltaron una exclamación. — Entre ellos esta, el pergamino milenario que curiosamente tenemos en nuestro poder — El joven Malfoy miro hacía Diva — Pertenecía a la familia de Diva, fue heredado de generación en generación hasta llegar a ella. El abuelo de Diva era un vidente por lo que pensamos al principio que él había hecho de una baratija de la familia algo útil, pero resultó ser un obsequio, fue dado por Atenea a una fiel servidora que resultó ser una bruja, y antepasado de Diva.

—Los otros objetos son el relicario de cronos, fue un regalo de Zeus a un guerrero para tomar las mejores decisiones en lucha y ese guerrero se casó con una bruja, por ende, su hija que resulto ser también bruja lo heredo y de nuevo paso de mano en mano. El siguiente es la lágrima de Hades, fue dado a Hades a un niño que nació justo en el segundo en el que él derramo su última lágrima al ser separado por primera vez de Perséfone por el trato con su madre, igualmente aquello pasa de mano en mano, con este objeto puede abrirse una brecha entre el espacio tiempo y su poseedor puede ir a antojo a cualquier lugar en el tiempo. El brazalete de laurel es un regalo de Apolo a una de sus amantes, esta controla la sanación, la belleza y la eterna juventud — Louis era quien relataba todo aquello — Por último, esta la varita de pelo de Pegaso, obsequio de Poseidón a uno de sus hijos semi—dioses que resultó ser un mago por su madre, el Dios no quería que su hijo fuera un mago común y corriente y brindo este obsequio.

—Todas están conectadas de cierta forma y hacen que su poseedor tenga un gran poder, se pueden imaginar si alguien las tuviera todas en sus manos — Thalía se estremeció con solo la idea.

—Sería totalmente invencible — Concluyo Hermione tragando grueso — Sería imposible poder derrotarla.

—Ya es imposible de por sí, con eso sería aún peor — Alexander rio entre dientes — ¿Cuándo han visto que a alguien le arrojen una maldición asesina y solo se ría en tu cara? Dalah ha recibido de frente más de una maldición asesina, pero no muere. Así que…

—¿Es en serio? — Ron abrió sus ojos como platos — Demonios… Y yo asustado de nombrar a Vol…

—Voldemort — Harry lo miro con fastidio — Di su nombre, ya estas incluso dándote cuenta que es un amor de persona al lado de esta mujer…

—Dalah estudio en Hogwarts, de esto nos enteramos en el templo — Diva se mostraba seria. — Luego de leer la historia sentimos una presencia y era ella, nos saludó como si fuéramos conocidos, nos dijo que para ella sería un honor que le sirviéramos y pensó que yo era hija de Draco — Diva miro en dirección a quien fuera su padrino en el futuro — Así que comento que había estudiado con "mi padre, Draco Malfoy" y que sabía que aparte de dinero, debía tener astucia y me quería a su lado… El hecho de que Dalah estuviera allí fue lo que nos hizo darnos cuenta de que eran los obsequios de los dioses lo que busca…

—Cierto — Hablo Victorie con cansancio — Ellos lograron escaparse ya que Louis actuó rápidamente y tomo a las chicas sacándolas de allí por medio de la desaparición.

—Por eso decidimos venir aquí — Roxanne miro a todos los adultos y a los que en su futuro serían adultos — Si Dalah estudiaba aquí debíamos encontrarla… Tenemos solo el indicio de que es asiática porque fue allí donde todo inicio, y que estudio en Hogwarts por información de su propia boca.

—Bien, pero no hay mayor información — Remus los miro con seriedad — No podemos encerrar a todas las chicas de familia asiática que se encuentren en Hogwarts

—¿Por qué no? ¿Son realmente necesarias? — Gerard se encogió de hombros — Yo voto por eso. Alce la mano quien me secunde — El chico alzo la mano, seguido de Alexander, Arnold, Therese, Fred II, Lorcan y los gemelos Weasley alzaron también la mano.

—¡Fred, George! Bajen esas manos en este momento — La Señora Weasley los miraba amenazadoramente.

—Lo siento… — Dijeron casi al unisonó Fred y Fred II.

—Bueno, es todo lo que podemos hacer por el momento. Es lo que necesitábamos venir a hacer aquí. — Ted miro a todos con un semblante de preocupación — Nosotros debemos volver y ustedes deben continuar, nos encargaremos de que todos en el gran comedor pierdan los recuerdos de lo sucedido aquí, solo ustedes podrán tener conocimiento de nuestra visita — Todos los del presente asintieron — Confiamos en ustedes…

—Lucharemos — Harry lo miro con decisión — No dejaremos que ni Voldemort ni esa tal Dalah nos dañen el futuro a nosotros ni a nadie.

—Más te vale, Potter — Scorpius lo miro con el ceño fruncido — Tú eres el supuesto héroe del mundo mágico, esperamos que actúes como tal…

—Scorpius… — Albus Severus lo miro con seriedad — Ya supéralo…

—¿Cómo voy a superar que haya interrogado por dos días a mi padre? — Scorpius rugió aquello — Aun tengo resentimiento por ello, aunque mi padre haya decidido ayudar y también colaborar con la orden del fénix e incluso sea miembro ahora…

—¿Soy miembro de la orden de qué? — Draco lo miro con confusión.

—No importa, luego te enteras. Trátense bien ¿Uh? Es mejor que sus relaciones intercasas mejoren, es lo único que los salvara, sino mírennos a nosotros. — Lyssander alzo sus manos señalando a los visitantes del futuro — Tenemos una variedad de casas que se volverían locos ¿A que sí? — Todos sonrieron divertidos — Trece Gryffindors, cinco Slytherins, tres Hufflepuff y cuatro Ravenclaws. En nuestro tiempo no diferenciamos casas sino ideales. Solo queremos vivir en paz y no hemos podido hacerlo — Lyssander sonrió. — Es tiempo de volver…

—Estoy de acuerdo. Discúlpenos — James Sirius se dirigió hacia las pantallas. — Prepárense para el hechizo. — Anuncio.

—¿Listos? — Pregunto Orión una vez que vio a todos los chicos con sus varitas en las manos. Al ver que todos asentían contaron hasta tres y una serie de murmullos se comenzó a expandir por el lugar, aquellas palabras no tenían ningún sentido para Hermione, Ron, Harry, ni ninguno de los presentes que pertenecían a esa época. Pudieron ver a través de las pantallas como todos comenzaban a caer dormidos sobre las mesas y así se quedaban. — Prepárense para dejar caer la barrera y hacer correr el tiempo, vendrá el choque de recuerdos. — Su voz se escuchó ahora nerviosa.

—¿Choque de recuerdos? ¿Volverán a sufrir del dolor que sufrieron hace un rato? — Pregunto Ginny un tanto asustada.

—No — Dijo sonriente Gerard — Será diez veces peor posiblemente — Rio divertido y Ginny pronuncio su mueca de susto. — Como sea, hagámoslo de una vez, recomiendo a todos sentarse en el suelo de una vez.

—Buena idea, tu cerebro puede funcionar bien a veces Gerard — Alexander rio divertido y se sentó en el suelo siguiendo el consejo. Todos los imitaron y pronunciaron entonces el hechizo que dejaba correr el tiempo. De nuevo sufrieron un gran dolor de cabeza que los noqueo por completo haciendo que se retorcieran y gritasen de dolor, esta vez, tal como lo habían predicho, aquello duro mucho más y fue más doloroso. Los minutos transcurrieron y casi veinte minutos más tarde comenzaron a recuperarse con respiraciones agitadas. Poco a poco al tomar consciencia de todo se miraron los unos a los otros, de nuevo, contándose, se encontraban todos allí.

—Es tiempo, nos iremos entonces — James Sirius sonrió — Tenemos una lucha en casa, y ustedes tienen una por delante aquí también…

Sin nada más que decir todos se pusieron de pie, quitaron la barrera que recubría a Hogwarts en ese momento y tomaron posiciones ante el asombro de las personas del presente. Utilizaron el giratiempo y los hechizos, con un haz de luz dorada desaparecieron de la sala de menesteres.

—Demonios… ¿De verdad acaba de pasar lo que he visto? — Sirius miraba aun al punto donde anteriormente se encontraba un muy numeroso grupo de personas — Ni siquiera sé cuántos había, pero eran muchos como para desaparecerse así…

—Bueno, Canuto, misterios de la vida — James Potter le dio unas palmaditas en la espalda — Bien, es mejor irnos antes de que se extrañen, ustedes tienen también muchas cosas que hacer y en que pensar. Nos veremos en navidad, Harry, Jasmine — James se despidió de sus hijos con un abrazo al igual que lo hizo Lily. Molly Weasley los imito despidiéndose de sus hijos.

Todos los adultos se fueron y allí solo quedaron los estudiantes del quinto año.

—Bien…Esto ha sido algo productivo ¿No? — Theodore Nott rio entre dientes — ¿Draco?

—Supongo que lo ha sido — Draco alzo una ceja en dirección a Harry antes de hacer una mueca — Bueno, Potter… Supongo que aquí debe terminar nuestra enemistad de idiotas adolescentes y debemos juntarnos para la lucha. Eso, por supuesto, no significa que me gustes o que te convertirás en mi mejor amigo, aun te detesto y me das nauseas.

—Digo lo mismo, Malfoy — Harry tendió la mano — Yo te puedo ayudar, y tú me ayudaras a mí. Es lo mejor que podemos hacer — Draco tomo su mano y la estrecho soltándola luego rápidamente — ¿Podemos confiar en ustedes?

—Tú hijo confía en mi hijo, supongo que tú puedes confiar en mí y yo en ti — Draco lo miro con altives antes de darse media vuelta y comenzar a retirarse de la sala de los menesteres, seguido de cerca por el resto de Slytherins.

—Harry, tenemos que concentrarnos en descubrir quien es Dalah y como derrotaremos a Voldemort. — Hermione soltó un suspiro.

—¿Por qué no nos dijeron de una vez como matar a quien ustedes saben? ¿No hubiera sido más sencillo? — Se quejó Ron cansado — Nos hubiéramos ahorrado tiempo y esfuerzo ¿No?

—Ron, cállate — Hermione lo miro con los ojos entrecerrados — Eso hubiera cambiado muchas cosas y hubiera afectado demasiado…

—Como si decir quien se moría no lo hubiera hecho ya — Bufo Ron negando con la cabeza.

—Ya, no discutan ahora, me duele la cabeza — Harry se llevó la mano a su sien. — Asegurémonos que la tal Dalah no se vuelva mala pronto o sino tendremos al señor y la señora tenebrosa por aquí jugando.

—Estoy de acuerdo con eso — Secundo Ron poniéndose en marcha fuera de la sala de los menesteres junto con sus amigos.