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Harry Potter y el pergamino milenario — capítulo 2
**Capítulo
- El Gran Comedor**
Octubre de 1995
Un nuevo día se elevaba en los jardines de Hogwarts, todos los visitantes se levantaron a primera hora de la mañana para empezar con todos los preparativos. Nadie a excepción del Director sabía que se encontraban allí.
Los jóvenes de 2021 se encontraban reunidos en la sala de los menesteres también conocida como la sala que viene y va, ubicada en el corredor del séptimo piso.
—Es hora de comenzar — Hablo Molly II, viendo su reloj.
—Espera, repasemos otra vez — Dijo Albus acomodando su capucha que ahora era de un verde esmeralda.
—Bien… — Resoplo Molly II — Por cierto ¿Por qué cambiaron el color de sus túnicas? — Pregunto mirando con el ceño fruncido a Albus y Scorpius.
—Porque me gusta más el verde. Además, combina con mis ojos — Respondió Albus sonriendo. Molly II rondo los ojos.
—Primero, haremos los encantamientos de protección alrededor del castillo. Nuestros invitados llegaran por red flu y trasladores. Segundo, ustedes chicas, se encargarán de monitorear todo desde dentro del castillo. - Explicaba Ted Lupin tranquilamente, aquello lo decía gracias a que la sala de los menesteres les brindaba en aquel momento una vista total del castillo, miles de pantallas se encontraban en una amplia pared y cuando un movimiento sospechoso se realizase por parte de alguien la pantalla lo indicaría de inmediato, todo aquello funcionaba con magia y era simplemente genial - Los chicos se encargaran de vigilar la parte externa del castillo luego de que realicemos los hechizos. — Continuo el chico — James, Frank y yo sabemos que debemos hacer.
—Sera mejor darnos prisa — Dijo Rose — No podemos dejar que nadie nos vea. Recuérdenlo.
Un asentimiento general dio inicio a la partida hacia fuera de la sala. Todos se dirigieron hacia los jardines del colegio para seguir con su plan.
James, Frank y Ted por su parte se colocaron en posición en el jardín. Frank saco de su bolsillo el giratiempo colocando sus manos en la extensión de la cadena para dejarlo suspendido en el aire, James apunto su varita hacia el giratiempos mientras que Ted alzaba su varita en el aire.
—¡Ahora! — Indico Ted. Frank movió una de sus manos dando vueltas al giratiempos mientras que James exclamaba.
—¡Praeteritum et praesens fores 1979!
—¡Et dabo clavem!- Exclamo por su parte al mismo tiempo Ted.
Los tres chicos desaparecieron en una luz color dorada.
—Todo irá bien ¿Verdad? — Pregunto Lily, aun miraba el lugar en el cual se había encontrado segundos antes su hermano mayor.
—Por supuesto que sí — Dijo Fred II dando media vuelta con varita en mano.
Fred II, Victorie, Dominique, Louis, Molly II, Lucy, Albus, Scorpius, Thalía, Lorcan y Lyssander elevaron sus varitas al cielo para empezar con los conjuros de protección.
— Protego Maxima. Fianto Duri. Repello Inimicum. Salvio Hexia. Cave inimicum.
Una luz blanca azulada broto de las varitas, una barrera mágica se levantó en lo alto del cielo al llegar al suelo se escuchó como si algo de gran tamaño hubiera chocado contra el césped.
—Vamos, no tenemos tiempo — Resonó la voz autoritaria de Dominique.
Las chicas se cubrieron mejor con sus capuchas y caminaron hacía el castillo. Los chicos, por su parte, se esparcieron por los jardines para ocultarse y comenzar la vigilancia.
Lejos de allí.
Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger hablaban de camino al Gran Comedor, extrañamente todos los alumnos, profesores e incluso fantasmas se encontraban allí. Al entrar, el trío se sentó en mitad de la mesa Gryffindor y comenzaron a desayunar sin prestar mucha atención al ambiente un poco pesado de su alrededor, pues mientras comían platicaban sobre la idea de enseñar sobre Defensa Contra las Artes Oscuras siendo Harry el tutor.
—¡Eh! - Fred dio una palmada en la espalda de Harry — ¡Hola Harry! — Saludo el chico sentándose junto al pelinegro mientras que su gemelo hacia lo mismo, pero frente a él, junto a Ron. — ¿Saben que es lo que sucede? — Pregunto en voz baja mirándolos con curiosidad a los tres.
—¿A qué te refieres? — Pregunto Ron a su hermano dando un mordisco a su tostada.
—No nos dejan salir del Gran Comedor — Respondió George por su gemelo — Ni siquiera a los profesores, los fantasmas solo están curioseando.
—¿Por qué? — Pregunto Harry mirándolos confundido. — ¿Sucedió algo con Vol…
—Tal vez — Lo corto Hermione antes de que el chico llegase a pronunciar el nombre pues sabía la común reacción de Ron. — Darán un anuncio importante y quieren que todos estemos al tanto… Aunque es algo extraño — Comento mirando en dirección a la mesa de los profesores donde se encontró con el rostro de una algo alterada Minerva McGonagall. — Suponía que Dumbledore hablaba con la profesora McGonagall sobre cosas importantes del colegio al ser ella la sub-directora.
—Ven que hay otra mesa ¿Para quienes será? — Pregunto Neville acercándose a ellos. — ¿Saben que sucede?
—Ni idea — Contesto Ron encogiéndose de hombros.
—Sea lo que sea, está poniendo de mal humor a la cara de sapo de Umbridge… — Dijo George sonriendo pícaramente.
—Y eso es genial — Concluyo Fred riendo.
En aquel momento las puertas del gran comedor se abrieron de par en par. Frente a todos se hicieron presentes un gran grupo de personas entre ellos figuraban Arthur, Molly, Bill, Charlie y Percy Weasley, Alastor "Ojoloco" Moody, El Ministro Cornelius Fudge, Kingsley Shacklebolt, Remus Lupin, Nymphadora Tonks, y por ultimo Narcissa y Lucius Malfoy.
La familia Weasley y Remus se acercaron rápidamente a la mesa Gryffindor a excepción de Percy Weasley, quien se sentó junto al ministro, ojoloco, Tonks y Kingsley en la mesa que se encontraba junto a la de profesores. Del mismo modo Narcissa y Lucius Malfoy se acercaron a paso calmado y elegante a la mesa Slytherin saludando a su hijo y sentándose junto a él.
—Mamá ¿Qué haces aquí? — Pregunto Fred recibiendo un abrazo de ella.
—No lo sé — Respondió la Señora Weasley —, ayer en la noche el profesor Dumbledore nos envió una lechuza urgente diciendo que debíamos venir hoy ya que nos necesitaba aquí a primera hora ¿Ustedes no saben nada?
Todos negaron con la cabeza ante su pregunta.
—¡Bienvenidos! — Saludo alegremente Dumbledore — Tengo un anuncio muy importante que hacerles. La noche de ayer, tuvimos una visita ines….
Las puertas del Gran comedor se abrieron nuevamente. Por la puerta ingresaron dos parejas, la primera; constaba de una joven de cabello rojizo oscuro con brillantes ojos verdes esmeralda de estatura media, delgada y con una sonrisa amable pintada en sus labios, junto a ella estaba un joven de cabello negro azabache revuelto y ojos avellana con una chispa de diversión que se veían tras unos lentes de pasta negra, era alto y tenía una sonrisa divertida pintada en el rostro. La segunda pareja que se encontraba un poco más atrás era formada por una chica de cabello rubio y suaves ojos azules, a su lado un joven de cabello negro y ojos color almendra se encontraba mirando curioso alrededor.
—Les doy la bienvenida, Señores Potter, Señores Longbottom — Saludo con extrema alegría el profesor Dumbledore. Sus ojos tenían un genuino brillo de felicidad al verlos.
El gran comedor se sumió en un largo silencio.
Neville fue el primero en reaccionar poniéndose lentamente de pie. No podía creer lo que sus ojos veían ¿Era aquello real o un simple sueño?
A paso lento se acercó hacia sus padres. Estos lo observaron por un momento y luego se observaron entre ellos para luego sonreír en dirección al chico. Neville corrió a los brazos de su madre que esta había abierto para recibirlo. Ahogaba pequeños sollozos en su pecho mientras temblaba furiosamente, era la primera vez que veía a sus padres con sus ojos tan fijos, llenos de vida y sin ni una pizca de desvarió.
—Oh, cariño, tú definitivamente eres nuestro Neville — Alice Longbottom sonreía recordando la explicación de Frank Longbottom, su nieto, el cual había regresado al tiempo para buscarles.
Harry había entrado en estado de shock, él al igual que Neville, pensaba que era un sueño en aquel momento. Su más profundo y desesperado deseo era conocer a sus padres y ahora los tenía frente a él. Sonriéndole. Ellos eran como siempre los había imaginado.
Hermione miraba el rostro de su amigo que se llenaba poco a poco de felicidad, mientras que Ron miraba a padre e hijo una y otra vez sorprendido.
—¡Harry! ¡Eres igual a tu padre! — Exclamo Ron. Su madre le miro fulminantemente debido a aquel comentario, pero el chico no presto atención a aquello, seguía impresionado.
—¿Harry? — La voz de Lily saco a Harry de su ensueño.
Harry se levantó tembloroso de su asiento, sentía que en cualquier momento caería al suelo. Al acercarse y estar frente a ellos no sabía qué hacer ¿Los abrazaba? ¿Los saludaba? Lily al ver la indecisión de su hijo tomo la iniciativa y lo abrazo, a aquel abrazo se unió James. Las lágrimas salían de los ojos de Harry sin permiso, tantos años de querer abrazarlos y ahora lo hacía. Al separarse de sus padres, su rostro estaba cubierto de surcos de las lágrimas derramadas, pero de igual modo, sonrió.
Profesores, tales como McGonagall, miraban a sus antiguos alumnos con nostalgia luchando con las lágrimas que querían salir. Snape a su vez no podía creer lo que sus ojos veían, Lily, su amada Lily se encontraba frente a él con vida.
Remus Lupin se encontraba sin palabras, ni siquiera fue capaz de levantarse. Las fuerzas abandonaron su cuerpo y las lágrimas comenzaron a salir sin poder evitarlo.
—¡Esto es imposible! — Chillo Dolores Umbridge — ¡Ellos están muertos! ¡Esto es un escándalo!
—¡Silencio!— El hechizo salió de una persona con capa de color rojo que cubría su rostro con su capucha. Aquella persona se encontraba detrás de las dos parejas. Paso junto a ellos caminando hacia el frente para quedar junto al director. Umbridge se miraba escandalizada. ¿Quién se atrevía a lanzarle un hechizo?
—Disculpe la interrupción, Profesor — Se disculpó el encapuchado—, hemos tenido un pequeño inconveniente — Fijo su vista en la pareja Potte, específicamente en James Potter, el hombre sonrió mientras que Lily le reprochaba con la mirada — Espero que no le moleste que yo explique lo que sucede. Pero primero, que el último invitado entre para que estemos todos completos, por favor.
Las puertas se abrieron, nuevamente, y por ellas entro Sirius Black.
—¡Es Sirius Black! ¡Atrápenlo! — Grito, por segunda vez, Umbridge la cual había sido liberada del hechizo por Percy Weasley por orden del Ministro. Umbridge saco su varita y le apunto.
—*¡Expelliarmus! —*Umbridge salió volando por los aires bruscamente — ¿Alguien más quiere decir algo sobre Sirius Black? — Pregunto el encapuchado.
Todo el lugar quedo en silencio. Sirius lo miro agradecido por un momento antes de fijar su vista en la pareja de su lado derecho topándose con la mirada color avellana de aquel hombre que le sonreía.
—James…— Susurro sin poder creerlo. Lo habían llamado a ese lugar sin ninguna clase de explicación, pero había llegado ya que la petición había sido por parte de Dumbledore, jamás creyó que en ese lugar volvería a ver a su amigo. Se acercó a él corriendo y lo abrazo, estaba allí realmente, no era una ilusión — Lo siento, de verdad lo siento tanto. Es mi culpa, todo es mi culpa — Empezó Sirius sollozando.
—Ya, cállate Canuto. Eres un llorón — Se burló James alejándolo de él sin saber la razón del porque decía que era su culpa. James y Lily eran bastante conscientes de que habían muerto y en aquel tiempo no existían, pero no lograba entender la razón de porque su amigo decía que algo era su culpa. — Por cierto, Lunático ¿Te quedaras ahí? ¿No saludaras a tu amigo el muerto? — Pregunto con una sonrisa divertida. Todos observaban la escena algo estupefactos. Remus lo miro por un momento sorprendido antes de ponerse de pie y acercarse a donde se encontraban saludándolo rápidamente.
—Eres imposible, te dicen que estás muerto…Y haces bromas sobre eso — Lupin lo miraba sonriendo.
Algo extraño sucedió en ese momento en Remus y Sirius, un fuerte dolor de cabeza los hizo encogerse hasta quedar de rodillas en el suelo. Escuchaban los gritos de varias personas en el gran comedor al tiempo que en sus cabezas podían ver imágenes que eran como una especie de partición de su memoria. Aquellas imágenes eran integradas en su mente sin permiso y eran conscientes de que aquello había sucedido realmente
Se encontraban reunidos en la casa de los Potter en el valle de Godric, discutían seriamente sobre que podían hacer para aportar más información útil a la Orden. Alice y Frank Longbottom se miraban serios y hablaban en susurros que no alcanzaban a escuchar, James y Lily proponían en aquel momento que debían tener un infiltrado en las filas de Voldemort que aquello sería lo mejor, Remus analizaba los pros y contras de aquello mientras que Sirius suspiraba acariciando su sien, aquello le producía dolor de cabeza.
Repentinamente la puerta se abrió de golpe, todos giraron, pero no había nada allí. De inmediato todos tomaron sus varitas apuntando hacia la puerta esperando que alguien entrase a atacarlos. Pero en cambio, luego de unos segundos, tres chicos encapuchados aparecieron de debajo de una capa de invisibilidad muy parecida a la que era propiedad de James. Todos apuntaron en dirección a aquellos intrusos.
—¿¡Quienes son!? — Grito Sirius — ¡Muéstrense!
….
El dolor de cabeza comenzó a disminuir conforme el recuerdo llego completamente a sus memorias. Podían recordarlo todo, todo lo sucedido, aquello que había hecho que los Potter y Longbottom estuvieran allí en aquel momento. Era un sentimiento extraño, aquello no lo habían vivido y lo sabían, pero ahora estaba en sus cabezas como un recuerdo que realmente había sucedido. Recordaban aquella reunión y que nunca nadie había llegado a interrumpir, pero ahora…Aquellas personas encapuchadas había aparecido y tenían dos recuerdos…Dos recuerdos donde las personas encapuchadas habían vuelto real el segundo.
Al recuperarse alzaron sus miradas encontrándose con los preocupados ojos de James y Harry.
—¿Qué sucede con ustedes? El muerto soy yo, ustedes deben estar bien para cuidar a Harry — Tanto Sirius como Remus suspiraron poniéndose de pie y limpiando el sudor de su frente.
—Esperen… — La voz de uno de los gemelos Weasley se hizo escuchar — Acabo de darme cuenta de algo… ¿Canuto? ¿Lunático? — Dijo mirando a los tres hombres que se encontraban junto a Harry.
—Disculpe — Dijo el encapuchado que se encontraba frente a todo el gran comedor — Me gustaría explicar que hacen aquí y que es lo que sucederá a partir de este momento.
—Claro, claro — Dijo James moviendo sus manos — Continua…
—Bien — Murmuro entre dientes — Primero lo primero, bienvenidos a nuestros visitantes. Ahora, estamos aquí reunidos para leer libros…
—¿Por qué leer? — Se quejó Fred.
—…Libros con la vida y los pensamientos de Harry Potter, el niño que vivió — Continuó el encapuchado ignorando al gemelo — No podrán salir del castillo…O bueno, mejor dicho, del gran comedor. A partir de este momento las puertas estarán selladas y solo los encapuchados de túnicas rojas y el director podrán salir. — Detrás de su capucha, James Sirius sonrió al ver la reacción general. — Serán proporcionados baños y todo lo necesario, el gran comedor se ira transformado en una sala cómoda para leer y en una habitación lo suficientemente grande como para que todos estén cómodos…
—¿Por qué no podemos salir? — Pregunto Ginny interrumpiéndolo.
—Porque en esta época volvió Voldemort, no queremos que él se entere de lo que sucede aquí.
—¿Por qué a ella si le contestas? — Fred lo miro indignado.
—Entonces, no debiste invitar a los Malfoy — Comento Sirius mirando con recelo a la mesa Slytherin.
—Continuare — Dijo el encapuchado ignorando tanto a Fred como a Sirius — Desde este momento… — Alzo su varita en el aire, en ese momento las puertas se abrieron asustando a todos ya que se suponía que nadie podía abrirlas, pero entendieron por qué sucedió cuando vieron a 16 personas con capuchas rojas y dos con capuchas verdes ingresar y colocarse alrededor del gran comedor con varita en mano apuntando hacia el techo del gran comedor.
— ¡Tempore obstruxerunt!— Gritaron todos al mismo tiempo, de sus varitas salieron rayos de un intenso color ámbar.
—Como decía, desde este momento el tiempo se detuvo fuera del castillo. — Los encapuchados se retiraron rápidamente intentando no llamar la atención, pero obviamente aquello era imposible, todos los ojos giraban a verlos. — Aunque quisieran salir no podrían hacerlo. Mucho menos podrán enviar algún tipo de mensaje, tomamos medidas de seguridad un poco extremas así que por favor si no quieren morir no se acerquen tanto a la barrera, si es que se nos escapan del gran comedor, algo que es casi imposible, pues la barrera que protege ahora Hogwarts podría matarlos — Soltó un largo suspiro — Ah…Y Señor Malfoy, si intenta usar su marca tenebrosa temo que tendrán que arrancar su brazo ya que comenzara a tornarse negro pues la sangre dejara de fluir por el — Su tono de voz fue tranquilo como si hablase de un día de campo. Aquello había sido idea de Scorpius y estaba realmente satisfecho con cumplir aquello. — Lo mismo va para cualquier psicópata que tenga la marca — James Charlus Potter que se encontraba ya junto con Lily en la mesa de Gryffindor sonrió divertido.
—Que interesante — Rio por lo bajo Sirius — Que inteligente ese chico.
—Los invitados se quedarán en la Sala de los Menesteres. A los invitados del pasado, confío que utilizaran la información de manera sabía y sabrán tomar las decisiones que cambiaran el futuro. Por último, me disculpo contigo… — Hubo un corto silencio — Harry, por hacer esto. Entiendo que el hecho de que lean tus pensamientos no ha de ser cómodo, pero es necesario. Lo demás, lo iremos diciendo a medida que avance la lectura. Ahora…
—¡Esto es un ultraje! Decir que Voldemort está vivo… — Empezó a decir Umbridge después de haberse recuperado del antiguo ataque a su persona.
—Con un demonio… — Murmuro el encapuchado — Petrificus totalus, no creo que sea necesaria. Es más, un estorbo que una ayuda. Obliviate.
El cuerpo de Umbridge empezó a levitar siendo controlado por el encapuchado. Había hecho un hechizo no verbal.
—Bien, aquí está el primer libro. Lily, imagino que a usted le gustaría ser la primera en leer. — Dijo el chico extendiendo con su otra mano un pequeño libro.
—Por supuesto — Lily se puso de pie y rápidamente se acercó a él tomando el libro en sus manos.
Después de entregar el libro, el encapuchado salió del gran comedor seguido del cuerpo que levitaba de Umbridge.
—Bien, el libro se llama "Harry Potter y la piedra filosofal"
-Protego Maximacuando se lanza en combinación conFianto Duri e Repello Inimicum, hace aparecer una barrera mágica, casi impenetrable que cuando toca el suelo. Cualquier objeto que cruce sus límites se desintegra en el acto, mientras que los hechizos lanzados contra la barrera (si no tienen la suficiente energía para romperla) crean grandes explosiones atronadoras.
-Salvio Hexiaes un anti-hechizo, concretamente un anti-maleficios. Su función es impedir que traspasen maleficios.
-Cave inimicumes un hechizo de protección que avisa cuando llegan los enemigos.
*-Silencio:*silencia a la víctima.
*-Expelliarmus:*desarmar a un oponente, provocando que sea lo que tenga en su mano, normalmente una , salga volando fuera de su alcance. En algunas ocasiones se ha visto empujar hacia atrás a un oponente. Esto puede depender de si el hechizo golpea la varita del oponente o su cuerpo.
-Pretificus Totalus: es un hechizo que deja a la victima totalmente inmóvil.
-Obliviate: es un hechizo que se usa para borrar algunos o todos los recuerdos de la mente de un individuo.
-*Tempore Obstruxerunt,*su significado en latín es Tiempo obstruido, se utiliza para detener el tiempo indefinidamente en el área deseada por aquel o aquellos que lo convocan. Es un hechizo inventado por James Sirius y Fred II.