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Harry Potter y el pergamino milenario — capítulo 9
—Scorp, basta. — Tomo del brazo al chico tirando ligeramente de él.
—¿¡Como permites que una pobretona Weasley te ponga la mano encima!? — Grito Lucius fuera de sí.
—¿¡Pobretona!? — Albus se movió rápidamente hacia adelante poniéndose junto a su prima y su mejor amigo — Mire viejo espanto, si no quiere que le ponga con los pies para arriba no vuelva a hablar mal de mi prima de nuevo ¿Entendido? — El chico apuntaba con su varita al cuello del mayor de los Malfoy — Por cierto, su querido… O bueno, su no querido nieto, gracias a Merlín. Es mi mejor amigo…Sí, mejor amigo de un Potter…. Y de una Weasley ¿Genial, no? — Aquella declaración no solo dejo en su silla a los Malfoy, sino también a los Potter y Weasley.
—Démonos prisa. Lily, James, Alice y Frank vámonos — Frank II se apresuró en caminar con las parejas hacia la puerta de salida, Ted los siguió de cerca seguido de James el cual se giró.
—Rose, Albus, Scorpius. Muévanse. Ya han dicho mucho. — James hablo con voz sería.
—Ya vamos — Scorpius guardo su varita y camino con elegancia, digna de un Malfoy, tras James Sirius.
Rose se giró siguiendo a su amigo y cuando Albus se dispuso a hacer lo mismo, Lucius Malfoy alzo su varita hacia él comenzando a pronunciar una maldición, pero el chico que por la experiencia con los Killers tenía un buen oído se percató de ello girándose y apuntándolo con su varita pronunciando rápidamente.
—¡Levicorpus!
Albus Severus al girarse de manera tan brusca logro hacer que su capucha cayese mostrando, al igual que Scorpius, su rostro. Aquel rostro fino de brillantes ojos color esmeralda enmarcados en unas gafas de pasta redonda y con cabello alborotado azabache, miraba a Lucius Malfoy con odio aun apuntándolo con la varita.
Lucius Malfoy ascendió con los pies hacia arriba unos tantos metros, todos soltaron fuertes exclamaciones de sorpresa ante aquello. Severus Snape se puso de pie inmediatamente mirando aquella escena perplejo, pero sin la real intención de intervenir.
—¡Albus Severus Potter! — Ted grito desde la entrada — Baja a Malfoy en este momento y apresúrate, ya ha sido suficiente.
—Como quieras — Dijo entre dientes Albus y haciendo el contra hechizo de manera no verbal dejo que el cuerpo del rubio cayese de bruces en el suelo golpeándose fuertemente. Narcissa se acercó rápidamente al cuerpo inmóvil de su marido debido al fuerte golpe.
—Padre — Scorpius se dirigió desde la puerta de salida del gran comedor a Draco quien lo miro, — Piensa bien lo que haces a partir de este momento. Tú futuro, el de mi abuela Narcissa, el de mi madre y el mío está en cómo te comportes. — Aquellas palabras salieron con seriedad — Sí no quieres ser señalado y que hagan lo mismo con los miembros de tú familia, será mejor que estés en el bando correcto. — Scorpius alzo una ceja sonriendo altivamente — Eres inteligente, sabrás que hacer. Como todo un Malfoy, siempre me dices eso — Dejo de mirarlo pasando sus ojos a Albus — Muévete Al. Estamos retrasados.
—¡Aguarden! — Harry al salir de su shock se acercó corriendo a los chicos que se encontraban sin capucha. Miraba a Albus Severus y a Scorpius intercaladamente. — ¿Yo acepto que ustedes sean amigos? — El azabache estaba perplejo. — Es decir… Es un Malfoy….
—Señor Potter — Scorpius sonrió divertido — Me quiere como a su propio hijo — Hablaba tranquilamente y con altiveza, Harry no podía creer que en realidad lo aceptara — Y por supuesto que al principio fue un poco…— Miro a Albus buscando ayuda para continuar.
—Difícil… Se podría decir — Albus se encogió de hombros — Pero ahora incluso eres amigo del Señor Malfoy… O bueno, aliados, es algo parecido.
—¿Seguirán hablando? — Rose se acercó a ambos tomándolos por las orejas y tirando de ellas.
—¡Rose! — Gritaron ambos intentando liberarse del agarre de la chica.
—¿Y ella es…? — Harry intentaba buscar más respuestas. Entre aquellos al parecer había hijos de muchos de los presentes, sabía que era una Weasley por lo que habían dicho, pero hija de quien….
—Olvídalo, Harry. — Ted se acercó colocándose frente al trío — Comiencen la lectura del 4to libro. — Sin más se giró llevándose consigo a Rose, Scorpius y Albus, ya fuera del gran comedor los esperaban Frank II, James y las parejas Potter y Longbottom.
Draco Malfoy analizaba todo lo que su futuro hijole había dicho ¿Un Malfoy siendo señalado? ¿Los miembros de su familia sufriendo por sus decisiones? No podía permitir aquello, si lo que el chico de nombre Scorpius decía era cierto, debía cambiar de bando… Eso quería decir que tenía que apoyar a Potter en la batalla. Aquello le producía un fuerte dolor de cabeza, su familia estaba metida hasta el cuello con los mortifagos, traicionar a Voldemort sería una muerte segura. Miro por unos segundos a su madre la cual se encontraba nerviosa, miraba a la puerta por la cual se habían perdido los visitantes del futuro, parecía también estar pensando en todo lo que había oído.
—Draco, hermano — Blaise lo miraba con el ceño fruncido, al parecer no era el único pensando en lo que podría pasar si intentaba alejarse de los ideales de su familia y de la lealtad de su padre al Señor oscuro. — Tenemos que hablar de esto seriamente.
—Sí, estoy de acuerdo con Blaise — Theodore los miraba con seriedad — Si es verdad todo lo que dijo tú hijo… — Draco hizo una mueca, era extraño escuchar eso —… No solo los Malfoy serán señalados, yo no tengo inconvenientes, mi familia nunca se ha involucrado ni de un lado ni de otro.
—Creo que deberíamos pensar en un plan para que no tengamos que involucrarnos en la guerra — Los tres chicos giraron para ver a su lado donde tres chicas los observaban con medias sonrisas. Pansy Parkinson, Daphne Greengrass y Astoria Greengrass.
—¿Y a ustedes quien las llamo? — Blaise las miraba como si fueran bichos raros.
—Tú madre, Zabini — Contesto Pansy con fastidio — Es en serio, lo que dijo ese chico me ha puesto los vellos de punta. No soportaría ni un día en Azkaban o que no fuera admirada sino odiada.
—Todos te odian, Parkinson — Se burló Theodore.
—Es envidia. No odio, cariño — Rebatió la chica sonriendo. — Somos amigos, no pueden dejarnos fuera de un plan para librarse del Señor Tenebroso y de las consecuencias de la guerra.
—Acepto ayudar a Daphne y Astoria ¿Pero a ti? ¿Qué nos asegura que no nos traicionaras cuando sientas que puedes morir? — Draco la miraba con seriedad, nunca había confiado en Pansy del todo ya que cuando se sentía ahogada simplemente hacía lo más fácil para ella, inculpar a los demás y librarse de todo.
—Draco, no lo hare. — Soltó un largo suspiro — De verdad necesito que esta vez confíen en mí…
—Creo que no tenemos opción — Daphne hablo mirando a los chicos — Mientras más personas seamos, mejor.
—Daphne tiene razón — Astoria sonrió en dirección a los chicos — Y podemos pedir ayuda a Potter y sus amigos…— Todos los Slytherin que participaban en la conversación la miraron como si estuviera desquiciada. — ¿Qué? — Pregunto ella cruzándose de brazos y rondando los ojos — Sean inteligentes, si estamos con Potter no solo lograremos salvarnos, sino también tener fama de ser "héroes" al fin y al cabo, seremos redimidos.
—Que inteligente pequeña Greengrass — Draco sonrió ampliamente — No había pensado en eso… Podemos usar a San Potty para nuestro beneficio… Como dijo Scorpius, terminaremos al fin y al cabo siendo aliados ¿No? Una alianza trata de un beneficio mutuo, él nos ayuda a que seamos reconocidos de buena manera y nosotros…
—… Nosotros aportamos información. Sabemos bastante del lado del Señor Tenebroso — Blaise sonreía ampliamente.
—Ni se les ocurra decir algo a Crabbe y Goyle — Amenazo Daphne mirando a los chicos.
—¿Quién le diría algo a esos gorilas sin cerebro? No somos idiotas Greengrass — Blaise soltó un bufido — Esos idiotas ni siquiera pensarían un momento antes de traicionarnos.
—Solo me aseguraba — La chica sonrió en dirección al moreno que le respondió rondando los ojos.
—Como sea… — Draco los miraba serio — Tenemos que pensar muy bien que haremos para que nos crean el trío de idiotas, curiosamente, somos sinceros en nuestro propósito, así que no habría nada de malo.
Toda aquella platica se desarrollaba en murmullos lejos de los curiosos oídos del resto de los Slytherin y de los oídos de los Señores Malfoy, Draco sabía que no se podía arriesgar a decirle a su madre lo que tenía pensado o su padre terminaría torturándola para sacarle toda la información de lo que él tenía pensado hacer.
En la mesa Gryffindor había un completo desorden, todos los hermanos Weasley se encontraban discutiendo junto con Harry, Hermione y Jasmine lo sucedido minutos antes.
—¡Es imposible! Me niego a creer que Malfoy haya cambiado — Ron negaba con la cabeza enérgicamente. — ¡Y aun no creo posible que la hija de alguno de nosotros sea amiga de un Malfoy! — Grito enojado, pero nadie logro escucharlo ya que había todo un barullo en el lugar. — Debe ser hija de Percy, no cabe duda.
—Sea de quien sea hija — Hablo tranquilamente Hermione — La cuestión esta que el hijo de Malfoy esta con los Potter y está ayudándonos en este momento eso quiere decir que Draco Malfoy en el futuro estará de nuestro lado y nos será útil — La castaña miro en dirección a la mesa Slytherin donde había un pequeño grupo de serpientes alejadas del resto hablando casi sin mover sus labios.
—¿Crees que eso realmente suceda? — Jasmine hizo una mueca mirando también hacia la mesa Slytherin — No sé si realmente ellos sean capaces de cambiar…
—Ellos no cambiarían — Fred negó con la cabeza — Pero si sus intereses y si saben que les conviene estar con nosotros, pues vendrán de nuestro lado, son Slytherin, a fin de cuentas, astutos — George asentía enérgicamente.
—Y ahora sabemos que de cierta forma los necesitaremos así que, tendremos que aceptarlos ¿no? — Ginny los miraba algo cohibida — Sera extraño tenerlos de nuestro lado, no creo que podamos confiar en ellos.
—Algo podríamos hacer para que confiemos mutuamente — Neville se había inmiscuido en la conversación.
—Pienso que en ese caso lo mejor sería un juramento inquebrantable — Murmuro Bill con todo entre serio y divertido — En dado caso, si nos traicionan se mueren.
—O podríamos lanzarlos para que sean comida de Dragón — Charlie se encogió de hombros.
—¿Esto no deberíamos hablarlo con la Orden? — Hermione pareció nerviosa.
—Creo que ellos ya están en eso — Rio entre dientes Bill mirando en dirección a la mesa junto a la de los profesores donde se encontraban reunidos los miembros de la Orden un tanto alejados del ministro y de Percy. Podían ver la cara seria de Sirius hablando rápidamente y como Remus intentaba calmarlo.
—¿Notaron la agilidad del hijo de Harry? — Jasmine hablo con calma — Realmente no deben estarla pasando bien para hacer este tipo de cosas y tener esa agilidad a tan temprana edad…Es decir Harry es muy bueno en defensa contra las artes oscuras, pero tengo el presentimiento de que si se bate a duelo con su hijo de la misma edad terminara perdiendo sin duda… Lo mismo con el hijo de Malfoy se nota también su habilidad y su mente fría al momento de luchar, estaba claro que no pensaría mucho en atacar a Lucius Malfoy si era necesario a pesar de ser parte de su familia. Y esa chica Weasley no es una broma tampoco…
—Son fuertes — Fred asintió con la cabeza — Desde que llegaron es obvio que tienen un duro entrenamiento, han hecho hechizos que no conozco…
—Tampoco yo — Hermione sonrió ligeramente — Son hechizos que no he leído en libros hasta el momento y no creo que se trate de magia avanzada pues he leído varios libros sobre ese tema.
—Bien…Creo que deberíamos investigar más sobre el futuro — George se puso de pie — ¿Quién quiere averiguar cómo salir de aquí para ir a la sala de menesteres? — Fred se puso de inmediato de pie al igual que Jasmine y Ron.
Tres dragones de fuego aparecieron en aquel momento y aprisionaron a los gemelos y Ron de inmediato haciéndolos sentarse en su asiento. Todo el gran comedor giro a verlos sorprendidos algunos y otros tantos riéndose.
—¿¡Weasley es muy difícil recordar que si piensas en escapar te atrapa el dragón de nuevo!? — Blaise se reía a carcajadas en la mesa Slytherin.
—¡Cállate Zabini! — Grito Ron moviéndose bruscamente intentando liberarse.
—Ronald… ¿Cómo es posible que no lo recordaras? — Su madre se acercó hacia ellos dando un golpecito en la espalda del nombrado — ¡Ustedes también! — Dirigió su mirada a los gemelos — Son una pesadilla — Soltó un suspiro negando con la cabeza — Desistan de la idea. No pueden salir… Jasmine, cariño — La mujer regordeta miro a la chica de cabello azabache con una sonrisa amplia — Tú no, tú solo estas mal influenciada por estos dos — Dio un golpe suave en la cabeza de ambos gemelos — Siéntate, siéntate. Es un alivio de que no estuvieras cuando convocaron a los dragones.
—Oh…Claro — Jasmine se sentó de nuevo mirando a Fred y George con una sonrisa burlona. — Es un alivio…
—¡Atención! — Dumbledore hizo que su voz se escuchara tres veces más fuerte debido a un hechizo, apuntaba en ese momento a su garganta para que se escuchara sobre todo aquel ruido — Comenzaremos la lectura del cuarto libro…. Harry Potter y el cáliz de fuego — Alzo el libro en su mano.
—¡Yo quiero leer! — Cho Chang se puso de pie sonriendo ampliamente y caminando hacia el director. Tomo el libro en sus manos y lo abrió.
—Bien…Comencemos — La chica dio inicio a la lectura de esa forma.
En los jardines del colegio, los seis encapuchados se preparaban para volver en el tiempo para dejar a las parejas en el momento exacto en la cual los habían buscado.
—En serio — Insistía James Charlus — ¿Cómo es posible que sean amigos? ¿Cómo es que un Potter termina siendo Slytherin y por qué tienes de segundo nombre el nombre de Quejicus?
—Abuelo, ya basta — Albus soltó un largo suspiro negando con la cabeza — Ya entiendo porque James Sirius no quería venir.
—¿Me entiendes ahora? — James Sirius soltó un suspiro.
—Ya, ya. — Ted sonreía divertido — Volvamos de una vez, prepárense. Frank II, ya sabes lo que tienes que hacer — El chico asintió y se alejó unos pasos junto con Albus y Scorpius — Volveremos pronto. Rose… — La chica se acercó a Frank II el cual le entrego el giratiempo antes de colocarse en posición en medio de James y de Ted los cuales apuntaban con sus varitas hacia el artefacto mientras que Alice, Frank, Lily y James Charlus apuntaban sus varitas hacia arriba.
—Los buscaremos en esta época, recuérdenlo. Octubre de 1995 — Hablo Frank II a las parejas Potter y Longbottom antes de que Rose diese vueltas al giratiempos y el resto pronunciase los hechizos pertinentes para llevarlos a 1979 al momento exacto en el cual los habían buscado.
Tras desaparecer en una brillante luz dorada, Frank II indico a Albus y Scorpius que era momento de salir en busca de los Señores Potter y Longbottom de aquella época.
Salieron por la puerta principal tras abrir una brecha en la protección alrededor del castillo y los terrenos, caminaron unos pasos antes de que Frank II tendiera sus brazos hacia Albus y Scorpius para poder desaparecer los tres juntos ya que los menores no tenían aun el conocimiento para aparecerse.
Al llegar al Valle de Godric se dirigieron a la casa Longbottom, los padres de Neville se encontraban en un estado de "Pausa" debido al hechizo *Tempore Obstruxerunt,*con un hechizo de levitación, Scorpius y Albus hicieron que los cuerpos de los Longbottom los siguieran hasta la casa Potter que era totalmente diferente a lo que Frank II había visto cuando había llegado del pasado hacia el presente de su padre, ahora era una vistosa casa de brillantes colores y plantas a su alrededor, daba una sensación de calidez muy reconfortante a opinión del mayor. Entraron en la casa sin ningún problema y se encontraron con Lily y James Potter sentados en su sala de estar como si esperasen visitas. Frank II sonrió e indico a los menores que dejasen a sus abuelos en los sillones mientras esperaban la llegada de Rose, James Sirius y Ted.
—Es extraño verlos mayores — Albus miraba a sus abuelos con diversión — ¿El abuelo James seguirá siendo igual de inmaduro? — Se acercó al hombre mirándolo seriamente — Así lo parece…
—¿Cómo crees que reaccione Sirius al verlos? — Scorpius se rio divertido — Papá siempre dice que Sirius era un idiota.
—Papá dice que Sirius parecía un adolescente encerrado en el cuerpo de un viejo — Albus se encogió de hombros — Y con cara de lunático por sus 12 años en Azkaban, pero ya eso no es así. ¿Viste como cambio? — Hablaban tranquilamente ignorando por completo la rigidez de sus acompañantes.
—Sí, incluso su cabello cambio, lo tiene corto y limpio — Scorpius se encogió de hombros — Supongo que al no estar en Azkaban es más aseado.
—Pues me parece que ha sido mejor todo esto ¿no? Hasta tengo una tía — Albus rio entre dientes — Espero que ella no haya hecho un escándalo cuando entre en Slytherin…
—¿No recuerdas eso? — Pregunto Frank II mirándolo curioso.
—Sí…Sé que lo recuerdo, pero intento no pensar mucho en eso. — Albus soltó un suspiro — Hace que me duela la cabeza.
En ese momento una luz dorada los cegó por unos segundos, en medio de la sala de los Potter aparecieron James Sirius, Rose y Ted.
—¿Nos vamos? — Dijo animado Ted — Que diferente se ve este lugar — Miro a su alrededor asintiendo con la cabeza — Es agradable…
—Vamos ya — James Sirius se acercó a su abuelo, Albus hizo lo propio colocándose junto a su hermano y tomando el brazo de su abuela. Frank II se acercó a sus abuelos mientras que Ted tomo de las manos a Scorpius y Rose para aparecerse en Hogsmade.
James Sirius, Scorpius, Frank II y Albus se encargaron de hacer levitar los cuerpos de las parejas guiándolos hacia la entrada de Hogwarts. Ted se encargó de hacer la brecha para pasar y una vez estuvieron dentro y la brecha fue sellada los chicos colocaron a la pareja en el suelo, poco a poco comenzaron a moverse y ser conscientes del lugar en el cual se encontraban.
—Siento que tengo el cuerpo dormido — James Charlus se estiraba exageradamente — ¡Pero miren! Al fin llegaron, tardaron mucho. Debieron dar una fecha más exacta de Octubre ¿Saben por cuanto los hemos esperado? — El hombre se cruzó de brazos acercándose a ellos — Mis nietos son totalmente un desastre….
—James… — Lily soltó un suspiro — Vamos al gran comedor, deben estar ya a mitad del 4to libro ¿no? — La pelirroja miro en dirección a Albus con una dulce sonrisa, sin duda aquel niño se parecía bastante a Harry, al igual que James Sirius se parecía a su esposo.
—Deben apenas estar leyendo el segundo capítulo — Contesto Rose tranquilamente.
—Debemos darnos prisa — Alice tomo la mano de su esposo y comenzó a caminar a grandes zancadas hacia la entrada del castillo seguidos del resto.