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Cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. — capítulo 5
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Que guapa estas…
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Harry para…
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No.
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Pueden vernos…
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¿Y qué? Mejor…
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No mejor no. ¡Estas comprometido con una de mis mejores amigas!
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Sé que eso no te importa porque me quieres de la misma forma que yo te quiero.
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Eso no tiene nada que ver.
Harry, aquel chico de pelo azabache con una cicatriz y con gafas, era el hombre más feliz del mundo cuando Hermione le hablaba, miraba o tocaba. Él era mago, por todo su cuerpo recorría libremente la magia, pero la magia más pura y sincera que había sentido nunca solo la obtenía cuando aquella chica de pelo castaño le miraba, hablaba o tocaba.
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¡Harry! ¡Hermione! ¿Está ya puesta la mesa?
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Ehhhh ¡si cariño sí!
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Vale, pues venid ya a por los platos.
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Si vale.
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¿Qué hacíais tanto tardar?
- Nada.
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¿No os estaríais enrollando cierto?
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Pero ¿qué dices Ginny? ¿Harry y yo? JA.
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Era broma. Sé que nunca me haríais eso.
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Claro que no cariño.
Hermione se sentía fatal consigo misma y Harry parecía que no le importaba lo mas mínimo llevar dos vidas. Sabía que Harry no iba a dejar a Ginny porque no quería hacerle daño.
"Sí Hermione irse es la mejor opción."
La comida fue muy bien. Ginny hablaba de su inminente boda, Ron y Luna tonteaban, Neville escuchaba a Ginny como si su vida dependiera de ello y Harry y Hermione se lanzaba miradas y se acariciaban debajo de la mesa.
"Ha llegado la hora Hermione, tienes que decírselo."
-Chicos os tengo que contar algo muy importante. Es una decisión que llevo meditando unos días. No preguntéis por qué. Me voy.
- ¿Qué? - Harry se levanta de la mesa alarmado. - ¿Qué dices? No puedes irte.
-Eso- contestaron todos.
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Hermione pase lo que pase no puedes irte así porque así. Tienes amigos que te pueden ayudar con tus problemas, no tienes que afrontarlos tu sola.
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Ginny no intentes convencerme, es lo mejor.
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Hermione, ¿podemos hablar a solas?
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¿Para qué? Ya he dicho que la decisión está tomada.
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Porque nunca me perdonaría no haberlo intentado. Te espero en mi habitación.
"No puede ser que se vaya. Estábamos genial. ¿Por qué lo hace? No la entiendo"
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¿Qué?
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¿Por qué?
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Ya lo sabes.
-No. No lo sé. Creía que estábamos bien.
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Ves lo que quieres ver.
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Si es por Ginny… sé que se lo tengo que decir, pero entiéndelo, lo pasara mal.
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Yo lo estoy pasando mal.
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Habrá alguna solución que no sea esta. No quiero perderte. Si lo hago me moriría.
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Lo siento. Tú quieres a Ginny. Aprenderás a amarla algún día y seréis felices y tendréis hijos.
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Pero eso no se aprende. - Harry ya empezaba a llorar- Te amo a ti y eso no puedo controlarlo.
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Pues tendremos que aprender a vivir con ello.
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Yo no quiero.
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Pero yo sí.
Tres meses más tarde Hermione estaba a punto de irse de su país natal, de separarse de sus amigos, de dejar toda su vida atrás, de dejar a Harry.
- ¿A dónde vas?
-Es mejor que no lo sepáis. Os quiero, pero si me voy es para dejar atrás todo.
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Te vamos a echar mucho de menos.
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Y yo a vosotros. ¿Ron que haces?
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Mirar a ver si viene Harry.
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No creo que venga. No me habla desde que os dije que me iba.
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Entiéndelo, eres su mejor amiga.
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Ya lo sé… Decidle de mi parte que lo quiero mucho y mandadle un beso.
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Por supuesto.
-Suerte en vuestra boda. Que seáis muy felices.
-Igualmente Hermione.
El tren iba a salir ya y dentro iba una chica ansiosa por ver a través de la ventana la cara de su único y verdadero amor por el cual iba a irse. Decepcionada giró la cabeza y se puso los cascos. Mientras sonaba la canción "O children" de Nick Cave, un chico de pelo azabache golpeaba la ventana, llorando, de una chica. Los guardias de seguridad fueron a arrestarlo y cuando consiguieron inmovilizarlo, el tren comenzó a andar.