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Historia 190750 — capítulo 80

CAPITULO 80, ES EL PENULTIMO CAPITULO DE ESTE FIC, YA QUE LO QUERÍA ACABAR CUANDO LOS MERODEADORES ACABARAN HOGWARTS. PERO NO ESTEIS TRISTES!! LA HISTORIA CONTINUA EN OTRO FIC APARTE. NO QUERÍA MEZCLAR LOS CAPITULOS DE LOS MERODEADORES EN EL CASTILLO Y FUERA. EN EL SIGUIENTE Y ULTIMO CAPITULO OS DEJARÉ EL ENLACE CON EL NUEVO FIC EMPEZADO.DE NUEVO DAROS LAS GRACIAS A TODOS POR LEER LA HISTORIA Y DARME ANIMOS PARA SEGUIR!________________ Odiosas semanas de exámenes finales, Lily y Remus los tenían a todos mas rectos que una vara, no les dejaban ni un monuto de descanso, estaba llegando a ser insufrible, creía que no llegarían vivos al día de la graduación, ese día en el que por fin serían libres, ansiada libertad después de siete intensos años estudiando.

-¿Siete intensos años estudiando? - dijo Mika mirando de reojo a James.

Habían montado un cuartel general de estudio en la sala del ala abandonada del séptimo piso, en la biblioteca era totalmente imposible concentrarse, y si estudiaban en grupo las cosas se les iban quedando mejor. Lastima que aquel método de estudio no lo hubieran descubierto antes. Aunque claro está que hubiera sido imposible, no se llevaban demasiado bien con las chicas unos meses atrás.

-Por algo me hicieron Premio Anual, ¿no? - dijo James

-Eso aun lo tengo pendiente de preguntar a Dumbledore- dijo Remus levantando un dedo.

-Muy gracioso Lunatico- dijo James lanzándole una chocolatina

Remus la atrapó al vuelo. Para que luego dijera que no tenía reflejos…solo para el chocolate, que gran desperdicio para el quiddich. Si las quaffles fueran de chocolate hubiera jugado, y si sus habilidades para el vuelo no fueran peores que las de un bebe.

-Lily, deberíamos ir bajando ya, el examen de estudios muggles es en una hora- dijo Dorcas

-¿Ya? ¿Por qué corren tanto las manecillas del reloj? - dijo Lily

-No se porque estudiáis eso, venis de familias muggles- dijo Sirius- no deberiasis ni preocuparos de estudiar para un examen sobre muggles, ¿En que vais a fallar?

-Es interesante verlo todo desde la perspectiva de los magos- dijo Dorcas desde la puerta- ¡¡vamos Lils!!

-James, vuestro examen es en dos horas- dijo Lily dándole un beso en la mejilla a su chico antes de salir corriendo.

-Ya lo se pelirroja- dijo James- pero ya sabes que sacaré un extraordinario.

-Animo- susurró Lily antes de cerrar la puerta

-¿Cómo que animo? -dijo James- soy muy bueno en encantamientos, casi tanto como en transformaciones, y McGonagall quedó muy impresionada en el práctico.

-Te la jugaste- dijo Peter

-¿Qué es de la vida sin un poco de riesgo? - dijo Sirius

-¿Qué hizo? - dijeron Mika, Alice y Marlene

De las chicas, la única que sabía que eran animagos era Lily, por lo que tenían que andarse con mas cuidado cunado estuvieran las demás.

-Transformó su cabeza en la de un ciervo- dijo Remus quitándole importancia al asunto

-¡Eso es muy peligroso James! -dijo Mika- se te podría haber quedado esa cara para siempre.

-Buno, lo tengo controlado- dijo James

-Eres un brabucón- dijo Mika- siempre lo has sido.


Tras el último exámen, y el banquete de la ultima noche de los alumnos en Hogwarts antes de volver a sus casas por la temporada de verano, todos los alumnos volvieron el sábado por la mañana en el Expreso a Londres, todos menos los alumnos de séptimo que se graduaban aquel año.

Ellos tendrían la posibilidad de vivir una última noche juntos en el castillo. Se veía bastante solitario sin el jolgorio que normalmente reinaba allí, era raro estar en aquella situación, paseando por el castillo sin tener que pensar en clases, estudios y exámenes.

Aquella noche James y Sirius habían montado una fiesta en la sala que se encontraba bajo la torre de astronomía, era una vieja sala en desuso, mas bien parecía un pequeño salón. Los merodeadores lo habían adornado para la ocasión, había mesas largas pegadas a las paredes, con toda clase de comida, bebida, dulces y gominolas.

Habían invitado a los equipos de quiddich de Ravenclaw y Hufflepuf, con sus respectivas parejas y amigos. Tambien habían invitado a las amigas de Ravenclaw de Marlene, a la hermana de Alice y sus amigas. Y como no, en la entrada habían colocado un cartel que ponía serpientes. Básicamente estaban allí casi todos los alumnos de séptimo menos alguna parejita que aprovecharía la noche, y los Slytherin.

Despues de los aconteciientos vividos aquel curso, nadie estaba dispuesto a compartir la ultima noche de Hogwart con posibles futuros mortifagos.

-¿De donde habéis sacado todo esto? - dijo Marlene- En las cocinas no creo que haya tanta... variedad

Marlene cogió en la mano una botella de wiski de fuego mirando la etiqueta, y volviéndola a dejar en su lugar.

-Los merodeadores tenemos nuestros secretos- dijo Sirius- ven, te enseñaré un sitio desde donde se ve todo Hogwarts, de noche es genial.

Sirius agarró la mano de la muchacha y tiró de ella para sacarla de la sala. Al salir al pasillo se puso a sus espaldas y le tapo los ojos, comenzaron a subir con cuidado los escalones de piedra de la antigua torre de astronomía, la torre mas alta del castillo.

La pareja se acercó a paso lento hacía las barras de hierro que hacían de barandilla, y cuando Marlene se agarró a los frios hierros, Sirius le destapó los ojos. Todo Hogwart estaba a sus pies, tranquilo, silencioso en una fresca noche de verano.

-Guau, nunca me he atrevido a subir aquí antes- dijo Marlene apoyándose en una de las columnas que quedaba a su izquierda.

-Te dije que te gustaría.

-¿Qué vas a hacer cuando salgas de Hogwarts?

-Ir a la boda de Lily y James

-Aparte -dijo Marlene sonriendo- eso lo doy por echo.

Era raro pensar que esos dos finalmente fueran a contraer matrimonio en unos meses.

-Tengo un apartamento ya alquilado- dijo Sirius- Los Potter se han portado genial conmigo, pero creo que puedo seguir siendo una carga para ellos, bastante tienen con el cabeza chorlito de Cornamenta.

-¿Y ya esta?

-¿Qué mas quieres que haga?

-Bueno- dijo Marlene- He mandado una carta al departamento de entrenamiento de Aurores.

-¿Quieres ser aurora? -dijo Sirius frunciendo el ceño- Quiero decir…son tres años de duros entrenamientos y pruebas.

-Mika también vendrá- dijo Marlene

-Veo que lo teneis bastante claro

-Han pasado muchas cosas estos últimos dos años Sirius- dijo Marlene- Tu mismo has podido sufrir y ver el poder que están desarrollando algunos de nuestros compañeros Slytherins.

-Si bueno, pero yo ya se contrarestarles, no necesito que nadie me ponga una chapita dándome permiso para atacar o defenderme.

-No digas esas cosas Sirius, hay que mantener un orden público.

Sirius prefirió callar, sabía que aquella discusión no iba a ir a ningún lado, discutir con Marlene sobre aquello no les llevaría a buen puerto, cada uno tenía claro cuales eran sus ideales, y no los iban a cambiar por nadie a estas alturas.

-¿Y hasta que ingreses en la academia? - dijo Sirius acariciándole la mano.

-No se, hablaré con las chicas a ver que van a hacer.

-James se vendrá conmigo al piso, y Lily creo que también- dijo Sirius automáticamente- podrias venirte si quieres. Quizas Remus también se venga.

-Por Merlin ¿Cuántas habitaciones tiene ese piso? - dijo Marlene divertida

-Cuatro- dijo Sirius tajante- Una para cada merodeador, aunque Peter aun se lo esta pensando.

-¿Y donde piensas meterme si me quedo? - dijo Marlene girándose hacia el y pasándole un dedo por el pecho.

-Creo que está bastante claro- dijo Sirius agarrando la mano de Marlene.

Aquel movimiento pilló de improvisto a la chica, se mordio el labio inferior y se quedó mirando los ojos grises imnotizada. Sirius no necesitaba mas invitación que aquella breve mordida de labio. Le cogio del mentón y la besó. Desde el último partido de quiddich no había vuelto a hacerol, la chica había estado bastante escurridiza, su escusa era que necesitaba sacar un buen expediente. Ahora que le había contado sus planes lo comprendía.

Las manos de Sirius se posaron en las caderas de Marlene, la atrajo hacia él y las introdujo bajo la blusa que llevaba la muchacha, acariciando su espalda, su piel. Ella también tenía las manos bajo la camiseta de Sirius, el contacto físico era mas que necesario a esas alturas, necesitaba dejarse llevar y abandonar a la perfecta estudiante.

-¿Por qué paras? - dijo Marlene al notar que Sirius se separaba.

Sirius simplemente miró a su izquierda, de las escaleras provenían algunas voces, a los pocos segundos aparecieron el resto de merodeadores acompañados de Lily, Alice, Mika y Dorcas. James llevaba en la mano una escoba y les miraba con gesto divertido.

-Es nuestra última noche en Hogwart y todo aquel que quiera pisar el pisito de los merodeadores debe saltar en escoba desde la torre- dijo James chocando una mano con Sirius- aquel que lo haya hecho que se ponga a mi izquierda

Remus, Peter y Sirius se pusieron a la izquierda, las chicas les miraban con caras de espanto, estaban completamente idos de la cabeza si pensaban que ellas iban a saltar. A los pocos segundos Lily miró a las chicas sonrientes y se unió a los chicos, ahora también ellos la miraban con cara de sorpresa.

-Estas mintiendo pelirroja- dijo Sirius- que seas su novia no implica que te salves.

-Salté hace dos navidades- dijo Lily sacándole la lengua.

-Tu- dijo Sirius señalándola- y tu- dijo señalando a James esta vez - ¡¡era mi pareja!!

Hacia dos navidades, Sirius había ido con Lily a la fiesta de Slughorn, y esta simplemente le había abandonado sin darle una explicación, era la única chica que le había dejado, se había pasado semanas sin hablarle. Ahora todos reían al darse cuenta de lo que sucedía.

-Os retiro la palabra a los dos.

-Sirius- dijo Lily agarrándosele del brazo- oh vamos no seas asi.

-¿Escuchais eso? El silencio, ¡si!

-Pues si Lily lo hizo yo también puedo- dijo Mika.

Para ella no fue un gran reto, era buscadora, como James en sus primeros años. Para Alice y Marlene también fue pan comido, en cambio, convencer a Dorcas fue otro cantar. Marlene tuvo que convencerla para que se montara en la escoba con ella, Dorcas le apretaba tanto las costillas que creía que no llegarían vivas.

-¡Prueba superada!- dijo James descorchando una botella de champan y haciendo aparecer una copas en las manos de todos- próximo destino: ¡nuestro piso!