Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Definitivamente: NO! · de

Definitivamente: NO! — capítulo 1

Hermione terminó de acomodar la última caja dentro del departamento y suspiró aliviada cuando fue capaz de cerrar la puerta y dejar de exponer así su, aunque vacía, privada sala de estar, podría haber metido todo en su bolso de cuentas, sin embargo una de las políticas del edificio era aparentar frente a los muggles por lo que había decidido que la mitad de sus cosas fueran traídas en un camión de mudanza junto con algunas cosas de Luna y la mayor parte de la ropa de Ginny. -No puedo creer que tenga tanto espacio para mí - murmuró para sí la castaña tomando asiento en una de las cajas.  En efecto, el departamento era amplio, poseía una sala de estar apropiada para cuatro o seis personas, una cocina que daba a un comedor abierto y junto a este último un amplio ventanal que derivaba en un balcón a modo también de terraza, todavía no inspeccionaba a fondo lo demás pero sabía por la muestra a la que había asistido que había un baño de visitas y uno privado directamente conectado a su habitación, para una bruja independiente de 24 años era todo un sueño.  En eso pensaba Hermione cuando su móvil sonó en su bolsillo trasero, se levantó un poco para sacarlo y contestó sin mirar el identificador.  -¿Buenas? -¿Hermione? Es Daphne, quería saber como iba tu mudanza y si necesitas que te envíe los documentos de mañana - le contestó la animada voz de su secretaria, una chica también egresada de Hogwarts que había llegado al Ministerio como su practicante. -Hola Daphne, bien, acabo de desempacar así que aún me queda algo de trabajo, pero no creo que me tome demasiado tiempo ¿crees que podrías convertir los documentos y enviarlos en un mail, o es mucho trabajo? - algunos magos no terminaban de entender la productividad del internet versus las lechuzas, los sangre pura en particular tenían más problemas con ese tipo de tecnología. -Oh, creo que puedo hacerlo, ¿está bien si lo hago un poco tarde? Hermione sonrió, Daphne venía de una de las familias de sangre pura más prestigiosas del mundo mágico y por ende aún no se acostumbraba a los métodos muggles que había impuesto Hermione a su equipo de trabajo en el Departamento de Regulación de las Leyes Mágicas, aún así aprendía rápido y siempre parecía dispuesta a hacer lo que se le decía, curioso considerando que no se llevaban por mucha edad. -Por supuesto, hoy estaré hasta la madrugada con el departamento así que tomate tu tiempo. Y... ¿Daphne? -¿Sí? -Recuerda que mañana es tu día libre y por favor tómate un descanso, me parece maravilloso que tengas tantas ganas de unirte al departamento pero te queremos activa mucho tiempo más y para ello es necesario que descanses. -Lo haré, muchas gracias. Suerte con el departamento. -Gracias, hablamos luego. La castaña dejó el móvil a un lado y se dispuso a sacar su varita para ordenar el contenido de las cajas, resultaba aliviante no tener que hacerlo todo al modo muggle pero también carecía un poco de la verdadera experiencia de mudanza, negando para eliminar el pensamiento dispuso de las cosas básicas lo mejor que pudo y se preparó para salir en busca de uno de los apartamentos de más arriba en donde Ginny había decidido comprar. El pasillo que unía los departamentos A y B además de los ascensores era de un agradable tono neutro que casi parecía azul o gris dependiendo del ángulo en que se mirara, Hermione sonrió al notar el detalle y llamó al ascensor con el botón para subir, cuando este llegó y las puertas se abrieron no pudo evitar un olor familiar... como a... ¿cuero? -Guantes de quidditch - dijo para sí alzando la vista y encontrándose de frente con un hombre que ocupaba el ascensor.  -Oh, es mi culpa supongo, siempre los llevo encima - se disculpó él enseñándole los guantes que llevaba en la mano izquierda, Hermione se volvió roja como un tomate. -¡Lo siento! no había notado que había alguien dentro, solo me había parecido percibir un olor familiar - se disculpó muy avergonzada. -Supongo que lo has olido de Harry - el chico le dedicó una sonrisa ladeada y a Hermione le tomó más minutos de lo que creía reconocerlo. -¿Wood? - sus ojos se abrieron con sorpresa al reconocer al ex capitán del equipo de Quidditch de Gryffindor - ¿Qué haces en Londres, si se puede preguntar? Lo último que supimos de ti fue que entraste al Puddlemere United. -Uh, sí, estoy de baja por esta temporada mientras reclutan a los próximos chicos de la liga como refuerzos, ¿qué hay de ti? Pude reconocerte de inmediato por las fotos de El Profeta pero me temo que no tengo idea de que estás haciendo. -Uh, trabajo en el Departamento de Regulación de la Ley Mágica - recitó Hermione con cierto orgullo mientras apretaba el número del piso al que se dirigía, uno más que Wood. -Suena como algo diplomático - Oliver alzó una ceja. -Se podría decir que hay algo de eso - asintió la castaña soltando una risa nerviosa, el ascensor se detuvo. -Bueno, un placer verte de nuevo Granger - se despidió el jugador con un gesto antes de que las puertas se cerraran. -Vaya - se dijo ella abanicándose con la mano - no creí que se acordara de mi.