Definitivamente: NO! — capítulo 4
-Nuestra Luna hizo un nuevo amigo, fue a conseguir algo de pastel de miel - anunció Hermione caminando hacia Ginny quien ya había arreglado unos bancos junto a la isla de la cocina. -Bien por ella, le es fácil hacer amigos - Ginny ya había comenzado a beber, se sostenía la cabeza con una mano en señal de preocupación. -Nos ha cambiado mucho la vida, no puedo creer que alguna vez pasé todo el año en Hogwarts, se siente extraño estar en Londres a pesar de que los años han pasado. Hermione se sentó y tomó un poco de su taza haciendo una mueca imperceptible cuando el líquido llegó a su garganta, no estaba acostumbrada a beber pero lo hacía en situaciones familiares con sus amigas, sabía que no iban a juzgarla ni a reclamarle que bebiera más de lo que quería. -Creo que si lo nuestro hubiera funcionado, yo no estaría trabajando ahora, pasaría el día en una casa en valle de Godric, sola mientras Harry en el departamento de aurores organiza a un montón de reclutas no aptos para ser aurores que solo fueron escogidos por haber participado de la guerra, se iría por días tras las redadas a los ex mortífagos y yo permanecería en casa, tal vez criando ya uno o dos niños que obviamente llevarían los nombres de los padres de Harry o de alguien a quien haya perdido, pasaríamos la navidad con mi familia y mamá le diría que ha perdido peso y si lo estoy cuidando lo suficiente, todo el mundo querría conocer a nuestros hijos, todos querrían ver su cicatriz, yo quedaría eclipsada antes los flash de las cámaras. -No me imagino cómo habría sido una vida con Ronald. Desde que comenzó a ayudar a George con Sortilegios Weasley dejé de imaginarlo, no te ofendas, no es que menosprecie la tienda, de hecho creo que es uno de los mayores atractivos del callejón Diagon, es solo que no me veo haciendo comidas caseras o esperándolo en casa para saber qué nueva broma se les ocurrió para poner a la venta, ni que desastre dejó algún chico que comió sin saberlo una pastilla vomitiva del surtido saltaclases, tampoco me veo repartiendo mi tiempo entre la casa y mi trabajo en el ministerio, quedándome hasta altas horas de la noche terminando todo y teniendo que limpiar después. -No olvides que probablemente habrías terminado yendo cada semana a almorzar a la Madriguera, Ron no come pequeñas cantidades y ama la comida de mamá tanto como la de Hogwarts. -Es un buen punto, tampoco me gusta mucho ir de casa en casa aunque sean comidas familiares. -¿Crees que algún día encontraremos un buen partido? - Ginny sirvió más en ambas tazas - ¿Alguien con quién si nos veamos felices en un futuro? -Siempre creí que conocería el amor en Hogwarts - Hermione sonrió y negó con la cabeza - ya sabes, un amor cultivado con años de colegio, pero cuando salí supe que no conocería a nadie en el ministerio, ahora me resulta extraño caminar en la calle y encontrar algún chico guapo, no me imagino diciéndole a mis hijos ¿tú papá y yo? ah... nos conocimos en la calle cuando me tropecé y el me ayudó a levantar. -Supongo que suena demasiado casual para ser posible - sonrió Ginny ante la imagen mental que había creado del relato de su amiga - bueno, salud amiga, tal vez no encontremos una pareja pero tenemos un departamento cada una, y un buen trabajo y eso ya es mucho decir para dos jóvenes brujas de nuestra edad. -A tu salud - correspondió Hermione haciendo chocar su taza con la de la pelirroja.