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Historia 190886 — capítulo 15
En el callejón diagon, Draco y Hermione merendaron y luego se pusieron a ver tiendas.
En una tienda de ropa, Hermione encontró un vestido que le gusto.
−Draco mira.
El chico acercándose se puso a mirar el vestido. −¿Te gusta?
−Es parecido al que vi en Camelot.
−Entonces ves a probártelo.
−Sí. −Y cogiéndolo se lo llevo al vestidor.
Mientras Draco esperaba a que Hermione terminara de probarse el vestido, vio por el escaparate a Harry y Ron y ellos también lo vieron así que entraron.
−Buenas tardes Draco.
−Buenas tardes Harry. −Y miro al pelirrojo. −Ronald.
−¿Has venido solo? −Le pregunto Harry.
−No, he venido con Hermione se está probando un vestido.
−¿Un vestido? −Le pregunto Ron.
−Si es lo que usan las mujeres para cubrirse y no ir desnudas. −Le dijo Draco.
Ante eso Harry se rio y miro a su amigo. −Ron te lo has buscado, y no pongas esa cara, sabes muy bien que Hermione no te quiere, ella quiere a Draco.
−Antes no era así.
−Si bueno las cosas han cambiado y Hermione quiere a Draco.
−Draco ya estoy. −Le dijo Hermione saliendo del vestidor, al ver a Harry le sonrió y miro a su novio. −¿Qué te parece?
−Estas hermosa, yo que tú me lo llevaría.
−Es lo que hare, me cambio y podemos seguir mirando tiendas.
−Te espero. −Y viendo como entraba de nuevo en el vestidor miro a Ron. −Ni se te ocurra decir nada sobre Hermione, porque como ha dicho Harry las cosas ahora son diferentes, me he enterado de todo lo que querías hacer con ella, lo de su fideicomiso y sobre lo de quedarse en casa sin hacer nada todo el día solo esperando a que tu regresaras después de estar jugando al quidditch todo el día, esta Hermione no es como la otra, esta tiene carácter y si es necesario lo sacara.
Antes de que Ron pudiera decir nada, la puerta se abrió y aparecieron Sirius, Remus y James.
−¿Chicos que hacéis en una tienda de ropa de mujeres? −Le pregunto Sirius mirando los vestidos que había a su alrededor.
−Ron y yo nos hemos encontrado a Draco que está esperando a que Hermione se termine de probar un vestido.
−Tío ya hemos terminado. −Le dijo Draco. −Herms se esta cambiado. ¿Has llevado ya los papales de la universidad?
−Sí, la esperan en septiembre, así que ahora se puede relajar.
−Mejor.
Hermione no tardo mucho en salir y al ver a su padre se acerco y lo abrazo.
−Papa.
−Herms. −Sirius la abrazo y le dio un beso en la cabeza. −Ya te puedes relajar, en septiembre te esperan.
−Genial, haber si te gusta el vestido que he escogido. −Y se lo enseño.
−Me gusta. −Y miro a Draco. −Divertiros y no volváis muy tarde.
−No tío antes de las 12 estaremos de vuelta, en casa ya lo saben.
−Os esperare, divertiros. −Le dijo de nuevo antes de irse con sus amigos.
Cuando los chicos se quedaron a solas, Draco pago el vestido y los miro.
−Hermione y yo seguiremos con nuestro paseo, disfrutar del vuestro. Y cogiendo la mano de la chica se despidieron y se fueron.
En la tienda Ron miro a Harry. −No sé que ha visto en el.
−Yo sí. −Le dijo Harry mirándolo. −Es atento, amable y no espera pagar todo ella o que pague la mitad, algunas veces a las chicas les gustan que le traten espacial y Draco lo hace.
−¿Por qué tendría que pagar yo? Si ella tiene más dinero.
−Con esa mentalidad no llegaras muy lejos. −Le dijo Harry. −Ya me voy a mi casa, nos vemos. −Y antes de que su amigo pudiera decir algo se fue.
Aunque Ron era su amigo, pocas veces lo entendía, algunas veces pensaba que para su amigo Hermione solo era un banco o así, que ella hubiera cambiado tanto hacia que se alegrara su antigua actitud no le había gustado nada.
Al día siguiente, la familia Black estaba desayunando cuando la prensa empezó a llegar.
Orión lo cogió y se puso a leerlo.
−¿Cuenta algo interesante? -Le pregunto Theo mientras untaba una tostada.
−Solo porquerías.
−¿Cómo qué? −Le pregunto Sirius.
−Como que el pueblo no puede fiarse de que si perdemos las elecciones, dejaremos que el ministerio gobierne.
−Vaya tontería, ¿para qué vamos a estar en un sitio que no nos quiere? −Le pregunto Hermione.
Ante eso su abuelo la miro. −No lo sé Herms, pero es la tontería de esta mañana de Fudge y conociéndolo como lo conozco seguro que mañana dirá otra burrada y así hasta que sea el día de la votación.
−Vaya tipo.
−Y que lo jures. −Le dijo Theo. −Nosotros sabemos la verdad así que no tenemos que preocuparnos solo hacerles saber a los demás que no queremos hacer nada malo.
−Poco a poco irán entendiendo que nosotros somos buenas personas y que solo estamos haciendo esto para que el pueblo viva mejor. −Le dijo Orión. −Ahora seguir desayunando.
−Si abuelo. −Le dijeron los mellizos y haciendo caso a su abuelo siguieron desayunando.
Unas horas más tarde en el ministerio, los periodistas paraban a la gente para saber su opinión.
Un periodista paro a Abraxas.
−Buenas tardes señor Malfoy, ¿tiene un momento para nosotros?
El hombre asintió. −Por supuesto, ¿Qué desean saber?
−¿Qué piensa del plan del señor Black para levantar Camelot?
−Estoy de acuerdo. −Le dijo Abraxas. −Y no porque Orión sea mi amigo, sino porque su plan está muy bien, no solo nos está dando una escuela primaria para nuestros hijos y nietos sino también un nuevo plan de gobierno.
−¿Así que votara por Camelot?
−Exacto como digo es un nuevo plan de gobierno y puede ser mucho mejor que el gobierno del ministerio.
−Gracias por su tiempo.
−De nada, buenas noches. −Y tras decir eso se fue.
Al día siguiente fue el turno de que los periodistas preguntaran a Charlus.
El jefe de aurores, dijo más o menos lo mismo, que el votaría por Camelot que era hora de que Inglaterra tuviera nuevo gobierno.
Dos días después era el turno de Cygnus.
−Votare por Camelot. −Les dijo el hombre de ojos grises. −Mi nieta Dora Tonks se ha tenido que criar en casa casi sin tener contacto con otros niños porque es una metamorfaga no quiero que a otros niños les pase lo mismo, si los ministros hubieran cumplido su promesa de escuelas esto no hubiera pasado.
−Gracias señor Black, por su tiempo.
−De nada. −Y despidiéndose se fue.
El sábado por la mañana, muchos curiosos estuvieron a primera hora en el ministerio para poder visitar Camelot como Orión les había dicho una semana antes.
Al llegar a Camelot, Orión los miro. −Pueden visitar la ciudad, tanto como quieran, incluso pueden entrar en las casas y los locales, en varios puntos de la ciudad se han puesto mesas para que quien quiera pueda apuntarse para una casa, no se olviden de los documentos que dijimos, la libreta de familia, un documento explicando cuánto dinero tienen en gringotts y una lista de posesiones, no se preocupen esta documentación es confidencial nadie sabrá nada, ahora disfruten de su visita. −Y así las puertas se abrieron y los visitantes entraron.
A la noche, Orión les daba las gracias por haber ido y cerrando las puertas se reunió con sus trabajadores.
−¿Cómo ha ido?
−Muy bien señor, hemos recibido más de 5000 peticiones.
−Eso es estupendo, guardarlo bien y el lunes a primera hora se revisara cada uno de los informes y ya decidiremos quien es el afortunado.
−Sí señor, buenas noches.
−Buenas noches. −Y viendo como se iban, se fue a su casa.
Al llegar les conto a su familia lo bien que había ido todo.
El lunes los trabajadores con la familia se pusieron a revisar los informes y poco a poco fueron sacando las familias que vivirían en Camelot.
−Tío quiero comprar una casa en Camelot. −Le dijo James a Orión.
Ante eso todos dejaron de trabajar y miraron al hombre.
−James eso lo dejaremos para luego, primero miraremos los que tendrán casa por no tener ningún otro lugar, y dejare unas cuantas para vender.
−Entonces guárdame una, Lily va a pedir plaza en el hospital de Camelot y no quiero tener que ir y venir, sin contar que yo también trabajare allí.
−Claro que te guardare.
−Gracias. −Y sonriéndole volvió al trabajo.