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Historia 191181 — capítulo 12
Holaaaa…
Siento mucho la tardanza, es que he tenido muchos problemas, pero espero que este capítulo les guste. Y quiero agradecer a las personas que han estado comentando la historia… y a todos los que leen la historia.
Gracias… y saludos
-adelante-
Hermione apareció inmediatamente tras la puerta,en su rostro no se podía observar otra cosa más que satisfacción pura, traía una enorme sonrisa que no podía ocultar en ningún momento.
-¿sucede algo, Granger?- su tonta manía de seguirle hablando de usted, no es que le molestara, pero deseaba que él la llamara por su nombre, en fin, decidió no darle ninguna importancia en ese momento.
-sí- Hermione se sentó en el mismo sillón en el que siempre se sentara y observó a Severus que no pudo contenerse a la curiosidad que sentía. -creo que es muy bueno para nosotros-
-déjame adivinar… hablaste con Remus-
-no me gusta que leas mi mente, lo sabes- Hermione lo miró un poco disgustada, ya habían hablado acerca de eso y habían llegado al acuerdo de que él nunca leería su mente.
-no la leí, pero por la gran satisfacción que se muestra en tu rostro supuse de inmediato que era eso-
Hermione volvió a sonreír, estaba segura de que por más que ella lo quisiera no podía enojarse en ese momento.
-bueno, cuéntamelo- Severus se acomodó en el sillón a un lado de Hermione y la miró firmemente.
-vaya, ¿a qué debo tu visita, Hermione?- Remus había levantado su cara hace unos segundos y se había encontrado con la mirada de Hermione y una tierna sonrisa en su rostro, le extrañaba verla ahí, enfrente de él, pero ya que tenía la oportunidad no le desperdiciaría.
-solo quería hablar contigo un poco, no sé si tú creas que sea buena idea-
Remus asintió con su cabeza y ella se sentó enfrente de su escritorio, encontraron rápidamente un tema del cual hablar y pasar un buen momento, hasta que por fin, después de un rato Hermione por fin pudo tocar el tema que tanto ansiaba.
-¿y te gusta alguien?-
La pregunta tomó por sorpresa a Remus, pero es que la joven castaña ya no podía esperar más tiempo. Él no supo que sería lo mejor para responder, pero estaba consciente del punto al que Hermione quería llegar, y si eso quería ella… -solo una mujer, pero eso no tiene importancia-
-¿Quién es?-
-Hermione, te he dicho que no importa- Remus la miró fijamente, no quería contárselo a nadie, sabía que la mujer que más le gustaba era la que más babeaba por su mejor amigo -¿hay algún hombre en tu vida?-
-sabes Remus, pensé que eras… ya sabes… que te gustaban… los hombres- Hermione había tomado un largo tiempo para decirlo, y no era broma, en algún momento llegó a pensarlo.
Remus se atragantó con su propia saliva lo que le provocó una ligera tos pero pronto volvió a retomar su postura -¿por qué lo creíste?-
-desde que te conozco has estado solo, y no había visto que te interesaras en alguna mujer- Hermione sonrió un poco, con la esperanza de que Remus la perdonara.
Él lo hizo sonriéndole de vuelta y volvió a hablar -no respondiste a mi pregunta-
Hermione lo miró directamente, no quería que lo tomara como una broma o burla hacia él, la situación era seria y él tenía que entenderlo -no tengo nada que responder, Remus-
-¿Por qué no te gusta alguien?-
-no, porque ya sabes quién me gusta-
-¿Severus te mandó a que hablaras conmigo?- Remus se puso de pie y aumentó el volumen de su voz.
-no Remus, estoy aquí porque estoy cansada de lo que haces…-
Remus la interrumpió -¿de lo que yo hago? ¿Qué es lo que él te ha dicho?-
-no se trata de lo que Severus me ha dicho, se trata de lo que yo he visto, agradezco tus visitas y tus detalles, pero siempre que quiero estar con él es cuando tú te apareces, siempre que logro escaparme de todos tú me encuentras… yo te agradezco si te estás preocupando de mí en verdad, pero no necesito que alguien ande detrás de mí todo el tiempo-
-Hermione, tienes que entenderlo, él no te conviene, él es un hombre maduro, amargado, que no te quiere, él no es el hombre indicado para ti-
-¿y quién es el hombre indicado para mí? ¿Tú, Sirius, Harry, Ron, Neville, Krum? ¿Necesito tu aprobación para estar con alguien?-
-no Hermione, pero al menos no con él, es un mortífago, mató personas, hizo cosas horribles. Creo que pudiste escoger a un hombre mejor, además siempre hemos tenido problemas con él, no es alguien de confiar, considerando también que a ti, te trató muy mal-
-ya lo sé Remus, sé que fue lo que él hizo, él me lo ha contado. Y el hecho de que nunca se llevara con ustedes no tiene relevancia para mí, considerando que Sirius y el papá de Harry no fueron las mejores personas. Ahora todo cambió y al menos es algo que deberías respetar- Hermione ya había comenzado a gritar, y se intensificaba más conforme los segundos pasaban.
-es por tu bien, hablé con Severus para que te dejara, él sabe del gran daño que te hace pero aun así decidió buscarte, no voy a permitir que sigas estando con él-
-¿no lo vas a permitir?...- Hermione se levantó de la silla en la que se encontraba y tomó sus cosas, ya no quería estar más tiempo con Remus -vine para hablar contigo sobre esto tranquilamente, no quería que nuestra amistad se viera afectada por algo así, claro que te aprecio, pero no puedo aceptar que decidas que no puedo estar con él. Y tendrás que permitirlo, te aseguro que no planeo dejarlo-
-¿y que te dijo?-
-nada, solo se quedó viendo como salía de su despacho-
Severus sonrió de lado, pero también le preocupaba un poco la situación, sabía que conforme pasaba el tiempo las cosas se complicaban, le había dicho a Hermione que no le dijera o confirmara algo a Remus, pero tampoco podía culparla, había llegado por fin a su límite. -perfecto-
Hermione se recargó en el pecho de Severus, sabía que él estaba preocupado por todo lo que se acercaba para ellos, pero al menos ahora sentía un gran alivio. -pensé que te molestarías conmigo-
-no tengo por qué, le gritaste al lobo que te dejara en paz-
Hermione se rio un poco, no era lo que tenía planeado pero así había sucedido -no le demos la oportunidad de destruirnos-
-él no tiene ninguna oportunidad de destruirme… eso solo a ti te corresponde- Severus acariciaba su cabello mientras se relajaba un rato, cada vez que la joven se aparecía en su despacho él dejaba todo de lado solo para dedicarle el tiempo y la atención que ella necesitaba.
-¿solo a mí?- Hermione se levantó de la posición en la que se encontraba, y se sentó en las piernas de Severus, con una pierna de cada lado de su cuerpo y mirándolo de frente -pero no lo haré-
Hermione comenzó a depositar varios besos alrededor de los labios de Severus, pequeños rastros que él sentía que ardían. Cerró sus ojos por unos segundos y se dedicó a disfrutar los roces de la castaña.
-¿me quieres?-
Severus estaba a punto de responderle cuando se oyó un golpe en la puerta, él sabía quién era, pero prefirió no darle importancia, sabía que al no haber respuesta se iría de ese lugar.
-¿no abrirás?-
-¿quieres que abra?- Severus hizo el ademán de levantarse y hacer a un lado a la joven, quien no dejó que la dejara.
-¿me responderás?- Hermione volvió a insistir, y volvió a besarlo, solo que en está ocasión se concentró en sus labios.
Severus no respondió de inmediato, se dedicó a besar los labios de la joven, a saborearlos, a disfrutar el roce y la vibración que sentía.
-¿y entonces?- Hermione ansiaba una respuesta pronta, una respuesta que Severus estaba retrasando.
-como no hacerlo- fue lo único que Severus pronunció. Y a decir verdad era imposible que no se hubiera enamorado de ella, era una joven espectacular en muchos sentidos, llegaba casi todas las tardes, platicaban, o simplemente leían juntos por un buen rato, siempre estaba dispuesta a escucharlo sin importar cual fuera el tema. Había encontrado un lado bueno en él que muchos se negaban a ver, era simplemente su salvación.
Hermione sonrió de nuevo, sabía que él no era un hombre que mostraba sus sentimientos a todos, no importaba ya la confianza que había ya entre los dos, eso era algo que la joven creía nunca lograría cambiar, y no le interesaba hacerlo.
Unos minutos más pasaron, besándose, abrazándose, rozando ambos cuerpos hasta que se percataron de que era muy tarde. Los minutos se habían convertido ya en una hora, y si Hermione no se quería meter en problemas tenía que irse pronto.
-No he visto a Hermione, ni siquiera se presentó a la cena- Ginny se sentaba junto a su hermano, quien estaba con Harry.
-sí, quizás esté en la biblioteca- Ron dijo despreocupado, aunque sabía que en realidad ella no estaría allí, sino con su profesor favorito…
-¿estás tan calmado?- fue Harry quien en esta ocasión preguntó.
-no entiendo Harry, ella siempre ha sido así, ¿por qué debería preocuparme? en cualquier momento ella entrará por esa entrada- "merlín quiera que sí" Ron rogaba porque ella llegara pronto, porque si no lo hacía Ginny y Harry irían a buscarla y se metería en grandes problemas.
-eres un insensible Ron- lo regañó su hermana. Se levantó de donde se encontraba, saldría a buscarla, cuando vio que la puerta se abrió, pero para sorpresa suya no era Hermione la que entraba, sino Remus Lupin.
El hombre lobo entró saludando a los alumnos que estaban a su paso, pero su destino era ir donde estaban Harry, Ginny y Ron. Tenía algo importante de qué hablar.
-¿qué pasa Remus?- Harry fue quien lo saludó.
Él se sentó con los jóvenes y se dio cuenta de que hablar con ellos sería fácil, ya que todos los alumnos estaban distraídos y no prestarían atención a lo que ellos hablarían.
Muchos minutos después Hermione llegó a la sala común, haberse separado de Severus había sido muy difícil, pero no podía quedarse con él como ella hubiera querido, así que con pesar regresó a su torre, probablemente Harry y Ginny estarían buscándola y Ron estaría tratando de buscar una detenerlos para que no fueran a buscarla.
Cuando llegó se dio cuenta de que ya no había nadie en la sala común más que sus amigos. Cuando se acercó a ellos supo que algo andaba mal, en especial por la mirada de Ron. Estaba como que preocupado.
-¿qué sucede?-
-Remus estuvo aquí- Ginny se hizo a un lado para que Hermione pudiera sentarse a su lado. -y lo que nos dijo no fue muy agradable.
-¿qué les dijo?- Hermione comenzaba a preocuparse, temiendo que Remus se hubiera atrevido a hablar con ellos acerca de la relación que estaba llevando con Severus Snape.
-dijo que no deberíamos de confiar en ti… que has estado mintiendo- Harry lo dijo un poco confundido, ninguno de los tres podía creer que Remus hubiera sido capaz de contarles algo así.
-¿Qué yo he mentido? ¿Sobre qué?-
Ron respiró profundo, él sabía o se imaginaba lo que estaba pasando en realidad, sabía que Remus estaba mintiendo, sabía que él algo tramaba y que era muy peligroso ya, pero en ese momento tenía que fingir -que en realidad eres tú la que busca algo con él y no sabe cómo alejarte, lo estás hartando-
Hermione sintió como su sangre hervía, como la furia se apoderaba por completo de ella y sin saber qué decir se fue de allí hacia su habitación. Ginny y Harry se habían quedado inmóviles, no sabían cuanta verdad había en las palabras de Remus y en las de Hermione. A diferencia, Ron corrió detrás de ella, tenía que asegurare que ella iba a estar bien
-Hermione-
La joven no quiso detenerse, hasta que antes de cerrar la puerta de su cuarto decidió escuchar a Ron
-sé que lo que dijo Remus es mentira, habla con Snape y dile lo que está haciendo, porque él no se detendrá-
-no podemos hacer nada Ron, hoy hablé con Remus y le pedí que me dejara en paz, que no iba a dejar a Severus, pero ya veo de lo que es capaz, quizás no fue buena idea-
-al menos le has dejado claro lo que en realidad quieres. Me tienes a mí, no te dejaré sola-