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Historia 191181 — capítulo 8
-¿Qué te pasa Hermione? ¿Por qué actúas de esa forma?- Harry había terminado dándose cuenta de la extraña actitud que la joven tenía, no era algo normal que Hermione se distrajera en un clase y que por esa razón la sacaran del salón.Y para ser más específicos todos se habían dado cuenta de que algo le ocurría, pero entre Ron y Harry habían tratado de averiguar y ella no les decía nada.
-no me pasa nada, te lo he dicho Harry, solo estaba distraída- ella los esperó afuera del salón para que juntos se dirigieran al gran comedor para la hora de la cena.
-Hermione, nunca te había pasado esto en todo el tiempo que llevamos en Hogwarts, entiende que para nosotros si es extraño que te pase esto… puedes confiar en nosotros-
-gracias Ron, pero en realidad no es nada, te lo aseguro-
No muy convencidos de la respuesta de la joven castaña decidieron ya no decir algo con respecto a lo sucedido y caminar en silencio hasta el gran comedor.
Se sentaron a la mitad de la mesa de Gryffindor y empezaron a cenar mientras Harry y Ron hablaban de Quidditch, había pasado ya un gran rato cuando Hermione giró hacia la mesa de profesores y notó que Severus Snape no estaba. Suponía que estaba en su despacho y creyó que era una buena oportunidad para poder hablar bien con él y exigirle una explicación de su forma de actuar, de porque se empeñaba en que ella se quedara con el anillo que le había dado.
-aún no has terminado de cenar- Harry se dio cuenta de que su amiga estaba levantándose dispuesta a irse.
-es que no tengo hambre, y creo que será mejor ir a la biblioteca- Hermione nunca había sido buena inventando excusas y solo rogaba porque le creyeran y no insistieran en acompañarla.
-¿estás segura?-
-si Ron, no te preocupes… los veo más tarde en la sala común- Hermione se despidió y salió directo hacia las mazmorras esperando no encontrarse con ningún alumno de Slytherin. Pero por el contrario a todo lo que temía su camino hasta el despacho de Severus Snape fue tranquilo, aunque comenzaba a sentir cierto frío.
Estando ya en la puerta de su despacho respiró profundamente y tocó suavemente, pero al pasar varios minutos creyó que en realidad él no la habría escuchado y estaba a punto de volver a tocar cuando la puerta se abrió lentamente y en vez de ver el rostro que tanto anhelaba se encontró con el de Pansy Parkinson.
Estaba esperando un insulto de la joven, el cual nunca llegó y solo vio como ella se alejaba del lugar con una sonrisa sarcástica. Vio adentro del despacho de Severus y se dio cuenta de que él llevaba solo su camisa blanca que era un poco holgada. Y sintió un calor se apoderaba de ella, se sentía ofendida.
Se dio la vuelta para irse, comprendió en ese instante de que había sido un grave error ir a su despacho. Escuchó la voz de su profesor, pero decidió no hacerle caso.
-Granger- repitió Severus al darse cuenta de que no se detenía. Y caminó detrás de ella para alcanzarla.
-profesor, siento si lo interrumpí- fue lo único Hermione pudo decir, sabía que de inmediato él notaría lo molestaba que estaba.
-regresemos a mi despacho-
Hermione apenas si escuchó lo que su profesor le dijo y se detuvo de golpe, en verdad quería hablar con él, pero se sentía muy enojada y sabía que si en ese instante hablaban las cosas iban a terminar mal. Se giró para verlo de frente y no pudo negar que la vista que tenía era grandiosa. La camisa que él tenía permitía que ella pudiera ver el musculoso torso que él tenía. -prefiero regresar a mi sala común, Harry y Ron me están esperando-
-bueno entonces hablaremos aquí, Granger- Severus la miró profundamente, pero ya que por fin la tenía enfrente de él no podía darse el lujo de dejar que se fuera tan fácilmente.
-no tengo nada de qué hablar-
-¿entonces se perdió? Qué casualidad, supongo- la voz aterciopelada de Severus llegó hasta los oídos de la joven de una forma tan excitante que creía que no podría contenerse por mucho tiempo
Pronto se escuchó el murmullo de los alumnos de Slytherin que se dirigían hacia su sala común y ella comprendió de que si en realidad quería hablar con él tenía que acceder a ir a su despacho. -está bien-
Ambos se dirigieron hacia el despacho de Severus y cuando ella entró pudo sentir el frio aún más. Severus con un movimiento de varita hizo que la chimenea tuviera fuego. Y esperó a que Hermione fuera la que hablara, pero al notar que ella no sabía de qué forma iniciar decidió que sería él quien comenzara.
-he querido hablar con usted desde hace unos días…-
Pero Hermione, para variar tenía que interrumpirlo -¿así? No veo para qué, dejó las cosas muy en claro-
-¿entonces a qué ha venido Granger?-
-Por qué quiero que me dé una explicación de por qué decidió que todo terminara-
-a eso voy Granger…- Severus caminó lentamente hacia donde Hermione se encontraba y se acercó lo más que pudo a ella, la tomó de su cintura y dirigió su boca al oído de la joven -es Lupin, él lo sabe-
-¿qué? ¿Cómo?- Hermione instintivamente gritó por el asombro que esto le provocaba y se alejó de Severus aunque disfrutaba del roce de ambas pieles.
-leí su mente, él estaba afuera de su habitación el día que la fui a ver-
-¿y hablaste con él?-
-sí, y amenaza con delatarnos si seguimos juntos-
Hermione comenzó a enojarse de nuevo, pero esta vez no con Severus, si no con Remus, no entendía la razón por la que actuara de esa forma, él siempre había sido muy respetuoso y nunca se había interesado por Hermione, de ninguna forma. -¿y por eso terminaste con todo?-
-sí- Severus solo la miraba como caminaba de un lado a otro por la furia que estaba sintiendo, comenzaba a creer que había sido un error contarle lo que Remus estaba haciendo
-¿y por qué insistes en que me quede el anillo?-
-¿no lo quiere?-
Hermione se sentía confundida y enojada que no supo qué responder -¿por qué Parkinson estaba aquí? ¿Sola contigo?-
-¿cambiando el tema, Granger?- Severus notó lo enojada que la joven estaba y no quiso hacer que ella se enojara aún más, por lo mientras decidió que lo mejor era responder sus preguntas -Pansy solo vino a pedirme un libro prestado-
-¿por qué a ella le hablas por su nombre y a mí por mi apellido?- Hermione se estaba desesperando, en primer lugar estaba el problema que ahora tenían con Remus, en segundo lugar había un problema con Pansy Parkinson, no le agradaba la idea de que hubiera algo con Severus. Y en tercer lugar Severus a ella no le hablaba por su nombre.
-Granger, será mejor que se calme-
-¿es que después de tanto tiempo no te has aprendido mi nombre? Me desespera que me hables de usted, y que no te dirijas a mí por mi nombre-
Severus se quedó callado, ella estaba muy molesta, más de lo que creyó que llegaría a ponerse. Y mientras trataba de hablar con ella estaba empeorando las cosas.
-disculpen chicos- Remus llegaba a la sala común de Gryffindor buscando a alguien, pero al no encontrar a Hermione se dirigió a Harry y Ron. -¿y Hermione? Pensé que estaría con ustedes-
-dijo que iría a la biblioteca a leer un poco, ni siquiera terminó de cenar cuando se levantó- le dijo Harry un poco preocupado.
-pues, creo que les mintió, yo estaba en la biblioteca y nunca la vi llegar- Remus comenzaba a sospechar que de nuevo estaba con Severus, pero no quiso decirle nada a Harry y Ron porque la pondría en evidencia.
-¿entonces a dónde iría?- Ron preocupado se levantó, temían que algo pudiera pasarle
-yo la buscaré, quizás en el momento que salí de la biblioteca ella entró- y sin decir más Remus salió de la sala común y se dirigió a las mazmorras a paso decidido.
-¿ya estás mejor?-
Hermione había gritado por varios minutos más, desahogándose por completo, y Severus solo se había dedicado a escucharla.
-sí, ya me siento mejor- Hermione se sentó en uno de los sofás, enfrente de Severus y se sintió un poco avergonzada, lo que menos hubiera querido es que él hubiera presenciado todo el espectáculo que ella había hecho.
-bien, Pansy solo vino a pedirme prestado un libro que solo yo tengo, y la razón por la que a ella me dirijo por su nombre y a usted por su apellido es que he pasado más tiempo con ella que con usted. Y por último, fue un error muy grande tratar de alejarla, no es algo que verdaderamente desee, pero tampoco quiero que tenga problemas por mi culpa-
Hermione sonrió satisfecha, era justo lo que necesitaba escuchar en ese momento. No pudo evitar sonreír, parecía que todo había sido solo un ma sueño.
Severus se levantó de donde estaba y se dirigió a la joven, se sentó a un lado de ella y comenzó a besar sus labios. Hermione no se negó en ningún momento y respondió al beso de inmediato, en ese instante ambos comprendieron cuanto se habían necesitado en estos días lejos.
-¿qué haremos con lo de Remus? Supongo que casi te está vigilando- Hermione se había tenido que separar de él por falta de aire.
-ser cuidadosos, es lo único que podemos hacer, al menos claro, que quieras hechizarlo-
-no, para nada, si lo hacemos nos delataremos, creo que él no es el único problema, Harry y Ron también sospecharán si me desaparezco muy seguido y el problema más grande es Dumbledore, si él se llega a enterar…-
-creo que las visitas solo podrán hacerse por la noche, podrás venir o podré ir a tu habitación después de la cena- Severus se acercó de nuevo para besarla, pero en esta ocasión lo hizo en el cuello, Hermione instintivamente se hizo un poco para atrás para que él tuviera un mejor acceso a lo que él quisiera hacer.
-sí, por lo mientras es nuestra única salida- Hermione disfrutaba de aquello de sobremanera, como cuando lo hicieron la primera, vez hace una semana.
Pronto la blusa de Hermione se encontraba en el suelo, mientras ella desabotonaba la camisa que Severus llevaba puesta.
Los besos se hacían cada vez más apasionados y sus manos comenzaban a vibrar bajo la piel desnuda de su pareja. Severus había estado siempre con varias mujeres, pero por alguna extraña razón disfrutaba más estando con Hermione, aunque tuviera menos experiencia era más apasionada, lo que hacía que Severus alucinara.
Estaba quitando la falda escolar de la joven, y acariciaba sus piernas suaves y firmes cuando un golpeteo en la puerta los asustó.
-es Lupin- dijo Severus en un susurro -te está buscando-
-maldición- Hermione se levantó para buscar su ropa, pero Severus con un movimiento de varita hizo que ambos estuvieran vestidos.
-vaya a mi habitación, y entre a la chimenea, hay polvos flu-
-te quiero en mi vida. No lo vuelvas a hacer- Hermione se acercó hasta él y le dio un beso cerca de los labios del pocionista a modo de despedida.
-se lo prometo- le dijo en un susurro sin saber si ella lo había escuchado o no. Severus esperó a que la joven entrara a su habitación para abrir la puerta y se encontró con Remus muy enoado -vaya Lupin, ¿dando paseos en las mazmorras?-
-Hermione no está en su sala común y tampoco en la biblioteca, a esta hora el único lugar que se me ocurre que pueda estar es aquí- dijo Remus entrando sin permiso al despacho de Snape.
-lamentablemente te has equivocado- se giró para ver su rostro y lo enojado que estaba -pero pasa, adelante, puedes buscarla- dijo con sarcasmo al ver como Lupin espiaba por los diferentes cuartos que había.
-no te saldrás con la tuya Severus. No lo permitiré- Remus salió de allí muy enojado y frustrado. Sabía que se burlaba de él y era algo que nunca iba a permitir.
-Hermione ¿Dónde estabas?-
-en mi cuarto, ya no tuve ganas de ir a la biblioteca- Hermione bajaba por las escaleras hacia la sala común donde vio a sus amigos, sabía que la estarían buscando y no quería que sospecharan de ella
-¿te sientes bien?- le preguntó Ron. Era extraño todo lo que estaba pasando con la joven.
-ya te dije Hermione que puedes confiar en nosotros, somos tus amigos-
-gracias Harry, y solo me sentía un poco cansada. Les prometo que no es nada- Hermione se sentó con ellos y estuvieron platicando por un buen tiempo.
"Hermione:
Me gustaría pasar este fin de semana contigo. Espero que puedas pasar a mi despacho y tomemos un té o quizás vayamos a dar una vuelta a Hogsmeade.
"con cariño Remus Lupin"
Hola chic@s
Lamento mucho la demora. La idea es terminar la historia, pero por complicaciones no había podido actualizar. Pero les aseguro que escribiré más seguido. Y ya saben, si alguien tiene una sugerencia pueden dejarla en los comentarios. Y también me gustaría saber si la historia les está gustando.
Saludos…