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Extraño sentimiento — capítulo 12

Rose y Albus prácticamente dejan caer la mandíbula al suelo al estar en el salón principal de la Mansión Malfoy. Scorpius suelta una risita al verlos así. Draco y Astoria Malfoy, como buenos anfitriones, están parados dignamente en el medio del lugar, con sonrisas amables y con las manos unidas detrás de sus espaldas. Los primos están completamente impresionados al ver la casa de su mejor amigo. —Bienvenidos —dice Astoria suavemente, encantada de conocer oficialmente a los grandes amigos que su hijo consiguió en Hogwarts. —Bue-buenos días —balbucean los chicos. Scorpius rueda los ojos y entablando una rápida conversación con los señores Malfoy, Albus y Rose siguen a su amigo hacia el jardín, sorprendiéndose cada vez que caminan al ver con más detalle la Mansión Malfoy. Scorpius sonríe animado. —Que bueno que trajeron sus escobas —dice Scorpius— así podremos jugar Quidditch. Solo que no juguemos como a ustedes les gusta jugar. —Es una lástima, porque tenía ganas de arrojarte una bludger. —¡Albus! Rose tardó en lograrlo, pero finalmente hizo que Albus y Scorpius vuelvan a hacer los mejores amigos, aunque a veces el Potter mediano hace un comentario ofensivo hacia el heredero de los Malfoy por tener algo con su prima favorita. Rose agradece internamente que Albus no haya dicho nada sobre ellos a la familia, no quiere ni pensar como reaccionarán cuando se enteren. Albus pone los ojos en blanco y Scorpius sonríe, mirando hacia atrás, sus padres ya no están en el salón, tal ves están en la cocina. En cualquier caso, se arma de valor y se acerca a Rose para tomar su mano. Ella le sonríe con timidez y ternura y camina a su lado, entrelazando los dedos con los suyos. —Desde lo más sincero de mi corazón, ustedes me dan arcadas —dice Albus, poniendo una mano en su pecho, mientras los observa. —Te quiero ver dentro de dos años —le espeta Rose. Su primo sonríe. —Yo estoy enamorado, pero de mi mismo. —Suenas como tu hermano —le dice Scorpius, avanzando con ellos hasta ir a su cancha de Quidditch que tiene. Él le indica a Albus que vaya a buscar la maleta que contiene la quaffle, las bludgers y la snith dorada en el armario que hay cerca de ahí. Rose ve como su primo se pierde vista y se gira hacia Scorpius para preguntarle si ya recibió su carta de Hogwarts, pero cuando lo hace, los labios de él se juntan con los suyos. Sin poder evitarlo, Rose recuerda su sueño y en seguida pasa los brazos alrededor del cuello de Scorpius. Se separan casi medio minuto después, sin aire en los pulmones. —He querido hacer eso desde la fiesta de cumpleaños de tu hermano —confiesa Scorpius. Rose se ruboriza violentamente y sonríe dulcemente, sintiendo de nuevo en su pecho el extraño sentimiento.