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un nuevo comienzo — capítulo 7
NARRADOR
Hermione entró en el gran comedor a la vez que Albus y Minerva, se saludaron de manera cordial y se sentaron, una vez sentados apareció un exquisito desayuno, como no era Howgarts y todo estaba riquisimo.
ALBUS
-Buenos dias Hermione, que tal has descansado -la mire, para ver si me podía dar una explicación de porque no estuvo en la habitación desde media noche hasta altas horas de la madrugada.
-Pues bastante bien, pero me desvelé a eso de median noche y no pude dormir asi que, quise ver como era el castillo ya que casi no lo conozco y no quiero perderme el primer día de clases.
-Vaya, minerva, parece que hay alguien que le gusta ser precavida y que todo salga a la perfección como a ti -la verdad es que esa frase sobraba, pero me encanta sacarla de las casillas de vez en cuando.
-Albus, no empecemos que quiero estar tranquila por lo menos hasta la fiesta de selección
NARRADOR
Era la hora de la llegada de los alumnos Hagrid guiaba a los de primero en canoas mientras que el resto de los alumnos se sentaban en sus sitios correspondientes, Albus ya estaba sentado el sillón presencial y minerva esperaba a los del primer año.
HERMIONE
me senté en mi sitio que había mio durante mis años de estudiante, sentí nostalgia por las aventuras que vivimos junto a Harry y el alcornoque, se me humedecieron los ojos pensando en todo lo que había cambiado mi vida en el ultimo año y más en el último día.
Me senté y aparecieron los mereodeadores con la rata de Peter Pettriuw, solo esperaba que no fueran tan cabrones como lo eran con mi Severus, pero estaba segura que si se metían con el no dudaria en usar la tranfiguración junto con el levicorpus para que aprendieran la lección
-Hola soy Sirius, estos son Remus, James y Lily, eres nueva, ¿verdad?, lo sé porque no te había visto antes en el castillo y tampoco en nuestra sala común
-Hola soy Hermione, si soy nueva vengo de intercambio de la academia Beauxbaton. encantada de conoceros.
-Hola yo soy Remus, soy el prefecto de la casa, si tienes alguna duda o problema te puedes dirigir a mi o bien a la jefa de nuestra casa es un poco seria, pero buena persona es ella-me dijo señalando a minerva que venia presidiendo la fila de los nuevos estudiantes.
No hice caso a la conversación que tenían mis nuevos compañeros, solo me fije en el en mi Sev, seguía siendo alto, pero estaba distinto parecía menos herido y con menos preocupaciones, era lógico todavía no se había hecho mortifago.
Mi corazón latía a mil por hora, y solo pude pensar tranquilo mi Sev te salvare a ti, cueste lo que me cueste te mereces una bonita vida sin preocupaciones.
El resto de la cena paso sin preocupaciones y sin nada relevante termine de cenar junto con el resto de mi casa y me fui a la sala común quería estudiar con detenimiento las rutinas de mis compañeros y la hora a la que se iban a dormir, era crucial para no ser vista ya que no quería abusar de mis formas de animaga ni de hechizos de ocultamiento.
Al llegar a la sala común quise ponerme un poco cómoda así que me puse un pijama negro, un regalo de Severus ya que el utilizaba era rojo y digamos que no era su color favorito.
Al entrar vi los libros que necesitaría para este curso encima de mi cama con una nota de Minerva diciendo que este sería el material de estudio necesario y el horario de las clases; más tarde me lo vería ahora lo principal era estudiar la rutina me propuse no empezar con la búsqueda de los dichosos horrocruxes hasta conocer bien la rutina de mi casa.