← Historia 191742 · de
Historia 191742 — capítulo 18
No suelo dedicar, pero este capitulo se lo quiero dedicar a Noeyetsave, la cual me ha seguido desde que empecé a escribir mi primer fic
HERMIONE
Las clases dentro de lo que cabe después de la gran noticia pasaron de lo más normal, cosa rara ya que esperaba impertinencias por parte de alguno de mis compañeros.
Entre el descanso de media mañana y la hora de comer, me reuní en la torre de astronomía con mis amigos, pero por razones de la vida Harry y Ron estaban castigados por no haber entregado no se qué redacción a tiempo a la profesora de adivinación por lo que me reuní con Draco y Ginny ya que Luna tenia esta hora ocupada con historia de la magia, intento escabuirse pero el pasillo estaba vigilado por Filch, por lo que le fue imposible.
-Bueno, futura señora Snape, como es que lo aguantas
-Draco, deja tu humor y cuéntanos, como empezó este romance - Ginny abrió mucho los ojos y puso las manos en su cintura.
-Pues no se ni como empezó, simplemente surgió, la verdad, pero si tengo que decir algo creo que fue a partir de ese castigo que me puso al inicio de curso y de ahí fue florenciendo un sentimiento más profundo.
-Ohh mione, dime algo más, tengo que tener privilegios, ya que mi querido padre me ha hecho otra apuesta y esta no quiero perderla, venga se un poco más explícita, y por explicita...
-Draco, eres digno hijo de tu padre, no voy a contarte nada de eso.
-Ósea, quiere decir que no habéis llegado a mayores, pero aun así es muy romántico, nunca pensé ver a Snape con pareja.
-Ginny, mi padrino puede ser difícil de trato, pero venga tampoco es feo, pero lo que no me imagine es que terminara contigo,Herms, lo siento pero es verdad.
-Si yo también me sorprendo, pero Draco ahora que estamos solos con Ginny, cuando le vas a decir a Luna, venga, ella es guapa y si tu no lo haces alguien se adelantara a ti a pedirle salir, venga, a demás se por ella que no le eres diferente.
-Eso te ha dicho.
-Vaya ósea que te gusta, que bonito, Draco no te preocupes yo preparo todo - dijo Ginny con una sonrisa maquiavélica - que no me miréis así, la situación y la decisión de ambos cansa.
Después de una pequeña charla Draco se decidió que en la próxima salida a Hosmade le pediría a Luna que fuera con él y la invitaría a unas cervezas de mantequilla en las tres escobas, es lo que él dijo, es decir lo que comumente se denomina cita.
En la cena se reunieron en el gran comedor.
-Chicos, que habéis hecho esta vez - pregunte.
-Nada, que se ha dado cuenta que inventamos las prediciones de futuro, por lo que nos ha hecho hacer una redacción delante de ella sobre las verdadera como lo llamaba Harry
-Premoniciones, es un asco, y ahora olemos a jerez y humo agg, que asco, me he dado dos duchas y aun así no sale.
-Bueno, eso os pasa por hacer trampa, Harry, hermanito, así habéis aprendido la lección.- los dos le dedicaron una mirada de odio absoluto pero no dijeron nada.
-Oyes, Herms, no te parece que el ministro esta demasiado quieto y sin meter la pata.
-Ron, no creas no me he dado cuenta, pero bueno, mejor así, ya estoy solucionando el problema con él para destituirlo, oyes tu padre sigue en el departamento que le trasladaron después de la guerra.
-si el de defensa, ¿te refieres a ese? - pregunto Ginny, la cual creo que estaba captando lo que estaba pensando - Herms, no quiero que te metas en lios.
-No es eso, vuestro padre tiene una gran experiencia, y según he leído sus evaluaciones son bastante satisfactorias, además que se sabe imponer y sabe pensar por sí mismo.
¿cómo piensas hacerlo?
-Ja, es facil, el inútil no ha realizado informes de sus trabajadores en dos años y hay demasiado enchufe en todos los departamentos, y todo unido lo he presentado a Wizegamont y bueno, creo que nuestro querido ministro le quedan los días contados al igual que todos los altos mandatarios del ministerio.
-VAYA, si que tienes agallas chica- dijo Harry con asombro.
La cena siguió sin contara tiempos, hasta que finalizó y me despedí para dirigirme a mi clase extra de pociones con Severus, Fui caminado a buen ritmo pero sin correr y en menos de cinco minutos ya había llegado al laboratorio, peor lo que me sorprendió es que o había calderos ni nada, solo una mesa con dos sillas y dos tazas de té caliente.
Antes de que me girara sentí unas manos detrás mío y gire para encontrarme con los ojos negros de Severus.
-Buenas noches, señorita Granger, perdón que ahora es Lefay, mis disculpas su alteza realza
-Severus, buenas noches
-Venga, siéntate aquí, hoy no habrá clases - dicho esto me ayudo a sentarme retirando la silla, la verdad esas muestras de cortesía para conmigo ya no me sorprendías, pero le notaba nervioso.
SEVERUS
Sin previo aviso llegó la hora de la cena y como no me senté al lado de Albus y de minerva como siempre, pero no les estaba haciendo caso, sólo tenía ojos para ella.
-Severus, más vale que la trates bien, como vea una sola lágrima por tu culpa no querras saber de lo que soy capaz
-Minerva, ¿de qué hablas?- el viejo loco le ha dicho algo de eso estoy seguro, porque si no Minni, no habla así.
-No me vengas con esas, que os vi el domingo en Londres Muggel y después me lo confirmo Albus, pero te lo advierto no quiero que la hagas sufrir. - bufé, ni que fuera un monstruo, vale si en ocasiones lo era pero no con ella.
-Minni, tranquila, no ves como la mira.
-Albus no es escusa, ella es importante para mí, la conocí cuando era un bebe y Arista sabemos que es como tú que solo ve el lado bueno de todos, y Hermione es Hermione no cree en la maldad, pero yo sí, Severus no estoy diciendo que seas malo y que no estés enamorado, solo que no me gustaría verla sufrir por tus sarcasmos y tu humor negro
-Ya basta Minni, estan hechos el uno para el otro, se complementan, dales una oportunidad.
-Está bien, espero que te vaya bien Severus, de verdad, te lo mereces, y como le vas a pedir que sea tu pareja, espero que no sea un simple ¿Señorita Lefay, quiere ser mi pareja? y que seas un poco más...-y ahí fue cuando perdí el hilo de la conversación, hasta que.
-Entonces como se los vas a pedir - y no tuve más remedio que decírselo al viejo loco y a Minni.
-Oh, pero si eso es muy romántico.
-Albus, no empieces con eso, lo hago solo por ella y ya está. - soltó una carcajada y continuó con la cena.
Antes de que se terminara me dirigí al Laboratorio y comencé a preparar todo, para su llegada y para pedir que fuera formalmente mi pareja.
-Buenas noches, señorita Granger, perdón que ahora es Lefay, mis disculpas su alteza realza - le dije en un tono divertido ya que ella estaba embobada mirando lo que había preparado
-Severus, buenas noches - me dijo algo cohibida
-Venga, siéntate aquí, hoy no habrá clases - dicho esto le ayudé a sentarse retirando la silla, mientras que repasaba internamente mi monologo.
Antes de retirarme para sentarme en mi sitio le di un suave beso en la mejilla, ella me miro desconcertada, y sonreí a mis adentros quería ver la reacción que tenía al proponerle ser mi pareja de forma oficial.
-Hermione, no me interrumpas - me miro con el ceño fruncido pero no dijo nada - llevamos bastante tiempo de relación y aunque en una ocasión te dije mis sentimientos por el juego con el veritaserum, pues hoy veras - respire hondo- hoy quiero volver a decírtelo pero esta vez sin poción solo yo con mis sentimientos, te quiero, estoy enamorado de ti, no sé como paso pero quiero estar contigo y quiero ser tu pareja.- lo solté todo de carrerilla casi sin respirar. no decía nada acaso es que ya no siente lo mismo por mí.
-Oh, por Merlín Severus, no hacía falta que me montaras todo esto, claro que quiero ser tu pareja, y claro que también te quiero y estoy enamorada de ti, pero no quiero que pierdas tu personalidad por mi.- antes de que terminara la frase me acerqué a ella y la bese como nunca.
El beso se intensificó de tal manera que mi ahora novia, se levanto y enrosco sus manos en mi pelo haciendo que yo tuviera que alzarla al aire y que enroscara sus piernas a mi cintura, la lleve a mis aposentos y sin saber como estábamos en la cama, yo encima y ella debajo, mi ángel estaba empezando a desabrocharme los botones de mi camisa y yo hacía lo propio, al cabo de un buen rato los dos nos quedamos desnudos amándonos por primera vez, el sueño nos venció y quedamos dormidos, ella acurrucada en mi pecho y yo acariciando su espalda.