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Historia 191742 — capítulo 2
Era el día siguiente y tenía que ir a ver al cabeza hueca de Fudge, no me hacía ninguna gracia, a ver con que ley estúpida salía esta vez, espero que no me lleve toda la mañana.
Me levante a regañadientes me di una ducha rápida me arregle con un traje pantalón de color azul imperial combinándolo con una blusa gris perla y tacones del mismo color, la capa que llevaba hacía juego con la blusa y los botones de esta con el traje pantalón.
Baje a desayunar, mi abuela ya estaba sentada leyendo el profeta.
-Buenos días, que dice hoy la estimada skeeter.
-Nada, esta que echa chispas porque no se invitó la prensa ayer y no consiguieron información alguna, escucha mira toma el anillo, era de la mismísima Morgana, una reliquia familiar y también el seño de la casa real, así te reconocerán como tal.
-Gracias, abuela, que vas a hacer hoy, me acompañas al callejón diagon para conseguir mis libros o tienes alguna reunión.
-Hija, en realidad si tengo reunión, me llegó una lechuza y tendremos invitados, tranquila solo serán dos tu jefa de casa y el director.
-Eso me gustaría preguntar, ¿por qué invitaste a la profesora Mcgonagall como amiga y yo no pude invitar a mis amigos?
-Porque me imagine que querías invitarlos la semana que viene a pasar el resto de las vacaciones aquí y poderles explicar todo más tranquilamente que en unas simples horas.
-Mione, se te hace tarde, corre, coge polvos flu y aparecete en el ministerio, o si no al ministro o como cariñosamente le llamas tu cabeza hueca le va a dar algo.
-Vale, pues me voy, llegare un poco tarde, ya que después de la reunión me pasaré por el callejón a comprar todos los libros y materiales que utilizo.
-Está bien pero a lo más tarde a la una y media te quiero aqui, para que te cambies y me cuentes que tal te fue con Cornelius.
Dicho esto me fui al ministerio, y ahí estaba el cabeza hueca leyendo el periodico, mas vale que en vez de leer el periódico se empezara de nuevo a estudiar las leyes.
-Ministro, siento la tardanza.
-Y tu que haces aquí, estoy esperando a alguién muy importante
-Vale Hermione calma, que es de inteligencia limitada, hay que darle todo mascado - No cree que si la hora de la cita es ahora y solo estoy yo será por algo.
-Serás muy heroina pero tu no eres de la realeza
-Mi paciencia se agota y quiero seguir los consejos de mi abuela pero no creo que pueda - también lo soy, soy ambas cosas, así que mire ni usted ni yo queremos prolongar esta visita así que dime que es lo que quiere proponer y lo diré si está dentro de lo que la gente normal piensa o no - cachis, creo que hay me pasé. - vale como veo su cara de incredulidad al igual que cuando el señor Potter le dijo que Voldemort había regresado y usted lo negaba, mire - le mostré el anillo y el pobre, por llamarlo de alguna manera palideció un par de tonos.
-Mis disculpas alteza, verá quería preguntarle acerca de la ley 587, sobre control y regulación de criaturas mágicas para recatolagar a los Boggarts.
-En serio para eso solicita mi presencia, no lo puede hacer usted, o llame a alguien de ese departamento como el señor Avery, creo que es el jefe de esa sección me equivoco.
-Entonces esta de acuerdo con la recatologación de los boggarts.
-Señor ministro, creo que hay cosas más importantes que aclarar, como por ejemple encarcelar a los mortifagos que quedan sueltos, abolir todas las leyes que se aprobaron durante la última subida de voldemort y cosas así.
La discusión con cabeza hueca me llevo casi hasta la hora acordada, así que cuando nos pusimos de acuerdo de cuales eran la prioridades, acrodamos reunirnos una vez cada mes para ver los avances respecto a lo que habíamos pactado, lo primero que se haría sería eliminar la lista de registro de pureza de sangre.
Nos despedimos en un tono educado y salí con un dolor de cabeza insoportable y enfadada por el incompetente que teníamos de ministro, así que salí y me dirigí a las chimeneas, antes de entrar me choqué con una figura alta toda vestida de negro pelo negro y piel cetrina.
-Genial lo que me faltaba a parte de cargar con mi mal humor tengo que aguantar los sarcasmos - Buenos días profesor si me disculpa - ya era la una y media pasadas y no quería aguantar la furia de mi abuela.
-Señorita Granger - Genial todavía soy Granger por lo menos no se ha enterado es un alivio - ¿que hace en el ministerio?, no me diga que la han llamado por el incidente que tuvo el año pasado cuando invadieron sus amigos y usted el ministerio utilizando cierta poción.
-No profesor, para nada, si me disculpa, llego tarde he quedado y me estoy retrasando, lo veo en clases, que pase un buen verano - la verdad es que no tenía ni humor ni tiempo para ser amable.
Sin girarme me fui a la chimenea y me aparecí en casa, ahí en la biblioteca, me estaba esperando mi abuela.
-Ya se que voy tarde, no me riñas todo es culpa del zoquete de Fundge, en serio como lo pueden mantener de ministro a alguien que no sabe hacer ni la O con un canuto, sabes para que me pedía consejo para catalogar a los Boggarts apoyándose en la ley 587, te lo puedes creer en vez de preocuparse por los mortifagos que quedan sueltos.
-Ya bueno, hija y que esperabas que tratara temas de más relevancia de la actualidad, bueno me imagino que le habras dicho quien eres.
-Si al principio no se lo creía tuve que enseñarle el anillo y todo, hemos acordado citas mensuales para realizar nuevas leyes y abolir las que se aprobaron cuando voldemort estaba en el poder.
-Muy bien hija, gracias por informarme, venga corre a cambiarte que dentro de poco ya viene, esta noche me sigues contando, pero ahora corre.
Al llegar a mi habitación me quite el traje y los tacones y me puse algo mas fresco un vestido hasta las rodillas de algodón blanco, escote cuadrado y tirante gruesos, los zapatos opte por unos color azul turquesa y bajos, ya que llevar tacones durante más tiempo mis pies no aguantaría.
-Winky viene a avisarla señorita de que el director Dumbeldore y la profesora Mcgonagall ya han llegado, si no necesita nada más Winky se retira.
-Winky, si eres tan amable me puedes subir la cremallera del vestido, siento pedírtelo pero es que no llego.
-Claro, que lo hará, Winky está feliz de que se lo haya pedido.
Baje las escaleras lo más rápido que pude ya que no quería hacerle esperar a ninguno, y llegue a la sala de visitas ya que escuche las voces que venían de ahí.
-Hermione, te ves muy bien con ese vestido, ven acercate.
-Profesora, director, ¿qué tal el verano?¿todo bien?
-Claro que sí, todo muy bien, por cierto me enterado que has puesto en su sitio a Cornelius, no de la forma más educada pero lo has hecho.
-Albus y como sabes lo sucedido, no habrás sido demasiado brusca Mione, se cómo eres y a veces te pasas - La verdad es que mi abuela en ese punto tenía razón pero como pretendía consultar sobre una bobada de que si lo Boggarts van a pasa de tener categoria dos de peligrosidad a otra.
-Hermione, creo que este año como prefecta de séptimo, tendrás una habitación para ti sola pero también estará fuera de la torre de Gryffindor.
-Profesora no creo que sea necesario de verdad.
-Si cariño lo es, ya que cuando revelemos tu secreto te importunaran todos y puede que necesites una sala para ti sola para poder recibir alguna visita del ministerio sin que esta sea interrumpida por otros jóvenes.
Después de discutir los pequeños cambios que tendría mi vida dentro del colegio comimos algo fresco ya que el día era muy caluroso y no se podía comer cosas contundentes, a las cinco de la tarde, es decir a finalizar la comida, el postre y el té los profesores se despidieron deseándonos feliz verano.